La Central Hidroeléctrica de Arenós, también conocida como Arenoso, avanza en su construcción junto al embalse del mismo nombre, en el término municipal de Montanejos (Castellón). Se trata de una nueva mini hidroeléctrica que se integra en el sistema hidráulico ya existente y que aspira a convertirse en una pieza relevante dentro del mix renovable de la Comunitat Valenciana.
Con una potencia instalada de 5,77 MW y una producción anual prevista de 15,8 GWh, este activo se plantea como un ejemplo de aprovechamiento del caudal turbinable disponible en la presa de Arenoso, apostando por una generación eléctrica de proximidad, sin emisiones directas en operación y con un impacto ambiental acotado al reutilizar infraestructuras hidráulicas ya construidas.
Ubicación de la central y características principales del proyecto
El proyecto se desarrolla a los pies de la presa del embalse de Arenoso, en Montanejos, en el interior de la provincia de Castellón. Esta ubicación permite utilizar el salto hidráulico disponible y el caudal regulado del embalse para generar electricidad, encajando la actuación en un entorno donde ya existe una infraestructura hidráulica consolidada.
La planta se ha diseñado como una mini central hidroeléctrica de 5,77 MW, una escala que facilita su integración en el territorio y en la red eléctrica local. La potencia instalada, unida al régimen de explotación previsto, se traduce en una producción estimada de 15,8 GWh al año, lo que equivale aproximadamente al consumo eléctrico de unos 4.800 hogares del entorno, de acuerdo con las cifras manejadas por la promotora.
Esta generación renovable se considera gest ionable dentro de las posibilidades de la hidráulica, ya que la operación se apoya en el agua almacenada en el embalse y en la regulación del caudal. La central está concebida para maximizar el rendimiento energético del recurso, reduciendo pérdidas y priorizando un uso eficiente del agua compatible con otros usos del embalse.
La iniciativa contempla una inversión aproximada de 7,3 millones de euros, con un horizonte de explotación de alrededor de 40 años. A lo largo de esa vida útil, la instalación aspira a reforzar la seguridad de suministro en la zona y aportar energía renovable de proximidad al sistema eléctrico de la Comunitat Valenciana.
Estado de las obras y próximos hitos constructivos

Las obras de la Central Hidroeléctrica de Arenós arrancaron en octubre de 2025 y, según la información trasladada por la compañía, se desarrollan conforme al calendario previsto. En esta fase inicial se han completado los trabajos de movimiento de tierras y acondicionamiento del emplazamiento, lo que deja preparado el terreno para abordar los elementos constructivos más relevantes.
Tras esta primera etapa, el proyecto entra en una fase clave de obra civil. En los próximos meses está previsto ejecutar las infraestructuras principales de la central: canalizaciones, estructuras de toma y restitución, edificio de la casa de máquinas y otros elementos auxiliares necesarios para encajar el conjunto de equipos en el entorno del embalse.
Una vez consolidadas estas infraestructuras, se pasará a la instalación de la parte electromecánica, donde destacan las turbinas y los generadores, así como los cuadros eléctricos, transformadores, sistemas de control y protecciones. Estos componentes serán determinantes para garantizar el rendimiento de la central y la correcta integración con la red eléctrica.
Superada la fase de montaje, la actuación afrontará el periodo de pruebas y puesta en marcha. En este tramo final se verificarán parámetros como la respuesta de las turbinas a distintas condiciones de caudal, la calidad de la energía vertida a la red y el comportamiento de los sistemas de automatización y seguridad, de modo que la planta pueda entrar en operación comercial con todas las garantías.
Durante todo el proceso, la compañía subraya el objetivo de respetar las condiciones ambientales y de seguridad, teniendo en cuenta que el emplazamiento se integra en un entorno natural de alto valor turístico y paisajístico en el interior de Castellón.
Promotores del proyecto y reparto de funciones
La Central Hidroeléctrica de Arenós está impulsada por una Unión Temporal de Empresas (UTE) formada al 50% por Cuerva y Vielca. Cada socio desempeña un rol específico dentro del ciclo de vida del proyecto, lo que permite combinar capacidades técnicas y experiencia en distintas etapas.
Según los datos facilitados, Vielca asume el diseño, la dirección de obra y la puesta en marcha de la central. Esto incluye el desarrollo de la ingeniería de detalle, la supervisión técnica durante la construcción y la coordinación de las pruebas previas a la entrada en servicio.
Por su parte, Cuerva ejerce como especialista en construcción y suministro, responsabilizándose de la ejecución material de la obra, la selección y provisión de equipos electromecánicos y la integración de la parte eléctrica y de control. La compañía aporta una visión integral del ciclo de vida del activo hidroeléctrico, desde la fase de proyecto hasta la operación y el mantenimiento a largo plazo.
