El Libro Blanco de la ciencia del clima en España impulsa la investigación

  • El Libro Blanco ofrece una visión global de la ciencia del clima en EspaƱa y radiografĆ­a mĆ”s de dos dĆ©cadas de investigación.
  • El documento estĆ” elaborado por la red CLIVAR-EspaƱa con apoyo del Gobierno y se alinea con el Plan Nacional de Adaptación al Cambio ClimĆ”tico.
  • Identifica decenas de grupos y cientos de investigadores dedicados a riesgos, impactos y mitigación del cambio climĆ”tico.
  • El Gobierno refuerza su apoyo frente al negacionismo climĆ”tico y anuncia nuevas inversiones en proyectos ambientales.

Libro blanco ciencia clima en EspaƱa

El nuevo Libro Blanco de la ciencia del clima en España se ha presentado como una especie de gran mapa de quién investiga qué sobre clima en nuestro país, una herramienta pensada para ordenar, visibilizar y reforzar una labor científica que lleva años creciendo en volumen y relevancia. El documento reúne por primera vez, de manera sistemÔtica, datos detallados sobre grupos de investigación, líneas de trabajo y colaboraciones en el Ômbito de la ciencia climÔtica.

La iniciativa llega en un momento en el que la emergencia climÔtica y el aumento de discursos negacionistas y desinformación obligan a afinar las políticas públicas y a apoyarse de forma mÔs clara en la evidencia científica. Con este Libro Blanco, el Gobierno y la comunidad investigadora buscan disponer de una base sólida de conocimiento para orientar decisiones, coordinar esfuerzos y detectar tanto los puntos fuertes como las carencias del sistema científico español en materia de clima.

Una radiografƭa de la comunidad cientƭfica del clima en EspaƱa

La vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto DemogrÔfico, Sara Aagesen, y la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, han sido las encargadas de presentar formalmente el Libro Blanco de la ciencia del clima en España en un acto celebrado en el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, en Madrid. Ambas responsables subrayaron que se trata de un documento concebido como una «radiografía» amplia y actualizada del ecosistema científico del clima.

Según explicó Aagesen, por primera vez se ha realizado un esfuerzo estructurado para ampliar la perspectiva e identificar grupos que trabajan en riesgos, impactos y mitigación mediante encuestas dirigidas a la comunidad científica española. Esa recogida de información ha permitido localizar equipos de investigación repartidos por todo el territorio, dedicados a Ômbitos muy diversos dentro de las ciencias del clima.

La información recabada ofrece una visión muy completa de la intensa actividad de investigación climÔtica que se desarrolla en España: describe el estado de la comunidad investigadora, su diversidad temÔtica, su capacidad de colaboración y su potencial de crecimiento. El Libro Blanco ayuda ademÔs a identificar líneas prioritarias de trabajo, a visualizar sinergias entre grupos y a detectar necesidades de refuerzo en determinadas Ôreas.

Por su parte, Diana Morant destacó que el talento científico español debe ejercer de brújula de las decisiones públicas en materia de clima. Recalcó que España afronta amenazas serias ligadas al cambio climÔtico, pero también cuenta con una gran fortaleza: un sistema público de I+D consolidado, con centros y universidades que llevan años estudiando el sistema climÔtico y sus consecuencias sobre el territorio.

La ministra de Ciencia remarcó igualmente que el Ejecutivo se sitúa claramente del lado de la ciencia frente al negacionismo climÔtico y la desinformación, advirtiendo de que las narrativas falsas sobre el clima no solo ponen en riesgo vidas, sino que erosionan la calidad democrÔtica. En este contexto, subrayó, documentos como el Libro Blanco permiten visibilizar a quienes investigan y poner en valor su trabajo.

Hitos, alcance y objetivos del Libro Blanco

El Libro Blanco se presenta como un compendio que ofrece una visión global de la actividad investigadora en ciencias del clima en España. EstÔ elaborado por la red CLIVAR-España y se apoya en datos recopilados con el respaldo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto DemogrÔfico, tanto en la preparación editorial como en la difusión de su contenido.

Entre los principales hitos del documento figura la recopilación de la evolución histórica de la investigación climÔtica a nivel nacional. Se repasa el desarrollo de este campo en las últimas décadas, el papel de CLIVAR-España como red de referencia y la trayectoria de los grupos que han ido conformando la comunidad científica climÔtica, así como los cambios producidos en comparación con ejercicios anteriores.

El Libro Blanco pone el foco en la amplitud temÔtica y territorial de la investigación en clima, pero también en su dispersión institucional y geogrÔfica. De esta forma, deja claro que en España existe una actividad muy variada, que va desde el estudio de los procesos físicos del sistema climÔtico hasta la investigación aplicada a impactos, adaptación y mitigación, pasando por la protección de la biodiversidad o la restauración de ecosistemas.

