Centenares de vecinos del Alfoz se movilizan con Stop Biogás en Villardondiego

  • Más de doscientas personas se concentran en Villardondiego contra la macroplanta de biometano y otros proyectos de biogás en el Alfoz de Toro.
  • La plataforma Stop Biogás Villardondiego-Pozoantiguo, ahora asociación "Defendiendo lo vacío", denuncia el impacto ambiental, social y económico de las instalaciones.
  • El proyecto de Villardondiego prevé tratar cerca de 200.000 toneladas anuales de residuos, con un intenso tráfico de camiones y riesgo para aguas, aire y tierras.
  • Los colectivos reclaman transparencia institucional, evaluación conjunta de proyectos y más participación vecinal en las decisiones sobre el territorio.

Movilización contra macroplantas de biogás en Villardondiego

La oposición vecinal a las macroplantas de biogás en el entorno de Villardondiego y el Alfoz de Toro ha dado un nuevo paso adelante con una multitudinaria concentración en la Plaza Mayor del municipio. Decenas de pancartas, consignas y alegaciones por escrito han puesto voz al malestar de una comarca que teme perder calidad de vida y oportunidades de desarrollo si salen adelante estos proyectos industriales.

Detrás de la movilización se encuentra la plataforma Stop Biogás Villardondiego-Pozoantiguo, convertida recientemente en la asociación «Defendiendo lo vacío». Sus integrantes aseguran que no se oponen a las energías renovables en general, pero sí a un modelo de macroinstalaciones de biometano que, a su juicio, desborda la capacidad del territorio y genera impactos que no se están explicando de forma clara a la población.

Una concentración masiva en la Plaza Mayor de Villardondiego

En el último domingo, la Plaza Mayor de Villardondiego se llenó con más de doscientas personas, e incluso algunas fuentes elevan la cifra por encima de los trescientos asistentes. Vecinos de Villardondiego, Pozoantiguo, Toro, Morales de Toro, Villavendimio, Villalonso, Matilla la Seca, Tiedra y otras localidades del Alfoz acudieron al llamamiento de la asociación.

La cita se celebró en el mismo municipio donde se proyecta una macroplanta de biometano con el visto bueno inicial de su Ayuntamiento. Según la plataforma, han solicitado en varias ocasiones una reunión con el alcalde, Sergio del Teso Pérez, pero aseguran que no han obtenido respuesta, algo que ha incrementado la sensación de falta de diálogo.

Durante la concentración se leyó un manifiesto detallado contra la planta prevista en Villardondiego y contra otros proyectos similares en la comarca, como el de Toro o el que se estudia en Morales de Toro. Además, se recogieron más de doscientas cincuenta alegaciones dirigidas a la administración autonómica para pedir que no se autoricen estas instalaciones.

Al acto acudieron también representantes institucionales y de colectivos ciudadanos: concejales del Ayuntamiento de Toro, ediles del equipo de Gobierno de Villavendimio y miembros de plataformas como «Zamora en Pie». Su presencia fue interpretada como un respaldo político y social a las reivindicaciones vecinales del territorio, similar a la amplia protesta en Colmenar Viejo.

El proyecto de Villardondiego: dimensiones y principales dudas

Uno de los puntos que más inquietud genera es la envergadura de la planta de biometano planteada en Villardondiego. Según los documentos difundidos por la asociación, el proyecto prevé procesar cerca de 200.000 toneladas anuales de residuos de diversa procedencia, de las cuales unas 92.000 serían purines y alrededor de 45.000 estiércol de vacuno, además de otros residuos considerados más problemáticos.

Para la plataforma Stop Biogás Villardondiego-Pozoantiguo, estas cantidades no encajan con un modelo de economía circular y de proximidad, ya que la zona no genera por sí sola un volumen tan elevado de materia orgánica. A su juicio, la instalación implicaría un «efecto llamada» que favorecería la expansión de grandes explotaciones de ganadería industrial con el objetivo de producir más estiércol y purines que alimentarían la macroplanta, lo que ya ha generado movilizaciones en Lorca.

Otro aspecto subrayado por los opositores es la proximidad de la planta a los núcleos de población. El complejo se situaría a menos de tres kilómetros de Villardondiego y a escasa distancia de Pozoantiguo, con Toro a menos de cinco kilómetros. Temen que los vientos dominantes, habitualmente de oeste a este, arrastren los olores y posibles partículas contaminantes hacia municipios como Villalonso, Matilla la Seca, Tiedra, Morales de Toro, Villavendimio o el propio Toro.

