EE. UU. acelera la energĂ­a nuclear para alimentar la IA

  • EE. UU. cierra una alianza de 80.000 millones con Westinghouse para reforzar la energĂ­a nuclear destinada a centros de datos de IA.
  • Impulso a reactores AP1000 y AP300, con trámites regulatorios más ágiles y un esquema de reparto de beneficios pĂşblico-privado.
  • Google y NextEra reactivarán Duane Arnold (615 MW) con un contrato de 25 años para cubrir cargas de nube e IA desde 2029.
  • Europa observa el movimiento: la tecnologĂ­a AP1000 ha sido seleccionada en Polonia, Ucrania y Bulgaria.

EnergĂ­a nuclear y centros de datos de IA

Estados Unidos ha sellado una asociación de 80.000 millones de dólares con Westinghouse para ampliar la potencia nuclear orientada a alimentar el auge de los centros de datos y la inteligencia artificial (IA). En el acuerdo participan Brookfield Asset Management y Cameco, y su objetivo es acelerar el despliegue de capacidad de base que sostenga cargas de cómputo cada vez más intensivas.

La apuesta llega en plena escalada de la demanda eléctrica vinculada a la nube y la IA, y reabre la vía nuclear tras años de parón y costes crecientes. Grandes tecnológicas como Google y Microsoft empujan en la misma dirección, mientras en Europa gana tracción la opción de reactores de última generación, con selecciones del AP1000 en Polonia, Ucrania y Bulgaria.

Un acuerdo sin precedentes: financiaciĂłn, reparto y calendario

Según Westinghouse, el Gobierno federal financiará la construcción de nuevos reactores con un esquema de asociación público-privada que incluye reparto de beneficios: el Estado percibirá un 20% de los excedentes de caja por encima de 17.500 millones de dólares, una vez operativo el programa.

El plan está alineado con la orden ejecutiva que persigue tener diez grandes reactores en construcción para 2030. Aunque no hay fechas de entrada en servicio cerradas, la prioridad es recortar plazos: se ha pedido a la NRC que acorte las autorizaciones a unos 18 meses para nuevos diseños.

El viraje llega tras una década larga de estancamiento y el resurgir de la energía nuclear: no se levantan centrales nuevas desde 2009 y los últimos dos reactores activados superaron los 30.000 millones de dólares de coste, más del doble de lo previsto inicialmente, una losa que se suma al deterioro reputacional por accidentes históricos.

TecnologĂ­a y modelos de reactor

Westinghouse propone dos líneas: el AP1000, un reactor de agua a presión de más de 1 GW ya certificado por la NRC, y el AP300, un pequeño modular (SMR) de 300 MW que continúa en proceso de certificación. Ambos apuntan a aportar energía continua y estable, clave para las granjas de servidores de IA.

La compañía asegura tener 14 AP1000 en construcción y cinco más contratados en varios países, y destaca que su tecnología ha sido seleccionada para programas nacionales en Polonia, Ucrania y Bulgaria.

La participaciĂłn de Brookfield y Cameco refuerza el acceso a capital y a la cadena de suministro de combustible, dos aspectos esenciales para desplegar reactores de nueva generaciĂłn a escala y con certidumbre de plazos.

IA, centros de datos y reactivaciones nucleares

Las proyecciones apuntan a un salto en el consumo: BloombergNEF estima que los centros de datos podrían duplicar su demanda en EE. UU. hasta rozar el 9% del total para 2035, mientras que la AIE prevé que a nivel global se alcance en 2030 alrededor de 945 TWh tras un crecimiento acelerado desde 2024.

Ante ese panorama, el sector tecnológico se mueve. Además del programa federal, empresas como Google y Microsoft han anunciado compromisos con proyectos nucleares para asegurar energía libre de emisiones y con disponibilidad 24/7 para la IA y la nube.

Un ejemplo destacado es Iowa: Google y NextEra Energy han pactado reactivar la central Duane Arnold, cerrada en 2020, con 615 MW previstos y un contrato de suministro de 25 años. El objetivo es que vuelva a operar en 2029 para alimentar los centros de datos de la región.

El proyecto de Duane Arnold incluye impulso económico local: se calculan unos 400 empleos directos y más de 1.200 indirectos e inducidos, además de miles de millones de dólares en beneficios agregados para el Medio Oeste según las estimaciones iniciales.

En paralelo, Bloomberg cita posibles reactivaciones como Three Mile Island (un reactor con objetivo 2027) y Palisades (Michigan, con intenciĂłn de reinicio a corto plazo), y conversaciones en VC Summer (Carolina del Sur) para retomar un proyecto parcialmente construido y abandonado en 2017.

Mirada europea

La ola estadounidense funciona como referencia para Europa, donde la invasión de Ucrania reordenó prioridades energéticas. La selección del AP1000 en Polonia, Ucrania y Bulgaria muestra que los reactores avanzados ganan peso en estrategias nacionales, un movimiento que también observan los operadores de centros de datos que buscan garantía de suministro y huella de carbono reducida.

Con un programa federal de 80.000 millones, un impulso regulatorio para acortar permisos, tecnologías como AP1000 y AP300 en primera línea y proyectos de reactivación como Duane Arnold, la carrera por alimentar la IA con energía de base libre de emisiones entra en una fase decisiva, con efectos que pueden extenderse a la planificación eléctrica y digital en ambos lados del Atlántico.

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