Espacios de oportunidad y acueductos de biodiversidad en Segovia

  • El proyecto “Espacios de Oportunidad: Acueductos de Biodiversidad” renaturaliza plazas, calles y áreas periurbanas de Segovia para crear una red verde conectada.
  • Cuenta con un presupuesto de 4 millones de euros, financiado en un 95% por fondos europeos NextGenerationEU gestionados por la Fundación Biodiversidad.
  • Incluye nueve grandes actuaciones territoriales y tres acciones transversales de gobernanza, comunicación y seguimiento de la biodiversidad urbana.
  • La conservación de aves y murciélagos, el control de especies invasoras y la creación de refugios climáticos son ejes clave del proyecto.

Proyecto espacios de oportunidad acueductos de biodiversidad

Segovia se ha subido al tren de las ciudades que quieren ser más verdes, saludables y preparadas para el futuro. El proyecto “Espacios de Oportunidad: Acueductos de Biodiversidad” es la apuesta del municipio para renaturalizar calles, plazas y zonas degradadas, conectando pequeños enclaves verdes hasta formar una auténtica red ecológica urbana. No se trata solo de plantar árboles sin más, sino de integrar la biodiversidad en la vida diaria de la ciudad, mejorando el confort climático y la calidad de vida de quienes viven y pasean por sus barrios.

En este contexto, la iniciativa se enmarca en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y cuenta con financiación de la Unión Europea – NextGenerationEU a través de la Fundación Biodiversidad. Gracias a estos fondos, Segovia impulsa un modelo urbano más resiliente al cambio climático, más amable con las personas y más respetuoso con su patrimonio histórico y natural. Todo ello con una combinación de actuaciones técnicas muy concretas sobre el territorio y una fuerte apuesta por la participación ciudadana, la educación ambiental y la gobernanza compartida.

Qué son los “espacios de oportunidad” y los “acueductos de biodiversidad”

El concepto de “espacios de oportunidad” nace del trabajo técnico del área de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Segovia. Hace referencia a aquellos rincones, plazas duras, solares desaprovechados, alineaciones de árboles, bordes de caminos o espacios infrautilizados que, con una buena planificación, pueden transformarse en nuevos enclaves naturales integrados en la trama urbana. Son lugares que hasta ahora pasaban desapercibidos, pero que tienen un enorme potencial para sumar verde a la ciudad.

La idea de “Acueductos de Biodiversidad” funciona como metáfora y como estrategia urbana. Igual que el histórico acueducto de Segovia llevaba agua a la ciudad, estos nuevos acueductos conectan zonas verdes, parques, plazas renaturalizadas y áreas periurbanas, generando una red continua de hábitats para flora y fauna. El objetivo es que estas piezas no funcionen como “islas verdes” aisladas, sino como corredores ecológicos que permitan el movimiento de especies, mejoren el confort climático y ofrezcan espacios de descanso y encuentro para la ciudadanía.

Uno de los puntos clave del proyecto es la restauración de áreas degradadas y la recuperación de trazados lineales, como vaguadas, márgenes de caminos o ejes viarios con potencial ambiental. Al renaturalizarlos y hacerlos más permeables, se favorece la infiltración de agua, se reduce el efecto de isla de calor urbana, y contribuye a reducir episodios de contaminación en ríos, y se crea una estructura verde coherente que atraviesa distintos barrios, especialmente Nueva Segovia y La Albuera.

Esta red de “acueductos de biodiversidad” no solo persigue beneficios ambientales, sino también culturales, sociales y de salud. Espacios más sombreados, con vegetación autóctona, suelos blandos y refugios para fauna generan lugares más agradables para pasear, conversar o simplemente detenerse. A la vez, aportan valor paisajístico y refuerzan la identidad de la ciudad, que combina patrimonio histórico y naturaleza de forma cada vez más estrecha.

El proyecto, además, incorpora una visión de ciudad a largo plazo: los espacios que hoy se transforman se conciben como piezas de un puzzle mayor, dentro de una estrategia global de biodiversidad urbana. Así, las intervenciones puntuales van sumando hasta configurar un modelo urbano más sostenible, alineado con las agendas nacionales e internacionales de desarrollo sostenible.

