La Empresa Municipal de Transportes de Madrid ha dado un paso más en su apuesta por la movilidad elĂ©ctrica con un proyecto que convierte las baterĂas retiradas de sus autobuses en un recurso Ăştil para el sistema energĂ©tico de las cocheras. En lugar de desechar estos componentes cuando pierden parte de su capacidad, la compañĂa los está reaprovechando como almacenamiento estacionario en su Centro de Operaciones de Fuencarral.
Esta iniciativa, desarrollada en colaboraciĂłn con Iberdrola e Irizar e-mobility, sitĂşa a la capital como uno de los referentes europeos en economĂa circular aplicada al transporte pĂşblico. El objetivo es claro: alargar la vida Ăştil de las baterĂas, reducir residuos, optimizar la recarga de la flota elĂ©ctrica y contener la factura energĂ©tica aprovechando las horas con la luz más barata.
Un proyecto pionero para alargar la vida Ăştil de las baterĂas
En el centro de operaciones de Fuencarral se ha instalado un contenedor de almacenamiento estático de energĂa que integra baterĂas procedentes de autobuses elĂ©ctricos de EMT Madrid. Estas baterĂas han perdido parte de su capacidad de tracciĂłn tras años de uso intensivo, pero siguen siendo plenamente válidas como sistemas de acumulaciĂłn estacionaria para apoyar la recarga de la flota.
SegĂşn detalla la empresa municipal, el sistema agrupa baterĂas en su segundo ciclo de vida, retiradas de tres vehĂculos elĂ©ctricos que ya no alcanzaban el rendimiento necesario para operar en lĂnea, normalmente cuando descienden por debajo de alrededor del 80 % de su capacidad original. Aunque dejan de ser Ăłptimas para mover el autobĂşs, conservan suficiente capacidad como para desempeñar un papel clave en el soporte energĂ©tico de las cocheras.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, que ha visitado las instalaciones junto al director gerente de EMT, Alfonso Sánchez, ha subrayado que el proyecto se integra en la estrategia de electrificaciĂłn de la flota y en la apuesta municipal por la innovaciĂłn y la colaboraciĂłn pĂşblico‑privada. En sus palabras, lo que se busca es “dar una segunda vida a las baterĂas que ya no pueden seguir en servicio en los autobuses” y convertir lo que antes era un residuo en un activo energĂ©tico.
Desde un punto de vista tĂ©cnico, el contenedor actĂşa como un gran acumulador estacionario que se recarga en los periodos en los que la electricidad es más barata, principalmente por la noche, y se descarga durante el dĂa para apoyar la recarga de los autobuses. De esta forma, la instalaciĂłn permite desplazar parte del consumo fuera de las horas punta y aliviar la potencia demandada a la red en los momentos de mayor actividad. Este enfoque encaja con las tendencias del almacenamiento energĂ©tico y la flexibilidad en cocheras.
Este primer despliegue se ha diseñado como un proyecto piloto, pero la previsiĂłn municipal es que el modelo se vaya extendiendo progresivamente a otros centros de operaciones, aprovechando la creciente disponibilidad de baterĂas retiradas de la flota y el aumento constante del nĂşmero de autobuses elĂ©ctricos en servicio.
Capacidad de 1 MWh e integraciĂłn con el smartcharging
El contenedor de Fuencarral cuenta con una capacidad máxima de almacenamiento de 1 MWh y una potencia de 500 kW de carga y descarga, lo que le permite actuar como una especie de “pulmĂłn energĂ©tico” de la cochera. En su interior se alojan tres racks de baterĂas procedentes de autobuses elĂ©ctricos de la flota de EMT Madrid, ya adaptadas para su uso estacionario.
Estas baterĂas se cargan en periodos de precios optimizados, aprovechando sobre todo la franja nocturna, cuando el coste de la energĂa es menor. Posteriormente, durante el dĂa, la energĂa acumulada se utiliza para apoyar la recarga de otros vehĂculos, reduciendo la potencia que se demanda a la red en las horas en las que el precio es más alto y suavizando los picos de consumo.
