
El programa «Comprometidos con nuestros bosques», impulsado por Carrefour España y el Forest Stewardship Council (FSC), encara una nueva etapa en la que la prevención de incendios forestales pasa a ocupar el centro de la estrategia. Tras varios años volcado principalmente en la restauración de zonas arrasadas por el fuego, la iniciativa pone ahora el foco en actuar antes de que se produzca la emergencia.
Esta cuarta edición refuerza una alianza en la que participan empresas de gran consumo, entidades especializadas, clientes y socios del Club Carrefour, con el objetivo de avanzar hacia una gestión forestal mÔs responsable, proteger la biodiversidad y apoyar a los territorios rurales mÔs expuestos al riesgo de incendios. La campaña se enmarca en un contexto en el que España sigue encabezando los rankings europeos de superficie quemada.
Una alianza empresarial y social por los bosques
La nueva edición de Ā«Comprometidos con nuestros bosquesĀ» se ha presentado en un acto celebrado en Madrid que ha reunido a los mĆ”ximos responsables de Carrefour EspaƱa y FSC, junto a representantes de una decena de compaƱĆas del sector del gran consumo. El encuentro ha servido para detallar el giro del programa hacia la prevención y para subrayar la importancia de la colaboración pĆŗblico-privada en la protección del territorio.
En el evento han participado Elodie Perthuisot, directora ejecutiva de Carrefour EspaƱa; Roberto Rubio, presidente de FSC EspaƱa; Jorge Ybarra, director comercial de Carrefour EspaƱa, y Gonzalo Anguita, director de FSC EspaƱa. Junto a ellos han estado presentes portavoces de las empresas que se suman a esta edición: Mahou, LāOrĆ©al, El Encinar de Humienta, Mondelez EspaƱa, Diageo, Pernod Ricard, CVNE, Fundación Coca-Cola, Bel y Estar Asalvo.
Durante la presentación, Perthuisot recalcó que el proyecto nace de la convicción de que las empresas pueden y deben implicarse activamente en la mejora del entorno y del tejido social. La directiva agradeció el compromiso de FSC y de las compaƱĆas colaboradoras, a las que seƱaló como socios clave para que las iniciativas sobre el terreno tengan continuidad y escala.
Un mensaje muy repetido fue el reconocimiento al papel de los clientes y socios de El Club Carrefour, a quienes desde la compaƱĆa se considera āel corazónā del programa. Su participación en acciones de voluntariado y sus decisiones de compra, eligiendo productos de las marcas implicadas, se traducen en apoyo directo a los proyectos forestales, lo que otorga a la campaƱa una dimensión humana y cercana.
Por parte de FSC EspaƱa, Roberto Rubio insistió en que los bosques son una autĆ©ntica āinfraestructura vivaā que regula el clima, protege cuencas, acoge biodiversidad y sostiene economĆas rurales. Para Rubio, Ā«Comprometidos con nuestros bosquesĀ» ejemplifica cómo la responsabilidad social empresarial, cuando se articula con criterios tĆ©cnicos y verificación independiente, deja de ser un mero ejercicio de imagen para convertirse en una colaboración con impacto real sobre el territorio.
Del apagafuegos a la prevención activa de incendios
Uno de los cambios mÔs significativos de esta cuarta edición es el paso de un enfoque centrado en la reforestación posterior a los incendios a una estrategia basada en la prevención y la gestión activa del monte. El objetivo es reducir la intensidad y la extensión de los grandes incendios forestales, que en los últimos años han arrasado cientos de miles de hectÔreas en España.
Las cifras recientes, con mĆ”s de 400.000 hectĆ”reas quemadas en un solo aƱo y EspaƱa encabezando la superficie arrasada por el fuego en la Unión Europea, han reforzado la idea de que la extinción por sĆ sola no basta. SegĆŗn explicó Gonzalo Anguita, director de FSC EspaƱa, la mayorĆa de la superficie quemada se concentra en unos pocos grandes incendios, lo que evidencia que los dispositivos de extinción se ven desbordados cuando falta gestión previa del combustible vegetal.
