
El incendio forestal declarado en Loma del Oro, dentro del Parque Nacional Armando Bermúdez, encara su tramo final tras varios días de operación continua. Las autoridades ambientales confirman que se mantiene un único foco activo y que las líneas de control ya están prácticamente cerradas.
Con la estabilización del perímetro, el operativo ha pasado a la fase de liquidación, un proceso que, según las proyecciones oficiales, podría culminar entre la tarde del domingo y la mañana del lunes, siempre que las condiciones meteorológicas se mantengan favorables.
Estado del operativo y previsiones

El equipo técnico del Ministerio de Medio Ambiente, encabezado por Gerónimo Abreu (Programa Nacional de Manejo del Fuego) y Alex Corona (administrador del parque), informó que las líneas de control quedaron establecidas y que los trabajos se concentran ahora en sofocar por completo los puntos de calor.
El viceministro Carlos Batista (Áreas Protegidas y Biodiversidad) ratificó que no hay múltiples frentes: el incendio se limita a Loma del Oro. Un supuesto foco en Río Baito fue descartado tras verificar, con imágenes satelitales infrarrojas y revisión terrestre, que la humareda provenía del incendio principal.
Refuerzos, despliegue y apoyo logístico
Para apuntalar el esfuerzo, nuevas brigadas de bomberos forestales fueron trasladadas por vía aérea desde la zona sur del país, con respaldo de la Fuerza Aérea de la República Dominicana. El personal aterrizó en el punto habilitado de Mata Grande y se incorporó a guardaparques y comunitarios capacitados.
El número de efectivos fue creciendo conforme avanzó la respuesta: en una fase inicial operaron en torno a 30 intervinientes, y posteriormente el contingente superó el centenar de bomberos forestales para consolidar el control y verificar que no quedaran brasas activas.
Terreno difícil y medios empleados
La orografía condiciona la estrategia. Con pendientes que superan los 60 grados y acceso reducido a trillos estrechos, el empleo de maquinaria pesada resulta inviable. Las cuadrillas han trabajado con herramientas manuales, sopladores y técnicas específicas para incendios forestales.
También se desplegaron drones con cámaras térmicas, esenciales para detectar puntos calientes encubiertos y asegurar la efectividad de las líneas de contención en los flancos norte, este y noroeste.
Respecto al uso de helicópteros con agua, las autoridades explicaron que la altitud del incendio (por encima de 1.200 metros) y las características del terreno elevan el riesgo operacional y reducen la eficacia de esas descargas en un escenario como el de Loma del Oro.
Evolución reciente y efecto de la lluvia
Durante las primeras jornadas, la Defensa Civil reportó un control parcial y advirtió de lo complejo del terreno y la sequedad ambiental. Con el refuerzo de personal y las líneas de control activas, el escenario viró a favor de las brigadas.
La tarde más reciente dejó una ayuda clave: una lluvia copiosa, con episodios de granizo, que aceleró la liquidación de las llamas remanentes mientras los equipos seguían trabajando en el área.
Aunque el frente está controlado, los bomberos forestales mantienen patrullas y vigilancia para evitar rebrotes, especialmente en zonas con material fino seco y topografía compleja.
Impacto ambiental y origen probable
El Parque Nacional Armando Bermúdez es una de las reservas naturales más valiosas del país y alberga una notable biodiversidad. Por el momento, las autoridades no han cuantificado con precisión el área afectada.
Los primeros indicios apuntan a que el incendio se habría originado por la caída de un rayo durante una tormenta eléctrica. En cualquier caso, el seguimiento continuará hasta la extinción total del siniestro y su posterior evaluación ambiental.
Compromisos y próximos pasos
Medio Ambiente ha reiterado su compromiso con la protección de las áreas protegidas y ha agradecido la labor coordinada de bomberos forestales, guardaparques y comunidades locales que han participado en la respuesta.
Si el tiempo acompaña y no se producen cambios adversos, las brigadas estiman finalizar la liquidación entre la tarde del domingo y la mañana del lunes, con monitoreo sostenido para garantizar que el fuego quede completamente extinguido.
La actuación conjunta, el refuerzo por vía aérea, el uso de tecnología térmica y el apoyo de la lluvia han permitido pasar de un control parcial a una operación de liquidación en firme sobre un único frente en Loma del Oro, dentro del Parque Armando Bermúdez.