El sistema está integrado en la plataforma de smartcharging de EMT Madrid, que gestiona la recarga diaria de los autobuses eléctricos de Fuencarral. Gracias a esta integración, el contenedor puede coordinarse con los puntos de recarga para optimizar la potencia disponible, disminuir los picos y ajustar el proceso a los distintos periodos tarifarios, lo que redunda en un uso más eficiente de la infraestructura eléctrica de la cochera.
La soluciĂłn está operativa inicialmente para la recarga de una veintena de autobuses elĂ©ctricos, aunque la empresa municipal contempla escalar su funcionamiento a medida que se vayan incorporando más baterĂas en segunda vida. Este enfoque abre la puerta a la creaciĂłn de autĂ©nticas “granjas de baterĂas” al servicio del transporte pĂşblico madrileño, capaces de aportar flexibilidad al sistema elĂ©ctrico local.
Además de reducir la factura energĂ©tica, la combinaciĂłn de almacenamiento estacionario y recarga inteligente contribuye a reforzar la estabilidad de la red en el entorno de las cocheras, ya que atenĂşa las puntas de demanda asociadas a la carga simultánea de decenas de vehĂculos elĂ©ctricos.
Sostenibilidad y economĂa circular en el transporte pĂşblico
Más allá de su dimensiĂłn tĂ©cnica, el proyecto tiene una marcada vertiente de sostenibilidad ambiental y economĂa circular. Reutilizar las baterĂas una vez concluye su primera vida Ăştil en los autobuses permite evitar su conversiĂłn inmediata en residuo y aplazar el momento en que deben ser recicladas, reduciendo asĂ la presiĂłn sobre los sistemas de gestiĂłn de residuos y sobre la fabricaciĂłn de nuevos componentes.
Al darles una segunda vida, se disminuye el consumo de materias primas necesarias para producir baterĂas nuevas y se mitigan parte de los impactos ambientales y sociales asociados a la extracciĂłn de minerales y a los procesos industriales. Este enfoque encaja con la hoja de ruta europea hacia un modelo de movilidad más limpio y con los principios de la economĂa circular promovidos por la UniĂłn Europea.
La iniciativa contribuye tambiĂ©n a consolidar un transporte pĂşblico más eficiente y responsable en Madrid. Al combinar flotas electrificadas, recarga inteligente y reutilizaciĂłn de componentes, EMT avanza hacia un sistema de movilidad que no solo reduce las emisiones durante la operaciĂłn de los vehĂculos, sino que tambiĂ©n presta atenciĂłn al ciclo de vida completo de sus principales elementos.
Desde la empresa municipal se subraya que, con este tipo de soluciones, lo que antes iba camino de convertirse en un residuo pasa a ser una herramienta para alimentar la propia red de recarga de los autobuses. Esta lĂłgica de reaprovechamiento permite abordar uno de los grandes retos de la movilidad elĂ©ctrica urbana: decidir quĂ© hacer con las baterĂas cuando ya no son aptas para la tracciĂłn tras siete u ocho años de servicio intensivo y cĂłmo documentar su trazabilidad mediante un pasaporte de baterĂas.
El proyecto de Fuencarral se concibe, además, como una experiencia que puede servir de referencia para otras ciudades europeas con redes de autobuses electrificados, mostrando cĂłmo integrar la segunda vida de las baterĂas en la gestiĂłn habitual de las cocheras y en la planificaciĂłn energĂ©tica urbana.
ColaboraciĂłn con Iberdrola e Irizar e-mobility
El desarrollo del sistema de almacenamiento de baterĂas de segunda vida es fruto de la colaboraciĂłn entre EMT Madrid, Iberdrola e Irizar e-mobility. Cada uno de estos actores ha asumido un papel especĂfico dentro del proyecto para garantizar tanto la viabilidad tĂ©cnica como la eficiencia econĂłmica de la soluciĂłn.
Iberdrola participa como socio energĂ©tico, en el marco del programa PERTE VEC, aportando su experiencia en gestiĂłn de la energĂa y en integraciĂłn de sistemas de almacenamiento con la red elĂ©ctrica. Entre sus funciones destacan la definiciĂłn de las especificaciones tĂ©cnicas del sistema y la validaciĂłn del prototipo desde el punto de vista de la eficiencia y la reducciĂłn de costes.
