El sector ganadero que apuesta por la sostenibilidad en tierras valencianas está de enhorabuena. Mantener una explotación que respete los ciclos naturales y apueste por el bienestar animal no es tarea sencilla ni barata, por lo que la administración autonómica ha decidido mover ficha. Estas prácticas, que a menudo se desarrollan en zonas de interior con riesgo de despoblación, reciben ahora un balón de oxígeno necesario para que los productores puedan seguir adelante con su labor sin que los números rojos les quiten el sueño.
La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha lanzado de forma oficial la convocatoria de ayudas para este ejercicio, centrando sus esfuerzos en quienes trabajan bajo el sello de producción ecológica y en régimen extensivo. No se trata solo de producir alimentos de alta calidad, sino de reconocer el valor ambiental de un modelo que cuida el paisaje y mantiene vivos nuestros pueblos, algo que a veces se nos olvida en la ciudad.
Presupuesto y objetivos de la convocatoria
La administración ha puesto sobre la mesa una dotación inicial de 80.000 euros, aunque se guardan un as bajo la manga, ya que el presupuesto total podría ascender a los 100.000 euros si las necesidades del sector así lo requieren. Este montante está diseñado para cubrir parte de los gastos corrientes que supone tener una explotación certificada, ayudando a que la rentabilidad de estos negocios no dependa exclusivamente de los vaivenes del mercado.
Para poder optar a estos fondos, es imprescindible que las explotaciones estén situadas en territorio valenciano y cuenten con la correspondiente certificación del Comité d’Agricultura Ecològica de la Comunitat Valenciana (CAECV). Con este apoyo, se busca que el esfuerzo económico que realizan los ganaderos al cumplir con normativas tan estrictas se vea compensado de alguna manera, fomentando que más productores se animen a dar el salto hacia este sistema respetuoso con el entorno.
¿Cómo se calculan las cuantías por explotación?
El sistema de reparto es bastante claro y se basa en las Unidades de Ganado Mayor (UGM). Básicamente, se otorgan 150 euros por cada una de estas unidades, aunque no todos los animales computan por igual en el balance final. Es una forma de equilibrar las ayudas según el tamaño y la especie de los animales que pastan en el monte o en las dehesas valencianas.
- En el caso del ganado vacuno y equino, cada ejemplar reproductor equivale a 1 UGM.
- Para el ganado ovino y caprino, así como para las colmenas, el coeficiente es de 0,15 UGM por cada unidad.
- Se establece un límite máximo de 5.000 euros por beneficiario para asegurar un reparto más equitativo.
Hay que tener en cuenta que el reloj ya corre para los interesados. El plazo para presentar toda la documentación es de quince días hábiles desde el día siguiente a la publicación del extracto en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana. No conviene dejarlo para el último momento, ya que tener todos los registros en regla es fundamental para no quedarse fuera de la lista.

Un sector estratégico para el medio ambiente
Más allá de la cuestión económica, estas ayudas se enmarcan en la Estrategia Valenciana para el Fomento de la Ganadería Extensiva 2026-2030. No es ningún secreto que las ovejas y las vacas que pastan libremente son la mejor herramienta contra los incendios forestales, ya que mantienen a raya la biomasa que suele alimentar los fuegos más voraces durante el verano. Al limpiar el monte de forma natural, realizan una labor de prevención que nos ahorra mucho dinero y disgustos a todos.
La Comunitat Valenciana está sacando pecho en este ámbito, situándose por encima de la media nacional y europea en cuanto a superficie agraria ecológica. Sin embargo, para que el relevo generacional sea una realidad y los jóvenes vean futuro en el campo, es vital asegurar que estos sistemas productivos sean económicamente viables a largo plazo. Sin pastores ni ganaderos, nuestro territorio perdería una biodiversidad y un mosaico paisajístico que son señas de identidad de nuestra tierra.
El apoyo a la ganadería ecológica en régimen extensivo representa una apuesta firme por la cohesión del territorio y la protección de nuestros recursos naturales. Al facilitar el mantenimiento de estas explotaciones certificadas mediante una compensación por animal, la Generalitat no solo ayuda a cuadrar las cuentas de los productores, sino que invierte en la seguridad de nuestros montes y en la calidad de los productos que llegan a nuestra mesa, garantizando que el sector primario siga siendo un pilar fundamental de la economía rural valenciana.
