El sector primario español ante la encrucijada de financiación y modernización

  • El apoyo europeo al sector primario se enfrenta a recortes en la PAC y fondos como FEMPA y POSEI
  • Iniciativas autonómicas y provinciales impulsan infraestructuras, caminos rurales y formación especializada
  • Preocupación por el futuro de la agricultura y ganadería, agravada por el aumento de costes y la incertidumbre financiera

sector primario en España

En los últimos meses, el sector primario en España se enfrenta a un momento delicado marcado por la incertidumbre en torno a la financiación europea y la necesidad de adaptarse a nuevos desafíos sociales y económicos. La preocupación por parte de comunidades autónomas, sindicatos agrarios, organizaciones de productores e instituciones provinciales se ha hecho visible ante la posibilidad de recortes en los fondos de la Política Agraria Común (PAC), el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) y programas específicos como el POSEI para las regiones ultraperiféricas.

Gobiernos autonómicos y provinciales redoblan esfuerzos para sostener la actividad agrícola y ganadera, así como el desarrollo rural, promoviendo a su vez la modernización y la formación especializada. Al combinar estas medidas con el respaldo de la Unión Europea, buscan garantizar el futuro del campo y de los productores españoles en un entorno cada vez más competitivo y exigente.

Preocupación por los recortes en las ayudas europeas

Una de las principales inquietudes actuales reside en la propuesta de la Comisión Europea que plantea una notable reducción de fondos destinados al sector primario, tanto en lo que respecta a la PAC como al FEMPA y el POSEI, especialmente relevante para las islas y regiones con particularidades geográficas. En el caso de Galicia, representantes políticos han solicitado que se eleve la voz en Bruselas para defender los intereses de agricultores y pescadores, advirtiendo sobre el impacto negativo de estos recortes tanto para el sector como para los consumidores.

Por su parte, el Gobierno de Canarias y sus principales agentes sociales han conformado un frente común para oponerse al Marco Financiero Plurianual 2028-2034, apuntando el riesgo de perder el estatus especial de región ultraperiférica y la amenaza que supone la integración del POSEI en el plan nacional de la PAC. La preocupación se agrava por el fuerte aumento de los costes de producción en el archipiélago, que según estimaciones oscila entre el 30 y el 40% en los últimos años, lo que podría poner en jaque la viabilidad de muchas explotaciones agrícolas y ganaderas.

Las Islas Baleares también han advertido sobre las consecuencias de estos ajustes presupuestarios. Aunque en 2023 han recibido un total de 36,52 millones de euros procedentes de la PAC, casi un millón más que el año anterior, se mantiene la alerta ante la posibilidad de recortes futuros del 23% en los fondos.

actividades del sector primario
Artículo relacionado:
Características y Actividades del Sector Primario en la Economía Moderna

Modernización y profesionalización agraria: claves para el futuro

Dentro de este contexto, distintas regiones como Canarias impulsan programas de formación agraria en colaboración con universidades y centros de capacitación. Estas iniciativas buscan mejorar la profesionalización, compartir conocimientos y generar sinergias entre docentes, investigadores y alumnado, incentivando la incorporación de jóvenes y la actualización de quienes ya trabajan en el campo y el mar. Se apuesta por una formación adaptada a las demandas de la agricultura y ganadería modernas, abordando desde el manejo de maquinaria y nuevos cultivos hasta la ganadería sostenible y la introducción de tecnología.

El acceso a la formación se ha extendido también a los institutos de formación profesional marítimo-pesquera, lo que facilita la movilidad y especialización de los futuros profesionales, al tiempo que refuerza la competitividad del sector y la instalación de nuevas empresas agrarias y pesqueras.

Inversiones en infraestructuras rurales y caminos

La mejora de las infraestructuras rurales constituye otra línea de acción fundamental. Provincias como Huesca han puesto en marcha planes específicos para adecuar y mantener caminos rurales, facilitando el trabajo de agricultores y ganaderos y mejorando la salida de productos hacia los mercados. El Plan de Caminos Rurales de la provincia contempla una inversión de más de 6 millones de euros en dos años, garantizando apoyo financiero a la mayoría de los municipios y respondiendo a una demanda histórica del sector.

En el ámbito insular, como en La Palma, se han concluido recientemente obras de mejora en carreteras clave para el acceso a zonas agrícolas, una actuación que fortalece la seguridad y agiliza el transporte de productos, reduciendo los tiempos y costes operativos y mejorando la calidad de vida de los profesionales y toda la población rural.

El papel de los mercados y eventos para el sector agroalimentario

La promoción de productos agroalimentarios locales a través de mercados y ferias sigue siendo esencial para visibilizar la importancia del sector primario y acercar el productor al consumidor. Eventos como el Mercado Campurriano de Reinosa reúnen a decenas de productores agrícolas y ganaderos, fomentando la venta directa y la transmisión de conocimientos sobre los procesos de producción. Estas actividades ayudan a fortalecer el tejido rural, permiten compartir experiencias y abogan por políticas que refuercen el trabajo en el campo, imprescindible para el futuro socioeconómico de muchas comarcas.

El sector, sin embargo, lamenta la disminución progresiva de explotaciones, aunque se mantiene el número de cabezas de ganado gracias a explotaciones de mayor tamaño. Por ello, es clave que las administraciones continúen aprobando ayudas y fomentando el relevo generacional, asegurando así la presencia de jóvenes en el campo y el relevo de las formas de vida tradicionales.

El sector primario afronta un periodo de transformación e incertidumbre en el que el respaldo institucional, la inversión en infraestructuras, el acceso a formación especializada y la defensa de sus intereses en la negociación europea son elementos imprescindibles para afrontar los retos de los próximos años y garantizar el desarrollo rural, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad económica y social del territorio.


Añadir como fuente preferida en Google