Por su parte, Irizar e-mobility, fabricante de los autobuses elĂ©ctricos de EMT, ha sido la responsable de diseñar y desarrollar el contenedor de almacenamiento de energĂa. La compañĂa ha adaptado la tecnologĂa de las baterĂas de tracciĂłn para su uso en aplicaciones estacionarias, asegurando su integraciĂłn segura y fiable en la infraestructura de la cochera.
Esta alianza pĂşblico‑privada refuerza el papel de Madrid como banco de pruebas de soluciones innovadoras en movilidad elĂ©ctrica, al tiempo que consolida la colaboraciĂłn entre operadores de transporte, suministradores de energĂa y fabricantes de vehĂculos. El proyecto se plantea como una base sobre la que escalar nuevas aplicaciones de almacenamiento distribuido en otros centros de operaciones.
La idea de expandir este modelo al resto de cocheras electrificadas de la ciudad está ya sobre la mesa, con especial atenciĂłn a futuros centros como el de La Elipa, diseñado para operar una flota Ăntegramente elĂ©ctrica y donde las baterĂas en segunda vida y la integraciĂłn con energĂa fotovoltaica pueden jugar un papel relevante.
ElectrificaciĂłn creciente de la flota de EMT Madrid
El proyecto de reutilizaciĂłn de baterĂas se enmarca en el proceso continuo de electrificaciĂłn de la flota de la Empresa Municipal de Transportes, uno de los ejes de la estrategia de descarbonizaciĂłn del transporte pĂşblico madrileño. En la actualidad, EMT dispone de 452 autobuses elĂ©ctricos y alrededor de 410 puntos de recarga, distribuidos entre los centros de operaciones de Carabanchel, Fuencarral, EntrevĂas y Sanchinarro. Estos avances se enmarcan en iniciativas como la Semana Europea de la Movilidad, que impulsan la difusiĂłn de buenas prácticas.
SegĂşn ha recordado el responsable municipal de Movilidad, aproximadamente una cuarta parte de la flota ya es totalmente elĂ©ctrica, con cerca de 500 vehĂculos, lo que sitĂşa a Madrid como una de las ciudades europeas con más autobuses de cero emisiones, solo por detrás de urbes como BerlĂn. Además, la EMT ha sacado a concurso la adquisiciĂłn de nuevos autobuses 100 % elĂ©ctricos, tanto estándar como articulados, que se irán incorporando en los prĂłximos años.
Esta expansiĂłn de la flota requiere seguir ampliando la infraestructura de recarga y optimizando la gestiĂłn energĂ©tica de las cocheras. De ahĂ que proyectos como el de las baterĂas de segunda vida, junto con el despliegue de sistemas de carga inteligente, se consideren piezas clave para asegurar que la red puede absorber el crecimiento de vehĂculos elĂ©ctricos sin disparar los costes ni sobrecargar la red.
En paralelo, EMT contempla la posibilidad de ir integrando energĂa fotovoltaica en sus instalaciones, asociada a contenedores de baterĂas para almacenamiento, de forma que parte de la energĂa utilizada para cargar los autobuses pueda proceder directamente de generaciĂłn renovable instalada en las propias cocheras.
Con este enfoque, la empresa municipal no solo electrifica su flota, sino que empieza a comportarse como un actor energĂ©tico activo, capaz de gestionar recursos de almacenamiento y generaciĂłn distribuida en sus instalaciones, en lĂnea con las tendencias que se están impulsando a nivel europeo.
La combinaciĂłn de autobuses elĂ©ctricos, sistemas de recarga inteligente y baterĂas reutilizadas en las cocheras está permitiendo que EMT Madrid avance hacia un modelo de movilidad urbana más limpio, eficiente y coherente con los principios de la economĂa circular. El proyecto piloto de Fuencarral demuestra que las baterĂas pueden seguir ofreciendo un servicio Ăştil más allá de su vida en los vehĂculos, ayudando a contener costes, reducir residuos y reforzar el papel del transporte pĂşblico como columna vertebral de una ciudad más sostenible.