Un incendio en una planta de reciclaje declarado en la madrugada del sábado en una planta de reciclaje situada en el término municipal de Torrejón de Velasco, al sur de la Comunidad de Madrid, ha obligado a desplegar un importante dispositivo de emergencias en la zona del kilómetro 31 de la carretera M-404. El fuego se originó en el interior de las instalaciones dedicadas al tratamiento de chatarra, generando una intensa columna de humo visible desde varios puntos del entorno.
Según ha informado Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid, el aviso se recibió en torno a las 6:15 horas y, desde ese momento, se activó un operativo en el que han participado múltiples recursos de extinción y sanitarios. A pesar de la magnitud del siniestro, no se han registrado heridos y el incendio se encuentra en fase de control, aunque los trabajos de los bomberos se han prolongado durante horas para asegurar la completa extinción.
Origen del fuego y características de la planta afectada

El fuego se ha declarado en una planta de reciclaje de chatarra localizada junto a la M-404, una vía que conecta distintos municipios del sur madrileño. Las instalaciones están organizadas por sectores separados mediante bloques de hormigón, un diseño que ayuda a compartimentar los materiales y, en situaciones como ésta, limita la propagación de las llamas entre distintas áreas de almacenamiento.
De acuerdo con los datos facilitados por los servicios de emergencias, el incendio se ha concentrado en dos grandes amontonamientos de chatarra procesada, con un volumen aproximado de 1.500 metros cúbicos. Este tipo de material, una vez compactado y agrupado en pilas de gran tamaño, puede generar focos de calor internos y dificultar las labores de extinción, ya que el fuego puede quedar oculto entre las capas de metal y residuos acumulados.
La estructura sectorizada por hormigón ha resultado clave a la hora de contener el fuego dentro de áreas concretas. Gracias a estos muros separadores, las llamas no han llegado a otras zonas de la planta, donde se almacena más material reciclable susceptible de arder o verse afectado por las altas temperaturas y el humo.
Los responsables del centro colaboran con los equipos de extinción ofreciendo información sobre la disposición de los materiales y los accesos internos, lo que permite a los bomberos planificar mejor la entrada de los vehículos y maquinarias de trabajo, así como la apertura de pasillos seguros dentro del recinto.
Despliegue de Bomberos y coordinación de emergencias
Hasta el lugar del suceso se han desplazado doce dotaciones de Bomberos de la Comunidad de Madrid, un dispositivo considerable que refleja la envergadura del incendio y la necesidad de contar con personal y medios suficientes para atacar las llamas desde varios frentes. Estas dotaciones han trabajado de forma coordinada sobre las dos acumulaciones de chatarra afectadas.
Las primeras actuaciones se han centrado en contener el avance del fuego y en evitar que afectara a un tercer sector de la planta, también ocupado por materiales de reciclaje. Los bomberos han conseguido frenar la propagación, de manera que el incendio se ha mantenido acotado a los dos montones iniciales, lo que ha sido determinante para limitar el impacto sobre el conjunto de las instalaciones.
Emergencias 112 ha asumido la coordinación general del operativo, gestionando la llegada escalonada de recursos y canalizando la información entre los distintos servicios implicados. Desde el centro de control se ha supervisado el desarrollo de las tareas y se han emitido las comunicaciones necesarias para garantizar la seguridad tanto de los intervinientes como del entorno próximo a la planta.
Durante toda la intervención, los equipos han tenido que trabajar con especial precaución, dado que los montones de chatarra procesada pueden sufrir desplomes al ser removidos con maquinaria pesada para permitir el acceso del agua y otros agentes extintores a los puntos calientes del interior. Esta fase es lenta y minuciosa, ya que es fundamental evitar que queden rescoldos que puedan reavivar el foco horas después.
Situación del incendio y trabajos de extinción
En torno a media mañana, las autoridades han confirmado que el fuego se encontraba en fase de control, aunque los efectivos seguían desplegados en la zona para completar las tareas de remate. En este tipo de siniestros, una vez que las llamas visibles han sido dominadas, es necesario continuar trabajando en la remoción y enfriamiento de los materiales afectados.
Los bomberos han dedicado buena parte de la jornada a remover y refrescar las montañas de chatarra, buscando focos ocultos y aplicando agua de forma continua para rebajar la temperatura. Este proceso resulta especialmente importante cuando se trata de grandes volúmenes compactados, donde el calor puede quedar atrapado en el interior y mantener brasas activas durante largo tiempo.
A pesar de que el incendio ha tenido un desarrollo llamativo, con una intensa emisión de humo y un amplio despliegue de medios, no se han registrado víctimas ni daños personales. Esa ausencia de heridos ha permitido que las labores se centrasen exclusivamente en el control del fuego y en la protección de las estructuras y materiales del recinto.
Las autoridades regionales recordaron que este suceso supone el segundo incendio reciente en una instalación de chatarra en la Comunidad de Madrid en un corto periodo de tiempo, después de que otra planta en San Fernando de Henares registrase un fuego de características similares donde llegaron a quemarse alrededor de 2.000 metros cuadrados de material, también con la intervención de una docena de dotaciones de bomberos.
Intervención sanitaria y seguimiento en la zona
De forma paralela a las labores de extinción, en el lugar se han mantenido equipos sanitarios del SUMMA 112 en modo preventivo. Su misión ha sido vigilar posibles incidencias entre los intervinientes y estar preparados por si fuera necesaria alguna atención de urgencia, algo que finalmente no se ha producido.
El hecho de que no haya sido necesaria la evacuación de personas ni la asistencia a heridos ha permitido una gestión más ordenada del perímetro de seguridad. Aun así, se han establecido controles de acceso para garantizar que solo el personal autorizado pudiera entrar en el área de trabajo, minimizando riesgos añadidos.
Desde el punto de vista ambiental y de protección ciudadana, los servicios de emergencias han hecho un seguimiento de la evolución de la columna de humo generada por la combustión de la chatarra. En situaciones de este tipo, se presta atención a la dirección del viento y a la posible afección a núcleos de población cercanos, aunque en este caso no se ha informado de incidencias reseñables en la salud de los vecinos.
Las administraciones competentes podrían valorar en los próximos días si es necesario realizar inspecciones adicionales en la planta de reciclaje y revisar los protocolos de seguridad internos, con el objetivo de reducir el riesgo de que se produzcan nuevos episodios en instalaciones de características similares en la región.
El suceso en la planta de reciclaje de Torrejón de Velasco pone de relieve la importancia de contar con infraestructuras bien sectorizadas, planes de emergencia actualizados y una rápida respuesta de los servicios de extinción y sanitarios. La actuación coordinada de Bomberos de la Comunidad de Madrid, SUMMA 112 y el centro de emergencias regional ha permitido mantener el incendio bajo control, evitar su propagación a otros sectores de la instalación y cerrar el episodio sin daños personales, a pesar del notable volumen de chatarra afectada y de la complejidad propia de este tipo de fuegos industriales.