Global Energy Services (GES) ha dado un paso importante en su actividad en renovables al confirmar la firma de cuatro nuevos contratos para levantar plantas solares fotovoltaicas en España. Estas adjudicaciones, cerradas en el último tramo del año, suponen una inversión conjunta cercana a los 200 millones de euros y consolidan el giro de la compañía hacia la energía solar en un contexto de ralentización eólica.
Los proyectos se desarrollarán en Palencia, Teruel, Ciudad Real y Burgos y suman una potencia agregada de aproximadamente 343 megavatios (MW) conectados a la red. Con estas instalaciones, GES aspira a reforzar su posición en el mercado fotovoltaico español y a apuntalar una cartera que, según las previsiones internas, irá ganando peso frente a la eólica en los próximos años.
Cuatro plantas solares que rozan los 200 millones de inversión
Los nuevos contratos ascienden a un importe total de 196,42 millones de euros, destinados a la ingeniería, el aprovisionamiento, la construcción y la puesta en marcha de cuatro plantas solares fotovoltaicas. Estos proyectos, repartidos entre Castilla y León, Aragón y Castilla-La Mancha, incorporarán a la red española unos 343,26 MW de potencia, contribuyendo al objetivo de incrementar la generación renovable en el país.
De acuerdo con la información facilitada por la compañía, las futuras instalaciones fotovoltaicas podrán abastecer de electricidad renovable a más de 168.000 hogares. Además, permitirán evitar la emisión anual de más de 192.000 toneladas de CO2, una cifra que refuerza el papel de este tipo de proyectos en la reducción de gases de efecto invernadero y en el cumplimiento de las metas climáticas europeas.
En estos contratos, GES asume un alcance completo que incluye el diseño técnico de las plantas, la gestión del suministro de equipos y materiales, la ejecución de las obras y la fase final de puesta en servicio. Con ello, la empresa mantiene su enfoque como proveedor integral de soluciones EPC (ingeniería, compras y construcción) en el ámbito de las energías renovables.
La elección de ubicaciones en Palencia, Teruel, Ciudad Real y Burgos responde tanto a la disponibilidad de recurso solar como a la capacidad de evacuación existente en la red de transporte y distribución. Estas provincias se han ido consolidando en los últimos años como polos de atracción para nuevas plantas fotovoltaicas de gran escala en el centro y norte peninsular.
Según remarca GES, la firma de estos contratos llega en un momento en el que los proyectos eólicos avanzan con mayor lentitud en España, lo que refuerza la apuesta de la compañía por la fotovoltaica como vía para mantener su ritmo de crecimiento y su volumen de actividad constructiva.

La fotovoltaica gana peso en el negocio frente a la eólica
Con más de treinta años de experiencia en el sector eólico, GES ha sido tradicionalmente conocida por su actividad en parques de viento, tanto en España como en otros mercados internacionales. Sin embargo, la compañía dio el salto a la construcción de plantas solares fotovoltaicas hace ya dos décadas, cuando ejecutó su primer proyecto de este tipo en el territorio nacional en 2004.
Desde entonces, la fotovoltaica ha ido ganando presencia en la cartera de la empresa hasta convertirse en un pilar clave. De cara a 2025, GES prevé que la energía solar represente cerca del 70% de la facturación de su unidad de negocio de construcción, un cambio de peso respecto a la etapa en la que la eólica era claramente dominante.
La compañía enmarca este giro en su estrategia de diversificación del negocio, diseñada para adaptarse a los cambios del mercado energético y a la evolución regulatoria. Según explica su director general, José Luis García Donoso, este enfoque les está permitiendo mantener una senda de crecimiento sostenido, compensando la desaceleración de la eólica con un mayor dinamismo en el segmento solar y con la expansión hacia nuevos mercados fuera de España.
GES destaca que la ralentización de la tramitación de proyectos de viento en el país está generando un desfase entre la planificación y la ejecución real, lo que impacta directamente en el desarrollo de esta tecnología. En este contexto, la agilidad de los proyectos fotovoltaicos y su mayor visibilidad regulatoria e inversora están facilitando que la solar tome el relevo como principal motor de ingresos en el corto y medio plazo.
Esta reorientación no implica abandonar la eólica, sino más bien equilibrar el portafolio tecnológico para reducir la exposición a un solo tipo de proyecto. La compañía mantiene una cartera de parques de viento que sigue siendo relevante, pero orienta sus esfuerzos comerciales y de ejecución hacia aquellos segmentos que muestran un avance más fluido.
Nuevos mercados y apuesta por tecnologías como el BESS
Más allá de la fotovoltaica, GES ha decidido reforzar su diversificación tecnológica para anticiparse a las tendencias del sector eléctrico. Uno de los ámbitos donde más ha avanzado en los últimos meses es el de los sistemas de almacenamiento en baterías (BESS), cada vez más necesarios para integrar renovables en la red con mayor estabilidad.
