Externalidades negativas

medioambiente y sostenibilidad

La externalidad negativa se refiere a todo tipo de efectos dañinos para la sociedad, generados por actividades de producción o consumo, las cuales no están presentes en sus costes. Para el medioambiente, el ser humano y la biodiversidad las externalidades negativas son bastante importantes de analizar.

Por ello, vamos a dedicar este artículo a contarte qué son las externalidades negativas, sus características y principales consecuencias para el medioambiente.

Qué son las externalidades negativas

externalidades negativas

Podemos definir las externalidades como aquellos efectos secundarios causados ​​por la actividad de un individuo o empresa que no son responsables de todas las consecuencias sociales o ambientales de esa actividad.

En términos generales, existen dos tipos de externalidades, positivas y negativas, que ampliaremos a continuación. Para entenderlo mejor: Un claro ejemplo de una externalidad positiva es la contaminación que produce una industria en el medio ambiente cuando produce automóviles. Esta empresa es responsable de la adquisición de materiales, conversión en vehículos y ventas, pero dadas las externalidades negativas de estas actividades, puede haber utilizado maquinaria altamente contaminante en el proceso de producción, con graves consecuencias para el medio ambiente.

Externalidad positiva

Las externalidades positivas son todos los efectos positivos de las actividades de los miembros de la sociedad, no implícitos en los costos o beneficios de esas actividades. La definición de una externalidad positiva no se limita a ningún campo o ciencia en particular, incluye todos los efectos positivos, grandes y pequeños, que las acciones de cualquier individuo o empresa pueden tener en nuestra sociedad.

Hablamos de consecuencias positivas que no están incluidas en los costes de producción ni en los precios de compra, pero que pueden tener resultados muy beneficiosos para la sociedad en su conjunto. La inversión de hospitales y laboratorios para encontrar curas para ciertas enfermedades es un ejemplo de ello. Al principio, uno podría pensar que este compromiso con la I+D podría costar mucho si los investigadores no encuentran una cura rápidamente.

La realidad nos dice todo lo contrario, que este tipo de actividad es muy necesaria para el bienestar y la salud de las personas, ya que tarde o temprano se descubrirá un fármaco que aminore los efectos de la enfermedad asociada. Este medicamento, que tardará en conseguirse, sumado a una gran inversión económica, tendrá una externalidad muy positiva sobre la sociedad al salvar miles de vidas, pero esto no se refleja en las investigaciones que tanto tiempo han llevado y afrontado.

Asimismo, existen muchas más actividades que pueden generar externalidades positivas a la sociedad, que a su vez son fundamentales para su buen funcionamiento:

  • Invertir en el mantenimiento de bienes públicos (carreteras, edificios, parques, estadios, hospitales).
  • Educación (mantenimiento de escuelas, maestros calificados, currículo adecuado).
  • Investigación médica (vacunas, fármacos, tratamientos innovadores).

Externalidades negativas

A diferencia de una externalidad positiva, una externalidad negativa es una consecuencia de emprender cualquier actividad que cause daño a la sociedad, no implícita en su costo. Aunque estamos tratando conceptos del ámbito económico, estos conceptos son extrapolables a cualquier ámbito de la vida cotidiana.

Un buen ejemplo de una externalidad negativa es la contaminación del medio ambiente, especialmente de la industria, por parte de las grandes corporaciones. Imagine el caso de una gran empresa minera especializada en la extracción y el procesamiento del carbón. Al medir el costo de realizar una actividad, no tienen en cuenta el alto nivel de contaminación que causará al medio ambiente. Esto se considera una externalidad negativa y es resultado del proceso productivo de la empresa y no se refleja en el precio de venta ni en el costo de producción del carbón.

Si nos detenemos y pensamos, casi todas las acciones tienen externalidades negativas para la sociedad. Por ejemplo, el consumo de tabaco tiene efectos secundarios nocivos para la salud del usuario, pero crea externalidades negativas como la depreciación de la infraestructura (si una persona fuma en una habitación, las paredes pueden decolorarse y dañarse por el humo), e incluso puede tener un impacto negativo en la salud de alguien (pacientes asmáticos que inhalan el humo del cigarrillo).

¿Cómo controlar las externalidades negativas y potenciar las positivas?

externalidades negativas del medioambiente

El gobierno cuenta con medidas para controlar y reducir la generación de externalidades negativas, tales como:

  • Gravar a las empresas más contaminantes para fomentar el uso de energías renovables y procesos productivos sostenibles.
  • Regular ciertas actividades (por ejemplo, fumar, circulación en las grandes ciudades).
  • Programas educativos y de sensibilización social.

Por otro lado, también existen mecanismos que potencian e incrementan las externalidades positivas generadas por empresas y personas:

  • Subvenciones a centros educativos (guarderías, colegios, etc.).
  • Proporcionar financiación para la investigación y el desarrollo, especialmente en los campos científico y médico.

Las externalidades, ya sean positivas o negativas, existen no solo en la esfera económica de la sociedad. Cualquier tipo de comportamiento, como fumar o tirar plástico en la acera, puede tener efectos a corto/largo plazo en la sociedad, que pueden ser negativos o positivos, según el comportamiento.

Ejemplos de externalidades negativas

externalidad positiva

Pensemos en ello, todas nuestras acciones, por insignificantes que sean para nosotros, repercuten en el resto de las personas que forman nuestra sociedad.

Las externalidades negativas surgen cuando las acciones que tomamos como empresas, individuos u hogares en una actividad tienen efectos secundarios perjudiciales para terceros. Estos efectos no están incluidos en el costo total. Los efectos negativos por énfasis no están presentes en la producción ni en los precios de los servicios públicos en el momento del consumo.

Las externalidades negativas, al igual que las externalidades positivas, son un concepto económico. Pero cabe señalar que estos pueden aplicarse igualmente fuera del mundo económico. Así, no sólo las actividades económicas generan externalidades, sino también aquellas actividades que se identifican como no económicas.

Las externalidades son efectos percibidos y directos que no están presentes en el precio pagado por la producción, el uso o el consumo.

Los ejemplos de externalidades negativas que se dan a continuación pueden ayudarnos a profundizar nuestra comprensión de tales externalidades. Sabemos que las fuentes de externalidades negativas pueden ser infinitas. Sin embargo, como ejemplo, podemos señalar lo siguiente.

  • de fumar
  • contaminación ambiental
  • abuso de alcohol
  • residuos radiactivos, etc.
  • el ruido del motor es demasiado fuerte

Se puede inferir que una externalidad negativa es una enorme cadena de acciones e influencias con costos.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre las externalidades negativas y sus características.


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