Iberdrola refuerza su posición en Australia con la compra del parque eólico Ararat

  • Iberdrola adquiere el 100% del parque eólico Ararat, de 242 MW, en el estado de Victoria (Australia).
  • El activo opera con PPAs con grandes clientes, lo que aporta ingresos estables y previsibles.
  • La operación se enmarca en el Plan 2025-2028, que destina más de 1.000 millones de euros a Australia.
  • El grupo prevé una inversión global de 58.000 millones de euros, con foco en países con alta calificación crediticia.

Parque eólico de Iberdrola en Australia

La energética española Iberdrola ha dado un nuevo paso en su expansión internacional al cerrar un acuerdo para hacerse con la totalidad del parque eólico Ararat, uno de los mayores complejos de energía renovable del estado australiano de Victoria. Con esta operación, la compañía consolida su apuesta por los mercados con marcos regulatorios estables y elevada calificación crediticia.

El movimiento encaja en la hoja de ruta del grupo para los próximos años, en la que Australia se sitúa como uno de los polos estratégicos fuera de Europa, junto con Reino Unido, Estados Unidos y Brasil. La adquisición de Ararat permitirá reforzar la oferta de energía limpia para clientes empresariales y mejorar el posicionamiento de Iberdrola en un país que busca acelerar la electrificación de su economía.

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Detalles de la operación y características del parque eólico Ararat

Aerogeneradores del parque eólico Ararat

Según ha comunicado la compañía, Iberdrola ha acordado la compra del 100% de Ararat a los fondos Partners Group y OPTrust. El activo, en funcionamiento desde 2017, dispone de una potencia instalada de 242 megavatios (MW), lo que lo sitúa entre los parques eólicos de referencia en el estado de Victoria.

La instalación está ubicada en una zona con recurso eólico abundante y estable, un factor clave para maximizar la producción anual de electricidad renovable. Gracias a ello, Ararat se ha consolidado como un proyecto maduro, con historial operativo conocido y una contribución relevante al mix energético regional.

Uno de los aspectos más destacados de la operación es que la mayor parte de la energía del parque se vende mediante contratos bilaterales de compraventa de energía o PPAs (Power Purchase Agreements) firmados con grandes clientes industriales y corporativos. Estos acuerdos a largo plazo permiten fijar precios y volúmenes, reduciendo la exposición a la volatilidad del mercado eléctrico.

De este modo, el activo aporta a Iberdrola flujos de caja recurrentes y predecibles, un elemento especialmente valorado por la compañía en su estrategia de inversión, orientada a negocios regulados o con ingresos estables. Además, la empresa prevé que, a medio y largo plazo, el parque pueda beneficiarse de un posible incremento de los precios en un contexto de mayor demanda de electricidad renovable en Victoria.

Impacto en la cartera de clientes y en el sistema eléctrico de Victoria

Energía eólica de Iberdrola en Australia

La integración de Ararat fortalece la posición de Iberdrola en el mercado eléctrico australiano, donde la compañía ya cuenta con una cartera creciente de proyectos renovables. En particular, la operación refuerza la capacidad para abastecer con generación propia a sus clientes empresariales en Victoria, un estado que se ha marcado metas muy ambiciosas en materia de transición energética.

El gobierno de Victoria se ha fijado el objetivo de alcanzar un 95% de energía renovable en 2035, lo que está impulsando de forma notable la demanda de soluciones de generación limpia y de acuerdos PPA por parte de grandes consumidores. Contar con un activo operativo de la envergadura de Ararat permite a Iberdrola responder con mayor solidez a esta demanda.

Además, el parque se encuentra bien posicionado para aprovechar la mejora de las infraestructuras de transporte de electricidad previstas en la región. En los próximos años está prevista la puesta en marcha de proyectos como el Western Renewable Link y el Project Energy Connect, dos enlaces de alta capacidad destinados a facilitar el flujo de energía entre distintas zonas de Australia.

La conexión de Ararat a estas nuevas infraestructuras ampliará sus opciones para exportar electricidad a otros mercados dentro del sistema eléctrico australiano, aumentando el valor estratégico del activo. Este tipo de mejoras de red resultan fundamentales para integrar grandes volúmenes de renovables y evitar cuellos de botella en la evacuación de la energía generada.

La operación, que está sujeta a las condiciones habituales de cierre en este tipo de transacciones, se alinea asimismo con la hoja de ruta de electrificación del país. La apuesta de Australia por reducir emisiones y sustituir combustibles fósiles por electricidad renovable crea un entorno favorable para operadores como Iberdrola.

