El fuego alcanza Trevinca y pone en jaque el Teixadal de Casaio

  • El incendio que partió de Porto (Zamora) cruzó a Ourense, afectó a laderas de Pena Trevinca y amenazó el Teixadal de Casaio.
  • Vecinos, guías y brigadas contuvieron focos con apoyo de helicópteros tras avisos por Copernicus y alertas en redes.
  • Balance provisional: al menos 20 ha calcinadas en la vertiente gallega de Trevinca; el Teixadal resiste con entradas puntuales del fuego.
  • Prioridades: acceso, cortafuegos y protección específica para un bosque único de tejos centenarios en Europa.

Incendio amenaza bosque antiguo en Galicia

El avance del incendio iniciado en Porto de Sanabria (Zamora) cruzó la frontera hacia Ourense y alcanzó las laderas de Pena Trevinca, donde se encuentra el Teixadal de Casaio, considerado el bosque más antiguo de Galicia. La combinación de viento cambiante, orografía abrupta y baja humedad propició la llegada de las llamas a enclaves de gran valor natural mientras vecinos y brigadas se empleaban a fondo para contener los frentes más peligrosos.

Según fuentes oficiales y mapas de Copernicus, en la vertiente gallega de Trevinca ardieron al menos 20 hectáreas, con focos que avanzaron hacia lugares icónicos como la Lagoa da Serpe, Pena Negra o Pena Surbia. A pesar de las reactivaciones nocturnas, los esfuerzos de contención evitaron daños mayores en el Teixadal, si bien hubo incursiones puntuales del fuego en su entorno inmediato.

Un bosque milenario en riesgo: qué hace único al Teixadal

Teixadal de Casaio amenazado por incendio

El Teixadal de Casaio reúne unos 400 tejos centenarios, algunos con más de medio milenio, en apenas unas hectáreas encajadas en el macizo de Trevinca. Su aislamiento y la humedad del barranco han permitido la pervivencia de un bosque relicto escasísimo en Europa, rodeado de fresnos, acebos y avellanos que completan un mosaico de alto valor botánico.

Además del valor ecológico, el enclave conserva huellas históricas —como un antiguo chozo vinculado a la guerrilla— y forma parte del imaginario local a través de leyendas vinculadas a las lagunas glaciares cercanas. Por su difícil acceso, los operativos han de combinar rutas a pie, apoyo aéreo y maquinaria en puntos estratégicos para frenar el avance de las llamas.

Cómo llegó el fuego a Trevinca y dónde apretó más

Laderas de Trevinca calcinadas

El incendio se originó en Porto de Sanabria (Zamora) y, empujado por el viento, saltó a Ourense el fin de semana, progresando por cumbres del macizo Galaico-Leonés. Guías de montaña y residentes alertaron del avance hacia la Lagoa da Serpe, Pena Negra, Pena Surbia, O Lombo de Rocín y el propio Teixadal, con confirmación visual a través del visor europeo Copernicus.

Varias jornadas de humo denso inutilizaron por momentos las bases aéreas más cercanas, obligando a reubicar helicópteros y priorizar los accesos por tierra. En paralelo, el fuego tiñó de negro laderas de Trevinca y dejó islas verdes salpicadas entre un mar de ceniza, escenario que los operativos describen como una sucesión de reactivaciones imprevisibles.

La defensa del bosque: vecinos, guías y brigadas en primera línea

Vecinos y brigadas combaten fuego en Casaio

Desde que asomaron las primeras columnas de humo, vecinos de Casaio y guías del Territorio de Trevinca subieron a los montes para abrir líneas de defensa y apoyar a las brigadas. Se organizaron turnos a través de grupos de mensajería, coordinando cubas, palas y herramientas con la llegada progresiva de medios aéreos y maquinaria pesada para rematar cortafuegos.

Responsables de alojamientos rurales y empresas locales relatan demoras iniciales en el registro del foco y la complejidad de operar en un terreno escarpado, donde un helicóptero trabajó en exclusiva para proteger el Teixadal y se reclamó un segundo aparato en las horas críticas. De madrugada, hubo entradas puntuales del fuego en el borde del bosque, sofocadas con ataques directos y quemas de ensanche para reforzar perímetros.

Daños y situación: balance provisional y vigilancia activa

Balance provisional de daños en Trevinca

La última comunicación oficial sitúa en al menos 20 hectáreas la superficie afectada en la parte gallega de Trevinca, pendiente de nuevas mediciones cuando las condiciones lo permitan. Fuentes sobre el terreno confirman daños en laderas y entornos cercanos —con impacto en la Lagoa da Serpe—, mientras que el Teixadal se mantiene mayoritariamente indemne pese a focos puntuales que obligaron a reforzar la vigilancia nocturna.

Con la bajada de temperaturas y más humedad en días recientes, la evolución ha sido favorable para afianzar perímetros y liquidar puntos calientes. Aun así, la posibilidad de reactivaciones por viento mantiene desplegados equipos de tierra y medios aéreos en rotación, priorizando la protección del bosque de tejos y los núcleos habitados más próximos.

Qué medidas urgen para blindar un patrimonio irrepetible

Medidas de protección para el Teixadal

La experiencia de estas jornadas deja una lección clara: los bosques singulares requieren planes específicos de prevención y respuesta rápida. En el caso del Teixadal, además del dispositivo ordinario, la prioridad pasa por reforzar accesos seguros, perímetros de baja carga de combustible y protocolos de activación inmediata.

  • Cortafuegos y fajas auxiliares discretas en el borde del bosque, respetando la ecología del tejo.
  • Vigilancia reforzada en episodios de meteorología crítica y uso de teledetección (Copernicus).
  • Accesos balizados y seguros para maquinaria y cuadrillas en puntos estratégicos.
  • Coordinación temprana con comunidades locales que conocen el terreno palmo a palmo.

En la memoria de la comarca quedarán las horas más tensas junto al bosque, con vecinos y profesionales haciendo piña para que el fuego no se adentrase en el corazón del Teixadal. Lo logrado no puede darse por hecho: blindar este santuario de tejos exige prevención continua, recursos a la altura de su valor y una respuesta que integre ciencia, operativos y comunidad cuando la naturaleza aprieta.