
El hidrógeno verde se ha convertido en un punto de inflexión para la transición energética mundial y despierta cada vez mayor interés por su potencial para descarbonizar sectores industriales y de transporte. Mientras los líderes mundiales y empresas energéticas apuestan fuerte por esta alternativa limpia, la competencia se intensifica y emergen nuevas soluciones para superar los desafíos técnicos y ambientales que plantea su producción a gran escala.
La carrera para liderar la economía del hidrógeno verde está redefiniendo la estrategia de países y empresas. Oriente Medio, África del Norte y América Latina se posicionan como regiones clave, gracias a su potencial en renovables y la ambición de convertirse en socios energéticos de Europa y el resto del mundo.
Megaproyectos pioneros en Arabia Saudí: Yanbu y NEOM

Arabia Saudí está desmarcándose en el ámbito del hidrógeno verde con dos de los desarrollos más ambiciosos del planeta. Por un lado, la energética estatal ACWA Power y el consorcio hispano-chino formado por Técnicas Reunidas y Sinopec han asumido el reto de diseñar un gigantesco complejo en Yanbu, en la costa del mar Rojo. Esta instalación contará con electrolizadores capaces de generar hasta 4.000 toneladas diarias de amoníaco verde en cada uno de sus dos primeros bloques, cada uno impulsado por 2,2 GW de capacidad de electrólisis.
La región ya alberga el proyecto NEOM, otro icono saudí. NEOM combina modelo urbano, innovación y producción energética. La NEOM Green Hydrogen Company (NGHC), consorcio de ACWA Power, Air Products y la propia NEOM, está levantando una planta que integrará 4 GW de capacidad renovable para alimentar módulos de electrólisis, tecnología inteligente y sistemas de almacenamiento de última generación. Cuando esté a pleno rendimiento, podrá producir 1,2 millones de toneladas anuales de amoníaco verde, evitando la emisión de hasta 5 millones de toneladas de CO₂ por año.
Ambas iniciativas apuntan a posicionar la región como epicentro global del hidrógeno renovable, gracias a sinergias entre energía solar, eólica y automatización. Arabia Saudí planea invertir hasta 270.000 millones de dólares en el sector para 2030 y espera exportar el 10% del hidrógeno mundial.
Soluciones tecnológicas: agua, eficiencia y seguridad

La expansión del hidrógeno verde no está exenta de retos. El consumo de agua necesario para la electrólisis sigue preocupando a investigadores y promotores, especialmente en zonas con estrés hídrico. Nuevas propuestas apuntan a utilizar aguas residuales o agua del mar convenientemente tratada, reduciendo la presión sobre los recursos hídricos potables. Por ejemplo, estudios recientes exploran el aprovechamiento de metales presentes en aguas residuales como catalizadores naturales, aumentando la eficiencia de los electrodos y disminuyendo la necesidad de purificación costosa.
Los aspectos de seguridad industrial también adquieren peso, considerando que el hidrógeno es volátil y requiere infraestructuras adecuadas para su manipulación, almacenamiento y transporte. La cooperación entre aseguradoras, fabricantes y operadores está dando lugar a nuevas pólizas y gestión de riesgos, acompañando la proyección de inversiones superiores a 680.000 millones de dólares para 2030 y un crecimiento de la demanda de hidrógeno hasta cinco veces para 2050.
Además, la digitalización y la inteligencia artificial facilitan la monitorización avanzada y el control automatizado de las plantas, desde la generación renovable hasta la gestión de la producción y exportación del amoníaco verde, permitiendo mejorar la eficiencia y reducir costes operativos.
Latinoamérica y África: Uruguay y Marruecos en la carrera global
En Sudamérica, Uruguay persigue una movilidad descarbonizada tras haber superado ya el 90% de generación eléctrica renovable. El país promueve cuatro proyectos de hidrógeno verde, orientados tanto a la exportación como al transporte pesado interno, con alianzas público-privadas y cooperación internacional. Entre los planes más avanzados figuran iniciativas que priorizan el uso de energía eólica y solar, y contemplan la generación de metanol y combustibles sintéticos. Los retos locales incluyen la gestión del agua y la integración con el entorno comunitario, como se evidenció en la revisión de proyectos que inicialmente preveían usar recursos subterráneos protegidos.
Marruecos, por su parte, ha sellado alianzas estratégicas con empresas europeas para desarrollar el proyecto Chbika, que aspira a generar 1 GW de renovables para producir hidrógeno verde y transformarlo en 200.000 toneladas anuales de amoníaco verde orientado al mercado europeo. El país prevé alcanzar el 52% de su capacidad energética instalada con renovables en 2030 y producir 10 GW de energía limpia antes de que acabe la década. Sin embargo, la escasez de agua emerge como un desafío central, dado el papel crucial de este recurso en la producción de hidrógeno mediante electrólisis.
Perspectivas del sector y futuro a corto y medio plazo
La dinámica global del hidrógeno verde está marcada por la cooperación internacional, la innovación tecnológica y la adaptación a los retos ambientales y económicos. Con más de 1.500 proyectos en curso en todo el mundo y la implicación directa de gobiernos, multinacionales y fondos soberanos, la industria apunta a una integración progresiva del hidrógeno renovable en industrias, movilidad y sistemas eléctricos.
El apoyo del sector asegurador y la estandarización de la seguridad permitirán consolidar la confianza y fomentar inversiones sostenibles. El desarrollo de infraestructuras, la bajada de costes y la solución a los desafíos hídricos y logísticos acelerarán la entrada del hidrógeno verde en el mix energético mundial.
La apuesta por proyectos pioneros, la investigación en eficiencia y economía circular, y la cooperación entre regiones con recursos renovables competitivos definen un escenario en el que el hidrógeno verde está dejando de ser una promesa para convertirse en una realidad en expansión, con el potencial de transformar el sector energético y abrir nuevas oportunidades para la sostenibilidad global.

