Ejemplos de consumo responsable

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Sabemos que el ser humano necesita disminuir el impacto que le provocamos al medio ambiente con la utilización de recursos y de consumo diario. Para ello nace el concepto de consumo responsable. Este consumo responsable intenta provocar los mínimos impactos ambientales. Existen miles de ejemplos de consumo responsable que nos pueda ayudar a dar ideas para incorporar de nuestras vidas.

En este artículo vamos a contarte cuáles son los mejores ejemplos de consumo responsable, cuál es el origen del mismo y cómo puedes aplicarlo en tu día a día.

Qué es el consumo responsable

habitos sostenibles

El consumo responsable es una filosofía de consumo que busca minimizar el impacto negativo en el medio ambiente y en la sociedad, al tiempo que promueve el bienestar personal. Se trata de tomar decisiones informadas y conscientes al adquirir productos o servicios, considerando su ciclo de vida completo, desde su fabricación hasta su disposición final.

En primer lugar, el consumo responsable implica tener conocimiento sobre los efectos que nuestras elecciones de compra tienen en el mundo que nos rodea. Esto hace que nos tengamos que informar acerca de cómo se producen los productos, si se utilizan materiales sostenibles, si se respeta el derecho laboral y si se adoptan prácticas éticas. Al estar informados, podemos optar por marcas y empresas comprometidas con la responsabilidad social y ambiental.

Este tipo de consumo amigable con el medioambiente también se centra en reducir la cantidad de recursos que utilizamos y los residuos que generamos. Esto implica priorizar la durabilidad y la calidad de los productos, en lugar de optar por artículos desechables o de baja calidad que terminan en la basura rápidamente. También implica buscar alternativas más sostenibles, como productos reciclados, reutilizables o fabricados con materiales renovables. Claro que todo ello a veces es complicado incorporar en nuestras vidas, dado que los productos con estas características suelen tener un precio más elevado que no todos los consumidores pueden llegar a pagar.

Para tener un consumo responsable es necesario adquirir un estilo de vida más reducido. Esto implica reflexionar sobre nuestras necesidades reales y evitar el consumismo excesivo, evitando caer en la trampa de adquirir cosas innecesarias por impulso. Además, implica apoyar a pequeños productores locales y a negocios éticos, promoviendo la economía local y contribuyendo a comunidades más fuertes y sostenibles.

Con estos hábitos es más fácil a adoptar prácticas de reciclaje y reutilización, alargar la vida útil de los productos y repararlos en lugar de desecharlos. Al hacerlo, reducimos la cantidad de desechos que terminan en vertederos y contribuimos a la conservación de los recursos naturales.

Origen

ejemplos de consumo responsable en el mundo

El consumo responsable corresponde a la explosión del consumismo en el siglo XX y la transnacionalización de la industria antes de la globalización, fenómenos que reportaron enormes dividendos a los grandes capitalistas que priorizaron la rentabilidad sobre la justicia social y la protección del medio ambiente.

Los efectos de esta manera de hacer las cosas se hacen evidentes después de cierto tiempo. Por un lado, se han incrementado las desigualdades económicas, sociales y laborales al interior de los países. Por otro lado, a escala global, se acelera el cambio climático y la pérdida masiva de la biodiversidad del planeta.

Mientras esto sucedía, las reivindicaciones insulares y locales inicialmente realizadas por grupos con poco poder político y mediático comenzaron a desprestigiarse. El Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD de 1998 advirtió que el modelo actual de desarrollo industrial era insostenible tanto humana como ecológicamente en el tiempo.

Además, en la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992, se acordó que era necesario promover iniciativas de consumo que respeten el medio ambiente y satisfagan las necesidades básicas de la mayoría de las personas. Desde entonces, el concepto de consumo responsable ha ganado popularidad, a pesar de la oposición o la utopía.

Beneficios y ventajas

Los beneficios de este consumo amigable con el medioambiente tiene las siguientes ventajas y beneficios:

  • Promover una distribución más equitativa de la riqueza mundial, dado que el 1% de la población acumula actualmente el 82% de la riqueza total del mundo.
  • Mejorar una cultura laboral que vea a los trabajadores como seres humanos dignos, empoderados, y cuyo trabajo debe recompensarlos y mejorar su calidad de vida, en lugar de simplemente someterlos a la explotación.
  • Promover el respeto por el delicado equilibrio ambiental, permitiendo que los recursos renovables se repongan a un ritmo sostenible y se gestionen dentro de los límites de contaminación y desarrollo que permitan que la vida sobreviva sin amenazar la biodiversidad global.
  • Obligar a los grandes capitales multinacionales a revisar sus políticas comerciales y luchar éticamente para ganar clientes, en lugar de adoptar estándares de monopolio o simplemente inundar el mercado con publicidad y competencia desleal.
  • Permitir la construcción de modelos de desarrollo sostenible a corto, mediano y largo plazo.

Ejemplos de consumo responsable

envasados plasticos

Como ejemplos de consumo responsable, vamos a contar algunas pautas o principios prácticos desde la perspectiva de cualquier consumidor:

  • Antes de consumirlo, pregúntate si el producto o servicio es realmente necesario, o si constituye un gasto superfluo cuyo producto no compensa el daño global que puede implicar su fabricación.
  • Conoce bien a las empresas. Para ello, es necesario descubrir qué empresas se esfuerzan por hacer negocios de forma respetuosa con el medio ambiente y la sociedad, y no compres productos de las empresas que no lo hacen.
  • Di no al exceso de plástico: Bolsas de plástico, pajitas, utensilios, platos, vasos, envases, etc., minimiza y, si dispones de ellos, opta por alternativas biodegradables.
  • Aplicar las tres R de la ecología siempre que sea posible: reducir, reutilizar y reciclar.
  • Separa los residuos biodegradables y reciclables y prioriza los envases reciclables frente a los de un solo uso.
  • No consumas productos que hayan sido probados en animales o producidos a través de mecanismos de explotación humana o crueldad animal.
  • Elige software gratuito sobre variantes de monopolio.

Consumo irresponsable

En contraste con el consumo responsable, el consumo irresponsable es cuando el individuo elige no descubrir o simplemente ignora las implicaciones morales de comprar un producto o servicio, en lugar de simplemente aceptar el hecho de que el mundo es solo eso.

Es un patrón de consumo que favorece la felicidad efímera, sin interés por lo que sucede en la cadena productiva del producto adquirido: cuántas personas trabajan en condiciones infrahumanas, cuántos recursos naturales no renovables se privan, siendo explotados para hacerlo, y la magnitud del daño causado al medio ambiente al hacerlo.

El consumo irresponsable puede ser una forma de consumir más alegre y despreocupada, pero también es una forma de consumir poco ética y no sostenible a medio plazo.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre los ejemplos de consumo responsable y sus beneficios para el medioambiente.


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