El autoconsumo fotovoltaico supera los 9 GW en EspaƱa

  • EspaƱa alcanza 9,3 GW de autoconsumo fotovoltaico con un crecimiento mĆ”s lento en 2025
  • CaĆ­da de nuevas instalaciones en hogares y comercios, mientras la industria mantiene el pulso
  • UNEF reclama mejoras fiscales y regulatorias, especialmente en compensación de excedentes
  • Despuntan las instalaciones aisladas y el autoconsumo con almacenamiento como palancas de futuro

autoconsumo fotovoltaico en EspaƱa

El autoconsumo fotovoltaico en España ha dado un salto notable en los últimos años y ya suma 9,3 gigavatios (GW) de potencia instalada al cierre de 2025, convirtiéndose en una de las piezas mÔs relevantes de la transición energética y del ahorro en la factura eléctrica para hogares y empresas.

Aun así, los últimos datos hechos públicos por la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) muestran que el sector empieza a perder fuelle. En 2025 se añadieron 1.139 megavatios (MW) nuevos, una cifra que, aunque elevada, supone un 3,7% menos que en 2024 y enciende algunas señales de alerta sobre el ritmo de crecimiento necesario para cumplir los objetivos marcados para la próxima década.

Un mercado que crece, pero a menor velocidad

De acuerdo con las cifras de UNEF, la potencia acumulada de autoconsumo fotovoltaico alcanza ya los 9,3 GW operativos en el sistema eléctrico español. Este volumen refleja el fuerte despliegue de instalaciones en los últimos ejercicios, pero también deja claro que la dinÔmica expansiva se estÔ moderando.

Los 1.139 MW instalados en 2025 evidencian ese cambio de ritmo: continúan las nuevas conexiones, pero el volumen anual es inferior al del año previo. Para el sector, este frenazo parcial llega en un momento delicado, ya que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) fija un objetivo de 19 GW de autoconsumo para 2030.

Para poder alcanzar esa meta, los cÔlculos de la patronal apuntan a que serÔ necesario mantener en torno a 2 GW anuales de nuevas instalaciones durante los próximos años. La distancia entre lo que se instala ahora y lo que haría falta obliga, según UNEF, a replantear el marco de apoyo si se quiere evitar que el crecimiento se quede corto.

La organización sectorial recalca que el autoconsumo ā€œha demostrado su valor para reducir la factura elĆ©ctrica, recortar emisiones contaminantes, reforzar la independencia energĆ©tica y minimizar las inversiones en redesā€, pero insiste en que, sin un entorno estable y predecible, serĆ” complicado sostener la inercia de los Ćŗltimos aƱos.

Desde la asociación se pone el acento en la necesidad de un marco regulatorio estable y ambicioso, capaz de dar confianza tanto a los consumidores domésticos como a empresas y administraciones públicas. El mensaje de fondo es claro: el potencial existe, pero hace falta despejar incertidumbres y agilizar trÔmites para que el mercado siga tirando con fuerza.

El peso del segmento residencial: muchos hogares, menos potencia nueva

Uno de los termómetros mÔs visibles de esta evolución es el autoconsumo doméstico. En 2025, 36.330 nuevas viviendas incorporaron instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo, lo que supone una cifra considerable de hogares que se suman a la generación propia de energía.

Estas nuevas instalaciones residenciales añadieron en conjunto 229 MW de potencia, pero el dato viene acompañado de una desaceleración del 17% frente a 2024, año en el que se alcanzaron unos 275 MW añadidos. Es decir, se siguen conectando tejados solares, pero a menor ritmo de potencia instalada.

UNEF advierte de que esta tendencia puede acentuarse si no se corrigen algunos factores que estƔn restando atractivo al autoconsumo en viviendas. Entre las cuestiones que mƔs preocupan figura la inseguridad sobre los incentivos fiscales, claves para que muchos particulares se animen a dar el paso.

La patronal recuerda que, ademÔs de los costes de las instalaciones, los hogares valoran mucho la existencia de deducciones en el IRPF, bonificaciones municipales o ayudas autonómicas. Cuando estas herramientas desaparecen de golpe o se gestionan con lentitud, parte de la demanda potencial se queda en el camino y las empresas instaladoras lo notan rÔpidamente.

