La cuenta atrás para el Valle Andaluz del Hidógeno Verde entra en una fase decisiva: los primeros trabajos en Huelva están previstos para los próximos meses, con el objetivo de que el calendario no se deslice más allá de final de año.
Impulsado por Moeve (antigua Cepsa), el proyecto ha sido reconocido como Proyecto de Interés Común Europeo (IPCEI) y avanza con respaldo institucional de la Junta y del Gobierno central, en un contexto en el que la transición energética reclama acelerar el paso.
Arranque en Huelva: planta de 400 MW y obras en el parque La Rábida
La primera fase, conocida como Moeve Onuba, se localizará en el parque energético La Rábida (Palos de la Frontera) y está llamada a iniciar su construcción en breve tras el anuncio público realizado por Maarten Wetselaar, que situó ese hito “en los próximos meses”.
El diseño contempla 400 MW de potencia de electrólisis para producir hidrógeno renovable con electricidad de origen limpio, que abastecerá tanto a instalaciones propias como a clientes industriales de la zona y a usarios del transporte pesado terrestre, marítimo y aéreo.
Junto a la planta principal, se ejecutarán infraestructuras clave: dos líneas subterráneas de 220 kV desde las subestaciones de Palos y Colón para el suministro eléctrico, así como servicios auxiliares que permitirán un recorte de emisiones estimado en 480.000 toneladas de CO2 al año.
La tramitación ha avanzado con la inclusión del proyecto en la Unidad Aceleradora de Proyectos de la Junta de Andalucía y con ayudas públicas ya concedidas: destacan los 303 millones del PERTE del hidógeno para la fase inicial, mientras se han venido concretando aspectos técnicos como la capacidad de conexión al nudo eléctrico onubense.

San Roque: amoníaco verde, 1.000 MW y un despliegue por etapas
La segunda pata del Valle se desplegará en el parque energético de San Roque (Cádiz), con inicio de trabajos previsto para noviembre de 2026 y un horizonte de entrada en funcionamiento a partir de 2030, para alcanzar su rendimiento pleno en torno a 2033 dentro del corredor marítimo de hidrógeno entre Andalucía y Róterdam.
Este desarrollo, conocido como “Moeve Carteia”, contempla una planta de producción, almacenamiento y distribución de amoníaco verde a partir de hidrógeno (hasta 1.000 MW de electrolizadores) y nitrógeno renovable. Se ejecutará en dos fases gemelas, cada una con 500 MW de electrólisis y una capacidad de aproximadamente 2.400 toneladas diarias (600.000 t/año) de amoníaco.
En materia económica, el plan de Cádiz dispone de un presupuesto total de 3.067 millones de euros, dividido en dos etapas de 1.533 millones, de acuerdo con la documentación ambiental y de autorización integrada ya presentada ante la Junta.
Impacto industrial, empleo y apoyo institucional
La iniciativa cuenta con el sello IPCEI, que la avala como pieza estratégica para alcanzar los objetivos de descarbonización de la UE a 2030, y aspira a movilizar en su conjunto una inversión de en torno a 4.000 millones considerando todas sus piezas, activando además miles de empleos durante la construcción y la operación.
En palabras de la dirección de la compañía, se está avanzando « a pasos agigantados » y con la vista puesta en ir rápido para capturar las oportunidades de la transición energética, manteniendo como guía los compromisos climáticos y la necesidad de reducir emisiones difícilmente abatibles en la industria y el transporte.
Marco internacional: el impulso de la First Movers Coalition
El anuncio del calendario se realizó durante la adhesión de España a la First Movers Coalition (FMC), iniciativa del Foro Económico Mundial que busca activar la demanda de tecnologías limpias en sectores de gran huella de carbono como aviación, transporte marítimo, carretera y acero, favoreciendo soluciones de cero emisiones hacia 2030.
El encuentro, con la presencia de representantes del Gobierno y de grandes compañías energéticas y de infraestructuras, subrayó la relevancia de alianzas público-privadas para acelerar proyectos tractores como el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, al que se han canalizado recursos públicos y una tramitación prioritaria.
Con las obras en Huelva a punto de comenzar y una hoja de ruta cerrada para San Roque, el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde perfila un polo productivo capaz de abastecer a industrias intensivas y de impulsar nuevos combustibles limpios, apoyado por la administración y con plazos y cifras que apuntan a un despliegue sostenido en la próxima década.