
Un aparatoso incendio en una nave de reciclaje de Alcalá de Henares provocó este lunes una enorme columna de humo negro visible desde buena parte del municipio e incluso desde la autovía A-2. El suceso, que movilizó a numerosos medios de emergencia, se originó en el polígono industrial Azque y mantuvo en vilo durante horas a trabajadores y vecinos de la zona.
A pesar de la espectacularidad del fuego y de la gran cantidad de material ardiendo en el exterior de la instalación, no hubo que lamentar heridos de gravedad. Los servicios de emergencia lograron controlar la situación, minimizar los daños en las naves colindantes y evitar que las llamas alcanzaran una gasolinera situada a escasos metros.
Dónde y cómo comenzó el incendio
El fuego se declaró en torno a las 13:30 horas de este lunes en una nave dedicada al reciclaje de cartón del Grupo Layna, ubicada en la calle Perú, en el polígono Azque de Alcalá de Henares. Según explican fuentes de emergencias, el origen del incendio se situó en el exterior de la nave industrial, en una zona donde se almacenaban grandes pilas de cartón y papel prensado, así como otros residuos de reciclaje.
La rápida combustión de estos materiales altamente inflamables generó de inmediato una densa humareda, visible desde distintos barrios de Alcalá de Henares y desde puntos estratégicos como Torre Garena. Muchos conductores que circulaban por la A-2 se percataron de la columna de humo negro, lo que contribuyó a la sensación de alarma en el entorno.
Las primeras llamadas de aviso llegaron al teléfono 112 de la Comunidad de Madrid, que activó de inmediato un amplio dispositivo. Desde el primer momento se puso el foco en frenar el avance del fuego sobre el resto de la parcela y en proteger las instalaciones cercanas.
En este caso, la estructura interior de la nave no llegó a verse gravemente comprometida. Las llamas se concentraron en el exterior, consumiendo grandes montones de cartón, papel y otros residuos almacenados al aire libre, lo que facilitó que los equipos de extinción pudieran confinar el incendio en el perímetro de la parcela.
Despliegue de bomberos y operativos de emergencia
Hasta la calle Perú se desplazaron doce dotaciones de los Bomberos de la Comunidad de Madrid, procedentes de varios parques, entre ellos Alcalá de Henares y Coslada, además de la conocida ‘cuba’ de Tres Cantos y distintos relevos que se fueron incorporando a lo largo del día y la noche.
El oficial de Bomberos, Guillermo Gosalbo, detalló que, a su llegada, el fuego afectaba a montones de plásticos, cartones y otros materiales de reciclaje situados en el exterior de la nave. La prioridad inicial fue establecer líneas de defensa para evitar que el incendio se propagara a una gasolinera colindante y a varias naves próximas, que fueron evacuadas de forma preventiva.
Según explicó el mando de Bomberos, el operativo se centró en proteger la estación de servicio y evacuar hasta seis naves cercanas. Una vez aseguradas las personas y las infraestructuras más sensibles, los equipos se dedicaron a atacar directamente los focos de fuego y a confinarlo dentro de la propia parcela de la empresa afectada.
Los equipos de emergencia utilizaron abundante agua y medios específicos para el refresco de las pilas de papel y cartón prensado, un trabajo especialmente laborioso por la capacidad de este tipo de materiales para mantener el calor en su interior y reavivar las llamas horas después. Por ello, siguiendo protocolos de seguridad, las labores de remate y movimiento de residuos se prolongaron hasta bien entrada la tarde.
Junto a los bomberos, se desplegó un dispositivo sanitario del Summa 112, con ambulancias en modo preventivo, además de unidades de la Policía Local de Alcalá de Henares, Policía Nacional y efectivos de Protección Civil, que se encargaron tanto de la seguridad perimetral como del apoyo logístico.
Riesgo para una gasolinera y para las naves cercanas
Uno de los aspectos que más preocupación generó fue la proximidad del incendio a una gasolinera situada junto a la nave del Grupo Layna. El intenso calor y la posibilidad de que las llamas alcanzaran las instalaciones de suministro de combustible obligaron a los bomberos a concentrar buena parte de sus esfuerzos en esta zona crítica.
Los equipos de extinción levantaron cortinas de agua y establecieron líneas específicas de protección para impedir que el fuego se propagara a la estación de servicio. Paralelamente, se procedió a la evacuación preventiva de varios negocios e instalaciones industriales cercanas, con el objetivo de reducir al mínimo el riesgo para trabajadores y usuarios del polígono.