El nuevo enfoque del programa se traduce en tres proyectos concretos en Galicia, Castilla y León y Castilla-La Mancha, donde se combinan medidas de manejo del territorio, prÔcticas silvopastorales y regeneración de suelos. En todos los casos, la idea es reactivar la gestión del monte, reducir la cantidad de biomasa acumulada y mejorar la capacidad de los ecosistemas para resistir el fuego y adaptarse al cambio climÔtico.
AdemĆ”s del impacto ambiental, las iniciativas persiguen reforzar la economĆa y el empleo en el medio rural, integrando a ganaderos, propietarios forestales, comunidades vecinales y otros actores locales. Se trata de pasar de un modelo de abandono del monte a otro en el que el territorio se cuida y produce servicios ambientales, generando al mismo tiempo oportunidades para las comunidades que viven en Ć©l.
Este giro hacia la prevención también responde a una evolución en la forma de entender la sostenibilidad dentro de las empresas participantes. Como se apuntó en la mesa redonda celebrada durante la jornada, la sostenibilidad ha dejado de ser un elemento puramente reputacional para integrarse en la estrategia de negocio, con proyectos que se traducen en acciones visibles sobre el terreno.
Los tres proyectos clave: Galicia, Palencia y Ciudad Real
La nueva edición de Ā«Comprometidos con nuestros bosquesĀ» se articula en torno a tres actuaciones que comparten la misma filosofĆa: gestionar el territorio para reducir el riesgo de incendios y, al mismo tiempo, conservar suelos, agua y biodiversidad. Cada proyecto responde a las particularidades de su zona, pero todos se apoyan en prĆ”cticas tradicionales adaptadas al contexto actual.
«Raño vivo»: sistema silvopastoral en Galicia
El proyecto «Raño vivo» se desarrollarÔ en el Monte Vecinal en Mano Común de Raño, en el municipio de Irixoa (A Coruña), sobre una superficie de 342 hectÔreas. La propuesta consiste en implantar un sistema silvopastoral innovador en el que el pastoreo controlado con cabras y caballos autóctonos se convierte en herramienta de gestión del combustible vegetal.
Mediante esta combinación de arbolado y ganado, se pretende reducir la continuidad del matorral y, con ello, la probabilidad de que un incendio se propague con rapidez e intensidad. Al mismo tiempo, el proyecto persigue conservar hÔbitats de interés comunitario, en particular los robledales atlÔnticos, y contribuir a la preservación de razas autóctonas gallegas adaptadas al entorno.
La iniciativa también tiene una dimensión social importante, ya que los montes vecinales en mano común son una figura tradicional de propiedad colectiva muy arraigada en Galicia. Involucrar a las comunidades vecinales en la gestión activa del territorio permite reforzar la gobernanza local y asegurar la continuidad de las prÔcticas de aprovechamiento sostenible.
Restauración silvopastoral en Brañosera (Palencia)
El segundo proyecto, denominado «Restauración silvopastoral en Brañosera», se llevarÔ a cabo en Palencia sobre una superficie de 20,64 hectÔreas. Su objetivo principal es recuperar las tradicionales brañas o pastizales de alta montaña, configurando un paisaje en mosaico que alterne zonas de pasto y masas forestales, lo que dificulta la propagación del fuego.
Este paisaje en mosaico actĆŗa como barrera natural frente a los grandes incendios, al fragmentar la continuidad del combustible y facilitar las labores de extinción en caso de que se produzca un foco. AdemĆ”s, el proyecto busca preservar el patrimonio arqueológico de la zona, donde se encuentra un yacimiento mesolĆtico con restos de mĆ”s de cinco mil aƱos de antigüedad.
La actuación en BraƱosera tambiĆ©n prioriza la provisión de servicios ecosistĆ©micos clave, como la regulación de los recursos hĆdricos, el almacenamiento de carbono en el suelo y la recuperación de la biodiversidad ligada a los pastizales de alta montaƱa. Estos espacios no sólo sirven como cortafuegos naturales, sino que albergan una flora y fauna muy especĆfica que depende de la continuidad del pastoreo.
Al recuperar estas prĆ”cticas, se busca dar estabilidad a la ganaderĆa extensiva de la zona, que históricamente ha sido una aliada en la prevención de incendios. La ganaderĆa extensiva mantiene la vegetación a raya, evita la acumulación de biomasa y ayuda a fijar población en Ć”reas rurales donde el abandono agrava el riesgo de fuego.
