
JaĆ©n se ha convertido estos dĆas en el punto de mira del sector agrario europeo gracias al I Congreso Internacional de Biodiversidad y Agricultura, un encuentro que busca replantear cómo producimos alimentos en plena crisis climĆ”tica y de pĆ©rdida de especies. En el corazón del mayor mar de olivos del mundo, responsables pĆŗblicos, cientĆficos, agricultores y empresas se sientan a la misma mesa para debatir quĆ© modelo de campo queremos para las próximas dĆ©cadas.
El congreso, promovido por SEO/BirdLife en el marco del proyecto LIFE Olivares Vivos+, se celebra entre el Auditorio del Museo Ćbero y la antigua Escuela de Magisterio de la Universidad de JaĆ©n. Durante cuatro jornadas se analiza cómo integrar la biodiversidad en los sistemas productivos, buscando un equilibrio real entre rentabilidad agrĆcola, sostenibilidad ambiental y resiliencia frente al cambio climĆ”tico, con especial foco en los olivares mediterrĆ”neos de EspaƱa y del resto de Europa.
JaƩn, epicentro internacional del debate sobre campo y biodiversidad
La elección de Jaén como sede no es casual: la provincia es referente mundial del olivar y un auténtico laboratorio a cielo abierto donde se ha probado el modelo Olivares Vivos. Este enfoque ha demostrado en explotaciones reales que recuperar flora y fauna en las fincas no solo es compatible con la producción, sino que puede mejorar la competitividad y el valor del aceite de oliva virgen extra en el mercado.
Desde la Universidad de Jaén se recuerda que el territorio alberga unos 66 millones de olivos, configurando el que muchos describen como el mayor bosque humanizado del planeta. Este paisaje no solo es motor económico, también es identidad cultural y pieza clave en la lucha contra el cambio climÔtico, al actuar como sumidero de carbono y refugio de biodiversidad mediterrÔnea.
Las distintas instituciones andaluzas e internacionales subrayan que el olivar jiennense ha pasado de verse como un sistema intensivo y simplificado a entenderse como un posible reservorio de biodiversidad si se gestiona con cubiertas vegetales, islas de vida silvestre y prÔcticas agronómicas respetuosas que favorecen a los polinizadores. En este contexto, el congreso pretende marcar un antes y un después en la forma de relacionar producción agraria y conservación.
En la inauguración se proyectó el vĆdeo āLo que permaneceā, un homenaje a las personas que trabajan la tierra y mantienen vivos los territorios rurales. Este gesto simbólico resume bien el espĆritu del encuentro: reconocer que sin agricultores no hay paisaje, pero que sin naturaleza tampoco hay futuro para el campo ni para el sistema agroalimentario europeo.
La provincia andaluza, ademĆ”s, encadena desde hace aƱos proyectos de innovación vinculados al olivar y al aceite de oliva, con la Universidad de JaĆ©n y su Instituto Universitario de Investigación en Olivar y Aceites de Oliva como actores clave; muchos de estos proyectos de innovación vinculados al olivar exploran nuevas tecnologĆas y prĆ”cticas sostenibles. El congreso refuerza esta posición, colocando a la ciudad en el mapa internacional de la agricultura sostenible.
Un acto inaugural con amplia representación institucional
El arranque del congreso tuvo lugar en el Auditorio del Museo Ćbero de JaĆ©n, en un acto conducido por la periodista Olivia Aranda que reunió a representantes de todas las escalas de gobierno y del propio sector. SEO/BirdLife, administración central, Junta de AndalucĆa, Diputación, Ayuntamiento, Universidad y Consejo OleĆcola Internacional compartieron escenario, reflejando la transversalidad del reto.
Entre las personas intervinientes destacaron Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife; NicolĆ”s Ruiz Reyes, rector de la Universidad de JaĆ©n; Jaime Lillo, director ejecutivo del Consejo OleĆcola Internacional; representantes del Ayuntamiento de JaĆ©n como la concejala de Promoción Económica y Comercio; la diputada de Medio Ambiente de la Diputación Provincial, Isabel Uceda; el subdelegado del Gobierno en JaĆ©n, Manuel FernĆ”ndez; y la consejera andaluza de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina GarcĆa.
