Día Internacional del Biodiésel: origen, presente y horizonte

  • El 10 de agosto recuerda la primera puesta en marcha del motor de Rudolf Diesel con aceite vegetal en 1893.
  • El biodiésel se obtiene por transesterificación y reduce entre un 70% y un 80% las emisiones en ciclo de vida.
  • El HVO y los mandatos de SAF impulsan a gran escala los combustibles renovables en aviación y transporte.
  • Brasil avanza con B15 y Argentina debate elevar su mezcla tras años de liderazgo exportador.

Imagen Día Internacional del Biodiésel

Cada 10 de agosto se celebra el Día Internacional del Biodiésel, una efeméride que recuerda cuando Rudolf Diesel logró poner en marcha su motor con aceite vegetal en 1893. Aquella prueba exitosa, realizada con aceite de palma, abrió la puerta a una forma distinta de entender el combustible para motores de combustión.

La fecha sirve para mirar atrás y también para revisar el presente: qué es el biodiésel, cómo se produce y qué políticas están acelerando su adopción en un mundo que busca reducir emisiones sin perder de vista la seguridad de suministro y la competitividad.

Orígenes de la conmemoración

Motor diésel y aceites vegetales

A finales del siglo XIX, Diesel quería superar la pobre eficiencia de las máquinas de vapor y acercarse al límite teórico de Carnot. En 1892 sufrió un grave accidente con un prototipo alimentado con amoniaco, perdiendo el respaldo de Carl Linde, pero consiguió nuevo apoyo en Heinrich von Buz y en la firma MAN para continuar con su idea.

El 10 de agosto de 1893 marcó el punto de inflexión: el motor de Diesel funcionó de forma estable empleando aceite de palma. No era solo una curiosidad de laboratorio, sino una demostración de que los aceites vegetales podían mover maquinaria con fiabilidad.

Pocos años después, en 1897, MAN presentó un motor diésel de cuatro tiempos de 25 CV que admitía una gama amplia de combustibles, desde aceites vegetales hasta fracciones ligeras de petróleo disponibles entonces para usos diversos.

La apuesta por los aceites de origen vegetal se reafirmó en 1900, cuando Diesel exhibió su tecnología en la Exposición Universal de París con aceite de cacahuete. Años más tarde, en 1912, dejó claro que esos aceites podrían convertirse con el tiempo en sustitutos del carbón y del petróleo, anticipando debates que hoy están plenamente vigentes.

Qué es el biodiésel y cómo se produce

Producción de biodiésel y energías limpias

El biodiésel es un combustible renovable formado por ésteres metílicos de ácidos grasos (FAME), obtenidos al hacer reaccionar triglicéridos (aceites vegetales o grasas animales) con un alcohol ligero, habitualmente metanol, en un proceso de transesterificación. Puede utilizarse puro o en mezclas con gasóleo en proporciones variables (B5, B10, B20, etc.).

Existe además el denominado diésel renovable o HVO (Hydrotreated Vegetable Oil), producido por hidrotratamiento a alta temperatura y presión, que genera hidrocarburos parafínicos químicamente muy similares al diésel fósil. Es un combustible complementario al biodiésel, aunque su coste de producción suele ser mayor.

Si se evalúa el ciclo completo, el biodiésel y el diésel renovable permiten rebajar las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 70% y un 80% frente al gasóleo convencional. La fabricación de biodiésel genera además glicerina como coproducto, materia prima hoy extendida en sectores farmacéutico, cosmético, alimentario y químico.

Las materias primas incluyen soja, girasol, colza, palma, aceites usados y grasas animales, lo que permite adaptar la producción a la disponibilidad agrícola y a la logística de cada región.

Políticas, mercado y situación regional

Desde los años noventa, muchos países han implantado mandatos de mezcla obligatoria para diversificar la matriz energética y recortar emisiones. En paralelo, normas como RefuelEU Aviation fijan porcentajes crecientes de SAF para aviación, acelerando el despliegue de diésel renovable y biocombustibles. Las grandes energéticas han reconvertido refinerías para procesar aceites, mientras que el biodiésel, con menores barreras de entrada, ha facilitado la aparición de nuevos actores. Son vías complementarias con decisiones de inversión y escalas distintas.

El comercio de biodiésel ha vivido tensiones: en Europa, tras un litigio ganado por Argentina ante la OMC por medidas antidumping, se estableció un sistema de cuotas; en Estados Unidos rigen aranceles cercanos al 150% y la exclusión de ciertos incentivos fiscales para importaciones, a la vez que crecen los mandatos internos de diésel biológico.

En la región, Brasil aplica B15 en todos sus gasóleos, mientras que Argentina, que llegó a ser líder exportador global, mantiene hoy un corte nacional del 7,5%. El uso masivo comenzó en 2010 con la Ley 26.093, que fijó un mínimo del 5% en automoción y un 20% para generación eléctrica (objetivo este último que no se materializó). El debate actual se centra en actualizar la normativa con metas crecientes, aprovechando capacidad instalada, experiencia exportadora, perfiles técnicos y el potencial de cultivos invernales como carinata, cártamo, camelina o colza.

Este Día Internacional del Biodiésel destaca que la innovación de hace más de un siglo sigue vigente: reducir emisiones, impulsar economías regionales y mejorar la seguridad energética son objetivos que el sector puede abordar si la regulación acompaña y la inversión encuentra un marco estable.

Las pruebas de Diesel con aceites vegetales anticiparon una transición posible, y hoy, con tecnologías maduras como el biodiésel y el HVO, y con reglas claras, es factible escalar su papel en el transporte y la industria sin perder el rumbo climático ni la viabilidad económica.

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