El coral invasor del PacĂ­fico que pone en jaque a Canarias

  • Detectado en puertos de Tenerife y Gran Canaria el coral Tubastraea coccinea, con alto potencial invasor.
  • Estudio de la ULL bajo escenarios del IPCC: la acidificaciĂłn frena su desarrollo, el calor moderado puede amortiguar ese estrĂ©s.
  • Riesgo de desplazamiento de especies locales y alteraciĂłn de ecosistemas insulares frágiles y endĂ©micos.
  • El equipo pide estudios a largo plazo y analizar interacciones con fauna y flora nativas.

Coral invasor del PacĂ­fico en Canarias

Un coral anaranjado originario del Pacífico, identificado como Tubastraea coccinea, ha sido detectado en infraestructuras portuarias de las islas centrales. En concreto, su presencia en los puertos de Tenerife y Gran Canaria ha encendido las alertas por su capacidad para asentarse rápidamente en nuevos entornos.

La investigación de referencia, desarrollada por el grupo Bioecomac de la Universidad de La Laguna y publicada en Marine Environmental Research, concluye que, aunque la acidificación oceánica perjudica a esta especie, el aumento moderado de temperatura puede amortiguar parte de ese daño, manteniendo abierta la posibilidad de colonización en el archipiélago.

Un invasor con ventaja: biologĂ­a y vĂ­as de llegada

Coral naranja en Canarias

Conocido popularmente como coral sol o coral taza naranja, T. coccinea destaca por su alto potencial invasor y su facilidad para colonizar estructuras sumergidas y zonas costeras alteradas por la actividad humana.

Su éxito fuera de su área nativa descansa en una combinación de tolerancia ambiental, gran capacidad de adaptación y reproducción acelerada, atributos que favorecen el establecimiento y la rápida dispersión.

La literatura y los datos del estudio apuntan a vectores vinculados al tráfico marítimo: plataformas petrolíferas y gasíferas, buques, boyas y otras estructuras móviles actúan como transportistas involuntarios y facilitan saltos entre regiones.

Estas superficies artificiales brindan sustratos idóneos para el asentamiento inicial y pueden favorecer formaciones tipo arrecife, lo que multiplica las oportunidades de expansión hacia nuevas áreas costeras.

En un territorio insular como Canarias, caracterizado por su fragilidad, aislamiento y endemismos, la proliferaciĂłn de este coral podrĂ­a desencadenar desplazamiento de invertebrados y algas autĂłctonas y cambios en la estructura de las comunidades marinas.

El estudio de la ULL: escenarios, pruebas y hallazgos

Amenaza para ecosistemas marinos de Canarias

El trabajo, liderado por la profesora Adriana RodrĂ­guez junto con MartĂ­ Vilanova, Hortensia Holgado y Alejandro Arechavaleta, pertenece al grupo Bioecomac (Biodiversidad, EcologĂ­a Marina y ConservaciĂłn) de la Universidad de La Laguna (ULL).

Para las pruebas se recolectaron colonias en marzo de 2022 en los diques del puerto de Santa Cruz de Tenerife, que posteriormente se mantuvieron en acuarios experimentales con control ambiental.

El diseño incluyó cuatro escenarios que reproducen proyecciones del IPCC hacia finales de siglo, combinando temperaturas de hasta 26 ºC y acidificación con pH 7,50, con exposiciones de 30 y 80 días.

Durante la fase experimental se monitorizó la calidad del agua y se midió el desempeño ecofisiológico del coral mediante indicadores clave como crecimiento, respiración y calcificación, además de la formación de pólipos y el estado de las larvas.

Los resultados fueron contundentes: la ralentizĂł el crecimiento, redujo el metabolismo, alterĂł la generaciĂłn de pĂłlipos y originĂł larvas con malformaciones, comprometiendo el desarrollo temprano.

En cambio, las temperaturas más altas no agravaron esos efectos y, en determinadas combinaciones, llegaron a mitigarlos parcialmente, lo que indica un margen de tolerancia que favorece la persistencia de la especie.

Con este perfil ecofisiológico, y si continúa la llegada de propágulos asociados a actividades marítimas, el coral mantiene un riesgo real de expansión en aguas canarias pese a las presiones del cambio global.

El equipo insiste en la necesidad de estudios a largo plazo, que abarquen varias generaciones de corales y sus interacciones con especies locales, poniendo el foco en las etapas más sensibles del ciclo vital, especialmente vulnerables a los cambios ambientales.

La informaciĂłn reunida por la ULL dibuja un escenario que exige atenciĂłn: una especie no nativa con alta capacidad de adaptaciĂłn, impactos potenciales sobre ecosistemas insulares y evidencias experimentales que, a pesar del efecto adverso del pH, dejan abierta la puerta a su establecimiento gracias a la tolerancia a la temperatura y a su notable capacidad de dispersiĂłn.

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