Los aeropuertos del grupo holandés Schiphol, que incluyen Ámsterdam, Eindhoven, Rotterdam y Lelystad, se encuentran en una ambiciosa ruta hacia la sostenibilidad. Desde el 1 de enero de 2018, estos aeropuertos funcionan utilizando 100% de energías renovables, fruto de un acuerdo entre el conglomerado aeroportuario y la compañía energética Eneco. Este acuerdo marca un hito importante en la lucha contra el cambio climático, y en la apuesta por fuentes de energía limpias y sostenibles en los Países Bajos.
Según la agencia de noticias ANP, Schiphol firmó un pacto a largo plazo para alimentar sus instalaciones únicamente con energía renovable generada en el país. Con ello, los aeropuertos holandeses se han alineado con los objetivos europeos de reducción de emisiones, aprovechando en su mayoría energía eólica.
Aeropuertos y su consumo energético
El consumo energético de los cuatro aeropuertos se estima en unos 200 GWh al año, lo que es comparable al consumo anual de 60.000 hogares. Gracias al acuerdo con Eneco, se garantiza el suministro de energía renovable por un período de 15 años. En la fase inicial del acuerdo, la energía procede en parte de fuentes renovables ya existentes, pero desde 2020 toda la energía proviene exclusivamente de parques eólicos de nueva construcción en los Países Bajos.
Uno de los primeros parques eólicos en operar en este marco es el de Vianen, compuesto por tres turbinas Nordex N131, capaces de generar 3 MW cada una. Este parque se sumó a otros como los de Laaksche Vaart y Van Luna, logrando abastecer las necesidades de energía para los aeropuertos.
De hecho, la apuesta por la energía renovable en los aeropuertos ha sido un paso crucial para fomentar la inversión en nuevos parques eólicos. Según Jeroen de Haas, CEO de Eneco, la transición energética debe ser impulsada por el sector empresarial, que es uno de los mayores consumidores de energía en todo el mundo. Gracias a estos grandes acuerdos, se promueven más proyectos de energía limpia.
Energía eólica y el transporte ferroviario
El transporte no solo ha alcanzado la sostenibilidad en el ámbito aéreo. Los trenes en Holanda, desde el 1 de enero de 2017, también funcionan con 100% de energía eólica. Este logro fue fruto de un acuerdo entre la operadora NS (Nederlandse Spoorwegen) y Eneco. Aunque el objetivo inicial era alcanzar esta meta para 2018, se logró un año antes de lo previsto.
Todos los trenes ahora funcionan con la electricidad generada por parques eólicos distribuidos en Holanda, Bélgica, Finlandia y Suecia. Aunque gran parte de la energía es generada localmente, aproximadamente la mitad de la demanda es cubierta por energía importada, proveniente de turbinas eólicas extranjeras.
El consumo de energía del ferrocarril holandés alcanza los 1,2 TWh anuales, un volumen comparable al consumo total de la ciudad de Ámsterdam. Cada kilómetro recorrido por los trenes tiene su equivalente en energía generada por molinos de viento, donde una hora de operación de un aerogenerador produce suficiente energía para que los trenes cubran 200 kilómetros.
Proyectos a largo plazo y futuros parques eólicos
En el caso de los aeropuertos, el acuerdo con Eneco también contempla la construcción de nuevos parques eólicos. A partir de 2020, la electricidad que abastece los aeropuertos holandeses proviene exclusivamente de parques como los de Noordoostpolder y Luchterduinen. Para garantizar la sostenibilidad de la energía, el proyecto se ha centrado en certificar el origen mediante sistemas de trazabilidad energética, que aseguran que la electricidad proviene de fuentes limpias.
Aunque se ha destacado la energía eólica, Holanda colabora estrechamente con países vecinos para garantizar el suministro total de energía renovable. La asociación VIVENS, encargada del control de la sostenibilidad de las fuentes energéticas, exige que todo proveedor de energía que opere en Holanda demuestre con un certificado el uso de fuentes renovables.
Desde 2017, varios parques adicionales han sido construidos en los Países Bajos, tales como el primer parque de Kabeljauwbeek (15 MW) y otro de 50,4 MW en Slufterdam. Estas operaciones han permitido que la energía generada sea suficiente para abastecer no solo a los aeropuertos del país, sino también otros sectores importantes.
El impacto del acuerdo Schiphol-Eneco
El impacto de este acuerdo no se limita al abastecimiento energético. También ha abierto la puerta a nuevas oportunidades económicas para los Países Bajos, al fomentar la creación de más instalaciones eólicas y energías renovables. Con la aviación como uno de los sectores con mayor consumo energético, el uso de energía limpia contribuye a la reducción de emisiones de CO2.
El presidente del grupo Schiphol, Jos Nijhuis, ha resaltado que la clave no solo ha sido asegurar que la energía usada sea completamente sostenible, sino también que esta se genere a nivel local, beneficiando tanto a la industria como a las comunidades locales.
Sin duda, el compromiso con la transición energética en el sector aeroportuario se ha convertido en un ejemplo a seguir para otros grandes consumidores de energía en Europa. Con un enfoque en las renovables, los aeropuertos holandeses han demostrado cómo es posible combinar sostenibilidad y crecimiento económico.
El uso de energías renovables en los Países Bajos, tanto en los aeropuertos como en su red ferroviaria, ha permitido un avance significativo hacia la sostenibilidad. Este esfuerzo por reducir las emisiones y mejorar la eficiencia energética es solo el comienzo de una transformación mayor para el país.