Gracias a esta actuación rápida y coordinada, los bomberos lograron confinar el incendio dentro de la propia parcela y controlar la evolución de las llamas antes de que alcanzaran infraestructuras especialmente sensibles. Fuentes de emergencias subrayan que esta respuesta fue clave para evitar un escenario de mayor gravedad.
A pesar de la virulencia inicial del fuego y de la gran columna de humo que se elevó sobre la ciudad, no hubo daños estructurales significativos en las naves adyacentes. Los efectos se concentraron principalmente en los materiales de reciclaje almacenados en el exterior de la empresa afectada.
La Policía Local y la Policía Nacional establecieron un perímetro de seguridad en torno a la zona, cortando algunos accesos al polígono y regulando el tráfico para facilitar la entrada y salida de los vehículos de emergencia y evitar incidentes con curiosos que se acercaban a observar lo sucedido.
Afectados, humo e impacto en la población
Durante las horas en que el incendio permaneció activo, la columna de humo negro fue visible a varios kilómetros, lo que generó inquietud entre los vecinos de diferentes barrios alcalaínos. Desde viviendas, centros de trabajo y vías de comunicación, muchas personas compartieron imágenes del suceso, reflejando la magnitud visual del incendio.
Los servicios sanitarios del Summa 112 mantuvieron un dispositivo preventivo en el lugar. En un primer momento no se registraron heridos ni intoxicados de consideración, aunque posteriormente se atendió a una persona por una leve intoxicación por humo, que fue evaluada y dada de alta in situ sin necesidad de traslado hospitalario.
Las autoridades insistieron en la importancia de mantener la distancia de seguridad y seguir las indicaciones de los equipos de emergencia, tanto por la peligrosidad del fuego como por la presencia de humo y posibles gases derivados de la combustión de materiales de reciclaje.
Este tipo de instalaciones suelen manejar grandes cantidades de papel, cartón y plásticos, como en el incendio en Yeles, que, en caso de incendio, generan una combustión muy rápida y columnas de humo abundantes. De ahí que los responsables de emergencias recalcaran la necesidad de actuar con prudencia y evitar acercarse a la zona afectada.
En términos materiales, el siniestro provocó la destrucción de numerosos montones de cartón y papel prensado que se encontraban en el patio exterior de la nave. Por el momento, no se han cuantificado los daños económicos, aunque se da por hecho que la empresa deberá afrontar pérdidas considerables en material y en la operativa habitual de la planta.
La investigación de las causas y los precedentes en la misma empresa
Una vez estabilizado el incendio y controlados los principales focos, las autoridades comenzaron las labores de investigación para determinar el origen del fuego. Por ahora, no han trascendido conclusiones oficiales y se mantiene abierta la posibilidad de diferentes causas, desde un accidente fortuito hasta un fallo en el manejo o almacenamiento de los residuos.
Los técnicos de Bomberos y los especialistas en investigación de incendios deberán analizar la zona donde se inició el fuego, revisar posibles puntos de ignición y comprobar si existían elementos que pudieran favorecer la chispa o el sobrecalentamiento. También se estudian grabaciones y testimonios para reconstruir los primeros minutos del suceso.
Este nuevo incendio se produce, además, en un contexto delicado para la empresa afectada. La nave perteneciente al Grupo Layna ya ha registrado varios incendios, como el ocurrido en San Fernando de Henares en años recientes en el polígono Azque. Distintos siniestros anteriores han requerido importantes despliegues de medios y han generado preocupación reiterada entre los residentes y trabajadores de la zona.
En episodios previos, como el incendio en Caldes de Montbui, se han llegado a quemar amplias superficies de plásticos, madera y papel, tanto en el interior como en los patios exteriores de la instalación, siendo necesarias numerosas dotaciones de Bomberos y prolongadas labores de extinción y enfriamiento. Estos antecedentes han reavivado el debate sobre las condiciones de almacenamiento y la seguridad en este tipo de plantas de reciclaje.
Las autoridades locales y regionales, junto con los servicios de emergencia, analizarán de nuevo los protocolos de prevención y respuesta ante incendios en instalaciones de reciclaje, un sector especialmente sensible por el volumen de material combustible que maneja y por su cercanía a entornos urbanos e industriales.
Lo ocurrido en esta nave de reciclaje de Alcalá de Henares vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la seguridad en polígonos industriales donde se concentran actividades con alto potencial de riesgo. La actuación coordinada de bomberos, servicios sanitarios y fuerzas de seguridad permitió contener un incendio muy aparatoso, evitar daños mayores en la gasolinera y en las naves colindantes y reducir al mínimo las consecuencias personales, aunque el suceso ha dejado de nuevo una fuerte impresión entre los vecinos de la ciudad.