La constructora alemana Hochtief, controlada por el grupo ACS, ha sido seleccionada por National Grid para participar en el programa North West London Upgrade, una iniciativa que busca modernizar y ampliar la red de transmisión eléctrica del Gran Londres. La operación, que se llevará a cabo mediante la sociedad conjunta Hochtief-Murphy Joint Venture (HMJV) en colaboración con otros socios del proyecto, tiene como objetivo reforzar la infraestructura crítica de la capital británica en un momento de crecimiento acelerado de la demanda energética.
El proyecto permitirá aumentar la capacidad de transporte de electricidad en el noroeste de Londres, una zona donde convergen el desarrollo residencial, la actividad empresarial y la creciente necesidad de energía vinculada a la digitalización. Según explicó Peter Hingott, director ejecutivo de Hochtief Infrastructure, la actuación contribuirá a impulsar el crecimiento económico local, facilitando la conexión de nuevos centros de datos y garantizando al mismo tiempo un suministro fiable para hogares, empresas y servicios digitales.
Un proyecto clave para la digitalización y los centros de datos
Las obras que acometerá Hochtief incluyen la instalación de 60 kilómetros de nuevas infraestructuras de cableado, la modernización y ampliación de subestaciones eléctricas, la sustitución de líneas aéreas y la ejecución de trabajos de gran envergadura en uno de los túneles de cables de alta tensión más largos del Reino Unido. Estas actuaciones no solo elevarán la capacidad de la red, sino que también contribuirán a mejorar la seguridad del suministro en una de las áreas urbanas más densamente pobladas del país, donde los túneles subterráneos resultan decisivos para ampliar la potencia disponible sin recurrir a nuevas líneas aéreas que impactan en el territorio.

La modernización de las subaaciones y de los corredores subterráneos es clave para integrar nueva generación renovable y hacer frente a los consumos de alta intensidad. En este sentido, el proyecto responde directamente a las necesidades de los nuevos centros de datos de hiperescala, las plataformas de nube y otras infraestructuras que dan soporte a servicios de inteligencia artificial, cuyo consumo energético se ha disparado en los últimos años, evitando así que la energía renovable sea desaprovechada por la red eléctrica.
Hochtief ya contaba con experiencia en la capital británica gracias a su participación previa en el programa London Power Tunnels 2 de National Grid, una iniciativa destinada a renovar y ampliar los corredores subterráneos de alta tensión. Esta trayectoria ha permitido a la empresa conocer a fondo la complejidad que plantean los grandes túneles urbanos, incluida la logística, la seguridad, las interferencias con otras redes y la necesidad de mantener el servicio eléctrico durante las obras.
Fortaleza del grupo en infraestructuras y sostenibilidad
La nueva adjudicación consolida la estrategia de Hochtief en mercados de alto crecimiento, como las infraestructuras energéticas y sostenibles. La compañía, que cuenta con alrededor de 62.000 empleados y cerró 2025 con unas ventas de 38.200 millones de euros, ocupa una posición de referencia en varios mercados. En Estados Unidos destaca con la construcción de edificios verdes a través de Turner, mientras que en Australia es el mayor contratista de servicios de infraestructura gracias a CIMIC. Su participación en Estados Unidos, mediante FlatironDragados, la convierte en un actor clave en transporte y obra civil, mientras que en Europa es un referente en ingeniería civil y edificación.
La compañía cotiza en el índice alemán DAX y está integrada en índices de sostenibilidad como el Dow Jones Best-in-Class World Index, alineándose así con los criterios ASG (ambientales, sociales y de gobierno corporativo). La actividad de construcción y concesiones se complementa con su participación del 20% en Abertis, operador internacional de autopistas de peaje. Estas actividades, junto con el nuevo contrato en Londres, refuerzan la exposición de Hocht a la transición energética y a la economía digital, dos frentes que serán esenciales en la próxima década para atender la creciente necesidad de energía eléctrica que requiere el desarrollo tecnológico y la descarbonización de la economía.
En definitiva, la adjudicación del North West Upgrade sitúa a la compañía en el epicentro de un proyecto fundamental para el futuro eléctrico de la capital británica, donde la infraestructura se convierte en el pilar que sostiene la conectividad, la inteligencia artificial y los servicios digitales que demandan los ciudadanos y las empresas. La actuación contribuirá, por tanto, a sentar las bases de un sistema energético más robusto, moderno y preparado para responder a los retos de la electrificación de la economía.

