La apertura de la nueva tienda de Ecoalf en San Sebastián se ha convertido en uno de los ejemplos más llamativos de cómo se puede repensar el comercio desde la sostenibilidad. En pleno centro de la capital guipuzcoana, la firma española de moda responsable estrena un espacio donde prácticamente todo lo que se ve y se toca procede de papel y cartón reciclable.
Lejos de ser una simple acción de imagen, el proyecto busca demostrar que es viable levantar un establecimiento de retail monomaterial, funcional y estéticamente cuidado, prescindiendo de los materiales de obra convencionales. La colaboración con Smurfit Westrock, uno de los grandes grupos internacionales del embalaje en base papel, ha sido clave para convertir esta idea en un espacio real y abierto al público.
Una tienda de 185 m² levantada con papel y cartón
El nuevo local está situado en la calle Txurruka, número 5, una de las zonas comerciales de referencia en San Sebastián. Con una superficie de 185 metros cuadrados, la tienda se ha concebido como un espacio totalmente monomaterial, en el que paredes, expositores, estanterías, mesas y probadores se han fabricado a partir de papel y cartón certificados FSC, sin combinarlos con otros materiales difíciles de reciclar.
Todo el interior se ha diseñado para que el papel sea el auténtico protagonista: las paredes se han construido con papel Kraft, mientras que el mobiliario recurre a cartón ondulado de doble onda, con caras de fibra virgen y un interior de fibra reciclada. El resultado es un conjunto que, al final de su vida útil, puede destinarse íntegramente al reciclaje de papel y cartón, evitando los residuos mixtos habituales en reformas y construcciones comerciales.
Ecoalf y Smurfit Westrock presentan así un concepto de tienda que funciona como laboratorio de economía circular, donde el espacio físico se alinea con el discurso que la marca mantiene desde hace años en sus colecciones de moda sostenible. La experiencia de compra se apoya en un entorno que hace visible, pared a pared, el uso de materiales de origen renovable y gestionados de forma responsable.
Desde la compañía de moda subrayan que este proyecto coloca al País Vasco como referente en construcción circular aplicada al retail, al tiempo que refuerza la estrategia de expansión de la marca en una región especialmente sensible a las cuestiones medioambientales.
Cadena de suministro de proximidad y certificaciones ambientales
Uno de los pilares del proyecto es el uso de una cadena de suministro europea de proximidad. La madera que sirve de base para el papel procede de bosques gestionados por Smurfit Westrock en el sur de Francia. Estos recursos forestales cuentan con certificaciones FSC y PEFC, que avalan una gestión responsable, el respeto a la biodiversidad y la trazabilidad del material desde el bosque hasta el producto final.
La transformación de la madera en papel se realiza en la planta francesa de Cellulose du Pin, también certificada por estos sellos internacionales. Allí se obtiene un material de fibra virgen renovable, reciclable y biodegradable, que después se convierte en las distintas piezas de la tienda. Esta producción de cercanía reduce los desplazamientos y las emisiones asociadas al transporte de materias primas.
El mobiliario —mesas, estanterías, probadores y otros elementos expositivos— se ha diseñado y fabricado en la planta de Smurfit Westrock en Sorpel (Oporto, Portugal). De este modo, todo el proceso, desde el bosque hasta la tienda, se mantiene dentro de Europa, con control estricto de certificaciones y estándares ambientales.
Este enfoque local y trazable encaja con la filosofía de Ecoalf, que en cada proyecto intenta priorizar proveedores cercanos, materiales certificados y una logística lo más optimizada posible para reducir la huella de carbono global del conjunto.
Cartón ondulado resistente, reciclable y protegido con metacrilato
Más allá del impacto visual, el interior de la tienda debía responder a las exigencias de un espacio comercial con tránsito constante. Por ello, Smurfit Westrock ha recurrido a cartón ondulado de doble onda, un material conocido por su alta resistencia a la compresión vertical y a la flexión, capaz de soportar el peso de prendas, cajas y el uso diario de clientes y personal.
La combinación de caras de fibra virgen y ondulados de fibra reciclada permite lograr un equilibrio entre robustez y circularidad. El conjunto es 100 % reciclable y biodegradable en un plazo relativamente corto, siempre que se gestione adecuadamente en los canales de recogida de papel y cartón.
Para aumentar la vida útil del mobiliario y proteger las zonas más expuestas, como las superficies de apoyo, se ha añadido una capa superior de metacrilato. Este refuerzo permite que mesas y mostradores soporten roces, humedad ocasional o golpes, sin renunciar a la estructura principal de cartón ondulado.
El planteamiento técnico persigue demostrar que los materiales basados en papel pueden competir en prestaciones con soluciones tradicionales como la madera maciza, el aglomerado o el metal, siempre dentro de un marco de circularidad. El objetivo, según explican las dos compañías, es dejar claro que el cartón no tiene por qué limitarse al packaging, sino que puede jugar un papel relevante en el diseño de interiores comerciales.
Economía circular y Better Planet Packaging
El desarrollo de esta tienda se integra en la estrategia Better Planet Packaging de Smurfit Westrock, una iniciativa global destinada a crear soluciones de embalaje y productos en base papel que reduzcan residuos, mejoren la reciclabilidad y minimicen el impacto ambiental a lo largo de toda la cadena de valor.