TambiĆ©n se sumaron a lo largo del programa otras figuras institucionales como el alcalde de JaĆ©n en distintos actos, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y responsables de polĆticas agrarias a nivel nacional y europeo. La presencia de este abanico de cargos refuerza la idea de que la transición hacia una agricultura compatible con la biodiversidad requiere decisiones coordinadas y coherentes en todos los niveles.
Durante la sesión inaugural se insistió en que la biodiversidad debe dejar de verse como un freno y pasar a considerarse una aliada de la sostenibilidad y la productividad. La Junta de AndalucĆa, por ejemplo, remarcó el papel de los olivares como grandes captadores de COā y refugio de especies emblemĆ”ticas del MediterrĆ”neo, mientras que desde la Diputación se recordó el apoyo temprano al proyecto Olivares Vivos, cuando todavĆa era una apuesta arriesgada.
En paralelo, desde el Ć”mbito municipal se subrayó que eventos de este tipo no solo tienen impacto ambiental, sino tambiĆ©n económico y turĆstico, al poner en valor el patrimonio cultural y gastronómico de JaĆ©n y posicionar la ciudad como destino vinculado al aceite de oliva de calidad y a la innovación en el medio rural.
La biodiversidad como fundamento de los sistemas alimentarios
La conferencia inaugural corrió a cargo de Maria Helena Semedo, antigua subdirectora general de la FAO y una de las voces internacionales mĆ”s reconocidas en la intersección entre agricultura, sostenibilidad y desarrollo. Bajo un tĆtulo centrado en la biodiversidad como base de los sistemas alimentarios, su intervención situó el debate de JaĆ©n en el contexto global.
Semedo defendió que la diversidad biológica no es un lĆmite para la producción, sino su soporte estructural. Recordó que los sistemas agroalimentarios dependen de ecosistemas sanos, de una amplia variedad de especies y de recursos genĆ©ticos robustos. Sin todo ello, seƱaló, resulta imposible garantizar de verdad la seguridad alimentaria a medio y largo plazo, especialmente en un escenario de cambio climĆ”tico.
La experta tambiĆ©n hizo referencia al Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal como guĆa para transformar los sistemas agrarios en todo el planeta. Subrayó la urgencia de reforzar los lazos entre ciencia y polĆticas pĆŗblicas, mejorar la coherencia entre sectores āagricultura, agua, energĆa, conservaciónā y situar a los agricultores en el centro de la transición ecológica.
Este enfoque encaja con la filosofĆa del congreso: no se trata solo de diagnosticar problemas, sino de construir soluciones realistas que puedan aplicarse sobre el terreno, con apoyo institucional y reconocimiento social. La ponencia de Semedo sirvió, en ese sentido, como marco de referencia para el resto del programa tĆ©cnico.
La idea de que no puede haber seguridad alimentaria sin biodiversidad atravesó buena parte de las discusiones posteriores, tanto en las sesiones cientĆficas como en las mesas de debate con agricultores, cooperativas, empresas oleĆcolas y responsables de la distribución alimentaria.
De la ciencia al campo: cuatro grandes ejes temƔticos
El programa tĆ©cnico del congreso se desarrolla principalmente en la Universidad de JaĆ©n durante los dĆas 15 y 16 de abril, estructurado en varios bloques que abordan la biodiversidad agraria desde la investigación, la gestión de las fincas, la percepción social y las polĆticas pĆŗblicas. El objetivo es recorrer el camino completo: del conocimiento cientĆfico al mercado y a la gobernanza.
En el primer eje, centrado en la biodiversidad en los agrosistemas, investigadores como Francisco Valera (CSIC) y Pedro J. Rey (UJA) analizan la importancia de los sistemas agrarios para el patrimonio natural europeo y los impactos de la intensificación agrĆcola. Se abordan cuestiones como la pĆ©rdida de servicios ecosistĆ©micos y los proyectos demostrativos de restauración a largo plazo.
Un segundo bloque se dedica a la gestión de la biodiversidad en el campo, con ponencias de expertos de Grecia, Italia y EspaƱa que explican modelos demostrativos en olivares y otros cultivos mediterrĆ”neos. Se presentan experiencias sobre cubiertas vegetales, manejo de infraestructuras ecológicas, presencia de polinizadores y fauna auxiliar, asĆ como los retos que afrontan las explotaciones en su dĆa a dĆa.
