La presa del embalse de Arcos vive estos dĆas una situación de mĆ”xima tensión hidrĆ”ulica por el fuerte incremento del nivel del agua en la cuenca del rĆo Guadalete, tras varios episodios de lluvias muy intensas en la Sierra de CĆ”diz, especialmente en el entorno de Grazalema. Para evitar que la lĆ”mina de agua rebase la estructura y reducir riesgos estructurales, se ha autorizado un aumento extraordinario del desembalse hacia el cauce.
Este escenario ha obligado a coordinar al detalle la gestión conjunta de los embalses de Bornos y Arcos, que actúan en cadena sobre el Guadalete. Ambos han llegado a situarse por encima del 100 % de ocupación, lo que ha precipitado una apertura intensiva de compuertas y la puesta en marcha de protocolos de emergencia, con desalojos preventivos y cortes de carreteras en varias zonas de Arcos de la Frontera.
Aumento del caudal desembalsado en la presa de Arcos

La ConsejerĆa de Medio Ambiente ha autorizado a la presa de Arcos a incrementar su capacidad de evacuación para aliviar la fuerte presión que soporta el sistema Guadalete. El caudal de salida, que se situaba en torno a los 450 metros cĆŗbicos por segundo, se ha ido elevando hasta manejar una horquilla que alcanza valores cercanos a los 700 m³/s en determinados momentos, siempre dentro de un plan de desembalse controlado.
Para poder llegar a estos caudales ha sido necesario que los equipos técnicos trabajaran durante horas en la propia infraestructura, habilitando aperturas manuales adicionales en algunos elementos de la presa. El sistema mecÔnico estÔndar limitaba el volumen de salida, por lo que se ha recurrido a maquinaria pesada y a maniobras sobre compuertas y trabajos de dragado del embalse para ampliar la capacidad de desagüe sin comprometer la seguridad de la estructura.
Las imÔgenes grabadas por distintos medios de comunicación locales muestran la fuerza con la que el agua es liberada desde el embalse. El chorro sale con enorme intensidad, acompañado de un ruido continuo y potente, lo que da idea de la magnitud del volumen de agua que atraviesa las compuertas y se dirige cauce abajo.
En varias fases del episodio se han manejado caudales distintos. En algunos momentos, el Ayuntamiento ha informado de un desembalse en torno a los 200 m³/s, mientras que en otros se ha hablado de operaciones que alcanzan los 700 m³/s. Estas diferencias responden a ajustes continuos para adaptar el ritmo de vaciado a la evolución de las aportaciones que llegan desde la Sierra y del volumen de agua que desaloja el embalse de Bornos aguas arriba.
Bornos y Arcos: un sistema hidrĆ”ulico al lĆmite

La presa de Arcos no puede entenderse de forma aislada: forma parte del engranaje hidrÔulico del Guadalete. El embalse de Bornos, situado aguas arriba, ha llegado al 100-103 % de su capacidad tras recibir enormes aportes desde la Sierra de CÔdiz, donde se han registrado acumulados de lluvia que superan ampliamente los 500 litros por metro cuadrado en apenas 24 horas en zonas como Grazalema.
Bornos ha funcionado como gran regulador, pero al alcanzar el lleno total se ha visto obligado a incrementar sus desembalses hacia el lago de Arcos. En paralelo, el pequeño pantano de Arcos, también al 103 % en algunos momentos, se ha visto forzado a abrir compuertas al mÔximo para no verse sobrepasado por la llegada de agua desde Bornos y por las aportaciones directas del propio Guadalete.
Fuentes oficiales han explicado que se ha logrado abrir una nueva vĆa de salida en la presa de Bornos, precisamente para poder evacuar mayores caudales sin generar daƱos estructurales. La maniobra estĆ” coordinada con Arcos, ya que Bornos no puede desaguar mĆ”s agua de la que Arcos es capaz de asumir y conducir rĆo abajo. El equilibrio entre ambos embalses es delicado: si se libera demasiado desde Bornos sin margen suficiente en Arcos, se agrava el riesgo de inundación en el entorno inmediato del pequeƱo pantano arcense.
En este contexto, las autoridades hidrÔulicas recalcan que, pese a la espectacularidad de los desembalses, la situación se encuentra técnicamente bajo control. La consigna de los técnicos es mantener un caudal de salida que sea al menos equiparable al agua que entra en el sistema, de modo que no se sigan acumulando hectómetros en los embalses y se pueda disponer de cierto volumen de resguardo por si continúan las lluvias intensas en la cuenca alta.
Otros embalses de la zona, recogidos en los grandes pantanos de EspaƱa, como Zahara de la Sierra, Los Hurones o GuadalcacĆn, completan el mapa hidrĆ”ulico de la cuenca. Zahara, con un nivel alrededor del 55Ā %, y GuadalcacĆn, en torno al 75Ā %, cuentan con mayor margen de almacenamiento, lo que estĆ” permitiendo derivar parte de las aportaciones sin llegar al extremo de Arcos y Bornos. Aun asĆ, el conjunto del sistema del Guadalete se encuentra en estos momentos en una situación de mĆ”xima tensión, tras aƱos de sequĆa en los que se venĆa de escenarios completamente opuestos.
