
Fundación Repsol ha tomado una participación del 14% en Coleo Network, la división de reciclaje del Grupo Coleo. El acuerdo, rubricado por Antonio Brufau y David Puyuelo, está orientado a acelerar la expansión industrial de una red de gestión y valorización del residuo textil en España y el resto de Europa.
El contexto sectorial refuerza el movimiento: el reciclaje textil en Europa genera más de 7 millones de toneladas de residuos textiles al año. Apenas un 10% se recicla; entre un 20% y un 25% se reutiliza o exporta, un canal que se está saturando por la competencia de productos nuevos de bajo coste procedentes de Asia. El resto, entre el 65% y el 75%, termina en vertederos o en incineración.
La operación y sus objetivos
La entrada se articula como una participación minoritaria en Coleo Network con el objetivo explícito de abrir nuevas plantas de gestión y valorización y reforzar capacidades tecnológicas y logísticas. El importe no se ha hecho público, pero la operación se enmarca en la estrategia de Fundación Repsol de apoyar proyectos de triple impacto económico, social y ambiental.
Actualmente, Coleo opera tres plantas en España —en Galicia y Cataluña— y una cuarta instalación en Toulouse (Francia). La compañía, con sede en Mataró (Barcelona), trabaja también en nuevas aperturas, entre ellas una planta proyectada en A Laracha (A Coruña), y dispone de otras instalaciones para procesos complementarios como la tejeduría.
Desde la presidencia de Repsol, Antonio Brufau ha subrayado que la inversión consolida el impulso a una economía de triple impacto en un ámbito estratégico como el reciclaje textil, combinando crecimiento de negocio con beneficios ambientales y sociales de calado.
Por su parte, David Puyuelo, consejero delegado y cofundador de Coleo, destaca que contar con Fundación Repsol como socio facilitará escalar una circularidad textil europea basada en la industrialización, la tecnología y el impacto social equilibrado en todas las plantas.
La operación se integra en la hoja de ruta de Fundación Repsol, a través de su vehículo Repsol Impacto Social, que prioriza economía circular, eficiencia energética, movilidad sostenible y reducción/compensación de emisiones. Entre sus participadas figuran Grupo Sylvestris (reforestación para captura de CO2), Hispaled (soluciones digitales y LED), Koiki (última milla sostenible) y GNE Finance (rehabilitación eco-sostenible). Con Coleo, la fundación suma ya cinco compañías de triple impacto en cartera.
Coleo Network, líder europeo en circularidad textil
Integrada en el Grupo Coleo, Coleo Network impulsa un modelo de circularidad textil integral que va desde la gestión del residuo hasta el reciclaje industrial y la fabricación de fibras, tejidos y nuevas prendas. La compañía aplica tecnología propia y mejora continua de procesos para transformar desechos en materiales de valor, con viabilidad económica.
El proyecto incorpora una vertiente social prioritaria: más del 50% de las plantillas en sus plantas pertenece a colectivos en riesgo de exclusión, a través de alianzas con entidades y asociaciones locales. Este enfoque combina impacto ambiental y creación de empleo inclusivo en los territorios donde opera.
Tras nacer en 2013 como proveedor textil, la empresa viró en 2019 hacia la gestión de residuos y la producción de fibra reciclada. Hoy integra varias líneas de negocio: Coleo Recycling (recepción, clasificación y preparación del material, dependiente de Coleo Network), Coleo Fibers (fibra reciclada) y Coleo Studio (diseño y confección para terceros). El grupo ha puesto en el mercado más de diez millones de prendas para grandes distribuidores del sector en España.
Con la presión regulatoria y del mercado avanzando hacia modelos de producción y consumo sostenibles en Europa —con España situada entre los países más dinámicos—, la colaboración industria-emprendimiento se vuelve clave para cerrar el ciclo del textil, ganar trazabilidad y ampliar la capacidad de reciclaje avanzado.
Este movimiento corporativo conecta necesidad y oportunidad: la Fundación Repsol aporta capital y palanca para la escalabilidad industrial, mientras Coleo ofrece tecnología, red operativa y un enfoque social probado. La combinación pretende reducir el residuo que acaba en vertedero o incineración y posicionar a España y Europa en la vanguardia del reciclaje textil.