Renaturalización urbana en Segovia

Un proyecto integrado en el Plan de Recuperación y la estrategia europea

“Espacios de Oportunidad: Acueductos de Biodiversidad” forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, el gran instrumento estatal vinculado a los fondos europeos NextGenerationEU. A través de la Fundación Biodiversidad, la Unión Europea impulsa proyectos que renaturalizan ciudades, mejoran su resiliencia frente al cambio climático y fomentan soluciones basadas en la naturaleza.

Dentro de esta convocatoria, el proyecto de Segovia ha sido propuesto como beneficiario de una ayuda de 3.800.000 euros. Esta subvención cubre aproximadamente el 95% del coste total sin IVA, lo que permite acometer un amplio paquete de actuaciones sobre el territorio y varias acciones transversales. El presupuesto total asciende a 4.000.000 de euros (4.733.472,42 euros IVA incluido), lo que da idea de la envergadura del plan.

La iniciativa se alinea por completo con la protección de la biodiversidad, uno de los grandes objetivos marcados por la Unión Europea. Contribuye de forma directa a la mitigación y adaptación al cambio climático, al incremento de la infraestructura verde y a la mejora del bienestar ciudadano. Además, encaja con la Agenda Urbana Española, la Agenda 2030 y diversos marcos internacionales que promueven ciudades más sostenibles, inclusivas y resilientes.

Desde el punto de vista técnico y administrativo, el proyecto se tramita como un contrato de servicios. Entre los códigos CPV asociados figuran la planificación técnica (71356400), los servicios de arquitectura, ingeniería y planificación (71240000), la elaboración de proyectos, diseños y presupuestos (71242000), la consultoría en ingeniería ambiental (71313000) y los servicios de salud y seguridad (71317200). Todo ello refleja la complejidad interdisciplinar de una iniciativa que combina urbanismo, ecología, ingeniería, paisaje, salud y participación social.

La licitación se ha desarrollado a través de un procedimiento abierto y tramitación ordinaria, con lugar de ejecución en Segovia (España). El sistema de contratación especificado es “no aplica”, al encajar en el marco concreto de las ayudas gestionadas por la Fundación Biodiversidad. En el momento en que se describen los datos administrativos, el estado del expediente aparecía ya como “cerrada”, lo que indica que la fase de selección de la empresa o equipo adjudicatario estaba completada.

Objetivos: biodiversidad urbana, clima y calidad de vida

El núcleo del proyecto es mejorar la biodiversidad y los espacios verdes de Segovia, entendiendo la naturaleza no como un adorno, sino como una infraestructura esencial para hacer frente al cambio climático y cuidar la salud de las personas. Esto implica recuperar suelos permeables, introducir vegetación adaptada al clima local, favorecer la fauna autóctona y crear microclimas más frescos y agradables.

Uno de los grandes retos es convertir plazas duras, calles muy asfaltadas o espacios rígidos en lugares más vivos y resilientes. Para lograrlo, se combinan soluciones como la plantación de arbolado de sombra, la creación de parterres y zonas ajardinadas, la introducción de pavimentos drenantes y la instalación de elementos de mobiliario que inviten a quedarse: bancos, zonas estanciales, áreas de juego integradas en el verde, etc.

El proyecto también pone el foco en los llamados refugios climáticos, pequeños oasis urbanos que se mantienen más frescos en verano. Son espacios con sombra natural, vegetación, fuentes o puntos de agua y materiales que absorben menos calor que el asfalto. En un contexto de olas de calor cada vez más frecuentes, estos refugios se vuelven imprescindibles para reducir el estrés térmico y proteger especialmente a personas mayores, infancia y colectivos vulnerables.

Junto a los beneficios ambientales y de confort, las intervenciones persiguen reforzar la vida en comunidad y la conexión emocional con el entorno. Cuando una plaza deja de ser un espacio duro y se transforma en un jardín urbano, la percepción de seguridad mejora, aumenta el uso social y se favorece la convivencia. Además, la presencia de naturaleza cercana se vincula con una mejor salud mental, menor estrés y mayor satisfacción con el barrio.