Riesgos de inundación e impacto en el entorno de Arcos
El fuerte desembalse desde Bornos y Arcos estĆ” teniendo consecuencias directas en el curso medio del Guadalete. Las crecidas del rĆo han provocado problemas de inundación en distintos municipios de la provincia de CĆ”diz, con especial incidencia en Arcos de la Frontera y en zonas rurales de Jerez, y con seguimiento constante de la situación en el tramo hacia El Puerto de Santa MarĆa.
En Arcos, el agua procedente de Bornos entra en el lago y, si el caudal de salida del pequeƱo pantano no es suficiente, se generan desbordamientos puntuales en los alrededores. Las autoridades han informado de afecciones a la carretera que pasa por encima de la presa, una vĆa muy utilizada para acceder hacia El Santiscal y la zona de El Bosque, donde el nivel del agua ha obligado a extremar la precaución e incluso a cortar el trĆ”fico en fases de mayor caudal.
El Ayuntamiento de Arcos ha confirmado cortes en varios accesos clave, como los caminos hacia La Pedrosa desde la carretera de la Junta de los RĆos, tramos de la vĆa de GibalbĆn y el acceso a la autovĆa por la zona de La Mina. TambiĆ©n se ha visto afectado el puente Angorrilla, cuyo cierre ha sido necesario para evitar riesgos por el elevado nivel del rĆo y la fuerte corriente bajo la estructura.
Las crecidas no sólo preocupan por posibles inundaciones en viviendas y explotaciones agrĆcolas, sino tambiĆ©n por su impacto sobre infraestructuras sensibles, como puentes y carreteras próximas al cauce. En este sentido, se ha mostrado especial inquietud por el estado del puente de San Miguel y por las zonas bajas de Arcos, que acumulan una larga experiencia de episodios de riadas cuando el Guadalete se desborda.
Las autoridades municipales califican la situación como de āmĆ”xima preocupaciónā, aunque insisten en que la respuesta tĆ©cnica y de emergencias estĆ” funcionando. El presidente de la Junta de AndalucĆa, Juanma Moreno, ha recordado que el agua que estĆ” entrando en los pantanos es prĆ”cticamente la misma que se estĆ” liberando, una forma grĆ”fica de explicar que se trabaja para evitar que el sistema siga ganando volumen y se entre en un escenario aĆŗn mĆ”s crĆtico.
Desalojos preventivos y llamamiento a la prudencia vecinal
Ante el aumento del caudal en la presa de Arcos y la previsión de que los desembalses extraordinarios puedan mantenerse durante varios dĆas, el Ayuntamiento ha puesto en marcha desalojos preventivos en las zonas mĆ”s cercanas al rĆo Guadalete y a diversos arroyos. La prioridad es reducir el riesgo para la población en Ć”reas consideradas inundables si el nivel del agua continĆŗa creciendo.
Entre los primeros puntos afectados figuran enclaves como Llano de la Huerta, Vega Cobiche, varias viviendas del Barrio Bajo próximas al cauce, la parte trasera del IES GuadalpeƱa, el inicio de La Pedrosa y Ć”reas de Junta de los RĆos, ademĆ”s de zonas puntuales de El Santiscal. Con el paso de las horas, y ante la persistencia de un caudal elevado, se ha ampliado el perĆmetro de evacuación a nuevas viviendas del Barrio Bajo, especialmente en el entorno de la avenida Juan Carlos I, asĆ como a la zona de la Fuente del RĆo.
El alcalde de Arcos de la Frontera, Miguel RodrĆguez, ha insistido en varios mensajes pĆŗblicos en la necesidad de mantener una āprecaución absolutaā. Ha advertido de que el caudal desembalsado, situado en picos en torno a los 700 m³/s, supone que el rĆo va a ensancharse notablemente y que cualquier aproximación imprudente al cauce puede ser peligrosa. Por ello, ha pedido que la ciudadanĆa evite acercarse a la zona del rĆo o a las presas āpara mirar o curiosearā.
El regidor ha subrayado que la prioridad es actuar con antelación: quienes vivan muy cerca del rĆo o en puntos potencialmente inundables deben abandonar sus casas de forma preventiva, antes de que las condiciones obliguen a rescates complicados. Para facilitar esta salida, el Ayuntamiento ha habilitado el pabellón polideportivo municipal como espacio temporal de acogida para las personas desalojadas, coordinando recursos de alojamiento y atención bĆ”sica.
AdemĆ”s, se ha solicitado reducir al mĆnimo el uso de vehĆculos en el Barrio Bajo y sus accesos, tanto para evitar incidentes en vĆas encharcadas como para permitir que los servicios de emergencia se muevan con agilidad. TambiĆ©n se recomienda no acercarse a los puentes de Algarrobo, Angorrilla y San Miguel, zonas especialmente sensibles por la combinación de fuerte corriente y estructuras sometidas a gran esfuerzo.
