Dos trabajadores heridos al caer a una arqueta con residuos tóxicos en San Roque

  • Dos operarios cayeron a una arqueta de lixiviados con residuos y gases tóxicos en la finca La Doctora, en San Roque (Cádiz).
  • Uno de los trabajadores quedó inconsciente por inhalación de metano y el otro resultó herido al intentar auxiliarle.
  • Bomberos, 061, Guardia Civil y Policía Local participaron en un rescate complejo bajo la lluvia.
  • El caso ha sido puesto en conocimiento de Inspección de Trabajo y del Centro de Prevención de Riesgos Laborales.

Accidente laboral en arqueta con residuos toxicos en San Roque

Dos operarios resultaron heridos al precipitarse a una arqueta con residuos peligrosos en una finca del municipio de San Roque, en la provincia de Cádiz. El accidente laboral, que obligó a desplegar un amplio dispositivo de emergencias, se produjo en un complejo ambiental conocido como La Doctora, situado junto a la carretera N-340.

El suceso, atendido por el Servicio de Emergencias 112 Andalucía, ha vuelto a poner el foco en los riesgos asociados a los trabajos en instalaciones de gestión de residuos y en la necesidad de extremar las medidas de seguridad cuando se manipulan lixiviados, gases y líquidos tóxicos en infraestructuras subterráneas.

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Accidente en plena revisión por lluvias y borrasca Ingrid

Los hechos tuvieron lugar en la mañana de un domingo, en torno a las 10:00 horas, coincidiendo con condiciones meteorológicas adversas y episodios de lluvia intensa. Según han explicado fuentes ecologistas y del propio entorno del vertedero, los dos operarios se encontraban revisando las instalaciones de La Doctora para comprobar que no se repitieran los vertidos de lixiviados al arroyo Colmena que ya habían sido denunciados a comienzos de enero.

En aquel momento, colectivos como Verdemar-Ecologistas en Acción habían advertido de la persistencia de filtraciones procedentes del vertedero de rechazos de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) ubicados en la zona. Los trabajadores estaban precisamente comprobando el estado de las infraestructuras asociadas a estos vertidos debido a los efectos de la borrasca Ingrid, que volvía a dejar lluvias abundantes sobre la comarca.

Durante esa labor de supervisión, se rompió una arqueta vinculada al sistema de recogida de lixiviados y uno de los operarios cayó al interior, de unos cuatro metros de profundidad. Al tratarse de RSU, en el interior de la cámara se acumulaban gases como el metano, lo que provocó que el trabajador perdiera el conocimiento de forma casi inmediata.

Ante la caída de su compañero, el segundo operario decidió acceder también a la arqueta para tratar de socorrerlo, pero él mismo comenzó a sufrir los efectos de los gases. Según las primeras informaciones, también perdió momentáneamente la consciencia o entró en un estado de semiinconsciencia debido a la inhalación de metano y otros posibles compuestos tóxicos.

Activación del 112 y despliegue de los servicios de emergencia

Servicios de emergencia en accidente en arqueta de lixiviados

El primer aviso al 112 se registró sobre las 10:00 horas, cuando una llamada de socorro informó de que dos trabajadores se habían precipitado a una arqueta con productos tóxicos de aproximadamente cuatro metros de profundidad, ubicada en un complejo ambiental al que se accede desde la N-340.

Ante la gravedad de la descripción, la sala coordinadora del Servicio de Emergencias 112 Andalucía activó de inmediato al Centro de Emergencias Sanitarias 061, que movilizó una UVI móvil y una ambulancia convencional. Al mismo tiempo, se desplazaron hasta la finca La Doctora efectivos de la Guardia Civil, de la Policía Local de San Roque y del Consorcio de Bomberos de la Provincia de Cádiz.

Los bomberos del parque de San Roque acudieron al lugar con tres vehículos de intervención: una autobomba rural pesada (R-23), un vehículo ligero de rescate (S-27) y un vehículo de mando (M-56), junto a un equipo de tres efectivos especializados en rescates en espacios confinados. A su llegada, comprobaron que los dos hombres seguían en el interior de la arqueta, rodeados de residuos, líquidos tóxicos y concentración de gas metano.

La presencia de metano y otros gases inflamables y asfixiantes elevaba notablemente el riesgo, tanto para las dos víctimas como para los propios intervinientes, por lo que se procedió primero a asegurar la zona y ventilar en la medida de lo posible la infraestructura antes de iniciar la maniobra de extracción. Todo ello, además, dificultado por la lluvia que caía en ese momento sobre el campo de Gibraltar.

Tras adoptar las medidas de autoprotección necesarias, los efectivos del Consorcio lograron acceder al interior de la arqueta y sacar con vida a los dos operarios. Una vez en superficie, ambos fueron atendidos de inmediato por el personal sanitario desplazado, que procedió a estabilizarlos y a su traslado en ambulancia al Hospital Universitario de La Línea de la Concepción.

Estado de los heridos y situación clínica

Las fuentes consultadas han indicado que uno de los trabajadores presentaba un estado más grave, al haber permanecido más tiempo expuesto a los gases y al impacto de la caída. Este operario llegó al centro hospitalario en situación de mayor compromiso y fue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital de La Línea, donde quedó sedado y bajo vigilancia estrecha.