El tercer eje pone el foco en la relación entre biodiversidad, mercado y consumidores. Investigadoras como Eva Murgado (UJA) y Caterina Contini (Universidad de Florencia) analizan cómo percibe la sociedad el valor añadido de los productos procedentes de fincas con alta biodiversidad y qué barreras existen para trasladar ese valor a la cadena comercial y al etiquetado.
Finalmente, un cuarto bloque examina la biodiversidad agraria dentro del sistema agroalimentario, con especial atención a las polĆticas pĆŗblicas y a la PolĆtica Agraria ComĆŗn (PAC) de la Unión Europea. Se estudian instrumentos, incentivos, condicionantes normativos y herramientas económicas necesarias para escalar estas prĆ”cticas mĆ”s allĆ” de casos puntuales.
Mesas redondas, pósteres y transferencia de conocimiento
AdemĆ”s de las ponencias marco, el congreso cuenta con un intenso programa de 24 comunicaciones orales y 63 pósteres, seleccionados entre mĆ”s de 120 aportaciones cientĆficas internacionales. Este volumen de trabajos refleja el interĆ©s creciente por la biodiversidad agraria en Europa y la consolidación de un cuerpo de conocimiento sólido y aplicable.
Las mesas redondas son uno de los espacios mÔs dinÔmicos del encuentro, al reunir a investigadores, técnicos de la administración, consultores, responsables de cooperativas, organizaciones agrarias y gestores de explotaciones. Se abordan cuestiones como las barreras y oportunidades para integrar la biodiversidad en los agrosistemas, la experiencia prÔctica en fincas de olivar y viñedo, o las decisiones cotidianas que toman los agricultores en materia de manejo del suelo y del paisaje.
En el Ć”mbito de mercado, se discute cómo convertir la biodiversidad en valor de marca y confianza para el consumidor, con la participación de empresas oleĆcolas, distribuidores y plataformas especializadas en aceites de oliva virgen extra. Se analizan los lĆmites de la disposición a pagar, la transparencia en la información y el papel de los sellos de sostenibilidad.
Otro bloque de mesas se centra en las polĆticas pĆŗblicas, con la presencia de responsables de la administración estatal y autonómica, representantes de la UE y organizaciones agrarias. Se debaten propuestas para incorporar la biodiversidad en la PAC, el diseƱo de ecoesquemas, la compatibilidad entre rentas agrarias y requisitos ambientales, y las herramientas para escalar experiencias como Olivares Vivos.
El programa se completa con talleres prÔcticos, actividades culturales y espacios informales de intercambio entre los participantes, concebidos para favorecer redes de colaboración y nuevos proyectos de innovación en distintas regiones agrarias europeas.
LIFE Olivares Vivos+: un modelo exportable al olivar europeo
El congreso se enmarca en el proyecto LIFE Olivares Vivos+ (2021-2026), financiado por el programa LIFE de la Comisión Europea. Esta iniciativa da continuidad y escala a la primera experiencia de Olivares Vivos, acelerando su implantación en las principales regiones olivareras de EspaƱa y extendiĆ©ndola a otros paĆses mediterrĆ”neos como Italia, Portugal y Grecia.
Coordinado por SEO/BirdLife, el proyecto cuenta con socios como la Diputación Provincial de JaĆ©n, la Universidad de JaĆ©n, la Estación Experimental de Zonas Ćridas del CSIC, la Universidad de Ćvora, la entidad italiana DREAm, la Organización AgrĆcola HelĆ©nica y la consultora estratĆ©gica dirigida por Juan Vilar, entre otros. Esta alianza internacional permite adaptar el modelo a diferentes contextos.
El enfoque Olivares Vivos se basa en combinar medidas de restauración ecológica ārecuperación de vegetación natural, creación de refugios para fauna, mejora del mosaico agrarioā con herramientas de mercado como la certificación y el etiquetado especĆfico. La idea de fondo es sencilla: si el olivar aporta biodiversidad, ese esfuerzo debe reconocerse y compensarse en el precio del aceite.
Las investigaciones desarrolladas hasta ahora han demostrado aumentos significativos de especies de aves, insectos y flora en las fincas participantes, sin mermar la productividad agrĆcola. Al contrario, en muchos casos la mejora de los servicios ecosistĆ©micos ācomo la polinización o el control biológico de plagasā contribuye a estabilizar las cosechas y reducir ciertos insumos.