La asociación recuerda, además, que la sociedad promotora del proyecto, Biorig Energy Villardondiego – Zamora, S.L., cuenta con un capital social de 3.000 euros, lo que para los vecinos no ofrece garantías suficientes a la hora de afrontar hipotéticos daños medioambientales, filtraciones o reparaciones de infraestructuras en caso de incidente o futura clausura de la planta.

También se ha puesto el foco en el tráfico de camiones necesario para abastecer la instalación. El proyecto contemplaría la circulación de en torno a 65 vehículos pesados diarios durante 16 horas al día, todos los días laborables del año. Según los opositores, este flujo afectaría de lleno a las carreteras comarcales, en especial a la ZA-713 entre Toro y Castronuevo, muy utilizada por los habitantes de la zona, con el consiguiente aumento de ruidos, olores y riesgo de deterioro de caminos rurales.

Riesgos ambientales: agua, aire y suelos agrícolas

El manifiesto leído en la concentración pone especial énfasis en los riesgos sobre el agua y el suelo agrícola. El terreno donde se pretende ubicar la planta linda con el arroyo Adalia, un cauce que, según la asociación, podría verse comprometido por la invasión de sus zonas de servidumbre y policía, de cinco y cien metros respectivamente a ambos lados del arroyo.

Los convocantes señalan que no consta una autorización explícita de la Confederación Hidrográfica del Duero sobre esta cuestión, y alertan de que el Adalia sufre crecidas con relativa facilidad, algo que podría intensificarse por episodios meteorológicos extremos. Temen que una avenida de agua alcance directamente las instalaciones, arrastrando lixiviados u otros compuestos hacia las tierras colindantes, la vega del arroyo e incluso el cercano río Duero.

A estos factores se suma la gestión de las enormes cantidades de digestato y lodos generados en el proceso, una cuestión que han puesto en duda sanidad y colectivos vecinales. Los vecinos temen que el vertido de estos subproductos sobre terrenos agrícolas tenga consecuencias irreversibles para la fertilidad de las tierras y para las aguas subterráneas, especialmente en un área que ya se considera vulnerable a la contaminación por nitratos procedentes de la agricultura y la ganadería intensiva.

En materia de calidad del aire, la plataforma insiste en que las emisiones y los olores podrían afectar gravemente al entorno, no solo en las proximidades de la planta sino en un radio amplio de municipios, debido a los vientos dominantes. Se alude a posibles molestias constantes por hedores, partículas en suspensión y ruido asociado tanto a la actividad industrial como al tráfico diario de camiones pesados.

Los colectivos críticos argumentan que, pese a que el proyecto incorpora referencias a controles y medidas ambientales, no se garantiza de forma expresa un principio de precaución sólido que contemple los riesgos intrínsecos de la producción de biometano. Reclaman que se extremen los sistemas de vigilancia, inspección y seguridad antes de otorgar cualquier permiso definitivo.

Impacto social, económico y demográfico en la comarca

Más allá de la cuestión ambiental, Stop Biogás Villardondiego-Pozoantiguo y la asociación «Defendiendo lo vacío» advierten de un impacto profundo sobre la vida cotidiana y la economía local. En su manifiesto remarcan que la planta apenas crearía dos o tres empleos directos, mientras que podría poner en riesgo decenas de puestos vinculados a proyectos agrarios, vitivinícolas y de economía verde que se desarrollan en la zona.

Los asistentes a la concentración insistieron en que la devaluación de viviendas, fincas y explotaciones agrarias sería un efecto casi inmediato si la macroplanta se instala. En un entorno donde el vino y otros cultivos son claves para la identidad y el tejido productivo, se teme que la imagen de un territorio asociado a olores persistentes, posibles emisiones y camiones continuos desincentive nuevas inversiones y proyectos de vida a medio y largo plazo.

La asociación también hizo hincapié en el envejecimiento de la población en Villardondiego y el resto del Alfoz de Toro. Denuncian que el proyecto no incluye medidas específicas para proteger a las personas mayores, que constituyen la mayoría demográfica, frente a los riesgos de ruidos, olores y contaminantes atmosféricos, especialmente problemáticos para quienes padecen enfermedades crónicas.

En el plano demográfico, los portavoces de la movilización sostienen que allí donde se han instalado macroplantas de biogás similares se ha detectado pérdida de habitantes, bien por rechazo a convivir con estas infraestructuras o por el deterioro de oportunidades en sectores tradicionales. Temen que esta dinámica pueda agudizar la despoblación en una comarca ya afectada por la marcha de jóvenes y familias.

En conjunto, los opositores resumen la situación como un riesgo para el futuro del territorio: consideran que se compromete el desarrollo de un modelo rural basado en la calidad de los productos, el paisaje y la tranquilidad, a cambio de un proyecto que, a su entender, ofrece pocas garantías de retorno social.