En paralelo, el sector subraya que el autoconsumo colectivo en el Ć”mbito residencial —bloques de pisos, comunidades de propietarios o barrios que comparten una instalación— aĆŗn no despega como podrĆ­a, pese a su enorme margen de desarrollo en ciudades y Ć”reas metropolitanas. El ejemplo del impulso del autoconsumo colectivo en algunas regiones muestra el potencial que aĆŗn estĆ” por explotar.

Impacto del Real Decreto-Ley 16/2025 y de los precios de los excedentes

Uno de los elementos que mÔs inquietud ha generado en los últimos meses es la no convalidación del Real Decreto-Ley 16/2025. Esta norma incluía, entre otras cuestiones, una prórroga de la deducción fiscal en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética en viviendas, un mecanismo que actuaba como motor clave del autoconsumo doméstico.

Al decaer esa prórroga, muchos proyectos residenciales pueden quedar en stand-by o directamente cancelarse, ya que una parte de los hogares contaba con ese incentivo para cerrar la decisión de inversión. Para UNEF, este cambio se traduce en un riesgo evidente de aceleración de la desaceleración en las nuevas instalaciones.

A este efecto se suma el descenso continuado del precio de los excedentes en las tarifas del mercado libre. Cada vez que la energía sobrante que se vierte a la red se paga a un valor menor, el retorno de la inversión se alarga si no se ajustan otros elementos de la factura, lo que resta atractivo a proyectos que dependen en buena medida de esa compensación.

En este contexto, UNEF insiste en la necesidad de reforzar el mecanismo de compensación simplificada de la tarifa regulada, haciéndolo mÔs interesante para el consumidor. Entre las propuestas figura que los excedentes puedan compensar también el término fijo, peajes y cargos, y no solo el componente de energía consumida.

La patronal plantea ademÔs que se permita la liquidación del valor de los excedentes mÔs allÔ del periodo estÔndar de facturación mensual, de forma que el usuario pueda aprovechar mejor los momentos del año en los que genera mÔs electricidad de la que consume.

Para el sector, ajustar este engranaje no solo mejoraría la rentabilidad de los proyectos ya en marcha, sino que impulsaría nuevas instalaciones tanto en viviendas como en pequeños negocios, que suelen ser particularmente sensibles a la evolución de los precios y de las condiciones económicas.

Comercial e industrial: freno en comercios y ligera mejora en la industria

En el Ć”mbito empresarial, el comportamiento del mercado ha sido desigual. El segmento comercial —pequeƱos comercios, oficinas, hoteles, restaurantes y otros servicios— ha registrado en 2025 la instalación de 176 MW nuevos, lo que supone una caĆ­da del 15% respecto a 2024.

Este retroceso preocupa a las compañías del sector, porque el tejido comercial y de servicios tiene un alto potencial para el autoconsumo colectivo y para esquemas compartidos con clientes, vecinos o empresas cercanas, que permitirían optimizar las instalaciones y repartir la inversión.

Sin embargo, UNEF seƱala que este modelo de autoconsumo compartido aĆŗn ā€œno termina de despegarā€ por la falta de una implementación plena y homogĆ©nea de las mejoras previstas en el nuevo Real Decreto de Autoconsumo. Aspectos como la figura del gestor de autoconsumo, la posibilidad de compartir excedentes entre varios puntos de consumo o la ampliación del radio de autoconsumo resultarĆ­an clave para atraer a mĆ”s participantes.

En contraste, el autoconsumo industrial muestra un comportamiento algo mÔs sólido. Durante 2025, las instalaciones en fÔbricas, almacenes y grandes centros productivos sumaron 679 MW adicionales, lo que supone un ligero incremento del ritmo de instalación (+0,7%) en comparación con el año anterior.