El segundo trabajador, que también inhaló gases tóxicos y sufrió lesiones derivadas del accidente, fue evacuado con un pronóstico más estable. Tras ser atendido y permanecer en observación, recibió el alta hospitalaria durante la tarde, según trascendió desde el entorno sanitario y fuentes próximas a la empresa.

Desde la Guardia Civil, que se hizo cargo de las primeras diligencias, se ha confirmado que ambos heridos fueron trasladados al mismo centro hospitalario, diferenciando claramente el estado grave de uno de ellos y el carácter más leve de las lesiones del otro. Por el momento, no ha trascendido mayor detalle sobre su evolución, si bien el más afectado continuaba bajo seguimiento intensivo.

Los dos empleados pertenecen a la empresa Sur de Vertederos y Canteras (Surveca), firma vinculada a la gestión del vertedero y de las instalaciones donde se produjo el siniestro. El accidente se produjo, según las primeras versiones, mientras desarrollaban tareas propias de su actividad laboral relacionadas con el control de vertidos y la revisión de infraestructuras.

Al tratarse de un incidente laboral grave con dos personas heridas en un entorno de residuos tóxicos, el protocolo habitual obliga a remitir la información a los organismos competentes. Así, el 112 notificó lo ocurrido a la Inspección de Trabajo y al Centro de Prevención de Riesgos Laborales, que deberán analizar las circunstancias en las que se produjo la caída y la exposición a los gases.

Qué es una arqueta de lixiviados y por qué es tan peligrosa

Las instalaciones implicadas en el suceso son arquetas de lixiviados, un tipo de cámara subterránea utilizada para recoger, canalizar y controlar los líquidos procedentes de residuos, especialmente en vertederos de rechazos de Residuos Sólidos Urbanos. Estos lixiviados son aguas contaminadas que han entrado en contacto con la basura y arrastran sustancias químicas, metales pesados y materia orgánica en descomposición.

En este tipo de espacios confinados se generan habitualmente gases peligrosos como el metano, resultado de la descomposición anaerobia de la materia orgánica. Este gas no solo es inflamable, sino que además desplaza el oxígeno del ambiente, lo que puede provocar una rápida pérdida de conocimiento, asfixia e incluso la muerte en ausencia de ventilación adecuada o equipos de protección respiratoria.

A ello se suma la posible presencia de otros compuestos tóxicos y vapores procedentes de los residuos líquidos, que pueden causar irritaciones, intoxicaciones agudas o daños respiratorios. Por este motivo, cualquier caída o acceso no controlado a una arqueta de lixiviados o a una fosa séptica se considera de máximo riesgo y requiere protocolos de rescate muy estrictos.

Los servicios de emergencias insisten desde hace años en que los trabajos en espacios confinados, como arquetas, fosas, colectores o galerías subterráneas, deben realizarse siempre con medición previa de gases, ventilación forzada y equipos de protección individual adecuados, además de la presencia de personal formado específicamente en rescate y primeros auxilios.

En el caso de San Roque, la combinación de profundidad, presencia de metano, residuos y líquidos tóxicos, junto con la lluvia, convirtió el operativo en una intervención especialmente delicada, tanto para los heridos como para los bomberos que tuvieron que introducirse en el interior de la arqueta para extraerlos.

Antecedentes de vertidos y foco en la seguridad laboral

El complejo de La Doctora y su entorno ya se encontraban bajo el punto de mira de colectivos ecologistas antes de este accidente. A principios de mes, Verdemar-Ecologistas en Acción había denunciado la continuidad de vertidos de lixiviados al arroyo Colmena, supuestamente procedentes del vertedero de rechazos de RSU instalado en la zona.

Precisamente, los dos trabajadores accidentados realizaban labores de control y revisión para evitar que las lluvias asociadas a la borrasca Ingrid provocaran nuevos episodios de contaminación. En ese contexto de supervisión técnica y meteorología adversa, se produjo la rotura de la arqueta y la posterior caída de los operarios.

El caso ha reabierto el debate sobre las condiciones de seguridad en vertederos y plantas de tratamiento de residuos, así como sobre la necesidad de reforzar la formación específica en prevención de riesgos laborales, en particular cuando se trabaja en espacios confinados y con presencia de gases peligrosos.

Organismos como la Inspección de Trabajo y el Centro de Prevención de Riesgos Laborales disponen ahora de los datos remitidos desde 112 y de los informes iniciales de Guardia Civil y bomberos. A partir de esta información, deberán determinar si se cumplieron todos los protocolos de seguridad, los equipos de protección y las medidas preventivas exigidas por la normativa vigente.

Mientras continúan las pesquisas administrativas y técnicas, el accidente de San Roque se suma a otros episodios que, en los últimos años, han evidenciado en España y en otros puntos de Europa la vulnerabilidad de los trabajadores expuestos a residuos, lixiviados y gases de vertedero, especialmente cuando la meteorología complica aún más unas tareas ya de por sí peligrosas.

Este suceso en la finca La Doctora deja, por ahora, el balance de dos empleados heridos, uno de ellos en estado grave y atendido en la UCI, y un nuevo aviso sobre los riesgos que entraña el trabajo en infraestructuras subterráneas asociadas a la gestión de residuos urbanos. La combinación de lluvia, metano y productos tóxicos ha evidenciado de nuevo que la prevención, la formación y los protocolos de emergencia son claves para reducir al mínimo las consecuencias de este tipo de accidentes laborales.