«Regenera Alcudia»: suelos vivos en el Valle de Alcudia
La tercera iniciativa, «Regenera Alcudia», se pone en marcha en las dehesas del Valle de Alcudia, en la provincia de Ciudad Real. En este caso, el proyecto se centra en 200 hectÔreas donde se aplicarÔ una gestión adaptativa del pastoreo para revertir la degradación silenciosa del suelo, uno de los problemas menos visibles pero mÔs determinantes a medio y largo plazo.
La estrategia pasa por mejorar la estructura y la actividad biológica del suelo mediante prĆ”cticas de manejo que protejan la cubierta vegetal, favorezcan la regeneración de pastos y reduzcan la erosión. Un suelo sano retiene mejor el agua, almacena mĆ”s carbono y soporta mejor el estrĆ©s provocado por sequĆas e incendios, lo que incrementa la resiliencia climĆ”tica de la dehesa.
En este contexto, la ganaderĆa extensiva vuelve a aparecer como aliada. Voces como la de El Encinar de Humienta, firma cĆ”rnica especializada en vacuno, subrayan que los rebaƱos manejados de forma adecuada funcionan como ābomberos naturalesā, ya que al pastar reducen la carga de combustible que podrĆa alimentar un gran incendio si el monte se abandona.
El papel del sector privado y de los consumidores
MĆ”s allĆ” de los aspectos tĆ©cnicos, la jornada de presentación del programa sirvió para visibilizar la contribución de las empresas colaboradoras y el papel que juega el consumo en el impulso de estos proyectos. Representantes de Mahou San Miguel, LāOrĆ©al, Fundación Coca-Cola, CVNE, El Encinar de Humienta y otras compaƱĆas coincidieron en que la sostenibilidad se ha integrado ya en la estrategia corporativa, dejando de ser un mero aƱadido comunicativo.
Desde la Fundación Coca-Cola se destacó el valor de lo que calificaron como un ātriĆ”nguloā entre empresas, consumidores y entidades expertas, capaz de bajar a tierra los grandes compromisos climĆ”ticos y traducirlos en acciones especĆficas sobre el territorio. Este enfoque pretende evitar que las iniciativas se queden en declaraciones de intenciones, apostando por proyectos con resultados medibles.
Otras compaƱĆas, como la bodega CVNE, pusieron de relieve su trabajo para reducir la huella de carbono e impulsar la viticultura regenerativa, alineando sus propias estrategias de negocio con los principios que inspiran Ā«Comprometidos con nuestros bosquesĀ». En el caso de esta empresa familiar con larga trayectoria, se insistió en la importancia de pensar en el legado que se deja a las generaciones futuras.
El programa combina financiación privada con un sistema de verificación independiente proporcionado por FSC, que garantiza que las inversiones generan beneficios ambientales y sociales cuantificables. Este marco pretende aportar transparencia y credibilidad, en un contexto en el que el riesgo de confundir compromiso real con simple marketing verde preocupa cada vez mĆ”s a la ciudadanĆa.
Al mismo tiempo, los consumidores participan a travĆ©s del Club Carrefour y de la elección de productos de las marcas implicadas, lo que acaba canalizando recursos hacia las actuaciones en campo. De este modo, la decisión cotidiana de compra se vincula con la conservación de bosques, dehesas y paisajes de alta montaƱa, generando un cĆrculo de corresponsabilidad entre quienes producen, distribuyen y consumen.
Con la cuarta edición de Ā«Comprometidos con nuestros bosquesĀ», Carrefour EspaƱa y FSC, junto con una red creciente de empresas y clientes, apuestan por un modelo en el que la prevención de incendios, la gestión forestal responsable y la recuperación de suelos se abordan de forma conjunta. Los proyectos en Galicia, Palencia y Ciudad Real muestran que es posible combinar prĆ”cticas tradicionales como el pastoreo extensivo con criterios tĆ©cnicos actuales, generando beneficios para el medio ambiente, la economĆa rural y la seguridad frente al fuego.