El congreso sirve, por tanto, como escaparate y punto de encuentro para quienes ya estƔn aplicando este modelo y para aquellos que valoran sumarse, tanto en EspaƱa como en el resto de Europa mediterrƔnea, donde el olivar constituye un cultivo estratƩgico y un paisaje cultural de primer orden.
El papel de la PAC y de los sistemas alimentarios sostenibles
Uno de los mensajes reiterados durante el congreso es que la transformación del campo europeo pasa necesariamente por la PolĆtica Agraria ComĆŗn. El ministro Luis Planas destacó en JaĆ©n que los sistemas alimentarios sostenibles son la base del presente y del futuro y defendió la necesidad de producir mĆ”s con menos recursos, trabajando āa favor de la naturaleza y del mercado a la vezā.
Planas recordó que mÔs del 40 % del presupuesto de la PAC en España estÔ vinculado a objetivos ambientales y climÔticos, de manera directa o indirecta, y subrayó la importancia de los ecoesquemas, dotados con 1.100 millones de euros anuales. Según sus datos, tres de cada cuatro agricultores y ganaderos se benefician de estas ayudas por aplicar prÔcticas ligadas a la sostenibilidad.
En su intervención, el ministro puso especial Ć©nfasis en el apoyo al olivar tradicional y a la ganaderĆa extensiva, considerados fundamentales para mantener el paisaje, fijar población y conservar el medio rural. Al mismo tiempo, insistió en que sin rentabilidad económica las explotaciones acaban abandonĆ”ndose, por lo que la dimensión ambiental debe ir de la mano de una renta agraria digna.
El debate sobre la PAC se completó con aportaciones de expertos en polĆticas europeas, que analizaron las oportunidades y desafĆos para impulsar una agricultura mĆ”s respetuosa con la biodiversidad dentro del marco comunitario. Se habló de condicionalidad reforzada, pagos asociados, instrumentos financieros y necesidad de simplificar la burocracia para facilitar la adopción de prĆ”cticas mĆ”s verdes.
En paralelo, se abordó la situación de la campaña de aceite de oliva, con previsiones de producción y anÔlisis de precios, para ilustrar cómo la estabilidad de ingresos de los olivicultores es un elemento clave a la hora de plantear cambios de manejo que, aunque beneficiosos a medio plazo, requieren inversión inicial y cierta seguridad económica.
AndalucĆa, biodiversidad y servicios ecosistĆ©micos del olivar
La Junta de AndalucĆa aprovechó su participación para remarcar el papel de la comunidad como territorio especialmente vinculado a la relación entre actividad agraria y conservación del patrimonio natural. La consejera Catalina GarcĆa incidió en que durante aƱos se pensó que la biodiversidad competĆa con el cultivo, una idea que hoy estĆ” claramente superada por la evidencia cientĆfica.
GarcĆa citó datos del Consejo OleĆcola Internacional que estiman que el olivar jiennense puede absorber entre 2,2 y 3,7 millones de toneladas de COā al aƱo, lo que equivale a entre el 0,95 % y el 1,6 % de todas las emisiones del paĆs. En el conjunto de AndalucĆa, los cerca de 180 millones de olivos llegarĆan a fijar hasta 9,5 millones de toneladas de COā anuales, convirtiendo al olivar en una pieza relevante de la estrategia climĆ”tica.
La consejera tambiĆ©n recordó la existencia de planes de recuperación de fauna amenazada como el lince ibĆ©rico, el Ć”guila imperial o el quebrantahuesos, asĆ como la importancia de las aves esteparias āavutarda, sisón, aguilucho cenizoā ligadas a los medios agrarios. Muchas de las actuaciones en marcha, como la custodia del territorio y las medidas compensatorias asociadas a renovables, se desarrollan en colaboración con agricultores.
En provincias como Sevilla, Córdoba y Jaén se trabaja en la protección de nidos, el retraso de cosechas en zonas sensibles y la creación de rodales de biodiversidad en cultivos de cereal y olivares, demostrando que determinadas prÔcticas agrarias pueden compatibilizarse con la conservación de especies muy vulnerables a los cambios de uso del suelo.
Esta visión enlaza con el enfoque del congreso: el campo andaluz, y en particular el olivar, no es solo un espacio productivo, sino un ecosistema donde se juegan procesos ecológicos esenciales y donde las decisiones de manejo pueden inclinar la balanza hacia la degradación o hacia la recuperación de la biodiversidad.