AdemÔs de describir el panorama actual, el documento se alinea de forma explícita con el Plan Nacional de Adaptación al Cambio ClimÔtico 2021-2030. Contribuye a sus líneas de acción al señalar la importancia de crear y reforzar espacios y redes de intercambio entre la comunidad científica y los distintos actores implicados en la adaptación: administraciones, sectores económicos, entidades sociales y ciudadanía.

El texto hace especial hincapié en que iniciativas como esta son esenciales para avanzar en políticas públicas basadas en el conocimiento científico. Al ordenar la información disponible y poner en contacto a grupos que quizÔ hasta ahora trabajaban de forma aislada, se facilita que los resultados de la investigación se traduzcan en medidas concretas sobre territorio, salud, recursos hídricos, costas o biodiversidad.

CLIVAR-EspaƱa, dos dƩcadas articulando la ciencia del clima

El Libro Blanco es la última gran publicación de CLIVAR-España, comité y red temÔtica creada en 2004 que se ha consolidado como un punto de referencia en la generación y articulación del conocimiento sobre el sistema climÔtico y el cambio climÔtico. La red centra su labor en la ciencia física del clima en España, abarcando líneas como el estudio del clima del pasado, las observaciones instrumentales, la modelización atmosférica y oceÔnica, o las proyecciones regionales sobre el MediterrÔneo occidental.

Uno de los primeros grandes hitos de la red fue la organización, en febrero de 2005, de un simposio que reunió a cerca de 50 equipos de investigación procedentes de universidades y organismos públicos. Aquella reunión permitió hacer un primer inventario del estado del arte en las distintas Ôreas de investigación climÔtica en España y dio lugar al informe «Estado de la Investigación en Clima en España» publicado en 2006.

Desde entonces, CLIVAR-España ha ido impulsando diferentes ciclos de actividad para consolidar la coordinación de la comunidad climÔtica. Entre las publicaciones mÔs relevantes se encuentran «Clima en España: pasado, presente y futuro» (2010), el «Special Issue on climate over the Iberian Peninsula: an overview of CLIVAR-Spain coordinated science» (2017) y el resumen ejecutivo «El clima en la Península Ibérica» (2019), que han servido para ordenar y poner en común resultados científicos generados por múltiples grupos.

La red también ha trabajado en fortalecer sus relaciones con otros comités y foros, tanto nacionales como internacionales. Su vínculo con CLIVAR Internacional es especialmente destacado, así como su objetivo declarado de replicar, a escala regional, la filosofía de los ciclos de trabajo del Panel Intergubernamental sobre Cambio ClimÔtico (IPCC), integrando observaciones, teoría y modelización para ofrecer diagnósticos robustos sobre el clima.

El Ćŗltimo ciclo de trabajo se inicia en 2023 con el congreso Ā«CLIVAR 2023: Towards an integrated view of climateĀ», celebrado en Madrid y al que asistieron alrededor de 150 especialistas en ciencias del clima. De este encuentro surgieron las bases del Informe CLIVAR – Spain, publicado posteriormente, y del propio Libro Blanco ahora presentado, donde se amplĆ­a el enfoque tradicional para incluir de forma explĆ­cita grupos que trabajan en riesgos, impactos y mitigación del cambio climĆ”tico.

Grupos de investigación, talento y nuevas inversiones

Uno de los aspectos mÔs llamativos del Libro Blanco es el esfuerzo por identificar y caracterizar los grupos de investigación climÔtica activos en España. El documento detalla decenas de equipos y mÔs de seiscientas personas investigadoras dedicadas a distintas facetas del cambio climÔtico, desde la física del sistema climÔtico hasta el estudio de impactos en biodiversidad, salud o sectores productivos, pasando por estrategias de mitigación.

En la presentación se puso de relieve que este inventario de grupos y líneas de trabajo constituye un paso importante para visibilizar la diversidad y el alcance territorial de la ciencia climÔtica española. Se observa una comunidad amplia, en continua expansión y con un potencial notable para seguir avanzando, tanto en la comprensión de los procesos climÔticos como en la generación de soluciones de adaptación.

El Gobierno aprovechó el acto para anunciar que destinarÔ nuevos fondos a proyectos de investigación ambiental desarrollados en centros españoles. En total, se prevé una inversión adicional de varios millones de euros que permitirÔ financiar decenas de proyectos centrados en la protección de la naturaleza, la conservación de la biodiversidad, la prevención de la contaminación marina y la respuesta frente a los impactos del cambio climÔtico.

Según explicó Aagesen, la idea es que la ciencia funcione como brújula a la hora de definir las acciones frente a la crisis climÔtica. En lugar de decisiones basadas en intuiciones o debates puramente políticos, se busca reforzar la capacidad de generar datos, modelos y escenarios que orienten qué medidas son mÔs eficaces en cada territorio y sector, algo especialmente relevante en un país tan diverso climÔtica y geogrÔficamente como España.