Este avance se debe en buena medida a la entrada en operación de proyectos de mayor potencia, que van ganando peso dentro del conjunto del mercado. Para muchas industrias, la posibilidad de cubrir una parte significativa de su demanda con generación propia se traduce en ahorros importantes y mayor previsibilidad frente a la volatilidad de los precios eléctricos.

placas solares autoconsumo industrial

No obstante, UNEF considera que todavía hay barreras que limitan la expansión del autoconsumo en la industria. Una de las propuestas mÔs repetidas es la ampliación del Ômbito de la tramitación y compensación simplificada hasta 500 kW de capacidad de acceso, lo que permitiría agilizar muchos proyectos de tamaño medio que hoy se topan con procesos administrativos largos y complejos.

La patronal tambiĆ©n aboga por introducir una mayor variabilidad en la estructura de la tarifa elĆ©ctrica, aumentando el peso del tĆ©rmino variable —ligado al consumo efectivo— frente al tĆ©rmino fijo de potencia contratada. Este cambio, argumentan, ayudarĆ­a a maximizar el valor de la energĆ­a autoconsumida en un entorno en el que los precios de los excedentes se mantienen relativamente bajos.

Con estas medidas, el sector confía en que mÔs industrias se animen a dimensionar sus instalaciones de forma óptima, aprovechando techos, aparcamientos o terrenos anexos para reducir su dependencia de la red y mejorar su competitividad.

Fuerte tirón de las instalaciones aisladas de la red

MÔs allÔ de los segmentos conectados al sistema eléctrico, 2025 ha traído un crecimiento muy notable de las instalaciones aisladas. Según los datos de UNEF, este tipo de proyectos, que funcionan desconectados de la red, ha aumentado un 105%, hasta sumar 55 MW nuevos fuera del sistema convencional. Ejemplos de autoconsumo eléctrico en entornos singulares ilustran estas posibilidades, como el caso del Monasterio de Valvanera.

Este auge responde a varios factores: desde la necesidad de suministrar energía en zonas rurales o remotas donde la extensión de la red resulta costosa, hasta el interés de determinados usuarios por contar con una autonomía energética aún mayor, combinando fotovoltaica con baterías y, en algunos casos, con otros generadores de respaldo.

Para UNEF, el crecimiento de estas instalaciones aisladas encaja con la tendencia hacia un modelo energético mÔs distribuido, en el que la generación se produce cerca del punto de consumo y se reduce la dependencia de las grandes infraestructuras de transporte.

Este tipo de sistemas, señalan, contribuye ademÔs a aliviar las redes eléctricas, especialmente en aquellas Ôreas donde el refuerzo de líneas existentes o la construcción de nuevas infraestructuras genera conflictos sociales o ambientales.

El desarrollo de soluciones aisladas también abre oportunidades para pequeñas y medianas empresas instaladoras, que encuentran nichos de mercado en explotaciones agroganaderas, alojamientos rurales, instalaciones turísticas o edificios públicos situados en entornos con acceso limitado a la red.

Almacenamiento y nuevo marco regulatorio: el siguiente paso

Uno de los cambios mÔs relevantes que se estÔn produciendo en el mercado es el creciente interés por el autoconsumo con almacenamiento. En 2025 se ha detectado una mayor demanda de sistemas que integran baterías, impulso que se ha visto reforzado por episodios como el apagón del 28 de abril, que puso sobre la mesa la importancia de contar con reservas de energía en el propio hogar o empresa.

Aunque las estadísticas oficiales publicadas se refieren únicamente a potencia fotovoltaica instalada, UNEF remarca que una parte significativa de los inversores ya se instala preparada para incorporar baterías en el futuro. Es decir, muchas instalaciones actuales se diseñan pensando en poder añadir almacenamiento mÔs adelante sin tener que modificar en exceso la infraestructura.

Este avance sitúa el foco en la necesidad de aprobar cuanto antes el nuevo Real Decreto de Autoconsumo, que por primera vez incorpora el almacenamiento distribuido de manera explícita en el marco normativo. Para el sector, reconocer y regular adecuadamente estas soluciones resulta esencial si se quiere extender los beneficios del autoconsumo a mÔs horas del día y a situaciones de mayor demanda.

Desde UNEF se subraya que el autoconsumo, combinado con baterías, se estÔ consolidando como una herramienta fundamental para descongestionar las redes eléctricas. Al generar y consumir en el mismo punto, se reduce el uso de la red en las horas de mayor radiación, y el almacenamiento permite desplazar parte de esa energía a momentos en los que el sol ya no estÔ disponible.