Durante este año, la compañía ha cerrado acuerdos de colaboración con fabricantes de referencia para el mantenimiento y operación de equipos BESS, lo que le permite ampliar su oferta de servicios más allá de la construcción de plantas de generación. También ha logrado adjudicaciones para la hibridación con baterías de plantas solares ya operativas en España, una línea de negocio con gran potencial de crecimiento en el país.
En el plano internacional, GES subraya la ejecución de su mayor proyecto BOP BESS hasta la fecha, un sistema de almacenamiento de 340 MW con 4 horas de capacidad en Chile. Este proyecto, centrado en la obra civil y eléctrica asociada al sistema de baterías, refuerza la posición de la empresa en el mercado latinoamericano y le aporta experiencia en soluciones de almacenamiento de gran escala.
La compañía también ha puesto en marcha una nueva unidad de negocio especializada en la ingeniería y construcción de líneas de alta tensión. Con esta decisión, busca adelantarse al previsible aumento de demanda de infraestructuras de evacuación y transporte de energía, un elemento clave para poder seguir conectando nueva generación renovable a la red en Europa y otras regiones.
Según explican desde GES, la combinación de proyectos solares, almacenamiento en baterías y redes de alta tensión configura un catálogo más amplio de servicios, con el que aspiran a acompañar a promotores y utilities en todo el ciclo de vida de sus instalaciones renovables, desde el diseño hasta la operación.
La eólica, frenada por la tramitación en España
A pesar de que el foco reciente se ha desplazado hacia la fotovoltaica y otras tecnologías, GES mantiene una cartera de más de 1 GW en proyectos eólicos en España. Estos parques están listos para entrar en fases más avanzadas de desarrollo en cuanto se superen los hitos administrativos pendientes, que se han convertido en uno de los principales cuellos de botella del sector.
Carlos Charray, director de contratación de la compañía, advierte de que la lentitud en la tramitación y resolución de recursos por parte de las administraciones está retrasando la ejecución de numerosos proyectos de viento. Esta situación, señala, no solo introduce una elevada incertidumbre para los promotores, sino que también compromete la capacidad del país para desplegar toda la potencia eólica prevista.
La empresa subraya que, si no se adoptan medidas para agilizar autorizaciones y procedimientos, España podría tener dificultades para alcanzar los objetivos marcados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). La ralentización de las decisiones administrativas se traduce en una demora de inversiones y en un calendario de construcción menos predecible, lo que dificulta la planificación industrial y financiera.
Ante este escenario, la estrategia de GES pasa por mantener su presencia en la eólica, pero diversificando riesgos hacia sectores donde la ejecución sea más estable. De ahí la importancia de los nuevos contratos solares y el impulso al almacenamiento, que permiten compensar el impacto de los retrasos en el viento y sostener el volumen de negocio de la compañía.
En paralelo, la empresa insiste en la necesidad de una mayor coordinación institucional y de marcos regulatorios más claros y ágiles, que contribuyan a dar visibilidad a largo plazo a todos los agentes implicados en la transición energética, desde desarrolladores hasta proveedores de servicios y fabricantes.
Tres décadas de experiencia y expansión internacional
A lo largo de su trayectoria, GES ha acumulado una experiencia significativa en la construcción de proyectos renovables tanto en España como en otros mercados. Según los datos hechos públicos, la compañía ha participado en la instalación de alrededor de 15,2 gigavatios (GW) de potencia eólica y más de 3,1 GW en plantas fotovoltaicas repartidos en diferentes regiones.
Estos proyectos se han desarrollado no solo en el mercado nacional, sino también en una veintena de países de la región EMEA, que abarca Europa, Oriente Próximo y África, así como en varios estados de Sudamérica. Esta presencia internacional ha permitido a GES adaptarse a marcos regulatorios diversos y a condiciones técnicas y ambientales variadas.
La compañía remarca que esta base de proyectos ejecutados le otorga una curva de aprendizaje relevante para abordar nuevas instalaciones de gran escala, tanto en solar como en eólica y almacenamiento. La combinación de ingeniería propia, equipo de campo y capacidad de gestión de aprovisionamientos es uno de los elementos que GES señala como diferencial frente a otros actores del sector.
Con la incorporación de los cuatro nuevos contratos solares en España, la empresa refuerza su posición en un mercado que considera estratégico, al tiempo que mantiene abierta la puerta a seguir creciendo en otros países europeos y latinoamericanos en los que ya está presente o donde estudia nuevas oportunidades.
La firma de estos acuerdos por cerca de 200 millones de euros, el refuerzo del negocio fotovoltaico y la apuesta por tecnologías como el BESS y las líneas de alta tensión ponen de manifiesto que GES está reconfigurando su modelo para adaptarse al nuevo mapa energético, apoyándose en su experiencia acumulada y en una diversificación que busca equilibrar el peso de cada tecnología y mercado en su cuenta de resultados.