Entre las iniciativas destacadas se mencionó el desarrollo de un gemelo digital de las costas españolas, un proyecto que combina observación y modelización avanzada para analizar cómo afectarÔ el cambio climÔtico al litoral. Esta herramienta permitirÔ evaluar de forma mÔs precisa riesgos como la subida del nivel del mar o el aumento de temporales, y ayudar a diseñar medidas de adaptación y protección de infraestructuras, ecosistemas y núcleos de población.

Investigadoras clave y lĆ­neas de trabajo prioritarias

En la presentación del Libro Blanco intervinieron también investigadoras que han tenido un papel relevante en su elaboración y en el desarrollo de la ciencia climÔtica en España. Una de ellas fue María Belén Rodríguez de Fonseca, catedrÔtica de la Universidad Complutense de Madrid e investigadora del Instituto de Geociencias (IGEO), antigua coordinadora del comité CLIVAR y coautora del documento.

Rodríguez de Fonseca centra su trabajo en el anÔlisis de la variabilidad del clima y sus impactos en sectores clave para la sociedad. Durante el acto destacó que en España existe ya un volumen importante de conocimiento generado y, sobre todo, un gran potencial para seguir profundizando en la comprensión del sistema climÔtico, siempre que se mantenga el apoyo a la investigación y se fortalezcan las redes de colaboración.

Otra de las voces presentes fue la de Ana Casanueva Vicente, profesora titular del Departamento de MatemÔtica Aplicada y Ciencias de la Computación de la Universidad de Cantabria e integrante del Grupo de Meteorología de Santander, en el que colaboran personal de la universidad y del Instituto de Física de Cantabria.

El equipo de Casanueva estÔ especializado en técnicas y modelos de regionalización climÔtica, herramientas fundamentales para traducir la información de modelos globales a escalas regionales y locales, donde realmente se toman las decisiones de adaptación. Sus trabajos también se centran en el anÔlisis del estrés térmico y en la climatización en espacios públicos y educativos para mitigar sus efectos, un aspecto cada vez mÔs relevante en un contexto de olas de calor mÔs frecuentes e intensas y con implicaciones tanto para la población general como para la productividad laboral.

Las aportaciones de estas y otros investigadores e investigadoras reflejan que la ciencia del clima en España abarca un abanico amplio de temas prioritarios: desde el seguimiento del calentamiento global y la atribución de eventos extremos, hasta la evaluación de impactos en salud, agricultura, recursos hídricos, energía o ecosistemas, pasando por el diseño de soluciones de adaptación y estrategias de descarbonización.

Emergencia climƔtica y necesidad de reforzar la ciencia

El contexto en el que nace este Libro Blanco es el de una emergencia climÔtica reconocida por la comunidad internacional. El último informe del IPCC ha señalado que la temperatura media mundial entre 2011 y 2020 se situó en el rango mÔs cÔlido desde que existen registros fiables, confirmando una tendencia de calentamiento que continúa acelerÔndose.

En España, los datos de la Agencia Estatal de Meteorología apuntan en la misma dirección: los últimos años se cuentan entre los mÔs cÔlidos de las series históricas, con veranos cada vez mÔs largos, episodios de altas temperaturas mÔs frecuentes, precipitaciones mÔs irregulares y una incidencia creciente de fenómenos extremos, como sequías prolongadas o lluvias torrenciales.

Ante esta situación, tanto representantes del Gobierno como de la comunidad científica subrayaron la urgencia de reforzar la investigación climÔtica y de trasladar sus resultados a la acción política. El Libro Blanco insiste en que no basta con mejorar la comprensión de los procesos físicos del clima; es fundamental traducir ese conocimiento en estrategias de adaptación, gestión del riesgo y reducción de emisiones que sean efectivas en el terreno.

El incremento de discursos que cuestionan la evidencia científica o difunden mensajes engañosos sobre el cambio climÔtico añade presión sobre quienes se dedican a investigar. En el acto de presentación se reiteró que los ataques a la ciencia del clima y a quienes la ejercen han aumentado, a pesar de que nunca se había dispuesto de tantos datos y anÔlisis rigurosos sobre la magnitud del problema.

En este escenario, el Libro Blanco no solo funciona como un inventario de grupos y proyectos, sino también como una declaración de apoyo a la comunidad científica que trabaja en clima. Al reconocer y ordenar su labor, el documento pretende fortalecer su posición en el debate público y facilitar que su voz tenga un peso real en la definición de políticas y en la respuesta social frente al cambio climÔtico.

El conjunto de medidas, diagnósticos y propuestas que giran en torno al Libro Blanco de la ciencia del clima en España dibuja una apuesta clara por consolidar la investigación climÔtica como pilar bÔsico de las decisiones públicas, mejorar la coordinación entre grupos y redes, y reforzar la lucha contra la desinformación en un momento crítico, en el que la capacidad de anticiparse y adaptarse a los impactos del cambio climÔtico va a marcar, en buena medida, el bienestar y la resiliencia de la sociedad española en las próximas décadas.

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