El nuevo Libro Blanco de la ciencia del clima en EspaƱa se ha presentado como una especie de gran mapa de quiĆ©n investiga quĆ© sobre clima en nuestro paĆs, una herramienta pensada para ordenar, visibilizar y reforzar una labor cientĆfica que lleva aƱos creciendo en volumen y relevancia. El documento reĆŗne por primera vez, de manera sistemĆ”tica, datos detallados sobre grupos de investigación, lĆneas de trabajo y colaboraciones en el Ć”mbito de la ciencia climĆ”tica.
La iniciativa llega en un momento en el que la emergencia climĆ”tica y el aumento de discursos negacionistas y desinformación obligan a afinar las polĆticas pĆŗblicas y a apoyarse de forma mĆ”s clara en la evidencia cientĆfica. Con este Libro Blanco, el Gobierno y la comunidad investigadora buscan disponer de una base sólida de conocimiento para orientar decisiones, coordinar esfuerzos y detectar tanto los puntos fuertes como las carencias del sistema cientĆfico espaƱol en materia de clima.
Una radiografĆa de la comunidad cientĆfica del clima en EspaƱa
La vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto DemogrĆ”fico, Sara Aagesen, y la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, han sido las encargadas de presentar formalmente el Libro Blanco de la ciencia del clima en EspaƱa en un acto celebrado en el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, en Madrid. Ambas responsables subrayaron que se trata de un documento concebido como una Ā«radiografĆaĀ» amplia y actualizada del ecosistema cientĆfico del clima.
SegĆŗn explicó Aagesen, por primera vez se ha realizado un esfuerzo estructurado para ampliar la perspectiva e identificar grupos que trabajan en riesgos, impactos y mitigación mediante encuestas dirigidas a la comunidad cientĆfica espaƱola. Esa recogida de información ha permitido localizar equipos de investigación repartidos por todo el territorio, dedicados a Ć”mbitos muy diversos dentro de las ciencias del clima.
La información recabada ofrece una visión muy completa de la intensa actividad de investigación climĆ”tica que se desarrolla en EspaƱa: describe el estado de la comunidad investigadora, su diversidad temĆ”tica, su capacidad de colaboración y su potencial de crecimiento. El Libro Blanco ayuda ademĆ”s a identificar lĆneas prioritarias de trabajo, a visualizar sinergias entre grupos y a detectar necesidades de refuerzo en determinadas Ć”reas.
Por su parte, Diana Morant destacó que el talento cientĆfico espaƱol debe ejercer de brĆŗjula de las decisiones pĆŗblicas en materia de clima. Recalcó que EspaƱa afronta amenazas serias ligadas al cambio climĆ”tico, pero tambiĆ©n cuenta con una gran fortaleza: un sistema pĆŗblico de I+D consolidado, con centros y universidades que llevan aƱos estudiando el sistema climĆ”tico y sus consecuencias sobre el territorio.
La ministra de Ciencia remarcó igualmente que el Ejecutivo se sitúa claramente del lado de la ciencia frente al negacionismo climÔtico y la desinformación, advirtiendo de que las narrativas falsas sobre el clima no solo ponen en riesgo vidas, sino que erosionan la calidad democrÔtica. En este contexto, subrayó, documentos como el Libro Blanco permiten visibilizar a quienes investigan y poner en valor su trabajo.
Hitos, alcance y objetivos del Libro Blanco
El Libro Blanco se presenta como un compendio que ofrece una visión global de la actividad investigadora en ciencias del clima en España. EstÔ elaborado por la red CLIVAR-España y se apoya en datos recopilados con el respaldo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto DemogrÔfico, tanto en la preparación editorial como en la difusión de su contenido.
Entre los principales hitos del documento figura la recopilación de la evolución histórica de la investigación climĆ”tica a nivel nacional. Se repasa el desarrollo de este campo en las Ćŗltimas dĆ©cadas, el papel de CLIVAR-EspaƱa como red de referencia y la trayectoria de los grupos que han ido conformando la comunidad cientĆfica climĆ”tica, asĆ como los cambios producidos en comparación con ejercicios anteriores.
El Libro Blanco pone el foco en la amplitud temĆ”tica y territorial de la investigación en clima, pero tambiĆ©n en su dispersión institucional y geogrĆ”fica. De esta forma, deja claro que en EspaƱa existe una actividad muy variada, que va desde el estudio de los procesos fĆsicos del sistema climĆ”tico hasta la investigación aplicada a impactos, adaptación y mitigación, pasando por la protección de la biodiversidad o la restauración de ecosistemas.
AdemĆ”s de describir el panorama actual, el documento se alinea de forma explĆcita con el Plan Nacional de Adaptación al Cambio ClimĆ”tico 2021-2030. Contribuye a sus lĆneas de acción al seƱalar la importancia de crear y reforzar espacios y redes de intercambio entre la comunidad cientĆfica y los distintos actores implicados en la adaptación: administraciones, sectores económicos, entidades sociales y ciudadanĆa.