Visitas de campo y demostración en fincas reales
MÔs allÔ de las ponencias en sala, el programa reserva un espacio clave para la visita a fincas demostrativas y a una almazara asociadas al modelo Olivares Vivos. El 17 de abril, los asistentes recorren explotaciones donde ya se han implantado medidas de restauración de hÔbitats, para observar sobre el terreno qué cambios se han producido en la flora, la fauna y el paisaje agrario.
Durante la visita se explican cuestiones prÔcticas como el diseño de las cubiertas vegetales, la gestión del suelo para evitar erosión, la instalación de refugios para aves y murciélagos, o la creación de pequeños enclaves de vegetación natural dentro de la finca. Estos elementos permiten comprobar, en un entorno real, cómo la biodiversidad se incorpora al manejo cotidiano de una explotación olivarera.
El recorrido se completa con la explicación del proceso de elaboración del aceite de oliva en la almazara y con una cata de diferentes aceites producidos en el marco del proyecto. Se aborda asà la conexión entre el campo y el consumidor final, mostrando cómo las prÔcticas agrarias se traducen en productos con atributos de calidad y sostenibilidad diferenciados.
Para muchos participantes, especialmente los llegados de otros paĆses europeos, estas visitas son una oportunidad para contrastar lo visto en las conferencias con la realidad del dĆa a dĆa en el olivar jiennense. TambiĆ©n sirven como espacio informal de intercambio de experiencias entre agricultores, tĆ©cnicos de cooperativas y cientĆficos.
Esta dimensión prÔctica refuerza la vocación del congreso de ser algo mÔs que un foro teórico, impulsando la transferencia de conocimiento y la replicabilidad de los modelos testados en otros territorios mediterrÔneos con condiciones similares de clima, suelo y estructura de propiedad.
Apoyos, cofinanciación y tejido colaborativo
La organización del I Congreso Internacional de Biodiversidad y Agricultura ha sido posible gracias a una combinación de cofinanciación europea y apoyos locales. AdemĆ”s del respaldo del programa LIFE de la Comisión Europea a travĆ©s de Olivares Vivos+, el encuentro cuenta con el patrocinio de entidades como Caja Rural de JaĆ©n, la Universidad de JaĆ©n y su instituto de investigación en olivar, la Junta de AndalucĆa y empresas del entorno rural.
TambiĆ©n colaboran firmas del sector oleĆcola como Castillo de Canena y Omed, el Consejo Social de la UJA, la Fundación del Olivar, organizaciones especializadas en información agroalimentaria como Mercacei y empresas de servicios tĆ©cnicos y grĆ”ficos vinculadas al territorio. Este entramado de actores refleja que la apuesta por unir campo, ciencia y biodiversidad ya no se limita a unos pocos proyectos piloto.
Desde SEO/BirdLife se insiste en que la clave del Ć©xito reside en el trabajo conjunto entre agricultores, administraciones, comunidad cientĆfica y empresas, cada uno desde su responsabilidad. El congreso pretende fortalecer estas alianzas y generar nuevas sinergias que permitan consolidar una red de fincas y territorios comprometidos con la biodiversidad en toda la cuenca mediterrĆ”nea.
En paralelo, la Universidad de JaĆ©n subraya el papel de sus mĆ”s de un centenar de grupos de investigación, de los que una mayorĆa mantiene algĆŗn vĆnculo con el sector oleĆcola y el medio rural. Esta base cientĆfica, unida al conocimiento tradicional de las comunidades agrarias, se presenta como un activo decisivo para acompaƱar la transición hacia modelos productivos mĆ”s complejos y resilientes.
En conjunto, el I Congreso Internacional de Biodiversidad y Agricultura sitĆŗa a JaĆ©n y al olivar europeo en el centro de una conversación global sobre cómo producir alimentos sin agotar los recursos naturales. El mensaje que se desprende de las distintas sesiones es claro: la biodiversidad deja de ser un adorno para convertirse en una pieza estratĆ©gica del sistema agroalimentario, capaz de aportar estabilidad climĆ”tica, valor de mercado y oportunidades de futuro para el medio rural, siempre que exista voluntad polĆtica, respaldo económico y compromiso del propio sector agrario.

