
Dado que el impuesto sol, una normativa que se instauró en el año 2015 y que imponía numerosas trabas para poder utilizar el autoabastecimiento de energía solar en las viviendas particulares y empresas, ya no existe, podemos hacer un aprovechamiento del autoconsumo energético. Para ello, debemos conocer todo lo relacionado con las instalaciones fotovoltaicas. Este artículo vamos a dedicarlo a explicarte todo lo que debes saber para disfrutar de tus propias instalaciones fotovoltaicas tanto en ámbito privado como empresarial.
Si quieres saber más sobre las instalaciones fotovoltaicas, éste es tu post.
Paradigma de las instalaciones fotovoltaicas

Gracias a la eliminación del impuesto sol ya no es necesario que las instalaciones fotovoltaicas inferiores a una potencia de 100 kW tengan que inscribirse en un registro. Además, gracias a las políticas de transición ecológica, se podrán beneficiar varias viviendas de autoconsumo compartido. Esto se convierte en una opción valiosa para las viviendas en comunidades o edificios de pisos, donde vive más del 65% de la población del país.
Quienes apuesten por la instalación de placas solares en casa y autogestionen su propia electricidad, ya no tienen que pagar cargos al gobierno por dicho autoconsumo. Esta legislación alivió los procesos administrativos necesarios para disfrutar del autoconsumo eléctrico. La combinación de esta eliminación de barreras burocráticas, junto con la caída de precios de los paneles solares, ha impulsado el autoconsumo en muchos hogares y empresas que buscan energía limpia.
Inversión y ahorro
Al analizar este panorama, encontramos dos opciones: por un lado, contratar una empresa especializada para la instalación de sistemas fotovoltaicos; o por otro, realizar la instalación por cuenta propia, dependiendo del presupuesto disponible.
Para ilustrarlo, tomemos el ejemplo de una vivienda unifamiliar en el centro de España. El coste total de una instalación fotovoltaica puede oscilar entre 9.000 y 11.000 euros. El consumo medio de un hogar español es de aproximadamente 3.487 kWh al año, equivalente a 9.553 Wh diarios. La factura anual de electricidad ronda los 520 euros con un precio estimado de 0,15 euros por kWh.
Haciendo un cálculo básico, la amortización de esta inversión tardará alrededor de 18 años. A partir de ese momento, el ahorro será cercano al 100% del consumo eléctrico. Dado que la vida útil de los paneles solares se sitúa en torno a los 25 años, el ahorro potencial total asciende a aproximadamente 3.600 euros.
Gastos de mantenimiento
Un aspecto importante a considerar es el costo de mantenimiento. En algunos casos, es necesario adecuar los tejados para que las instalaciones se coloquen correctamente, lo que podría requerir ciertas reformas adicionales. Sin embargo, una ventaja significativa es la disponibilidad de subvenciones y ayudas tanto de ayuntamientos como de diputaciones provinciales que pueden reducir la inversión inicial.
Además, las empresas que instalan los paneles suelen ofrecer servicios de mantenimiento, que pueden incluir limpiezas periódicas de los paneles para asegurar su máxima eficiencia.
Instalaciones fotovoltaicas individuales

Si tienes la intención de instalar una instalación fotovoltaica individual, lo primero que debes hacer es identificar el tipo de panel solar adecuado para tu hogar. Entre los tipos principales están el panel fotovoltaico, el panel térmico y los paneles híbridos, siendo el más común el fotovoltaico. Este tipo de placa capta la energía solar y la convierte en electricidad a través del efecto fotovoltaico.
Sin embargo, estas placas no funcionan por sí solas. Necesitan un inversor de corriente para transformar la corriente continua en alterna. También son recomendables las baterías de almacenamiento.
Independencia energética y venta de excedentes
Para lograr independencia energética total, es esencial disponer de baterías que almacenen el excedente de energía, especialmente para los días con menos sol. Además, es igualmente importante pensar en cómo gestionar la electricidad que no consumes instantáneamente.
En este contexto, puedes optar por vender el excedente energético. Empresas como Holaluz permiten la venta de energía sobrante, lo que genera ingresos adicionales y fomenta la energía verde.
Instalaciones fotovoltaicas conectadas a la red
Según el tipo de instalación, los sistemas fotovoltaicos pueden estar conectados o aislados de la red eléctrica, y cada uno tiene sus ventajas. Las instalaciones conectadas a la red permiten usar la electricidad generada por el sistema y recurrir a la red en los momentos en que la producción es insuficiente.
Estas instalaciones pueden dividirse en aquellas que gestionan excedentes de energía y las que no. Cuando sí se gestionan, los excedentes de energía se vierten a la red y el consumidor recibe una compensación económica.
¿Cuánto cuesta la instalación?
El precio de una instalación varía en función del tamaño, pero en general, puede oscilar entre 5.000 € y 11.000 €, dependiendo de la potencia y los componentes adicionales, como baterías.
Subvenciones y ayudas
España también cuenta con diversas subvenciones que pueden reducir significativamente el precio de la instalación, a través de bonificaciones fiscales, deducciones en el IBI o ayudas autonómicas.
Independientemente del tamaño de la instalación, es importante tener en cuenta que el autoconsumo es rentable a largo plazo, con enormes ventajas no solo económicas sino ambientales.
Las instalaciones fotovoltaicas han visto un auge significativo desde la eliminación de trabas burocráticas como el «impuesto al sol», y continúan siendo una opción interesante para hogares y empresas que buscan ahorrar en su factura eléctrica, generar sus propios recursos renovables y vender los excedentes para obtener ingresos adicionales. Una instalación que no solo beneficia al bolsillo sino también al medio ambiente.