En el marco de esta iniciativa, Samuel Guarnido, responsable de obra del proyecto en Cuerva, ha destacado el papel que pueden desempeñar estas instalaciones en la actualidad. A su juicio, las minicentrales hidroeléctricas, que en su día fueron fundamentales para la electrificación de las zonas rurales, vuelven a cobrar fuerza como elementos que aportan generación renovable gestionable, estabilidad del sistema y un uso responsable de recursos hídricos ya disponibles.
Este enfoque se alinea con la apuesta de la UTE promotora por adaptar una tecnología histórica a las exigencias actuales de eficiencia, sostenibilidad y digitalización, integrando soluciones modernas de monitorización y control para optimizar la operación diaria de la planta.
Impacto energético y aportación a la transición renovable
La contribución de Arenós al sistema eléctrico se articula principalmente a través de su producción estimada de 15,8 GWh anuales. Esta energía, al ser de origen renovable y generarse en un punto cercano a los centros de consumo, favorece la reducción de pérdidas en la red y el refuerzo de la generación distribuida en el interior de la Comunitat Valenciana.
El volumen de energía que se prevé producir cada año se equipara al consumo medio de unos 4.800 hogares. Aunque se trata de una cifra orientativa, sirve para ilustrar la capacidad de la instalación para cubrir una parte relevante de la demanda residencial de la zona, contribuyendo a un suministro más estable y con menor huella de carbono.
Desde la óptica medioambiental, la central se apoya en infraestructuras hidráulicas ya existentes, lo que ayuda a limitar la afección al entorno en comparación con proyectos que requieren nuevas presas o grandes obras de regulación. La operación de la planta se plantea con cero emisiones directas, al tratarse de un aprovechamiento puramente hidráulico sin combustibles fósiles asociados.
La inversión, cifrada en torno a 7,3 millones de euros, se acompasa con un periodo de explotación previsto de 40 años. A lo largo de ese tiempo, el objetivo es que la central contribuya a reforzar la seguridad energética regional, modulando la producción en función de la disponibilidad de caudal y las necesidades del sistema, siempre dentro de los condicionantes hidrológicos y ambientales establecidos.
En el conjunto del sistema eléctrico español y europeo, proyectos de esta naturaleza encajan en la estrategia de incrementar la cuota de generación renovable firm e y gestionable, complementando tecnologías como la eólica y la fotovoltaica, más sujetas a la variabilidad del recurso. La hidráulica, en este sentido, continúa siendo una herramienta clave para facilitar la integración de otras renovables en el mix energético.
La energía hidráulica como eje estratégico para Cuerva
La puesta en marcha de Arenós se enmarca en una trayectoria de más de 85 años de Cuerva vinculada a la energía hidráulica. La compañía ha desarrollado y gestionado diferentes centrales hidroeléctricas en España y Latinoamérica, consolidando un perfil especializado en esta tecnología a lo largo de décadas.
Según la información difundida por la empresa, con la incorporación de la Central Hidroeléctrica de Arenós al resto de activos en operación, construcción y desarrollo, Cuerva pasa a gestionar un total de nueve centrales hidroeléctricas repartidas entre ambos lados del Atlántico. Este posicionamiento refuerza su papel como uno de los actores especializados en hidráulica dentro del ámbito iberoamericano.
Más allá de la hidráulica, la compañía mantiene una cartera diversificada de proyectos renovables. En cifras globales, Cuerva declara más de 1.750 MW de generación renovable en desarrollo y en torno a 160 MW ya desarrollados, con presencia en tecnologías como la eólica y la solar fotovoltaica, además de la propia hidroeléctrica.
Esta combinación de proyectos busca crear un portafolio equilibrado que aproveche las fortalezas de cada tecnología: la gestionabilidad de la hidráulica, la competitividad de la fotovoltaica y el aporte masivo de energía de la eólica. Arenós se integra en esta estrategia como un activo de tamaño medio, orientado a aportar cercanía al territorio y estabilidad al sistema.
La compañía subraya asimismo su apuesta por la digitalización y la operación avanzada de redes y activos, lo que permite monitorizar en tiempo real la producción, anticipar incidencias y optimizar el mantenimiento. En el caso de la Central Hidroeléctrica de Arenós, este enfoque se traducirá en una explotación más eficiente del recurso hídrico y en una mejor integración de la planta en el conjunto de la red.
Con la Central Hidroeléctrica de Arenós, Montanejos y su entorno incorporan una infraestructura renovable ligada al embalse de Arenoso que busca aprovechar con mayor eficiencia el recurso del agua, reforzar la seguridad de suministro y encajar en la estrategia de transición energética de la Comunitat Valenciana y de España. El avance de las obras, el papel de la UTE Cuerva-Vielca y la apuesta por una hidráulica modernizada sitúan este proyecto como un ejemplo de cómo la tecnología hidroeléctrica tradicional sigue encontrando hueco en el actual contexto europeo de descarbonización.
