Denuncian un agujero de 870 millones en la planta de biodiƩsel de YPFB

  • El Gobierno boliviano denuncia un daƱo económico de 870 millones de bolivianos en la planta de biodiĆ©sel I de YPFB.
  • Dos contratos con la empresa Indueste para suministro de aceite de soja acabaron en incumplimiento y sin garantĆ­as.
  • Se modificó el reglamento de garantĆ­as para eximir a la proveedora, y los desembolsos se hicieron en dĆ­as.
  • Hay 14 denunciados, entre ellos exdirectivos y representantes de la empresa.

Planta de biodiƩsel de YPFB

El escÔndalo salpica a la estatal boliviana YPFB. El Viceministerio de Transparencia ha presentado dos denuncias penales por un presunto daño económico de mÔs de 870 millones de bolivianos (unos 75 millones de dólares) vinculado a la Planta de Biodiésel I, ubicada en Santa Cruz. La trama, según las autoridades, se fraguó en 2024 con la modificación exprés del reglamento de garantías de YPFB Refinación para beneficiar a un proveedor de aceite crudo de soja.

Los hechos salieron a la luz este miĆ©rcoles en una rueda de prensa ofrecida por el viceministro Yamil GarcĆ­a, quien detalló que la investigación se centra en dos contratos firmados con la empresa Agroindustrial del Este – Indueste S.R.L. por un valor conjunto de 1.057 millones de bolivianos. De esa cantidad, se desembolsaron anticipos equivalentes al 75% del total, pero la compaƱƭa incumplió sus obligaciones y no se exigieron las garantĆ­as habituales para recuperar el dinero.

Un agujero millonario en la planta de biodiƩsel

Detalles de la planta de biodiƩsel de YPFB

El viceministro explicó que, según la normativa, en este tipo de contrataciones deberían existir al menos dos garantías: una de cumplimiento del contrato, equivalente al 7% del valor, y otra para cubrir el anticipo entregado. Sin embargo, en este caso no se exigió ninguna de las dos, lo que permitió que la empresa recibiera los fondos sin ningún respaldo. La maniobra, según la denuncia, se gestó en una reunión del directorio de YPFB Refinación celebrada el 2 de abril de 2024, donde se aprobó una modificación del reglamento de garantías para incluir excepciones a los proveedores de aceite crudo de soya.

La modificación eliminó la exigencia de la garantĆ­a por correcta inversión del anticipo y, para contratos superiores a un millón de bolivianos, sustituyó la garantĆ­a de cumplimiento por una simple retención. Tres dĆ­as despuĆ©s, el 5 de abril, se comunicó la adjudicación a Indueste; el 8 de abril se firmó el contrato y al dĆ­a siguiente comenzaron los desembolsos. ā€œEn menos de una semana, YPFB configuró este esquema para entregar mĆ”s de 870 millones sin una sola garantĆ­aā€, denunció GarcĆ­a.

Las irregularidades en la contratación

Instalaciones de la planta de biodiƩsel de YPFB

El caso no se limita a la falta de garantías. Las autoridades también han señalado que la planta de biodiésel I arrastra un sobreprecio de unos 10 millones de dólares en su construcción, y que las primeras operaciones dejaron un agujero económico considerable. Según el informe, la empresa Indueste solo cumplió con cerca del 20% de la producción comprometida, y cuando se intentó ejecutar las garantías, se descubrió que los dos terrenos ofrecidos como respaldo eran pequeñas propiedades agrarias, inembargables por mandato constitucional.

Ante el incumplimiento, se acordó la rescisión de uno de los contratos y la devolución de 336,4 millones de bolivianos, pero el dinero nunca llegó. El viceministro subrayó que ā€œde principio a fin han concurrido una serie de hechos sistemĆ”ticamente realizados para beneficiar a una empresa con mĆ”s de 870 millones de bolivianos que no han retornado nunca al patrimonio de YPFBā€. AdemĆ”s, se ha detectado que el anterior directorio de YPFB Refinación aceptó esos terrenos como garantĆ­a, pese a que las normas exigen boletas o pólizas.

Denuncias y consecuencias

Vista de la planta de biodiƩsel de YPFB

El Viceministerio de Transparencia ha presentado dos denuncias ante el Ministerio Público por presuntos delitos de corrupción, contratos lesivos al Estado, incumplimiento de contratos y conducta antieconómica. Los denunciados son 14 personas, entre ellas el representante legal de Indueste, varios socios de la empresa, y funcionarios y exfuncionarios de YPFB Refinación, incluyendo a los gerentes de las Ôreas comercial, jurídica y solicitante. Dos de los implicados ya se encuentran con detención preventiva, mientras que otros tres tienen medidas sustitutivas.

La investigación, que comenzó hace unos 20 días, ha recibido cerca de 60 denuncias relacionadas con el sector de hidrocarburos, de las cuales el 60% corresponden a YPFB y el 40% a la Agencia Nacional de Hidrocarburos. El Gobierno ha habilitado una línea de WhatsApp para que los ciudadanos puedan reportar mÔs casos de corrupción. Mientras tanto, el viceministro García ha asegurado que se buscarÔ el resarcimiento económico a favor del Estado mediante medidas cautelares reales.

Este nuevo escÔndalo se suma a las críticas que ya pesaban sobre la gestión de la planta de biodiésel, que fue impulsada por el expresidente Luis Arce y que, según los denunciantes, no ha operado a plena capacidad. La falta de transparencia en la contratación y la rapidez con la que se realizaron los pagos han generado un profundo malestar en la opinión pública boliviana, que ve cómo los recursos destinados a la producción de biocombustibles terminan en manos de empresas privadas sin control.

La situación ha puesto en el punto de mira a la dirección de YPFB Refinación durante el gobierno de Arce, y se espera que la Fiscalía amplíe la investigación a otros funcionarios que participaron en la elaboración de informes técnicos y legales. Mientras tanto, el daño económico de 870 millones de bolivianos sigue sin recuperarse, y el Estado boliviano se enfrenta a un nuevo caso de corrupción que mancha la imagen de la industria de los biocombustibles en el país.

En definitiva, la denuncia del Viceministerio de Transparencia ha destapado una trama de corrupción en la planta de biodiésel de YPFB que ha costado al Estado mÔs de 870 millones de bolivianos. La modificación irregular del reglamento de garantías, la falta de control en los desembolsos y la posterior imposibilidad de ejecutar las garantías han dejado un agujero difícil de tapar. Con 14 personas denunciadas y dos detenidas, la justicia boliviana tendrÔ que determinar responsabilidades, mientras la ciudadanía exige que se recupere el dinero y se depuren las responsabilidades políticas.


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