
La eléctrica Iberdrola y la multinacional de componentes de automoción Gestamp han cerrado un contrato de compraventa de energía renovable a largo plazo que marca un nuevo paso en la transformación energética de la industria europea. A través de este acuerdo, ambas compañías de origen vasco refuerzan su apuesta por la electrificación, la sostenibilidad y la reducción de emisiones en el continente.
El pacto se articula mediante un Power Purchase Agreement (PPA con una duración de 10 años), pensado para dar estabilidad de precios a Gestamp y, al mismo tiempo, consolidar a Iberdrola como uno de los grandes socios energéticos del tejido industrial. El suministro cubrirá necesidades energéticas de diversas plantas europeas dedicadas a la fabricación de componentes metálicos de alta ingeniería para vehículos.
Un PPA de 10 años para energía 100% renovable
El corazón del acuerdo es un PPA que contempla el suministro de 660.000 MWh de electricidad de origen 100% renovable durante la próxima década. Esta energía se destinará a alimentar fábricas de Gestamp repartidas por distintos países europeos, todas ellas vinculadas a la producción de componentes para la industria de la automoción.
Para respaldar ese volumen de electricidad, el contrato cubre 34 megavatios (MW) de capacidad de generación instalada, procedente de instalaciones renovables de Iberdrola. La energía estará certificada mediante garantías de origen, un mecanismo que acredita oficialmente que la electricidad suministrada procede de fuentes renovables.
Según han explicado ambas compañías, el suministro tendrá un mix renovable basado mayoritariamente en el viento y complementado con el sol. De toda la energía contratada, aproximadamente un 80% será de origen eólico y el 20% restante provendrá de plantas solares fotovoltaicas, combinando así tecnologías que se adaptan bien al consumo continuo de la industria.
Este tipo de estructura permite que Gestamp disponga de un caudal energético estable y sostenible, mientras Iberdrola integra la producción de sus parques renovables en un acuerdo a largo plazo que da visibilidad a sus proyectos.
Energía limpia para la industria europea de automoción
Gestamp, especializada en el diseño y fabricación de componentes metálicos de alta ingeniería para vehículos, es uno de los actores relevantes de la cadena de suministro del automóvil en Europa. El nuevo PPA con Iberdrola le permite reforzar su hoja de ruta de sostenibilidad y su contribución a la descarbonización de la industria de la automoción.
La compañía subraya que se trata de un hito relevante en su estrategia de electrificación y eficiencia energética. El uso de electricidad renovable en sus procesos productivos le ayuda a rebajar la huella de carbono asociada a las piezas que suministra a los fabricantes de vehículos, un aspecto cada vez más valorado por los propios fabricantes y por la normativa europea.
Además, la energía contratada a Iberdrola se suministrará a precio fijo y competitivo durante los diez años de duración del acuerdo. Este punto es clave para una industria intensiva en consumo eléctrico como la automoción, ya que permite a Gestamp ganar visibilidad y estabilidad en sus costes energéticos frente a la volatilidad de los mercados mayoristas.
La empresa remarca que este tipo de contratos encaja con una estrategia global de sostenibilidad que abarca la mejora de la eficiencia de sus plantas, la optimización de procesos productivos y el uso creciente de fuentes renovables, con el objetivo de seguir reduciendo emisiones a lo largo de toda la cadena de valor del automóvil.
La visión de Gestamp: estabilidad, electrificación y descarbonización
Desde la dirección de compras de Gestamp, el acuerdo se interpreta como un paso más en un camino que la compañía viene recorriendo desde hace años. Su responsable de compras, Javier Imaz, ha incidido en que este PPA contribuye a asegurar el suministro de energía renovable a largo plazo y a fijar un precio competitivo, reforzando así la estabilidad financiera de la empresa.
Gestamp liga este movimiento a sus esfuerzos por implantar procesos productivos más sostenibles, con especial foco en la electrificación de las operaciones y la eficiencia energética en sus plantas europeas. Al sustituir consumos de origen fósil por electricidad verde, la compañía avanza en su meta de reducir de forma progresiva las emisiones asociadas a sus actividades.
La multinacional recuerda que su plan de sostenibilidad no se limita a un único contrato, sino que forma parte de una estrategia ambiciosa para descarbonizar la cadena de suministro de la automoción. La adopción de PPAs como el alcanzado con Iberdrola se convierte en una herramienta práctica para materializar esos objetivos, combinando beneficios ambientales con previsibilidad de costes.
