
El marjal de Rafalell i Vistabella, en el término municipal de Massamagrell, se ha convertido en escenario de una actuación pionera para reforzar la biodiversidad en pleno Ôrea metropolitana de València. La Generalitat Valenciana ha impulsado la creación de un huerto de mariposas que se integra en un proyecto mÔs amplio de restauración ecológica de este humedal costero.
En un entorno rodeado de Ć”reas industriales y residenciales, el marjal mantiene todavĆa un notable valor ambiental. La puesta en marcha del huerto de mariposas y de otras medidas asociadas busca recuperar procesos naturales, mejorar el estado del ecosistema y, al mismo tiempo, ofrecer a la ciudadanĆa un espacio cercano de contacto con la naturaleza.
Un huerto diseƱado para el ciclo vital de las mariposas
La pieza central del proyecto es la creación de un huerto especĆficamente orientado a las mariposas, donde se estĆ” plantando una combinación de cultivos hortĆcolas y plantas que actĆŗan como fuente de alimento y refugio. La brigada de humedales de la zona norte, dependiente de la Conselleria, estĆ” sembrando hinojo, brócoli, distintas variedades de coles, bledes, rĆ”banos rojos y blancos y nabos.
Estas especies vegetales cumplen una doble función: por un lado, sirven como plantas nutricias para las orugas y, por otro, aportan néctar y refugio a los individuos adultos. El huerto genera asà un entorno en el que las mariposas pueden completar todo su ciclo vital, desde la puesta de huevos hasta la formación de crisÔlidas y la emergencia de los adultos.
El diseño del huerto persigue favorecer a mariposas de interés ecológico, muchas de las cuales son muy sensibles a la degradación de los hÔbitats. Su presencia y abundancia se utiliza con frecuencia como indicador de la salud ambiental de los ecosistemas, de modo que la evolución de estas poblaciones servirÔ para evaluar la eficacia de las actuaciones.
La intervención se enmarca en una estrategia de restauración activa del humedal, que apuesta por soluciones de bajo impacto para reforzar la fauna local. Frente a otras medidas mÔs invasivas, la creación de este huerto supone una herramienta sencilla pero efectiva para sostener comunidades de invertebrados clave en la red trófica del marjal.
Plantaciones, cajas nido y refugios para la fauna
El huerto de mariposas se completa con un conjunto de actuaciones destinadas a incrementar la diversidad de fauna que utiliza el marjal. Una de las lĆneas de trabajo es la instalación de cajas nido para aves insectĆvoras y rapaces, tanto de hĆ”bitos diurnos como nocturnos.
Entre las especies a las que van dirigidos estos refugios se encuentran el cernĆcalo comĆŗn, una pequeƱa rapaz que ayuda a controlar poblaciones de pequeƱos vertebrados e insectos, y la lechuza, que desempeƱa un papel relevante en el equilibrio de los ecosistemas agrĆcolas y periurbanos. La presencia de estas aves supone un refuerzo natural al control biológico de plagas sin necesidad de recurrir a productos quĆmicos.
Junto con las cajas nido, tambiĆ©n se estĆ”n habilitando refugios para murciĆ©lagos. Estos mamĆferos voladores consumen gran cantidad de insectos y su conservación se considera prioritaria en muchos planes de gestión de espacios naturales. Su incorporación al esquema del marjal contribuye a diversificar los grupos faunĆsticos presentes.
El proyecto prevĆ© ademĆ”s la plantación de especies arbóreas y arbustivas autóctonas, suministradas por el Centro para la Innovación y Experimentación Forestal (CIEF). Estas plantaciones tienen varios objetivos: mejorar la calidad paisajĆstica, aumentar la heterogeneidad del hĆ”bitat y crear pantallas vegetales que separen el humedal de las zonas urbanas colindantes.
Control de especies invasoras y mejora de los accesos
Una parte importante de los trabajos se centra en la gestión de especies vegetales invasoras que han colonizado el marjal con el paso del tiempo. Se estÔ actuando especialmente sobre la caña (Arundo donax) y la zarza (Rubus ulmifolius), que tienden a expandirse de forma agresiva y desplazar a la flora autóctona.