El texto hace especial hincapiĆ© en que iniciativas como esta son esenciales para avanzar en polĆticas pĆŗblicas basadas en el conocimiento cientĆfico. Al ordenar la información disponible y poner en contacto a grupos que quizĆ” hasta ahora trabajaban de forma aislada, se facilita que los resultados de la investigación se traduzcan en medidas concretas sobre territorio, salud, recursos hĆdricos, costas o biodiversidad.
CLIVAR-EspaƱa, dos dƩcadas articulando la ciencia del clima
El Libro Blanco es la Ćŗltima gran publicación de CLIVAR-EspaƱa, comitĆ© y red temĆ”tica creada en 2004 que se ha consolidado como un punto de referencia en la generación y articulación del conocimiento sobre el sistema climĆ”tico y el cambio climĆ”tico. La red centra su labor en la ciencia fĆsica del clima en EspaƱa, abarcando lĆneas como el estudio del clima del pasado, las observaciones instrumentales, la modelización atmosfĆ©rica y oceĆ”nica, o las proyecciones regionales sobre el MediterrĆ”neo occidental.
Uno de los primeros grandes hitos de la red fue la organización, en febrero de 2005, de un simposio que reunió a cerca de 50 equipos de investigación procedentes de universidades y organismos públicos. Aquella reunión permitió hacer un primer inventario del estado del arte en las distintas Ôreas de investigación climÔtica en España y dio lugar al informe «Estado de la Investigación en Clima en España» publicado en 2006.
Desde entonces, CLIVAR-EspaƱa ha ido impulsando diferentes ciclos de actividad para consolidar la coordinación de la comunidad climĆ”tica. Entre las publicaciones mĆ”s relevantes se encuentran Ā«Clima en EspaƱa: pasado, presente y futuroĀ» (2010), el Ā«Special Issue on climate over the Iberian Peninsula: an overview of CLIVAR-Spain coordinated scienceĀ» (2017) y el resumen ejecutivo Ā«El clima en la PenĆnsula IbĆ©ricaĀ» (2019), que han servido para ordenar y poner en comĆŗn resultados cientĆficos generados por mĆŗltiples grupos.
La red tambiĆ©n ha trabajado en fortalecer sus relaciones con otros comitĆ©s y foros, tanto nacionales como internacionales. Su vĆnculo con CLIVAR Internacional es especialmente destacado, asĆ como su objetivo declarado de replicar, a escala regional, la filosofĆa de los ciclos de trabajo del Panel Intergubernamental sobre Cambio ClimĆ”tico (IPCC), integrando observaciones, teorĆa y modelización para ofrecer diagnósticos robustos sobre el clima.
El Ćŗltimo ciclo de trabajo se inicia en 2023 con el congreso Ā«CLIVAR 2023: Towards an integrated view of climateĀ», celebrado en Madrid y al que asistieron alrededor de 150 especialistas en ciencias del clima. De este encuentro surgieron las bases del Informe CLIVAR ā Spain, publicado posteriormente, y del propio Libro Blanco ahora presentado, donde se amplĆa el enfoque tradicional para incluir de forma explĆcita grupos que trabajan en riesgos, impactos y mitigación del cambio climĆ”tico.
Grupos de investigación, talento y nuevas inversiones
Uno de los aspectos mĆ”s llamativos del Libro Blanco es el esfuerzo por identificar y caracterizar los grupos de investigación climĆ”tica activos en EspaƱa. El documento detalla decenas de equipos y mĆ”s de seiscientas personas investigadoras dedicadas a distintas facetas del cambio climĆ”tico, desde la fĆsica del sistema climĆ”tico hasta el estudio de impactos en biodiversidad, salud o sectores productivos, pasando por estrategias de mitigación.
En la presentación se puso de relieve que este inventario de grupos y lĆneas de trabajo constituye un paso importante para visibilizar la diversidad y el alcance territorial de la ciencia climĆ”tica espaƱola. Se observa una comunidad amplia, en continua expansión y con un potencial notable para seguir avanzando, tanto en la comprensión de los procesos climĆ”ticos como en la generación de soluciones de adaptación.
El Gobierno aprovechó el acto para anunciar que destinarÔ nuevos fondos a proyectos de investigación ambiental desarrollados en centros españoles. En total, se prevé una inversión adicional de varios millones de euros que permitirÔ financiar decenas de proyectos centrados en la protección de la naturaleza, la conservación de la biodiversidad, la prevención de la contaminación marina y la respuesta frente a los impactos del cambio climÔtico.
SegĆŗn explicó Aagesen, la idea es que la ciencia funcione como brĆŗjula a la hora de definir las acciones frente a la crisis climĆ”tica. En lugar de decisiones basadas en intuiciones o debates puramente polĆticos, se busca reforzar la capacidad de generar datos, modelos y escenarios que orienten quĆ© medidas son mĆ”s eficaces en cada territorio y sector, algo especialmente relevante en un paĆs tan diverso climĆ”tica y geogrĆ”ficamente como EspaƱa.
Entre las iniciativas destacadas se mencionó el desarrollo de un gemelo digital de las costas españolas, un proyecto que combina observación y modelización avanzada para analizar cómo afectarÔ el cambio climÔtico al litoral. Esta herramienta permitirÔ evaluar de forma mÔs precisa riesgos como la subida del nivel del mar o el aumento de temporales, y ayudar a diseñar medidas de adaptación y protección de infraestructuras, ecosistemas y núcleos de población.
