Impulso a la energía eólica marina en España: retos, oportunidades y avances

  • España avanza en la adaptación portuaria y prepara ayudas para la eólica marina.
  • Canarias busca convertirse en referente nacional mediante proyectos pioneros y colaboración internacional.
  • El sector reclama mayor rapidez regulatoria para evitar la fuga de inversiones.
  • La industria española, con apoyo público-privado, apunta a liderar la innovación en energías marinas.

Parques eólicos marinos en España

El desarrollo de la energía eólica marina se ha convertido en uno de los desafíos y apuestas estratégicas más notables en el sector energético español durante los últimos años. Tanto la administración pública como la iniciativa privada están sumando esfuerzos para transformar la costa española en un referente tanto a nivel europeo como mundial en la implantación de esta tecnología renovable. España, con sus condiciones favorables, posee un enorme potencial para consolidarse en la vanguardia del sector, aunque todavía enfrenta retos normativos y de infraestructuras clave para su despegue definitivo.

Mientras que países como Reino Unido o Francia avanzan en la construcción de grandes parques eólicos marinos, la situación en España sigue marcada por la espera de importantes decisiones regulatorias. Sin embargo, se están dando pasos firmes para sentar las bases del despliegue masivo de esta energía renovable en el país.

Refuerzo de infraestructuras portuarias y ayudas públicas

Infraestructuras portuarias y energía eólica marina

El Ministerio para la Transición Ecológica ha sacado a consulta pública un ambicioso programa de ayudas para adaptar y reforzar las infraestructuras portuarias estatales al desarrollo de parques eólicos marinos. Se trata del programa PORT-EOLMAR, que cuenta con más de 160 millones de euros para potenciar la logística y las capacidades portuarias. El objetivo principal es habilitar los puertos españoles como nodos estratégicos en la fabricación, montaje y mantenimiento de aerogeneradores y plataformas de energías renovables marinas.

La iniciativa se enmarca dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y será gestionada por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE). Las subvenciones se enregimen competitivo a proyectos que comiencen tras febrero de 2022, requiriendo además una inversión privada asociada al menos igual al importe solicitado y un compromiso de duración mínimo de una década.

Se priorizarán proyectos en el Golfo de Vizcaya, Canarias y el Mediterráneo, en unos puertos que podrán convertirse en centros logísticos de referencia durante todas las fases de los parques, desde la construcción hasta el mantenimiento. Se exige que cuenten con espacio suficiente y capacidad técnica para soportar grandes operaciones portuarias y el ensamblaje de turbinas eólicas marinas, especialmente de tecnología flotante.

Dentro de los criterios de selección se incluyen la viabilidad ambiental, el grado de avance administrativo, los beneficios socioeconómicos y la generación de empleo directo e indirecto, aspectos fundamentales para garantizar una transición energética justa y sostenible.

Canarias se posiciona como referente en eólica marina flotante

En paralelo al impulso estatal, Canarias está apostando fuerte por liderar el desarrollo de la eólica marina en España, especialmente en el segmento flotante, que permite la instalación de turbinas en aguas profundas, ampliando notablemente el área utilizable y minimizando el impacto en el entorno marino.

Una delegación formada por responsables de la Consejería de Transición Ecológica y empresas representadas en el sector marítimo canario, con apoyo de Proexca, ha realizado una visita técnica al emblemático parque eólico marino Middelgrunden, frente a las costas de Copenhague (Dinamarca). El recorrido ha permitido conocer de primera mano la integración del parque con el entorno, la gestión social y técnica, y los efectos sobre sectores como la pesca y el turismo, dos pilares económicos para el archipiélago.

La viceconsejera Julieta Schallenberg explicó que el contacto directo con este referente europeo proporciona claves prácticas y valiosas para adaptar la experiencia internacional al contexto canario. Entre las lecciones más destacadas sobresale la importancia de la aceptación social y la planificación participativa, así como el potencial de los parques marinos como atractivo turístico.

La estrategia canaria incluye la creación de una Mesa de la Energía Eólica Marina y la participación en foros internacionales sectoriales. Este afán por convertirse en un polo de innovación cuenta con iniciativas como el proyecto Blue Supply Chain, financiado con fondos europeos, encargado de potenciar el papel de las empresas regionales en el despliegue de estas tecnologías.

Retos normativos y demandas del sector

La situación actual del sector empresarial reclama que el Gobierno central agilice la publicación de la orden ministerial necesaria para lanzar la primera subasta pública de parques eólicos marinos en aguas españolas. Empresas líderes, como Iberdrola y Sener, insisten en la urgencia de dar señales claras para evitar que inversiones industriales y portuarias acaben desplazándose hacia otros países donde la regulación ya está más avanzada.

La Asociación Empresarial Eólica y el Foro Eólico Marino han advertido que la falta de avances podría suponer no crear más de 7.500 empleos en las zonas costeras y una pérdida de unos 2.000 millones de euros anuales en el PIB nacional durante los próximos ocho años. Además, otros países del entorno ya están concediendo subastas y apostando decididamente por la eólica flotante, como Francia en el Mediterráneo o la previsión de nuevos parques en el Golfo de Vizcaya.

El destino estratégico para la primera subasta piloto se señala a Canarias, dada su idoneidad natural y sus planes industriales para liderar el sector.

Perspectiva internacional y liderazgo industrial español

El mercado global de energía eólica marina ha experimentado un crecimiento sostenido del 10% anual en la última década y ya representa cerca del 7% de toda la capacidad eólica instalada en el mundo. Las grandes empresas españolas están presentes en proyectos internacionales emblemáticos: Iberdrola participa en la construcción del parque East Anglia en Reino Unido, uno de los mayores del planeta, junto a otras firmas como Navantia o Gamesa.

España cuenta con un ecosistema industrial robusto, desde la ingeniería civil y la fabricación de componentes hasta la logística marítima, lo que facilita no solo el desarrollo de proyectos propios sino también la exportación de tecnología y servicios a mercados internacionales. Las bases logísticas portuarias, combinadas con la innovación tecnológica y el apoyo de ayudas públicas, pueden consolidar al país como plataforma europea para la prueba y despliegue de nuevas soluciones en energías renovables marinas.

Con la aprobación de la Hoja de Ruta para la eólica marina y el programa de inversiones asociadas al PERTE ERHA, España aspira a convertirse en referente internacional en la cadena de valor de estas energías y cumplir los objetivos de instalar, antes del final de la década, al menos 3 GW de eólica marina a lo largo de su litoral.

El progreso de la energía eólica marina en España conjuga avances en adaptación portuaria, apuestas de comunidades autónomas como Canarias, iniciativas industriales y la exigencia de una regulación clara que permita competir en una carrera global. Si se mantienen los esfuerzos y se superan los obstáculos normativos, el país puede transformar su potencial eólico marino en una realidad económica y ambiental de primer nivel.

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