
El escĆ”ndalo salpica a la estatal boliviana YPFB. El Viceministerio de Transparencia ha presentado dos denuncias penales por un presunto daƱo económico de mĆ”s de 870 millones de bolivianos (unos 75 millones de dólares) vinculado a la Planta de BiodiĆ©sel I, ubicada en Santa Cruz. La trama, segĆŗn las autoridades, se fraguó en 2024 con la modificación exprĆ©s del reglamento de garantĆas de YPFB Refinación para beneficiar a un proveedor de aceite crudo de soja.
Los hechos salieron a la luz este miĆ©rcoles en una rueda de prensa ofrecida por el viceministro Yamil GarcĆa, quien detalló que la investigación se centra en dos contratos firmados con la empresa Agroindustrial del Este ā Indueste S.R.L. por un valor conjunto de 1.057 millones de bolivianos. De esa cantidad, se desembolsaron anticipos equivalentes al 75% del total, pero la compaƱĆa incumplió sus obligaciones y no se exigieron las garantĆas habituales para recuperar el dinero.
Un agujero millonario en la planta de biodiƩsel

El viceministro explicó que, segĆŗn la normativa, en este tipo de contrataciones deberĆan existir al menos dos garantĆas: una de cumplimiento del contrato, equivalente al 7% del valor, y otra para cubrir el anticipo entregado. Sin embargo, en este caso no se exigió ninguna de las dos, lo que permitió que la empresa recibiera los fondos sin ningĆŗn respaldo. La maniobra, segĆŗn la denuncia, se gestó en una reunión del directorio de YPFB Refinación celebrada el 2 de abril de 2024, donde se aprobó una modificación del reglamento de garantĆas para incluir excepciones a los proveedores de aceite crudo de soya.
La modificación eliminó la exigencia de la garantĆa por correcta inversión del anticipo y, para contratos superiores a un millón de bolivianos, sustituyó la garantĆa de cumplimiento por una simple retención. Tres dĆas despuĆ©s, el 5 de abril, se comunicó la adjudicación a Indueste; el 8 de abril se firmó el contrato y al dĆa siguiente comenzaron los desembolsos. āEn menos de una semana, YPFB configuró este esquema para entregar mĆ”s de 870 millones sin una sola garantĆaā, denunció GarcĆa.
Las irregularidades en la contratación

El caso no se limita a la falta de garantĆas. Las autoridades tambiĆ©n han seƱalado que la planta de biodiĆ©sel I arrastra un sobreprecio de unos 10 millones de dólares en su construcción, y que las primeras operaciones dejaron un agujero económico considerable. SegĆŗn el informe, la empresa Indueste solo cumplió con cerca del 20% de la producción comprometida, y cuando se intentó ejecutar las garantĆas, se descubrió que los dos terrenos ofrecidos como respaldo eran pequeƱas propiedades agrarias, inembargables por mandato constitucional.
Ante el incumplimiento, se acordó la rescisión de uno de los contratos y la devolución de 336,4 millones de bolivianos, pero el dinero nunca llegó. El viceministro subrayó que āde principio a fin han concurrido una serie de hechos sistemĆ”ticamente realizados para beneficiar a una empresa con mĆ”s de 870 millones de bolivianos que no han retornado nunca al patrimonio de YPFBā. AdemĆ”s, se ha detectado que el anterior directorio de YPFB Refinación aceptó esos terrenos como garantĆa, pese a que las normas exigen boletas o pólizas.
Denuncias y consecuencias

El Viceministerio de Transparencia ha presentado dos denuncias ante el Ministerio PĆŗblico por presuntos delitos de corrupción, contratos lesivos al Estado, incumplimiento de contratos y conducta antieconómica. Los denunciados son 14 personas, entre ellas el representante legal de Indueste, varios socios de la empresa, y funcionarios y exfuncionarios de YPFB Refinación, incluyendo a los gerentes de las Ć”reas comercial, jurĆdica y solicitante. Dos de los implicados ya se encuentran con detención preventiva, mientras que otros tres tienen medidas sustitutivas.
La investigación, que comenzó hace unos 20 dĆas, ha recibido cerca de 60 denuncias relacionadas con el sector de hidrocarburos, de las cuales el 60% corresponden a YPFB y el 40% a la Agencia Nacional de Hidrocarburos. El Gobierno ha habilitado una lĆnea de WhatsApp para que los ciudadanos puedan reportar mĆ”s casos de corrupción. Mientras tanto, el viceministro GarcĆa ha asegurado que se buscarĆ” el resarcimiento económico a favor del Estado mediante medidas cautelares reales.
Este nuevo escĆ”ndalo se suma a las crĆticas que ya pesaban sobre la gestión de la planta de biodiĆ©sel, que fue impulsada por el expresidente Luis Arce y que, segĆŗn los denunciantes, no ha operado a plena capacidad. La falta de transparencia en la contratación y la rapidez con la que se realizaron los pagos han generado un profundo malestar en la opinión pĆŗblica boliviana, que ve cómo los recursos destinados a la producción de biocombustibles terminan en manos de empresas privadas sin control.
La situación ha puesto en el punto de mira a la dirección de YPFB Refinación durante el gobierno de Arce, y se espera que la FiscalĆa amplĆe la investigación a otros funcionarios que participaron en la elaboración de informes tĆ©cnicos y legales. Mientras tanto, el daƱo económico de 870 millones de bolivianos sigue sin recuperarse, y el Estado boliviano se enfrenta a un nuevo caso de corrupción que mancha la imagen de la industria de los biocombustibles en el paĆs.
En definitiva, la denuncia del Viceministerio de Transparencia ha destapado una trama de corrupción en la planta de biodiĆ©sel de YPFB que ha costado al Estado mĆ”s de 870 millones de bolivianos. La modificación irregular del reglamento de garantĆas, la falta de control en los desembolsos y la posterior imposibilidad de ejecutar las garantĆas han dejado un agujero difĆcil de tapar. Con 14 personas denunciadas y dos detenidas, la justicia boliviana tendrĆ” que determinar responsabilidades, mientras la ciudadanĆa exige que se recupere el dinero y se depuren las responsabilidades polĆticas.