Una violenta explosión en una planta de reciclaje del polÃgono industrial La Borda, en Caldes de Montbui (Barcelona), ha desencadenado un incendio de grandes dimensiones a primera hora de la mañana. El siniestro ha generado una enorme columna de humo negro visible desde buena parte del Vallès Oriental, ha obligado a cortar la carretera C-59 y ha puesto en alerta a los servicios de emergencias de toda la zona.
El balance provisional deja tres trabajadores heridos de gravedad, importantes daños materiales y una nave prácticamente destruida. A pesar de la espectacularidad de las llamas y de las sucesivas deflagraciones que se han llegado a oÃr desde el municipio, los equipos de emergencia han conseguido evitar que el fuego se propagara a otras empresas del polÃgono, lo que habrÃa complicado todavÃa más la situación.
Explosión inicial y rápida propagación de las llamas

El incendio se originó pasadas las 7 de la mañana, en torno a las 7:10-7:12 horas, en una nave de la empresa Tratamiento de Subproductos Industriales, dedicada al reciclaje de productos quÃmicos, como aerosoles y botes de pintura. Según el relato de los Bomberos de la Generalitat y de varios testigos, una primera explosión en una máquina habrÃa detonado parte del material almacenado, generando una reacción en cadena con otras deflagraciones sucesivas de aerosoles.
El jefe de guardia de los Bombers, Albert Cervera, explicó que, al llegar, se encontraron con una escena «como de pequeñas bombas», ya que los envases a presión salÃan despedidos como proyectiles y llegaron incluso hasta la propia C-59, la vÃa que pasa justo por delante de la instalación. La combinación de productos inflamables y la estructura de la nave favorecieron que el fuego se extendiera con gran rapidez por los aproximadamente mil metros cuadrados de superficie, dejando la cubierta totalmente hundida.
Trabajadores de empresas cercanas describen que, en cuestión de segundos, el interior de la nave quedó envuelto en llamas. Uno de ellos recuerda que escucharon una explosión «muy fuerte», la pared medianera «salió volando» y, al salir al exterior, vieron cómo uno de los operarios afectados corrÃa envuelto en fuego. Otros empleados del polÃgono hablan de una escena «dantesca» y repetÃan que «parecÃa un infierno» por la intensidad del calor y la altura de las llamas.
Mientras los primeros equipos de emergencia llegaban al lugar, la columna de humo negro crecÃa rápidamente y empezó a ser visible desde varios kilómetros, generando inquietud entre los vecinos de Caldes de Montbui y de municipios cercanos. Pese a la magnitud del incendio, finalmente no se ordenó el confinamiento de la población, aunque esta opción estuvo sobre la mesa si las mediciones ambientales hubieran detectado niveles preocupantes de contaminación.
Tres trabajadores heridos graves y gran despliegue sanitario

El Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) ha confirmado que los tres heridos son trabajadores de la planta que se encontraban en el interior en el momento de la explosión. Todos ellos han sido evacuados al Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, centro de referencia para quemados graves en Catalunya, donde permanecen ingresados.
Según las primeras valoraciones médicas difundidas por los servicios de emergencia y por el propio jefe de intervención de Bombers, uno de los heridos presenta quemaduras en torno al 20% de la superficie corporal, mientras que los otros dos tienen alrededor del 9%, aunque en zonas consideradas crÃticas. Algunos testigos relatan que uno de los trabajadores salió «en llamas, sin pelo ni cejas», y que compañeros de una carpinterÃa vecina lograron sofocar el fuego con sus propias manos y con prendas de ropa antes de la llegada de las ambulancias.
Para atender la emergencia, el SEM movilizó un importante dispositivo: ocho ambulancias, un helicóptero medicalizado y al menos un equipo conjunto SEM-Bomberos, especializado en la coordinación en incidentes de este tipo. Los sanitarios realizaron las primeras estabilizaciones en el mismo polÃgono antes de proceder al traslado urgente de las vÃctimas al hospital barcelonés.
Fuentes municipales han confirmado que, más allá de estos tres heridos graves, no se tiene constancia de vÃctimas mortales ni de otros afectados de consideración, pese a que el incendio se produjo en un momento de plena actividad laboral en el polÃgono La Borda. El alcalde de Caldes de Montbui, Isidre Pineda, ha subrayado que todos los heridos son empleados de la empresa siniestrada.
El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha trasladado su apoyo institucional al Ayuntamiento, a la empresa y a la plantilla, y ha deseado una recuperación lo más rápida posible para los tres trabajadores ingresados. El suceso ha reabierto, además, el debate sobre las condiciones de seguridad en instalaciones que manipulan productos quÃmicos o inflamables en entornos industriales compartidos.
Actuación de los Bomberos y control del incendio
Desde los primeros minutos de la emergencia, los Bomberos de la Generalitat desplegaron un dispositivo que llegó a contar, según los diferentes balances oficiales, con entre 16 y 18 dotaciones operativas. El aviso inicial entró en el centro de coordinación poco después de las 7 de la mañana, entre las 7:02 y las 7:12, y las primeras dotaciones tardaron pocos minutos en llegar a la zona del polÃgono La Borda.
Las prioridades del cuerpo se centraron en tres frentes: proteger la vida de los trabajadores y del personal de emergencia, evitar que las llamas saltaran a las naves adyacentes y contener la gran carga de fuego en el interior de la planta de reciclaje. Para trabajar con la máxima seguridad, los Bomberos solicitaron el corte inmediato del suministro eléctrico en todo el polÃgono industrial, dejando la zona sin luz durante las tareas de extinción.
