Dos llamaradas solares de clase X: apagones de radio y riesgo de tormenta geomagnética

  • Dos llamaradas X1.8 y X1.1 en menos de 12 horas causaron apagones de radio R3
  • La región activa AR4274 muestra alta complejidad y probabilidad de nuevas erupciones
  • CMEs asociadas no irían de forma directa a la Tierra, pero se vigila una posible G3 entre el 6 y 7 de noviembre
  • Posibles auroras más intensas en el norte de Europa; impacto limitado en España salvo escenarios reforzados

Llamaradas solares de clase X

En menos de medio día el Sol ha lanzado dos llamaradas de clase X, el nivel más alto de la escala, con efectos inmediatos sobre las comunicaciones de alta frecuencia. Los registros del Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA (SWPC) confirman apagones de radio de categoría R3 en zonas amplias del hemisferio diurno.

La primera fulguración, catalogada como X1.8 y originada en la mancha solar AR4274, alcanzó su pico alrededor de las 17:34 UTC, con impacto notable en América. Unas horas más tarde se produjo una segunda llamarada X1.1 desde el borde sureste del Sol, aún no plenamente visible, que generó interferencias sobre el Pacífico, Nueva Zelanda y el este de Australia.

que es el sol
Artículo relacionado:
El Sol: Origen, estructura y su papel para la vida en la Tierra

El ciclo solar aprieta: CMEs y previsión a corto plazo

Ambas erupciones estuvieron acompañadas por eyecciones de masa coronal (CME). Los primeros análisis señalan que no viajarían de manera frontal hacia la Tierra; sin embargo, sus bordes, combinados con una corriente rápida de viento solar, podrían disparar una tormenta geomagnética de intensidad fuerte (G3) entre el 6 y el 7 de noviembre.

Además, horas después se detectó una llamarada M7.4 en la misma zona activa con una eyección parcial con halo. El SWPC evalúa si existe alguna componente dirigida a la Tierra que aumente la respuesta geomagnética en la magnetosfera durante las próximas jornadas.

La AR4274 presenta una configuración magnética compleja y rota hacia una posición más frontal respecto a nuestro planeta. Con ese contexto, los pronósticos del SWPC estiman cerca de un 65% de probabilidad de erupciones M y alrededor de un 15% para nuevas de clase X en los próximos días.

De confirmarse el escenario G3, podrían intensificarse las auroras y registrarse perturbaciones tecnológicas puntuales, especialmente en latitudes altas. Las agencias mantienen vigilancia adicional también para el día 8, a la espera de cómo evolucionen las sucesivas CMEs modelizadas.

Actividad solar y clima espacial

Efectos: radio HF, navegación y satélites (con el foco en Europa)

Las llamaradas X descargan radiación que altera la ionosfera diurna, por donde se propagan las comunicaciones de alta frecuencia (HF). De ahí los apagones R3 comunicados por el SWPC: pérdida parcial o total de señal durante minutos hasta cerca de una hora en las zonas iluminadas.

Si a la fulguración le acompaña una CME capaz de acoplarse al campo magnético terrestre, la respuesta puede traducirse en tormentas geomagnéticas. En esos casos aumentan los errores en GPS y navegación, se degrada el rendimiento de ciertos satélites y pueden producirse fluctuaciones de voltaje en redes eléctricas de latitudes altas.

En Europa, una G3 favorecería auroras más visibles desde Escocia, Escandinavia, Islandia y quizá zonas del norte de Alemania y Polonia si las condiciones del IMF (Bz) se orientan al sur de forma sostenida. En España, su observación sería poco probable salvo un refuerzo inusual del evento y cielos muy oscuros en el extremo norte peninsular.

Para aviación y marítimo, los apagones HF asociados a R3 pueden exigir rutas alternativas de comunicaciones o cambio de bandas, sobre todo en tránsitos transoceánicos. Operadores y centros de control en Europa ya cuentan con procedimientos de mitigación cuando la ionosfera se ve alterada.

Tormenta geomagnética y auroras

Qué vigilar los próximos días

Las próximas 48–72 horas son clave: si los bordes de las CMEs y el viento solar de alta velocidad llegan sincronizados, aumentará la probabilidad de una G3. El SWPC mantiene avisos activos y actualizará la previsión en cuanto los satélites de monitorización en L1 midan el choque y la orientación del campo magnético entrante.

Para el público general no hay riesgo directo para la salud; la atmósfera y la magnetosfera hacen de escudo natural. No obstante, podrían notarse pequeñas anomalías en GPS, radio HF o conectividad, especialmente en regiones de mayor latitud y durante las horas de mayor actividad geomagnética.

En el plano operativo, conviene que sectores sensibles (aviación, marítimo, redes y satélites) sigan los partes del SWPC/NOAA y de servicios europeos de clima espacial. En España y el resto de Europa, el impacto más visible, si se cumplen los pronósticos, sería la posible intensificación de auroras en el norte del continente.

Este repunte es coherente con la fase alta del ciclo solar actual: más manchas activas implican más opciones de nuevas fulguraciones. De producirse otra llamarada potente cuando AR4274 esté plenamente de cara, el riesgo de que una CME sea efectiva sobre la Tierra aumentaría de forma notable.

Sol activo con manchas y fulguraciones

Dos eventos X en cadena, apagones R3 verificados y CMEs bajo análisis dibujan un escenario de vigilancia reforzada para los servicios de clima espacial. Mientras la AR4274 gira hacia una posición central, Europa permanece atenta a posibles auroras intensas y a impactos tecnológicos contenidos, con España previsiblemente al margen de efectos severos salvo que el episodio se intensifique.