Investigadoras clave y lĆneas de trabajo prioritarias
En la presentación del Libro Blanco intervinieron tambiĆ©n investigadoras que han tenido un papel relevante en su elaboración y en el desarrollo de la ciencia climĆ”tica en EspaƱa. Una de ellas fue MarĆa BelĆ©n RodrĆguez de Fonseca, catedrĆ”tica de la Universidad Complutense de Madrid e investigadora del Instituto de Geociencias (IGEO), antigua coordinadora del comitĆ© CLIVAR y coautora del documento.
RodrĆguez de Fonseca centra su trabajo en el anĆ”lisis de la variabilidad del clima y sus impactos en sectores clave para la sociedad. Durante el acto destacó que en EspaƱa existe ya un volumen importante de conocimiento generado y, sobre todo, un gran potencial para seguir profundizando en la comprensión del sistema climĆ”tico, siempre que se mantenga el apoyo a la investigación y se fortalezcan las redes de colaboración.
Otra de las voces presentes fue la de Ana Casanueva Vicente, profesora titular del Departamento de MatemĆ”tica Aplicada y Ciencias de la Computación de la Universidad de Cantabria e integrante del Grupo de MeteorologĆa de Santander, en el que colaboran personal de la universidad y del Instituto de FĆsica de Cantabria.
El equipo de Casanueva estÔ especializado en técnicas y modelos de regionalización climÔtica, herramientas fundamentales para traducir la información de modelos globales a escalas regionales y locales, donde realmente se toman las decisiones de adaptación. Sus trabajos también se centran en el anÔlisis del estrés térmico y en la climatización en espacios públicos y educativos para mitigar sus efectos, un aspecto cada vez mÔs relevante en un contexto de olas de calor mÔs frecuentes e intensas y con implicaciones tanto para la población general como para la productividad laboral.
Las aportaciones de estas y otros investigadores e investigadoras reflejan que la ciencia del clima en EspaƱa abarca un abanico amplio de temas prioritarios: desde el seguimiento del calentamiento global y la atribución de eventos extremos, hasta la evaluación de impactos en salud, agricultura, recursos hĆdricos, energĆa o ecosistemas, pasando por el diseƱo de soluciones de adaptación y estrategias de descarbonización.
Emergencia climƔtica y necesidad de reforzar la ciencia
El contexto en el que nace este Libro Blanco es el de una emergencia climÔtica reconocida por la comunidad internacional. El último informe del IPCC ha señalado que la temperatura media mundial entre 2011 y 2020 se situó en el rango mÔs cÔlido desde que existen registros fiables, confirmando una tendencia de calentamiento que continúa acelerÔndose.
En EspaƱa, los datos de la Agencia Estatal de MeteorologĆa apuntan en la misma dirección: los Ćŗltimos aƱos se cuentan entre los mĆ”s cĆ”lidos de las series históricas, con veranos cada vez mĆ”s largos, episodios de altas temperaturas mĆ”s frecuentes, precipitaciones mĆ”s irregulares y una incidencia creciente de fenómenos extremos, como sequĆas prolongadas o lluvias torrenciales.
Ante esta situación, tanto representantes del Gobierno como de la comunidad cientĆfica subrayaron la urgencia de reforzar la investigación climĆ”tica y de trasladar sus resultados a la acción polĆtica. El Libro Blanco insiste en que no basta con mejorar la comprensión de los procesos fĆsicos del clima; es fundamental traducir ese conocimiento en estrategias de adaptación, gestión del riesgo y reducción de emisiones que sean efectivas en el terreno.
El incremento de discursos que cuestionan la evidencia cientĆfica o difunden mensajes engaƱosos sobre el cambio climĆ”tico aƱade presión sobre quienes se dedican a investigar. En el acto de presentación se reiteró que los ataques a la ciencia del clima y a quienes la ejercen han aumentado, a pesar de que nunca se habĆa dispuesto de tantos datos y anĆ”lisis rigurosos sobre la magnitud del problema.
En este escenario, el Libro Blanco no solo funciona como un inventario de grupos y proyectos, sino tambiĆ©n como una declaración de apoyo a la comunidad cientĆfica que trabaja en clima. Al reconocer y ordenar su labor, el documento pretende fortalecer su posición en el debate pĆŗblico y facilitar que su voz tenga un peso real en la definición de polĆticas y en la respuesta social frente al cambio climĆ”tico.
El conjunto de medidas, diagnósticos y propuestas que giran en torno al Libro Blanco de la ciencia del clima en EspaƱa dibuja una apuesta clara por consolidar la investigación climĆ”tica como pilar bĆ”sico de las decisiones pĆŗblicas, mejorar la coordinación entre grupos y redes, y reforzar la lucha contra la desinformación en un momento crĆtico, en el que la capacidad de anticiparse y adaptarse a los impactos del cambio climĆ”tico va a marcar, en buena medida, el bienestar y la resiliencia de la sociedad espaƱola en las próximas dĆ©cadas.