El hidrógeno renovable se ha convertido en una de las piezas clave de la transición energética, y España se posiciona como uno de los actores principales en su desarrollo. En este contexto, el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, considerado el mayor proyecto de este tipo en Europa, ha dado un paso decisivo al anunciar el inicio de su construcción.
La compañía Moeve, anteriormente conocida como Cepsa, ha confirmado que las obras de la primera fase, bautizada como Onuba, comenzarán el próximo 17 de septiembre en Palos de la Frontera (Huelva). Se trata de un hito que marca el pistoletazo de salida a una inversión que supera los 1.000 millones de euros y que aspira a transformar el panorama energético del sur de Europa.
Arranque de la primera fase: Onuba
La fase Onuba contará con una capacidad de electrólisis de 300 megavatios, con opción a ampliarse en 105 MW adicionales. La inversión incluye no solo la planta de producción, sino también la infraestructura asociada y una planta fotovoltaica de autoconsumo que garantizará el suministro de electricidad renovable. Según ha detallado la compañía, la instalación será capaz de generar alrededor de 45.000 toneladas de hidrógeno verde al año, lo que permitirá evitar la emisión de 250.000 toneladas de CO₂ anuales, una cifra equivalente a las emisiones de todos los turismos de combustión de las ciudades de Huelva, Cádiz y Jaén.
El proyecto está liderado por Moeve con una participación mayoritaria del 51%, y cuenta con la colaboración de Masdar, líder mundial en energía limpia, y Enalter, cuyo accionista mayoritario es Enagás Renovable. Además, ha recibido un respaldo público de 263 millones de euros procedentes de los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.
Un proyecto de escala europea
El Valle Andaluz del Hidrógeno Verde no se limita a la fase Onuba. En su conjunto, el proyecto contempla dos centros de producción: uno en Palos de la Frontera (Huelva) y otro en San Roque (Cádiz), con una capacidad total de electrólisis de 2 gigavatios. Esto permitirá generar hasta 300.000 toneladas de hidrógeno verde anuales. La inversión total estimada para la ejecución completa del proyecto asciende a 3.000 millones de euros, y se calcula que generará unos 10.000 puestos de trabajo, de los cuales un millar serán directos.
El consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, destacó durante la presentación que «Onuba será el pilar de un centro de referencia mundial para moléculas verdes en España, suministrando combustibles renovables a sectores de difícil descarbonización y reforzando la resiliencia energética e industrial de Europa». La elección de Andalucía no es casual: la comunidad consume el 40% del hidrógeno utilizado en España, cuenta con excelentes infraestructuras portuarias y dispone de una capacidad de generación eólica y solar altamente competitiva, factor clave dado que más del 80% del coste del hidrógeno verde en España depende del precio de la electricidad renovable.
Impacto económico y medioambiental
El hidrógeno producido en el Valle Andaluz se destinará a la fabricación de combustibles renovables para automoción, aviación y sector marítimo, así como a la descarbonización de la industria química y de fertilizantes. Con la puesta en marcha de Onuba, se espera reducir las emisiones de CO₂ en 250.000 toneladas anuales solo en esta primera fase, un avance significativo hacia los objetivos climáticos de España y la Unión Europea.
Además, el proyecto se enmarca en el impulso europeo a las tecnologías limpias, en un momento en que la UE acelera el despliegue del hidrógeno renovable como alternativa a los combustibles fósiles. La combinación de inversión privada y fondos públicos, junto con la colaboración de socios internacionales, convierte al Valle Andaluz en un modelo de cómo escalar la producción de hidrógeno verde de forma viable y competitiva.
Con el inicio de las obras en septiembre, el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde se consolida como un referente en la transición energética, demostrando que la apuesta por las moléculas verdes no es solo un anuncio, sino una realidad en marcha que generará empleo, reducirá emisiones y posicionará a España como líder en la producción de hidrógeno verde en Europa.