Dispositivo de emergencia y coordinación institucional
El escenario generado por el desembalse de la presa de Arcos ha activado un amplio dispositivo de protección civil en el municipio y en otros puntos de la cuenca del Guadalete. Desde la noche del miércoles se coordina la respuesta a través del Cecopal (Centro de Coordinación Operativa Local), con reuniones periódicas en la Delegación de Seguridad Ciudadana presididas por el alcalde.
En estos encuentros se analizan en tiempo real los datos de caudal y niveles facilitados por los técnicos, asà como los informes sobre el estado de carreteras, puentes y zonas inundables. A partir de esta información se deciden posibles nuevos desalojos, cortes de trÔfico o refuerzos de medios de rescate y asistencia a la población afectada, actualizando continuamente el mapa de riesgos del municipio.
Equipos del Consorcio Provincial de Bomberos permanecen desplegados en el entorno del pantano de Arcos y en puntos estratĆ©gicos del tĆ©rmino municipal. Su labor abarca desde la inspección de mĆ”rgenes y caminos hasta la intervención directa en viviendas, fincas o vĆas anegadas. Los dispositivos se mantienen en alerta permanente ante cualquier empeoramiento repentino del caudal o incidencias puntuales que requieran rescates o achiques de agua.
A nivel autonómico, la Agencia de Emergencias de AndalucĆa participa en la coordinación general del episodio, especialmente en lo relativo a la cuenca del Guadalete y la comunicación con la ciudadanĆa. Se han difundido mensajes claros de autoprotección: evitar desplazamientos innecesarios, alejarse de zonas cercanas a rĆos y arroyos, no cruzar Ć”reas inundadas, respetar todos los cortes de trĆ”fico y, ante cualquier problema, contactar con los telĆ©fonos 112 (Emergencias) y 085 (Bomberos).
La Junta de AndalucĆa ha reforzado ademĆ”s el uso del sistema de avisos masivos a móviles Es-Alert. En municipios como Jerez se han enviado mensajes especĆficos alertando de la gran crecida prevista del rĆo Guadalete debido a los desembalses extraordinarios de Bornos y Arcos y a las lluvias āhistóricasā registradas en Grazalema. Estos avisos instan a abandonar y alejarse de cualquier zona inundable o, si no es posible, a refugiarse en zonas altas o plantas superiores de los edificios.
Seguimiento del caudal y evolución del episodio
El comportamiento del caudal desembalsado desde la presa de Arcos se monitoriza de forma continua, tanto en la propia infraestructura como a lo largo del cauce a su paso por el municipio y aguas abajo. Los tƩcnicos revisan de manera sistemƔtica los puntos tradicionalmente mƔs conflictivos en episodios de riadas para detectar posibles bolsas de agua, atascos o desbordamientos incipientes.
En uno de sus mensajes mĆ”s recientes, el alcalde de Arcos ha seƱalado que, pese a la preocupación, los datos apuntan a una cierta mejora progresiva. El pantano de Bornos, que tambiĆ©n estĆ” desembalsando, ha comenzado a reducir ligeramente su volumen almacenado, algo que el regidor interpreta como un indicio positivo: significa que se estĆ” reconduciendo el agua y que el sistema podrĆa ir recuperando margen de maniobra, siempre que las precipitaciones no repunten con la misma intensidad.
Con todo, el Ayuntamiento insiste en que este avance no debe llevar a la relajación. Mientras se mantengan compuertas abiertas y la cuenca continĆŗe recibiendo aportes desde la Sierra, el municipio seguirĆ” sometido a un riesgo elevado de nuevas crecidas. La consigna oficial es clara: āno tener miedo, pero sĆ tener mucha precauciónā, manteniendo los desalojos donde sean necesarios y respetando al mĆ”ximo las recomendaciones de los servicios de emergencia.
Durante la noche y la madrugada se prevĆ© mantener un seguimiento exhaustivo de los niveles en el Guadalete, con nueva reunión de la Junta de Seguridad para valorar si se pueden revisar las zonas evacuadas o, por el contrario, es preciso ampliar el perĆmetro de desalojos. Las decisiones sobre el retorno de los vecinos a sus viviendas se tomarĆ”n con cautela y sólo cuando existan garantĆas suficientes de que no se van a producir nuevos episodios de inundación repentina.
La combinación de desembalses extraordinarios, fuertes precipitaciones previas y una cuenca ya saturada ha puesto a prueba el sistema de presas del Guadalete y la capacidad de respuesta de las administraciones. La experiencia de estos dĆas en la presa de Arcos deja una imagen clara: un territorio que, tras aƱos de sequĆa, ha pasado en pocas jornadas a gestionar el agua como un riesgo mĆ”s que como un recurso escaso, desplegando toda su maquinaria tĆ©cnica y de emergencia para mantener el equilibrio entre la seguridad hidrĆ”ulica y la protección de la población.