Estos controles buscan recuperar espacio para las comunidades vegetales propias del humedal y favorecer un mosaico mÔs diverso de hÔbitats. Al reducir la presencia de especies invasoras se facilita la implantación de plantas locales asociadas a marjales, fundamentales para la alimentación y refugio de numerosos invertebrados, aves y anfibios.
Una vez que la restauración vegetal alcance un grado suficiente de madurez, estÔ prevista la colocación de pasarelas de madera que ordenen el uso público. Estos itinerarios señalizados servirÔn para conducir a las personas visitantes por recorridos concretos, evitando el pisoteo en zonas sensibles y reduciendo molestias a la fauna.
El diseño de estos accesos se estÔ realizando con el asesoramiento del Centro para la Educación Ambiental de la Comunitat Valenciana (CEACV), con la idea de compatibilizar la preservación de los valores naturales con un uso social y educativo del espacio. De este modo, el marjal se plantea también como aula abierta para actividades de sensibilización ambiental.
Un proyecto coordinado por distintas entidades pĆŗblicas
La actuación en el marjal de Rafalell i Vistabella estĆ” impulsada por la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, que marca las lĆneas generales de restauración del espacio. La coordinación tĆ©cnica recae en el Servicio de Gestión de Espacios Naturales Protegidos de la Dirección General de Medio Natural y Animal.
El CIEF se encarga de asesorar sobre las especies vegetales mĆ”s adecuadas y de suministrar tanto planta forestal como hortĆcola, garantizando que las introducciones sean coherentes con la dinĆ”mica del humedal. Esta colaboración permite combinar el componente cientĆfico con la gestión prĆ”ctica sobre el terreno.
En cuanto a la ejecución material de los trabajos, interviene la brigada de mantenimiento de zonas húmedas del norte de la provincia de Valencia, perteneciente a la empresa pública VAERSA. Este equipo es responsable de las labores de siembra, retirada de invasoras, instalación de infraestructuras ligeras y seguimiento inicial de las actuaciones.
El proyecto se suma a otras iniciativas de restauración ecológica en humedales valencianos, con las que se pretende reforzar la red de zonas húmedas litorales y mejorar su capacidad para actuar como refugio de biodiversidad, sumidero de carbono y espacio de amortiguación frente a la presión urbana.
El marjal de Rafalell i Vistabella como corredor ecológico
El marjal de Rafalell i Vistabella cuenta con una superficie de cerca de 100 hectÔreas y estÔ incluido en el CatÔlogo Valenciano de Zonas Húmedas. Se alimenta principalmente de aguas subterrÔneas y de sobrantes de riego, lo que le permite mantener lÔminas de agua y zonas encharcadas a lo largo del año.
Históricamente formaba parte del conjunto de marjales que se extendĆan al norte del rĆo Turia, desde Alboraia hasta Sagunt. Aunque buena parte de aquellos humedales ha desaparecido o se ha transformado, Rafalell i Vistabella conserva aĆŗn funciones ecológicas relevantes en el contexto metropolitano.
Este espacio funciona como un corredor ecológico que favorece la conectividad entre poblaciones de peces endĆ©micos y galĆ”pagos autóctonos, ademĆ”s de ofrecer refugio a numerosos anfibios, reptiles y pequeƱos mamĆferos. La presencia de lĆ”minas de agua, vegetación palustre y orillas con vegetación de transición genera una amplia variedad de microhĆ”bitats.
El marjal actúa también como zona de descanso y alimentación para aves migratorias que utilizan la costa mediterrÔnea en sus rutas estacionales. Esta función se ve reforzada por su conexión con la red de humedales del litoral de la Comunitat Valenciana, de la que forma parte como uno de los enclaves clave en el norte del Ôrea metropolitana de València.
En un entorno con alta densidad de población y uso intensivo del suelo, el marjal se ha consolidado como refugio esencial de biodiversidad y como foco de dispersión de flora propia de medios húmedos. La mejora de su estado ecológico mediante iniciativas como el huerto de mariposas contribuye a consolidar este papel a medio y largo plazo.
Con la creación del huerto de mariposas, la instalación de refugios para fauna, el control de especies invasoras y la mejora paulatina de la vegetación autóctona, el marjal de Rafalell i Vistabella refuerza su condición de humedal estratégico en la fachada litoral valenciana, combinando conservación, educación ambiental y uso público ordenado en un espacio natural cada vez mÔs valorado por la población local.