Por último, el proyecto integra una visión patrimonial muy clara: cualquier actuación debe respetar el valor histórico y cultural de Segovia. La renaturalización se diseña teniendo en cuenta la presencia de elementos como el acueducto, la muralla o el casco antiguo, evitando impactos negativos y, por el contrario, potenciando la lectura conjunta de patrimonio cultural y natural.

Ámbito de actuación: barrios, plazas y espacios periurbanos

El proyecto no se limita al centro histórico, sino que se extiende por diversos barrios y áreas periurbanas. La mayor parte de las actuaciones sobre el territorio se concentran en Nueva Segovia, La Albuera, el valle del Tejadilla y varios corredores urbanos estratégicos como las avenidas Vicente Aleixandre y Gerardo Diego.

En el barrio de Nueva Segovia se va a actuar de forma muy intensa en cuatro plazas: Bécquer, Tirso de Molina, Fernando de Rojas y Calderón de la Barca. Son espacios típicamente duros, con mucho pavimento y poca sombra, que se transformarán en plazas renaturalizadas con más vegetación, suelos permeables y zonas estanciales confortables. Más de la mitad del presupuesto global del proyecto, unos 2.200.000 euros, se destina a esta renaturalización.

En La Albuera, el foco está en la mejora de los alcorques y microespacios verdes. Se trata de intervenir en pequeños huecos de tierra alrededor de los árboles, medianas, parterres y otros elementos que, bien diseñados, pueden funcionar como minijardines de biodiversidad. Esto incluye la mejora del suelo, la selección de especies adecuadas y la creación de pequeños refugios para fauna urbana, entre otros aspectos.

Más allá del núcleo urbano consolidado, el proyecto mira hacia espacios periurbanos clave, como la cabecera del valle del Tejadilla o los ámbitos situados entre el cementerio y el Camino de la Presa. En estos lugares se combinan actuaciones de restauración ecológica, creación de zonas de biodiversidad y mejora del uso público, siempre con un enfoque de conservación de hábitats y conectividad ecológica.

Todo este conjunto de intervenciones territoriales se complementa con tres grandes acciones transversales: gobernanza, comunicación y seguimiento. La idea es que la ciudadanía conozca el proyecto, pueda participar en las decisiones más relevantes y se genere un sistema de evaluación continua que permita comprobar si se alcanzan los objetivos de biodiversidad, confort climático y calidad urbana.

Las 9 actuaciones principales sobre el territorio

El diseño del proyecto se concreta en nueve grandes líneas de intervención física sobre la ciudad, cada una con objetivos y características propias, pero todas encajadas en la estrategia global de “acueductos de biodiversidad”. Estas actuaciones son las siguientes:

1. Renaturalización de cuatro plazas en Nueva Segovia. Las plazas de Bécquer, Tirso de Molina, Fernando de Rojas y Calderón de la Barca se transformarán mediante aumento de vegetación, pavimentos permeables, zonas sombreadas y espacios estanciales. El propósito es que dejen de ser superficies excesivamente duras y expuestas al sol para convertirse en auténticos refugios climáticos para el barrio.

2. Mejora de alcorques y microespacios verdes en La Albuera. En este barrio se intervendrá de forma más “quirúrgica” pero muy efectiva: ampliación y naturalización de alcorques, introducción de especies vegetales que favorezcan la biodiversidad, mejora de suelos y diseño de pequeños parches verdes conectados entre sí, que suman como parte de la red ecológica urbana.

3. Recuperación natural de la cabecera del valle del Tejadilla. Esta actuación se centra en restaurar zonas degradadas, reforestar áreas con vegetación autóctona y mejorar el estado ecológico general del valle. Además, se contempla la instalación de un mirador natural que funcionará como observatorio de aves y punto de interpretación del paisaje.

4. Creación de “Huertos de Biodiversidad” en el valle del Tejadilla. Más allá de la restauración ecológica, se impulsarán espacios específicos para fomentar la biodiversidad y, potencialmente, la participación social. Estos huertos se conciben como lugares de aprendizaje y divulgación, donde se pueden mostrar plantas autóctonas, refugios para polinizadores y prácticas de gestión sostenible del territorio.