Otros movimientos recientes de Iberdrola en Australia

La compra de Ararat no es un hecho aislado, sino que se suma a una serie de operaciones recientes con las que Iberdrola está afianzando su presencia en el país. En octubre, la compañía cerró la adquisición de Tungkillo BESS, un proyecto de almacenamiento de energía en baterías que refuerza su capacidad para gestionar la variabilidad de la generación renovable.

En paralelo, la energética ha sido seleccionada como socio de desarrollo por VicGrid para contribuir al proyecto de transporte VNI West (Victoria to New South Wales Interconnector West). Este gran corredor de interconexión entre los estados de Victoria y Nueva Gales del Sur será clave para mejorar la fiabilidad del sistema eléctrico y facilitar la integración de nuevas plantas renovables.

Con estas iniciativas, el grupo busca construir un ecosistema integrado en Australia que combine generación renovable, almacenamiento y participación en infraestructuras de red críticas. Este enfoque es similar al que Iberdrola ya aplica en otros mercados estratégicos, donde combina activos de distinta naturaleza para ofrecer soluciones energéticas completas.

La estrategia en el país oceánico se enmarca en la política corporativa de priorizar mercados con marcos regulatorios previsibles y calificaciones crediticias elevadas. Australia cuenta actualmente con rating AAA, un elemento que aporta seguridad adicional en términos de estabilidad institucional y financiera.

Inversiones previstas en Australia dentro del Plan 2025-2028

La adquisición de Ararat está plenamente alineada con el Plan Estratégico 2025-2028 de Iberdrola, presentado recientemente, que fija una inversión superior a 1.000 millones de euros en Australia durante ese periodo. Esta cifra se destinará principalmente a proyectos renovables y a activos asociados a redes y almacenamiento.

El objetivo de la compañía es ganar escala en un mercado en plena transformación energética, aprovechando el potencial de crecimiento de la eólica, la solar y las soluciones de flexibilidad. La incorporación de Ararat, un parque ya en operación y con contratos de venta de energía firmados, refuerza la base de activos desde la que desplegar nuevas inversiones.

Más allá del caso australiano, el plan global de Iberdrola contempla una inversión total de 58.000 millones de euros en el periodo 2025-2028. De esa cantidad, alrededor del 85% se dirigirá a países con calificación crediticia igual o superior a A y con entornos regulatorios considerados estables y atractivos para la inversión a largo plazo.

Dentro de este reparto, Reino Unido será el principal destino, con unos 20.000 millones de euros, impulsando proyectos eólicos marinos, redes y otras infraestructuras asociadas. Estados Unidos se sitúa a continuación, con unos 16.000 millones, focalizados en redes eléctricas y generación renovable a gran escala.

La Península Ibérica recibirá alrededor de 9.000 millones de euros, destinados tanto a España como a Portugal, con un peso notable de las redes de distribución y de las nuevas capacidades renovables. Brasil contará con unos 7.000 millones, mientras que otros países de la Unión Europea y el propio mercado australiano sumarán en torno a 5.000 millones adicionales.

Relevancia para España y Europa de la expansión en Australia

Aunque la operación se desarrolla en el otro extremo del planeta, tiene implicaciones directas para el posicionamiento internacional de Iberdrola, una de las principales empresas del Ibex 35 y actor de referencia en el sector energético europeo. El refuerzo de la presencia en Australia contribuye a diversificar las fuentes de ingresos y a reducir la dependencia de mercados concretos.

Este tipo de inversiones en activos operativos, con PPAs firmados y situados en países de alta solvencia, puede mejorar la visibilidad de resultados del grupo, algo que suele valorarse positivamente por parte de los inversores y de los reguladores. A su vez, una posición financiera más sólida facilita que Iberdrola mantenga su ritmo inversor en España y en el resto de Europa.

Desde el punto de vista de la transición energética europea, la experiencia acumulada en proyectos como Ararat y Tungkillo BESS resulta útil para el despliegue de soluciones similares en el continente, tanto en términos de integración renovable como de almacenamiento y gestión de redes. Lo aprendido en mercados punteros en renovables puede trasladarse a iniciativas en la Península Ibérica, el norte de Europa o el Mediterráneo.

Para la economía española, contar con multinacionales energéticas con capacidad de competir a escala global supone un elemento adicional de proyección exterior y de generación de valor, tanto directa como indirectamente. Los beneficios obtenidos en mercados como Australia pueden reinvertirse en nuevas infraestructuras en España y otros países europeos, apoyando objetivos como la seguridad de suministro o la descarbonización.

La compra del parque eólico Ararat se configura como un paso más en la estrategia de crecimiento ordenado de Iberdrola, basada en la combinación de inversiones renovables, redes y almacenamiento en países considerados seguros desde el punto de vista regulatorio y financiero. La operación refuerza su papel como actor relevante en la transición energética global y consolida la base desde la que seguir desarrollando proyectos tanto en Australia como en Europa.