
Un incendio declarado en el exterior de la planta de reciclaje San Juan de Monzón, en la comarca del Cinca Medio (Huesca), mantuvo en jaque durante la noche del martes a los servicios de emergencia de la zona. Las llamas se originaron en la zona de acopio al aire libre, donde se almacenan distintos tipos de residuos, y obligaron a desplegar un importante operativo para contener el fuego.
Según la información facilitada por la Diputación Provincial de Huesca (DPH), no se han registrado daños personales y la nave principal de la instalación no llegó a verse afectada. La prioridad de los equipos de extinción fue, desde el primer momento, evitar que el fuego se extendiera a otras áreas de la planta y especialmente a las infraestructuras cubiertas.
Inicio del fuego y materiales afectados
El aviso a los bomberos se recibió sobre las 22:50 horas de la noche del martes, cuando se alertó de un fuego en varios montones de residuos ubicados en el exterior de la planta de reciclaje San Juan, en la capital del Cinca Medio. Estos materiales se encontraban almacenados al aire libre, tal y como es habitual en este tipo de instalaciones.
Las llamas afectaron a acumulaciones de madera, plásticos, colchones y ruedas, todos ellos residuos altamente combustibles que pueden generar una densa humareda y obligan a extremar las precauciones durante las labores de extinción. El fuego se localizó en varios puntos de estos montones, lo que hizo necesario sectorizar el área para contenerlo con mayor eficacia, un escenario similar al grave incendio en Caldes de Montbui.
Desde el primer momento, los servicios de emergencia subrayaron que el incendio se limitaba a la zona exterior de acopios de residuos y que la estructura principal de la planta no estaba ardiendo. Este factor resultó clave para poder organizar la intervención y concentrar recursos en proteger los puntos más sensibles de la instalación.
Al tratarse de materiales diversos y apilados, las labores de remoción y enfriamiento se previeron largas, ya que es necesario ir separando los residuos para eliminar posibles focos ocultos y evitar que el fuego se reavive con el paso de las horas.
Amplio despliegue de Bomberos de la Diputación de Huesca
Para hacer frente al suceso se activó un operativo de Bomberos de la DPH procedentes de tres parques distintos: Monzón, Barbastro y Fraga, similar al despliegue visto en el incendio en Crevillent. Desde estos parques se desplazaron hasta la planta de reciclaje varias dotaciones con el objetivo de estabilizar el incendio lo antes posible.
En total, en la intervención participaron tres autobombas, dos mandos oficiales y siete bomberos, que trabajaron de forma coordinada tanto en el ataque directo al fuego como en las tareas de protección de las zonas que se consideraban más vulnerables dentro del recinto, similar al incendio en un punto limpio de Telde.
La primera fase de la actuación se centró en establecer una línea de defensa para impedir que las llamas alcanzaran otros montones de residuos y la nave principal de la instalación. Este trabajo se realizó en estrecha colaboración con el personal de la planta, que conoce en detalle la distribución de materiales y los puntos críticos del complejo.
Gracias a esta estrategia conjunta, se logró frenar la propagación del incendio más allá de los acopios exteriores afectados inicialmente. La coordinación entre los distintos parques de bomberos y la rápida llegada de medios resultaron determinantes para evitar un incidente de mayor envergadura.
Trabajos durante la noche y previsión de extinción completa
Una vez contenida la expansión del fuego y asegurada la nave principal, quedó en la zona un retén del parque de Monzón para continuar con las labores de extinción y vigilancia durante el resto de la noche. El objetivo era ir apagando por completo los focos activos y evitar que el viento o el propio calor pudieran reavivarlos.
Este retén se mantuvo operativo en el recinto de la planta hasta la mañana del miércoles, prolongando las tareas de remate y enfriamiento de los residuos afectados. Según la previsión facilitada por los servicios de bomberos, el incendio debía quedar completamente sofocado a lo largo de la mañana o la jornada del miércoles, en función de la evolución de los trabajos.
En algunas comunicaciones iniciales se apuntaba a que la extinción total podría lograrse a lo largo de la mañana, mientras que otras fuentes hablaban de que el proceso se extendería durante el día, algo habitual cuando se trata de grandes cantidades de materiales apilados. En cualquier caso, el fuego quedó bajo control desde las primeras horas de la intervención.
Los equipos hicieron hincapié en la necesidad de revisar a fondo todos los montones afectados, ya que en este tipo de incendios pueden quedar brasas en el interior de los acopios que, si no se detectan, podrían originar nuevos puntos de combustión con el paso del tiempo, como en el incendio en una recuperadora en Villamaria.

Participación de Guardia Civil y Policía Local
Además de los equipos de extinción, en el dispositivo intervinieron efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Local de Monzón. Su papel resultó clave para regular los accesos a la planta, garantizar la seguridad perimetral y facilitar el trabajo de los bomberos dentro y en las inmediaciones del recinto.
Estos cuerpos de seguridad se encargaron de coordinar el tráfico en los alrededores, evitar la presencia de curiosos en las zonas de riesgo y apoyar las labores de los servicios de emergencia en todo aquello que fuera necesario. También colaboraron en la recopilación de datos sobre el incidente para esclarecer con mayor precisión cómo se desarrollaron los hechos.
Hasta el momento, no se han comunicado daños personales ni evacuaciones de viviendas próximas, lo que ha permitido centrar todos los esfuerzos en la extinción del incendio y en la protección de las instalaciones de la planta de reciclaje.
La ausencia de heridos y el hecho de que las llamas no llegaran a la nave principal se consideran aspectos especialmente positivos dentro de un incidente de estas características, en una instalación donde se manejan materiales potencialmente peligrosos en caso de propagación descontrolada.
Este suceso en la planta de reciclaje San Juan de Monzón deja como balance un incendio relevante pero acotado a los acopios exteriores de residuos, un amplio despliegue de medios de la Diputación Provincial de Huesca y la colaboración de las fuerzas de seguridad, todo ello sin víctimas y con la nave principal a salvo. La rápida actuación conjunta de bomberos, personal de la planta, Guardia Civil y Policía Local permitió evitar consecuencias mayores en una instalación clave para la gestión de residuos en la zona.