5. Recuperación ambiental de espacios libres de uso público en la avenida Vicente Aleixandre. Aquí el objetivo es aprovechar zonas libres y espacios intersticiales para introducir vegetación, mejorar la continuidad ecológica y generar áreas de estancia. Se pretende que este eje urbano gane calidad ambiental y se integre mejor en la red de espacios verdes de la ciudad.

6. Creación de una nueva zona de biodiversidad en la avenida Gerardo Diego. Esta actuación consiste en habilitar un espacio específico donde la vegetación y la fauna tengan un papel protagonista. A través de plantaciones, diseño del relieve, elementos de agua o refugios para fauna, se creará un enclave de alto valor ecológico que sirva de referencia dentro de la trama urbana.

7. Acondicionamiento de un espacio de biodiversidad entre el cementerio y el Camino de la Presa. En este ámbito se trabajará para conectar áreas periurbanas, restaurando hábitats, mejorando sendas y creando condiciones óptimas para las especies autóctonas. Se trata de coser lo urbano con lo natural a través de un corredor bien estructurado.

8. Eliminación de especies invasoras en el casco viejo de Segovia. Una parte esencial del proyecto es el control y retirada de flora invasora, con especial atención al ailanto, que está proliferando en zonas como el entorno de la muralla. Esta especie ejerce una competencia fuerte sobre el arbolado próximo y altera los ecosistemas urbanos, por lo que su gestión es prioritaria.

9. Instalación de cajas nido y medidas para favorecer la nidificación de especies autóctonas. En distintas zonas urbanas y periurbanas se colocarán cajas nido para aves y refugios para murciélagos, buscando mejorar las condiciones de reproducción de estas especies y reforzar sus poblaciones en el municipio.

Presupuesto, financiación y distribución de recursos

El presupuesto total del proyecto asciende a 4.000.000 de euros, que se elevan a 4.733.472,42 euros al incluir el IVA. De este montante, la ayuda concedida o propuesta a través de los fondos europeos NextGenerationEU, gestionados por la Fundación Biodiversidad, es de 3.800.000 euros, lo que supone alrededor del 95% del coste sin impuestos.

La distribución económica pone de relieve que más de la mitad de los recursos se concentran en la renaturalización de las cuatro plazas de Nueva Segovia, con una inversión aproximada de 2.200.000 euros. Esto se debe a la magnitud de las obras necesarias para transformar por completo estos espacios: desmontaje de pavimentos, rediseño de la topografía, nuevas plantaciones, sistemas de drenaje sostenible, mobiliario urbano y, posiblemente, actuaciones sobre redes de servicios.

Otra partida destacada son los 350.000 euros destinados a la recuperación natural del valle del Tejadilla. Esta cantidad permitirá acometer trabajos de restauración ecológica en las zonas más deterioradas, proyectos de reforestación con especies autóctonas y la instalación de un mirador natural que sirva como observatorio de aves, generando además un recurso didáctico y turístico de gran interés.

También adquiere especial peso económico la eliminación de especies invasoras en el casco histórico de Segovia, con un presupuesto estimado de 280.000 euros. La actuación requiere trabajos especializados de diagnóstico, tala o retirada de ejemplares invasores, gestión de restos vegetales y, en muchos casos, replantaciones con especies adecuadas que garanticen la estabilidad de los taludes o muros próximos.

El resto del presupuesto se reparte entre las intervenciones en La Albuera, las avenidas Vicente Aleixandre y Gerardo Diego, los espacios periurbanos y las acciones transversales. Estas últimas incluyen tareas de coordinación, comunicación, programas de participación, campañas de educación ambiental e inventarios y seguimientos de biodiversidad, que son fundamentales para asegurar que las inversiones se traducen en resultados tangibles y medibles.

Aves, murciélagos y biodiversidad urbana en Segovia

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es la atención específica a la avifauna y a los murciélagos, dos grupos faunísticos clave en la ecología urbana. Las aves, además de su valor intrínseco, actúan como excelentes indicadores del estado ambiental de la ciudad, y muchas de ellas contribuyen al control biológico de insectos o a la dispersión de semillas.