Este enfoque se alinea también con las exigencias del sector, donde fabricantes de vehículos y proveedores están acelerando sus compromisos climáticos y buscando soluciones que les permitan cumplir las metas de reducción de CO2 marcadas por la Unión Europea.
Iberdrola, socio estratégico de la industria y líder europeo en PPAs
En el otro lado del acuerdo, Iberdrola aprovecha este PPA para reforzar su papel como socio estratégico del sector industrial europeo, especialmente en segmentos intensivos en energía como el de la automoción. La compañía eléctrica se apoya en estos contratos a largo plazo para consolidar su cartera de proyectos renovables y garantizar una salida estable a su producción.
La empresa mantiene un liderazgo destacado en el mercado europeo de acuerdos de compraventa de energía renovable. De hecho, ha sido reconocida durante varios ejercicios consecutivos como una de las referencias en PPAs en Europa, según distintos análisis sectoriales, entre ellos el informe Pexapark Renewables Market Outlook.
Para Iberdrola, estos acuerdos se integran en una estrategia más amplia destinada a impulsar alianzas duraderas con grandes clientes, acelerar la electrificación de la economía y contribuir a la creación de un sistema energético que sea al mismo tiempo autosuficiente, seguro, competitivo y sostenible.
En declaraciones asociadas a este acuerdo, David Martínez, director del Negocio de Clientes de Iberdrola España, ha destacado que el pacto con Gestamp refuerza el compromiso de la eléctrica con la transición energética de la industria, y subraya el papel de los PPAs como instrumento clave para garantizar a largo plazo el suministro de energía renovable a las empresas.
Impacto en España y expansión en el sector del automóvil
El acuerdo con Gestamp se enmarca también en la estrategia de Iberdrola de ganar peso en el sector de la automoción en España y en Europa. En el ámbito nacional, la compañía ha reforzado en los últimos tiempos su presencia como suministrador de energía limpia para fabricantes y proveedores de vehículos.
En el caso concreto de España, Iberdrola ha cerrado recientemente diversos acuerdos a 10 años con empresas del sector del automóvil, que suman alrededor de 50 MW de potencia renovable instalada y el suministro de en torno a un millón de MWh de electricidad 100% renovable. Estos contratos se añaden al PPA con Gestamp, ampliando el conjunto de alianzas energéticas de la eléctrica con la industria automotriz.
Este modelo ofrece a las empresas industriales una combinación de suministro estable, reducción de emisiones y control de costes. En un contexto europeo de transición energética, en el que la electrificación de procesos y la descarbonización se han convertido en prioridades, la firma de PPAs de este tipo va ganando peso en la planificación de las grandes corporaciones.
Para países como España, donde la automoción tiene un papel clave en el PIB y en el empleo, la extensión de contratos de energía renovable a largo plazo contribuye, además, a reforzar la competitividad de las fábricas frente a otros polos productivos internacionales, al tiempo que se avanza hacia objetivos climáticos más exigentes.
Los PPAs como herramienta para un modelo energético más seguro y sostenible
El acuerdo entre Iberdrola y Gestamp ilustra cómo los contratos de compraventa de energía renovable a largo plazo se están convirtiendo en una pieza central del nuevo escenario energético europeo. A través de ellos, los grandes consumidores industriales pueden garantizar el acceso a energía limpia a precios pactados durante varios años.
Entre las principales ventajas que destacan las compañías se encuentran la estabilidad en el suministro, la protección frente a la volatilidad de los mercados eléctricos y la contribución directa a la reducción de emisiones de CO2. Al mismo tiempo, los promotores renovables, como Iberdrola, ganan en certidumbre para financiar, construir y operar nuevas instalaciones.
En la práctica, este tipo de acuerdos facilitan el avance hacia un modelo en el que la electricidad de origen renovable se convierte en el eje de la actividad industrial, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y alineando las operaciones de las empresas con las políticas climáticas de la Unión Europea.
La alianza firmada entre la eléctrica vasca y Gestamp se suma así a una tendencia en aumento, donde cada vez más compañías apuestan por PPAs como vía para asegurar su transición energética con una combinación de certidumbre económica y compromiso ambiental.
Con este nuevo PPA, Iberdrola y Gestamp ponen sobre la mesa un ejemplo claro de cómo la colaboración entre un gran grupo energético y un proveedor clave de la automoción puede acelerar la descarbonización del sector industrial europeo, aportando energía limpia, precios predecibles y una base sólida para que fábricas y cadenas de suministro avancen hacia un modelo más sostenible y competitivo.