La empresa papelera considera este proyecto como un ejemplo práctico de economía circular aplicada al retail, en el que la misma lógica que se utiliza para diseñar cajas y envases sostenibles se traslada al diseño de un entorno comercial completo. Cada pieza de mobiliario está pensada para ser desmontada, separada y reciclada de forma sencilla.
Desde la dirección de Smurfit Westrock en España, Portugal y Marruecos, se destaca que la colaboración con Ecoalf encaja con su objetivo de promover materiales responsables y soluciones innovadoras para marcas que buscan reducir su huella ambiental. La tienda de San Sebastián funciona así como escaparate de lo que puede lograrse cuando el diseño se concibe desde el principio con la circularidad en mente.
Esta alianza entre una firma de moda y un fabricante de envases de papel refleja una tendencia creciente en Europa: la colaboración entre sectores distintos para dar respuesta a los retos de la transición ecológica, desde la gestión de recursos naturales hasta la reducción de emisiones y residuos.
Compromiso climático: energía renovable y neutralidad en carbono
En coherencia con su estrategia global, Ecoalf ha aplicado a esta apertura los mismos criterios que utiliza en el resto de sus proyectos arquitectónicos. Antes de intervenir en un local, la marca analiza qué elementos pueden reutilizarse o adaptarse, y selecciona materiales de bajo impacto, reciclables y, en la medida de lo posible, monomateriales.
Además, realiza un análisis de ciclo de vida de cada obra, con el fin de calcular las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la reforma y al equipamiento. A partir de ese cálculo, la empresa se compromete a compensar las emisiones generadas para que la tienda arranque como un espacio neutro en carbono.
La tienda de San Sebastián, al igual que el resto de locales de la marca, opera con electricidad procedente de fuentes 100 % renovables. Este suministro se suma a las medidas de reducción y compensación, completando un enfoque que va más allá del uso de materiales reciclables.
Con este planteamiento, Ecoalf insiste en que la sostenibilidad de un espacio comercial no puede limitarse a su construcción, sino que debe abarcar también su funcionamiento diario, el consumo energético y el final de vida de todos los elementos que lo componen.
Ecoalf: moda sostenible, innovación textil y expansión internacional
La tienda donostiarra llega en un momento de consolidación para Ecoalf como marca de estilo de vida sostenible. Desde su fundación en 2009, la compañía ha centrado su actividad en transformar residuos en materias primas para la moda, impulsando proyectos de I+D y colaboraciones con distintos sectores.
En estos años, la firma ha desarrollado más de 600 tejidos reciclados innovadores, a partir de materiales como residuos de plástico reciclados en ropa, redes de pesca abandonadas, neumáticos usados, algodón y lana postindustrial. Según los datos difundidos por la empresa, ya han reciclado más de 350 millones de botellas de plástico y han conseguido ahorrar más de 54.000 millones de litros de agua gracias a sus procesos de producción.
Ecoalf también participa en proyectos de regeneración de suelos agrícolas mediante el uso de algodón regenerativo, con más de 50.000 m² restaurados, y calcula que sus iniciativas han contribuido a reducir del orden de 12.500 toneladas de CO₂. La compañía mantiene además un compromiso público para alcanzar cero emisiones netas en 2030.
A nivel de distribución, la marca cuenta con más de 14 tiendas propias en España, Europa y Asia, además de superar los 1.000 puntos de venta multimarca en todo el mundo. En el entorno más cercano a San Sebastián, las aperturas en Barcelona, Madrid, Biarritz y Bilbao han reforzado su presencia en la península y el suroeste de Europa, preparando el terreno para el nuevo espacio guipuzcoano.
San Sebastián como escaparate de un nuevo modelo de retail
Para Ecoalf, la elección de San Sebastián no es casual. La ciudad se percibe como un lugar especialmente receptivo a los proyectos vinculados con la sostenibilidad y la protección del entorno, y cuenta con un público local y turístico interesado en propuestas ligadas a la innovación ambiental.
Desde la compañía señalan que la apertura de esta tienda refuerza la expansión estratégica en el País Vasco y consolida la región como un foco destacado de arquitectura comercial circular. Las recientes aperturas en Biarritz y Bilbao, sumadas al nuevo espacio de Txurruka, configuran un corredor en el que la marca quiere seguir creciendo.
En el ámbito sectorial, distintos agentes del retail y la construcción han puesto el foco en este proyecto como un posible punto de inflexión en la forma de diseñar tiendas. La utilización de papel y cartón como base estructural de interiores abre la puerta a replicar soluciones similares en otros formatos comerciales, efímeros o permanentes.
La tienda donostiarra se presenta así como un caso real que combina diseño, funcionalidad y criterios ambientales, y que puede servir de referencia para otras marcas interesadas en reducir su impacto sin renunciar a la experiencia de cliente ni a la calidad del espacio.
Con esta apertura en San Sebastián, Ecoalf y Smurfit Westrock ponen sobre la mesa un ejemplo tangible de cómo la economía circular puede aplicarse al propio contenedor del comercio, y no solo a los productos que se venden. Un local construido casi por completo con papel y cartón reciclables, con energía renovable, emisiones compensadas y una cadena de suministro europea certificada, muestra que el retail puede adaptarse a los retos climáticos actuales sin perder atractivo ni funcionalidad, y deja la puerta abierta a que este tipo de proyectos deje de ser algo excepcional para convertirse en una opción cada vez más habitual en el paisaje urbano europeo.