En Segovia se han identificado al menos 108 especies de aves con distribución potencial en la ciudad y su entorno periurbano municipal. Esta cifra procede de un estudio previo realizado para la convocatoria de ayudas, que debe ser revisado y completado mediante trabajo de campo. Es muy probable que la diversidad real supere el número inicialmente citado una vez se disponga de datos de observación y seguimiento más detallados.

Dentro de este conjunto, existe un grupo de especies con una situación de conservación más delicada, catalogadas como “vulnerables” o “en peligro”. Entre ellas se encuentran el vencejo, la golondrina común, la alondra, el cernícalo primilla, el cernícalo vulgar, la tórtola común o el avión roquero. Muchas de estas especies se han visto afectadas por la pérdida de hábitat, la urbanización intensiva o la desaparición de zonas de nidificación adecuadas.

También destacan rapaces y otras especies asociadas a áreas periurbanas, como el aguilucho pálido (Circus cyaneus), el aguilucho cenizo (Circus pygargus) o el milano real (Milvus milvus). Estas aves necesitan espacios abiertos, mosaicos agrarios y zonas de transición bien conservadas, por lo que las actuaciones en el valle del Tejadilla y los corredores periurbanos tienen un papel clave para su conservación.

Para apoyar a esta fauna, el proyecto contempla la instalación de cajas nido para aves y refugios para murciélagos en distintas zonas urbanas y periurbanas. Estas infraestructuras se acompañarán de inventarios y programas de seguimiento de las poblaciones, de manera que se pueda evaluar su eficacia y ajustar las medidas en función de los resultados obtenidos.

Las actuaciones sobre biodiversidad incluirán, además, campañas de divulgación y educación ambiental. El objetivo es que la ciudadanía conozca las especies que habitan en su entorno, aprenda a respetarlas y se implique en su conservación. Programas de ciencia ciudadana, rutas ornitológicas, talleres escolares o charlas abiertas pueden formar parte de esta línea de trabajo, reforzando el vínculo entre las personas y la naturaleza urbana.

Participación ciudadana, gobernanza y seguimiento del proyecto

El proyecto no se concibe como un plan “desde arriba” ajeno a la población, sino como una transformación que necesita de la implicación de vecinos, asociaciones y agentes locales. Por eso se han previsto acciones de gobernanza que faciliten la coordinación entre administraciones, entidades sociales, equipos técnicos y ciudadanía interesada.

La web del proyecto se presenta como un canal para informar, recoger aportaciones y hacer un seguimiento accesible de las distintas fases. Desde este espacio se puede explicar qué se hará en cada zona, en qué plazos y con qué objetivos, resolviendo dudas habituales y generando una mayor aceptación social de las obras y cambios que conllevan.

En paralelo, las campañas de comunicación y educación ambiental resultan esenciales para cambiar la mirada sobre la ciudad. No se trata solo de contar que se plantan más árboles, sino de explicar por qué se escogen unas especies y no otras, por qué se eliminan ejemplares invasores como el ailanto o por qué algunos espacios se dejan con un aspecto más “naturalizado” y menos ornamental que los jardines tradicionales.

El componente de seguimiento se apoya en inventarios de biodiversidad y sistemas de monitorización ambiental. Medir la evolución de las especies de aves, la presencia de polinizadores, la calidad del suelo o las temperaturas en diferentes puntos de la ciudad permitirá evaluar el impacto real de las intervenciones y reajustar las medidas si es necesario.

Con todo ello, “Espacios de Oportunidad: Acueductos de Biodiversidad” se convierte en algo más que un conjunto de obras: es un proceso de transformación urbana compartida, donde el conocimiento técnico se combina con la experiencia cotidiana de quienes viven la ciudad día a día.

La apuesta de Segovia por conectar pequeños rincones verdes, recuperar zonas degradadas y mimar la biodiversidad urbana la sitúa en la senda de las ciudades que entienden la naturaleza como una aliada frente al cambio climático y no como un lujo prescindible. Con una fuerte financiación europea, actuaciones concretas en barrios como Nueva Segovia y La Albuera, la restauración del valle del Tejadilla y un cuidado especial hacia las aves y otros grupos faunísticos, el proyecto dibuja una ciudad más fresca, habitable y cohesionada socialmente, donde plazas, avenidas y espacios periurbanos se enlazan como auténticos acueductos de vida.

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