La tarde de este lunes se vivieron momentos de gran tensión en el alfoz de Zamora. Un incendio declarado en la planta de tratamiento de residuos de la empresa Zaresa, situada en el término municipal de Roales del Pan, junto a la carretera de Valcabado, provocó una enorme columna de humo negro que pudo verse desde la capital zamorana. Las llamas, que comenzaron poco antes de las dos de la tarde, obligaron a activar el sistema de avisos ES-Alert para alertar a la población de una posible nube tóxica.
El fuego se originó en el exterior de las instalaciones, donde se acumulaba gran cantidad de material de reciclaje, principalmente plásticos y palés de madera, que ardieron con rapidez. La rápida propagación de las llamas, avivadas por un viento intenso, hizo que el incendio se extendiera hacia el interior de las naves y amenazara con alcanzar las instalaciones de la empresa colindante Freigel Food Solutions, una de las mayores de la provincia. Afortunadamente, no se registraron heridos, pero la magnitud del suceso obligó a desplegar un importante operativo de emergencias.
Alerta por nube tóxica y recomendaciones a la población

La Agencia de Protección Civil y Emergencias de Castilla y León activó el sistema ES-Alert, enviando un mensaje masivo a los teléfonos móviles de los vecinos de Roales del Pan, Valcabado, Monfarracinos y Cubillos. En el aviso se recomendaba evitar cualquier actividad al aire libre, mantenerse alejados de la zona de riesgo y seguir en todo momento las instrucciones de las autoridades. La nube tóxica, generada por la combustión de los materiales plásticos, podía desplazarse hacia el norte, por lo que se pidió máxima precaución a la población.
El alcalde de Roales del Pan, Luis García Montes, explicó que el incendio había sido controlado y perimetrado, pero advirtió de que los materiales de una empresa de este tipo son muy inflamables y que el fuego no se extinguiría por completo hasta que no se quemara todo el material. Durante las primeras horas, los efectivos trabajaron intensamente para evitar que las llamas alcanzaran los depósitos de amoníaco de la fábrica Freigel, lo que habría supuesto un riesgo mucho mayor. La rápida actuación coordinada de los bomberos de la Diputación, el Ayuntamiento de Zamora y la Junta de Castilla y León logró evitar ese peligro.
Cortes de tráfico y despliegue de medios

El fuego se extendió hacia la autovía A-11, lo que obligó a cortar uno de los carriles en el kilómetro 463, en sentido Portugal. También se vio afectada la carretera ZA-P-2311, a la altura del polígono industrial de Valcabado, donde agentes de Tráfico de la Guardia Civil regulaban la circulación. El operativo de extinción contó con medios de todas las administraciones: el Ayuntamiento de Zamora movilizó dos vehículos ligeros, dos autobombas, un vehículo nodriza con cuba grande, un camión escala, seis bomberos, un cabo y un sargento, además de un turno completo en movilización y bomberos fuera de servicio. La Diputación de Zamora, a través del Consorcio Provincial, aportó tres vehículos autobomba, una cisterna, un vehículo de altura, once bomberos y un coordinador. La Junta de Castilla y León, por su parte, envió dos brigadas de refuerzo, una autobomba, dos agentes medioambientales y tres medios aéreos.
El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, describió la escena: “Prendió en el exterior donde había muchísimo material de reciclaje acumulado, sobre todo plásticos, que arden muy rápido”. Añadió que el viento intenso hizo que el fuego se moviera hacia el interior de las instalaciones, que constan de dos naves. La primera se colapsó y la otra se quemó por dentro por completo. Faúndez también destacó que uno de los objetivos principales fue evitar que las llamas alcanzaran unas mil balas de material próximas al incendio y que no se extendieran hacia la autovía.
Reactivan las llamas durante la madrugada
Cuando parecía que la situación estaba bajo control, el incendio se reactivó durante la madrugada. Los paquetes de cartón y neumáticos que no habían sido retirados definitivamente, junto con las altas temperaturas y el viento, avivaron el rescoldo y las llamas volvieron a aparecer. Los bomberos de la Diputación de Zamora tuvieron que desplegar de nuevo un amplio dispositivo, con tres vehículos autobomba, un vehículo de altura y un vehículo nodriza, además de efectivos del Ayuntamiento de Zamora. La nube de humo volvió a elevarse sobre la zona, visible desde varios kilómetros de distancia, y los servicios de emergencia permanecieron pendientes de la evolución del fuego.
Durante la madrugada, las llamas fueron la tónica dominante sin control alguno, sin bomberos, sin policía ni ningún responsable, según denunciaron algunos testigos. La falta de extinción en este caso y con varios focos en la misma planta hacían presagiar que el fuego se mantendría durante días si no volvía a extenderse. Afortunadamente, los equipos de emergencia lograron estabilizar de nuevo la situación, aunque los trabajos de extinción se prolongaron durante horas. La empresa Zaresa, propietaria de la planta, colaboró con maquinaria pesada para remover el material en combustión y facilitar las tareas de los bomberos.
Balance y consecuencias del siniestro

El incendio, que no dejó víctimas, quemó por completo el interior de una de las naves y provocó el colapso de la otra. Las llamas, que llegaron a alcanzar unos 15 metros de altura, generaron una enorme humareda que pudo verse desde toda la capital zamorana. Los daños materiales son cuantiosos, y la empresa Zaresa tendrá que evaluar el alcance de las pérdidas. La rápida intervención de los servicios de emergencia evitó que el fuego se extendiera a las instalaciones de Freigel, que había desalojado a toda su plantilla como medida preventiva.
El presidente de la Diputación, Javier Faúndez, reconoció que pidió colaboración al Ayuntamiento de Zamora porque el perfil del incendio era bastante complicado. “Inicialmente también se reprodujo junto a la autovía, dirección izquierda, carril izquierdo, dirección Benavente, también quemando algo de material que lo sofocó el operativo de la Junta de Castilla y León”, detalló. El alcalde de Roales, por su parte, destacó que hubo mucha tensión al sacar la maquinaria porque el fuego avanzaba rápido, pero la actuación coordinada de todos los efectivos impidió que el siniestro fuera a mayores.
Este suceso vuelve a poner de manifiesto la importancia de la coordinación entre administraciones en situaciones de emergencia. La activación del sistema ES-Alert, que avisó a la población de forma inmediata, fue clave para evitar riesgos para la salud. Las autoridades recomiendan a los vecinos de la zona que sigan las indicaciones de los servicios de emergencia y que, ante cualquier incidencia, contacten con el 112. La planta de reciclaje de Roales del Pan, que ya había sufrido un incendio anteriormente, tendrá que reforzar sus medidas de seguridad para evitar que situaciones como esta vuelvan a repetirse.

El incendio en la planta de reciclaje de Roales del Pan ha sido un duro golpe para la industria del reciclaje en la provincia de Zamora. La empresa Zaresa, dedicada al tratamiento de residuos, tendrá que reconstruir sus instalaciones y evaluar los daños. Mientras tanto, los vecinos de la zona respiran con alivio al saber que no hubo heridos y que el fuego no alcanzó los depósitos de amoníaco, lo que habría provocado una catástrofe mucho mayor. La rápida respuesta de los bomberos y la colaboración entre administraciones han sido fundamentales para controlar un incendio que, por sus características, podría haber tenido consecuencias mucho más graves.

