La capital cuenta desde este fin de semana con una nueva fuente de generación limpia en la localidad de El Rincón, municipio de Boyeros. Se trata de un parque solar fotovoltaico en El Rincón que ya ha entrado en servicio para aportar energía al sistema eléctrico de La Habana.
La construcción se ejecutó en un plazo muy ajustado de tres meses, como respuesta a las necesidades de la ciudad y en el marco de la estrategia nacional de impulso a las renovables, además de coincidir con diversas conmemoraciones que han marcado la agenda institucional en las últimas semanas.
Datos clave del proyecto
El emplazamiento se ubica en una llanura acondicionada específicamente para el proyecto, a unos 500 metros del Santuario Nacional de San Lázaro. El terreno fue nivelado y desbrozado mecánicamente para disponer filas de paneles con orientación y separación pensadas para maximizar la captación solar.
La planta cuenta con una potencia instalada de 21,87 MW, y los responsables del proyecto estiman una producción anual en el entorno de 35.000 MWh, en función de la irradiación local y el rendimiento del conjunto fotovoltaico-inversor.
Gracias a su diseño y a la disposición de las estructuras, la instalación busca una explotación óptima de la radiación a lo largo del día y del año, reduciendo sombras y pérdidas por temperatura, con el objetivo de inyectar energía renovable al sistema eléctrico capitalino con la mayor estabilidad posible.
Además de su aportación directa, el parque contribuirá a recortar el uso de combustibles fósiles en la generación y a diversificar la matriz eléctrica, un aspecto señalado como prioritario para La Habana en el corto plazo.
Obra y ejecución

El ritmo de obra fue intenso desde el arranque, con cronogramas comprimidos y turnos escalonados que permitieron acortar los tiempos previstos. La coordinación entre inversionista, constructores y suministradores de equipos resultó determinante para no detener los trabajos.
Durante la inauguración se reconoció el desempeño de brigadas y colectivos que participaron en las diferentes fases. Entre los galardonados se mencionó al Contingente Blas Roca, junto a técnicos e ingenieros que lideraron el montaje y la puesta en operación.
La inversión incluyó tecnología de última generación para módulos, inversores y sistemas de protección, además de la obra civil asociada a caminos internos, vallados, canalizaciones y la infraestructura eléctrica para la conexión al sistema.
Según fuentes presentes en el acto, la ejecución mantuvo estándares de calidad y seguridad, con especial atención al montaje de las estructuras y a las pruebas de energización y sincronización antes de la entrega.
Presencia institucional y mensajes

La apertura contó con la asistencia del vice primer ministro Ramiro Valdés; el primer secretario del Partido en La Habana, Liván Izquierdo Alonso; la gobernadora provincial, Yanet Hernández Pérez; el viceministro primero de Energía y Minas, Argelio Abad Vigoa; y el director adjunto de la Unión Eléctrica, Omar Ramírez Mendoza.
En su intervención, la Gobernación de La Habana subrayó el valor del esfuerzo colectivo y la cooperación entre organismos para cumplir plazos y estándares, destacando el papel de los equipos técnicos y de los trabajadores en la terminación del emplazamiento.
Los mensajes institucionales pusieron el foco en el papel de la obra dentro de la hoja de ruta para ampliar la generación renovable en la capital, subrayando que nuevas infraestructuras similares permitirán robustecer la red a medio plazo.
Contexto energético en la capital

La puesta en marcha del parque llega en un escenario exigente para el sistema eléctrico, con reportes recientes de afectaciones prolongadas en diversos territorios. En determinados momentos se han comunicado déficits cercanos a 1.809 MW en hora pico y alrededor de 1.350 MW al mediodía.
Aunque el aporte de una instalación de este tamaño no resuelve por sí solo el conjunto de tensiones del sistema, sí se considera un alivio parcial que ayuda a contener consumos de combustible y a mejorar la cobertura en momentos de mayor demanda, especialmente en el entorno de la capital.
Las previsiones divulgadas en días previos apuntaban a afectaciones diurnas del orden de 1.300 MW y a picos cercanos a 1.710 MW, cifras que explican la urgencia de acelerar proyectos renovables que inyecten energía limpia de forma sostenida.
En este contexto, El Rincón se incorpora como un activo estratégico del conjunto de la ciudad, con una contribución medible y un efecto demostrativo sobre la capacidad de ejecutar infraestructuras en plazos cortos cuando la situación lo demanda.
Con su entrada en operación, el enclave de Boyeros suma potencia renovable a la red y deja instalada la idea de que, con planificación, recursos y coordinación, es posible acortar plazos y ganar resiliencia en el sistema eléctrico de La Habana mientras se reducen emisiones y dependencia de combustibles fósiles.
