Hace unos meses, se ha publicado por parte de REN21 (Renewable Energy Policy Network for the 21st century), la edición de 2017 del informe global de la situación de las energías renovables en el mundo (Renewables 2017 Global Status Report).
La REN21 une a diferentes Gobiernos, ONGs, universidades y organizaciones internacionales como el Banco Mundial, la Agencia Internacional de la Energía, Naciones Unidas, entre otras instituciones, con el fin de promover la expansión de las energías renovables a nivel global.
Informe de energías renovables en el mundo
El informe destaca que en el año 2016 se estableció un nuevo récord en cuanto a la instalación mundial de potencia eléctrica renovable, con un total de 161 gigavatios instalados. Países como China o India encabezaron esta transición energética, lo que refleja una aceleración global en la adopción de tecnologías renovables, especialmente en las regiones en vías de desarrollo.
Este crecimiento representa un incremento de casi un 9% en comparación con el año 2015, alcanzando un total de 2.017 gigavatios de capacidad eléctrica renovable a nivel mundial. China y India han sido los líderes destacados en la instalación de energía solar fotovoltaica y energía eólica respectivamente.
Entre las distintas tecnologías renovables, la energía solar fotovoltaica se destacó, representando aproximadamente un 47% de la potencia total instalada, seguida por la energía eólica, con un 34%, y la energía hidráulica, con algo más del 15%.
El futuro que viene
El informe de REN21 también señala momentos clave sobre el futuro de las energías renovables, destacando el progreso en el desarrollo de infraestructuras más sostenibles y limpias. En países como Dinamarca, México y Emiratos Árabes Unidos, se han logrado tarifas eléctricas renovables tan bajas como 0,1 $/kWh, lo que representa costos inferiores a la mayoría de las instalaciones convencionales no renovables. En estos casos, los proyectos no han recibido ningún tipo de subsidio o prima, lo que muestra el potencial económico de las renovables en el futuro energético.
Récord en Dubái para una termosolar
Otro hecho relevante es el récord marcado en Dubái con la licitación de la cuarta fase del parque solar Mohammed bin Rashid Al Maktoum, donde la oferta más baja alcanzó los 9,45 centavos de dólar ($) por kWh, un costo sin precedentes para la tecnología de energía solar concentrada.

Dicha licitación se refiere a una planta con tecnología de torre, que permitirá almacenar energía hasta por 12 horas y suministrar electricidad durante la noche, lo cual es crucial para garantizar la estabilidad de la red y optimizar el uso de energías renovables.
En España, el panorama es diferente debido a los recortes en las políticas de apoyo a las renovables, especialmente las centrales termosolares. Sin embargo, se espera que las exigencias de la Unión Europea impulsen nuevamente el interés por la energía termosolar en el país, que ya ha demostrado ser competitiva en otras regiones.
Estados pioneros y transición energética global
El informe también da cuenta de varias iniciativas que demuestran cómo algunos países están liderando la transición a una matriz energética más limpia y sostenible. Ejemplos como Dinamarca o Costa Rica muestran que es posible generar el 100% de la electricidad de una nación a partir de fuentes renovables. Estos países han demostrado que las energías limpias no solo son viables, sino que también constituyen una alternativa económica al carbón y otros combustibles fósiles.

Otro aspecto clave es el rápido crecimiento de proyectos energéticos que involucran almacenamiento. De hecho, en 2016 se instalaron 800 megavatios de nueva capacidad de almacenamiento energético, alcanzando un total de 6,4 gigavatios.
El papel del transporte
La transición energética no se limita a la producción de electricidad, sino que también afecta al transporte, un sector que sigue siendo dependiente de fuentes fósiles. Aunque las energías renovables han avanzado rápidamente en el suministro eléctrico, el transporte y el consumo de combustibles fósiles continúan siendo un desafío a superar.
La movilidad eléctrica es clave en esta transformación. Muchos países ya han impuesto regulaciones más estrictas a las emisiones y se espera que para el año 2040, la mitad de las ventas de automóviles a nivel mundial sean de vehículos eléctricos, motivando una creciente demanda de electricidad generada por fuentes limpias.
El cuidado del medioambiente
El uso de energías renovables no solo responde a razones económicas, sino también a un compromiso global con el medioambiente. El Acuerdo de París es una de las claves para limitar el calentamiento global a menos de 2 grados Celsius, y este objetivo solo será posible si se reduce el uso de fuentes de energía contaminantes.
Para cumplir con este compromiso, es fundamental acelerar el crecimiento de las renovables. En 2020, por primera vez, el total de energía renovable instalada superó a las fuentes convencionales, lo que marca un parteaguas en la lucha contra el cambio climático.
Adicionalmente, el desarrollo de infraestructuras como redes de distribución, sistemas de información y almacenamiento de energía será esencial para garantizar que el uso de energías limpias sea eficiente y esté ampliamente disponible.

A medida que los países sigan avanzando en su transición energética, las energías renovables no solo contribuirán a la mitigación del cambio climático, sino que también ofrecerán importantes beneficios sociales y económicos al reducir la dependencia de los combustibles fósiles y generar empleo en sectores emergentes de la economía.