Transparencia, participación y contexto europeo del biogás

Uno de los mensajes recurrentes durante la concentración fue la queja por la falta de transparencia institucional. La plataforma critica que los proyectos se estén tramitando con dificultades para acceder a la documentación completa, especialmente a través de las sedes electrónicas. Señalan que muchos archivos públicos no se pueden descargar con facilidad, lo que excluye de facto a quienes tienen una brecha digital, sobre todo personas de edad avanzada.

En este punto, se pidió a las administraciones que faciliten la información de manera clara y accesible, tanto en soporte digital como en papel, y que se amplíen los plazos y las vías para formular alegaciones. Según la asociación, los vecinos se sienten privados de participar en decisiones que afectan de forma directa a su futuro, al entender que no disponen de todos los datos necesarios para valorar el alcance de estos proyectos.

El movimiento Stop Biogás Villardondiego-Pozoantiguo también enmarca su protesta en un contexto europeo de fuerte expansión de las plantas de biogás. Citan previsiones según las cuales, de aquí a 2050, se podrían instalar más de dos millares de macroplantas en España, lo que supone una media superior a medio centenar por provincia, lo que refleja el auge del biogás en España.

Desde la asociación subrayan que no se trata de un rechazo aislado, sino de una preocupación compartida en numerosos territorios de España y de Europa donde se debaten los límites de la ganadería intensiva, la gestión de residuos y el papel del biogás en la transición energética. Reivindican la necesidad de valorar alternativas de menor escala, más vinculadas al propio territorio y con una integración consensuada con la población.

Al mismo tiempo, reclaman que las evaluaciones de impacto ambiental no se hagan de forma fragmentada. En el caso del proyecto de Toro, por ejemplo, la asociación sostiene que debería analizarse de manera conjunta con la planta prevista en Villardondiego y con otras iniciativas similares, para tener en cuenta los efectos acumulados sobre la calidad del aire, el agua, los suelos y el paisaje del conjunto del Alfoz.

Coordinación ciudadana y próximos pasos del movimiento Stop Biogás

Durante el acto en Villardondiego, los portavoces de la asociación animaron a los asistentes a mantener la movilización en el tiempo. Entre las acciones propuestas se encuentran seguir informando a los vecinos puerta a puerta, colocar pancartas en balcones y fachadas, y asistir a las futuras concentraciones que ya se preparan en Toro, en la ciudad de Zamora y en otros puntos donde sea necesario.

La asociación «Defendiendo lo vacío» invitó a la ciudadanía a colaborar en la medida de sus posibilidades, ya sea mediante aportaciones para sufragar material informativo, la adquisición de pancartas o la participación activa en reuniones y asambleas. Recalcaron que el apoyo social amplio es clave para que las administraciones perciban el alcance del rechazo a las macroplantas de biogás en la comarca.

Una de las herramientas que se está utilizando es la recogida masiva de firmas y alegaciones. En la concentración de Villardondiego ya se presentaron centenares de escritos contra la planta proyectada en Toro ante la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, y la intención es seguir ampliando este número con nuevas campañas en pueblos del entorno.

Los portavoces insistieron en la necesidad de articular una respuesta conjunta entre localidades vecinas. El mensaje de «Aquí todos somos una piña» se repitió en varias ocasiones, subrayando que Toro apoyó en su momento las reivindicaciones de Villardondiego y, ahora, Villardondiego quiere respaldar a Toro y al resto de pueblos afectados por los distintos proyectos de biogás que planean sobre el Alfoz.

Para muchos de los presentes, lo que está en juego va más allá del rechazo a una instalación concreta: se trata de definir el modelo de desarrollo para la comarca en las próximas décadas. En ese debate, la asociación pide que la ciudadanía tenga un papel central a la hora de decidir qué tipo de proyectos son bienvenidos y cuáles no encajan con la realidad social, económica y ambiental del territorio.

Con la Plaza Mayor de Villardondiego como escenario y la consigna de «Villardondiego y Alfoz de Toro libres de macroplantas» muy presente, la movilización contra el proyecto de biogás ha puesto de relieve el choque entre los planes de expansión de estas infraestructuras y las expectativas de los habitantes de la comarca. Mientras las administraciones estudian las autorizaciones ambientales y las empresas promotoras defienden las virtudes del biometano, los vecinos organizados en Stop Biogás Villardondiego-Pozoantiguo y «Defendiendo lo vacío» han dejado claro que seguirán recurriendo a alegaciones, pancartas y concentraciones para reclamar que su territorio y su modo de vida sean tenidos en cuenta en cualquier decisión futura.

manifestación nacional 'Stop Biogás'
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