Con el fuego completamente desbocado en el interior de la nave principal, los equipos se centraron en crear «cortafuegos» mediante lÃneas de agua, retirando palés y materiales inflamables con maquinaria pesada para impedir que las llamas alcanzaran otros almacenes y talleres vecinos. A pesar de que el recinto afectado quedó «totalmente comprometido», según la expresión utilizada por el propio cuerpo, se consiguió frenar la propagación a otras empresas, evitando un escenario mucho más grave.
En torno a las 9 de la mañana los Bomberos dieron por estabilizado y controlado el incendio, si bien los trabajos se alargaron durante toda la mañana y parte de la tarde. Efectivos y vehÃculos permanecieron en el polÃgono durante horas realizando tareas de remojo, revisión de puntos calientes y demolición controlada de elementos inestables de la cubierta derrumbada.
En total, se calcula que cerca de ochenta efectivos han intervenido en algún momento en las labores de extinción y apoyo, incluyendo unidades de los Mossos d’Esquadra, PolicÃa Local y equipos de Protección Civil. La magnitud del despliegue responde al riesgo añadido que implica trabajar en una industria de reciclaje de productos quÃmicos, con presencia de sustancias potencialmente peligrosas y envases presurizados.
Corte de la C-59, impacto en la movilidad y gestión de la emergencia
El incendio ha tenido también efectos notables en la movilidad de la zona. El Servei Català de Trà nsit informó de que la carretera C-59 quedó cortada en ambos sentidos a la altura de Caldes de Montbui, aproximadamente entre los puntos kilométricos 12 y 13, en torno a las ocho de la mañana. Algunos de los aerosoles que explotaban en el interior de la nave acabaron en la propia calzada, lo que incrementó el riesgo para los vehÃculos.
Los Mossos d’Esquadra desplazaron varias dotaciones para regular el tráfico, establecer desvÃos y acordonar los accesos al polÃgono La Borda. La PolicÃa Local, por su parte, cortó calles del entorno para facilitar la entrada y el movimiento de los vehÃculos de emergencia. El mensaje de los cuerpos policiales a la ciudadanÃa fue claro: no acercarse a la zona afectada y seguir permanentemente las indicaciones de los servicios de emergencia.
Tras algo más de dos horas y media de interrupción total, y una vez que los Bomberos consideraron que ya no existÃa riesgo inmediato para la circulación, la C-59 se reabrió sobre las diez y media de la mañana, aunque todavÃa se registraron retenciones mientras se normalizaba el tráfico y se retiraban restos de material disperso por la vÃa.
Protecció Civil de la Generalitat activó la prealerta del Plan Procicat especÃfica para emergencias que puedan tener impacto en la población o en el medio ambiente. El teléfono de emergencias 112 recibió alrededor de 80 llamadas relacionadas con el suceso a lo largo de la mañana, muchas de ellas de vecinos preocupados por la columna de humo o por el estruendo de las explosiones.
Dada la naturaleza quÃmica de los residuos que se tratan en la planta, se realizaron mediciones de calidad del aire en el entorno del polÃgono para descartar una afectación relevante. Según los primeros datos facilitados por los responsables de la intervención, los niveles detectados no hicieron necesario ordenar confinamientos ni adoptar medidas adicionales para la población más allá de la recomendación de mantenerse alejados del área del incendio.
Preocupación vecinal y antecedentes en la misma empresa
Con el fuego ya bajo control, han ido aflorando testimonios de trabajadores y vecinos que manifiestan su preocupación por la seguridad en la planta siniestrada. Algunos empleados de naves colindantes afirman que «no es la primera ni la segunda vez» que se produce un incendio en esta misma instalación dedicada al reciclaje de productos quÃmicos y aerosoles.
Uno de los testigos que ayudó directamente a socorrer a uno de los heridos denunció que «era algo que sabÃamos que podÃa pasar», aludiendo a la combinación de materiales inflamables y a las caracterÃsticas de la nave. Varios trabajadores del polÃgono consideran que una actividad de este tipo, que maneja productos potencialmente peligrosos, deberÃa estar ubicada «más apartada» de otras empresas para minimizar el riesgo de daños colaterales en caso de accidente.
Estas declaraciones entroncan con un debate recurrente en muchas zonas industriales de España y de Europa: cómo compatibilizar el reciclaje de residuos peligrosos y la economÃa circular con la seguridad laboral y la protección del entorno urbano. La gestión de aerosoles, pinturas y otros subproductos industriales requiere estrictos controles y planes de emergencia, tanto dentro de las propias instalaciones como a nivel de ordenación del territorio.
Las autoridades locales y autonómicas deberán ahora analizar con detalle las causas exactas de la explosión inicial, revisar los protocolos internos de seguridad de la empresa y valorar si son necesarias modificaciones en la normativa o en la ubicación de este tipo de actividades. La investigación técnica tendrá que determinar si el siniestro se debe a un fallo puntual, a un error humano o a posibles deficiencias estructurales o de mantenimiento.
Mientras tanto, los vecinos de Caldes de Montbui y los trabajadores del polÃgono La Borda observan con inquietud los restos calcinados de la nave, conscientes de que el desenlace podrÃa haber sido todavÃa más grave en caso de propagación del fuego a otras fábricas o de afectación masiva a la población. Lo ocurrido pone de nuevo el foco en la importancia de la prevención, de la rápida respuesta de los servicios de emergencia y de una planificación industrial que tenga muy en cuenta los riesgos asociados a la gestión de residuos y a las actividades quÃmicas.
El suceso en la planta de reciclaje de Caldes de Montbui deja por ahora un escenario de tres trabajadores hospitalizados en estado grave, una instalación prácticamente destruida, cortes de tráfico y un importante despliegue de medios, pero también muchas preguntas abiertas sobre la seguridad en el tratamiento de subproductos industriales y sobre cómo reducir al máximo el riesgo de que incidentes de este tipo se repitan en el futuro.