Este esquema facilita avanzar hacia un sistema eléctrico mÔs flexible, en el que la gestión de la demanda, la generación distribuida y el almacenamiento juegan un papel clave para integrar mÔs renovables y mantener la estabilidad del sistema sin necesidad de recurrir en exceso a la generación fósil.

Cuellos de botella en las ayudas y propuestas para reactivar el mercado

MÔs allÔ del marco regulatorio general, UNEF llama la atención sobre los problemas en la tramitación de subvenciones, en particular las vinculadas a los fondos Next Generation europeos. Según la patronal, todavía existen numerosos expedientes pendientes en distintas comunidades autónomas, lo que genera incertidumbre en instaladores y clientes.

El sector reclama a las administraciones regionales una aceleración de la gestión de las ayudas ya concedidas o en trÔmite, para que el dinero llegue a tiempo a empresas y particulares y no se convierta en un freno adicional a la decisión de invertir.

AdemÔs de reclamar agilidad en las subvenciones, UNEF defiende la necesidad de incentivos fiscales estables, que no dependan de convocatorias puntuales. Entre las medidas sugeridas figura, por ejemplo, la aplicación de un IVA reducido a los equipos fotovoltaicos y a los elementos asociados a las instalaciones.

La organización plantea también recuperar de manera estable las deducciones en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética en viviendas, mÔs allÔ de las ventanas temporales que han existido hasta ahora, para dar mayor seguridad a quienes planifican reformas a medio plazo.

Otro de los puntos clave que UNEF pone sobre la mesa es la necesidad de armonizar y simplificar la tramitación administrativa en todo el territorio. Entre sus propuestas estÔ extender la exención de solicitar Permiso de Acceso y Conexión a todas las instalaciones que inyecten menos de 15 kW a la red, con independencia de la potencia pico instalada.

La patronal reclama igualmente que se aplique en todas las comunidades autónomas la exención de Autorización Administrativa Previa y de Construcción (AAP y AAC) para las instalaciones de autoconsumo por debajo de 500 kW, algo que, según denuncian, todavía no se cumple en regiones como Galicia, Cantabria, Castilla y León, La Rioja, Aragón, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Canarias y Baleares.

Autoconsumo colectivo, coeficientes dinƔmicos y comunidades energƩticas

De forma transversal a todos los segmentos, UNEF apuesta por reforzar las fórmulas de autoconsumo colectivo y las comunidades energéticas, dos modelos que permiten que varios usuarios compartan la energía generada por una misma instalación y repartan sus costes y beneficios.

Entre las medidas planteadas destaca la incorporación de un modelo de coeficientes dinÔmicos ex post para los autoconsumos colectivos. Este sistema permitiría que cada participante pague solo por la energía realmente consumida de la red, ajustando después el reparto de la generación compartida según el uso efectivo.

La patronal considera igualmente importante incluir los ahorros de energía por autoconsumo dentro del sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAEs), de forma que los proyectos puedan obtener un valor adicional por la reducción de consumo procedente de la red.

Para impulsar de manera decidida las iniciativas vecinales, municipales o cooperativas, UNEF propone también desarrollar un marco normativo específico para las comunidades energéticas, que clarifique su encaje regulatorio, simplifique su constitución y funcionamiento y facilite su relación con las comercializadoras y el operador del sistema.

Con este tipo de herramientas, el sector confía en que el autoconsumo colectivo deje de ser una excepción y pase a convertirse en una opción habitual en edificios residenciales, polígonos industriales y entornos rurales, multiplicando el impacto de cada instalación fotovoltaica sobre el territorio.

Con los 9,3 GW de autoconsumo fotovoltaico ya operativos, España se sitúa en una posición destacada dentro de Europa, pero el reto ahora es mantener el dinamismo del mercado en un contexto de precios de excedentes a la baja y menor velocidad de instalación. El futuro del sector pasa por combinar mejoras normativas estables, incentivos bien diseñados y una apuesta clara por el almacenamiento y el autoconsumo colectivo, para que tanto hogares como empresas puedan seguir sumÔndose con confianza a la generación renovable en sus propios tejados.

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