La cementera mexicana Cemex ha dado un paso más en su hoja de ruta climática al consolidar su apuesta por WtEnergy, una startup española especializada en transformar residuos y biomasa en energía limpia. A través de su división de capital riesgo corporativo, Cemex Ventures, la compañía refuerza una relación que se ha convertido en uno de los ejemplos más visibles de cómo la industria pesada está cambiando su forma de consumir energía.
Esta operación se enmarca en una serie de inversiones y proyectos europeos que combinan financiación privada y fondos comunitarios para impulsar tecnologías de waste-to-energy en plantas cementeras, con foco en España. La colaboración con WtEnergy permite a Cemex avanzar en su estrategia de economía circular, sustituyendo combustibles fósiles por gas de síntesis y otros vectores energéticos obtenidos a partir de residuos que antes acababan en vertedero o incineradora.
Cemex apuesta por WtEnergy como palanca de descarbonización
La relación entre Cemex Ventures y WtEnergy no es nueva, pero en los últimos meses ha ganado una dimensión claramente estratégica. La unidad de capital riesgo de la cementera ha comunicado nuevas inyecciones de capital en la compañía española, tras una primera entrada en su accionariado y la posterior participación en una ronda de financiación de 10 millones de euros liderada por SC Net Zero Ventures, el fondo de climate tech de Suma Capital, en la que también tomó parte Shell Ventures.
Con estas operaciones, Cemex no solo obtiene participación en una cleantech con fuerte potencial de crecimiento, sino que asegura el acceso prioritario a una tecnología de gasificación avanzada que encaja de lleno con sus planes de reducción de emisiones. Desde la compañía subrayan que este tipo de soluciones es esencial para la descarbonización del sector de la construcción, uno de los más exigidos por reguladores y mercados en Europa.
Según ha explicado en varias ocasiones Alfredo Carrato, gestor de inversiones en Cemex Ventures, WtEnergy representa el tipo de proyecto que la cementera quiere apoyar: startups que, más allá del discurso, ofrecen resultados medibles en términos de reducción de CO₂ y de aprovechamiento eficiente de residuos.
Esta apuesta se inscribe en el programa corporativo “Futuro en Acción”, con el que Cemex busca alcanzar emisiones netas cero en su cadena de valor en las próximas décadas y, de forma intermedia, aumentar de forma significativa la sustitución de combustibles fósiles en sus hornos de clínker y cemento.

Cómo funciona la tecnología de WtEnergy
WtEnergy, registrada como Waste to Energy Advanced Solutions, ha desarrollado un sistema de gasificación modular capaz de transformar residuos sólidos no reciclables, biomasa y otros residuos industriales en un gas de síntesis renovable (syngas) con baja huella de carbono. Este syngas puede utilizarse directamente como combustible en procesos industriales o refinarse en biometano, hidrógeno limpio y distintos bioproductos.
Las plantas de WtEnergy, con capacidades escalables que se mueven en el rango de 5 a 50 MW, están pensadas para integrarse dentro de las instalaciones industriales, de modo que el combustible renovable se genera in situ. Esto reduce gastos logísticos, evita el envío de residuos a vertedero y permite a los clientes disponer de una fuente energética más estable en precio que el carbón o el gas natural.
El núcleo del proceso consiste en someter los residuos a condiciones controladas de temperatura y oxígeno para producir un gas rico en hidrógeno y monóxido de carbono, que posteriormente se limpia y acondiciona para su uso en hornos y calderas. Frente a la incineración convencional, la gasificación ofrece un mayor control del proceso, un mejor aprovechamiento energético y menores emisiones de contaminantes locales.
La industria cementera es uno de los campos donde esta tecnología tiene más recorrido, pero no el único. Sectores como el papelero, químico, cerámico o de rendering también figuran entre los mercados prioritarios de WtEnergy, todos ellos con un consumo intensivo de energía y una generación significativa de residuos difíciles de valorizar por vías tradicionales.
Proyectos clave en España: Alicante y Alcanar como laboratorios vivos
España se ha convertido en el principal campo de pruebas de la alianza entre Cemex y WtEnergy. La Comisión Europea ha respaldado la implantación de esta tecnología con una subvención de 4,4 millones de euros procedente del Fondo de Innovación de la Unión Europea, destinada a impulsar la conversión de residuos en combustibles en una planta cementera de Cemex en Alicante, que Bruselas ha calificado como «primera en su género» para la industria del cemento en Europa.
En paralelo, WtEnergy coordina el proyecto HYELD (también citado como HYIELD) dentro del programa Horizonte Europa, desplegado en la planta de Cemex en Alcanar (Cataluña). Este proyecto cuenta con un presupuesto de 10 millones de euros y está enfocado en la producción de hidrógeno limpio de alta pureza a partir de biorresiduos, un vector energético que gana peso en las estrategias de descarbonización industrial y de movilidad.
En estas instalaciones españolas se están validando en condiciones reales aspectos como la fiabilidad operativa de las plantas, la compatibilidad del syngas con los hornos de clínker existentes, la estabilidad del suministro a partir de flujos de residuos locales y el impacto en las emisiones globales de la planta. Son, en la práctica, demostradores que servirán de referencia para futuras réplicas en otras factorías de la compañía, tanto en Europa como en Latinoamérica.
Este tipo de proyectos financiados por la Unión Europea suelen exigir objetivos concretos de reducción de emisiones, plazos claros de ejecución y métricas verificables, lo que fuerza a las empresas participantes a ir más allá de los anuncios y a demostrar que la tecnología funciona a escala industrial.

Una pieza clave de la hoja de ruta climática de Cemex
La apuesta por WtEnergy se integra en una estrategia más amplia de Cemex para transformar su modelo energético y productivo. A través del programa Futuro en Acción, la cementera se ha marcado metas exigentes de reducción de emisiones de CO₂, con la vista puesta en elevar en torno a 20 puntos porcentuales la tasa de sustitución de combustibles fósiles en sus hornos en esta década.
En la práctica, esto significa reemplazar progresivamente fuentes como el carbón o el coque de petróleo por combustibles alternativos, entre ellos el syngas renovable producido por WtEnergy, residuos derivados de otras industrias y biomasa. La combinación de estas palancas pretende reducir tanto las emisiones directas como la exposición de la empresa a la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles.
La producción de cemento es responsable de alrededor del 8% de las emisiones globales de CO₂, debido tanto al proceso químico de calcinación como al uso intensivo de energía a muy alta temperatura. Mientras que la primera fuente requiere soluciones como la captura de carbono o el desarrollo de nuevos tipos de clínker, la segunda puede abordarse con más rapidez mediante nuevos combustibles bajos en carbono, precisamente el terreno donde encaja la tecnología de WtEnergy.
Para Cemex, la adopción de estas soluciones también tiene una lectura competitiva. A medida que las regulaciones europeas en materia de emisiones se endurecen y el coste de los derechos de CO₂ aumenta, disponer de un mix energético más limpio y estable puede marcar diferencias importantes en costes operativos frente a otras compañías del sector menos avanzadas en su transición.
Cemex Ventures y el auge del Corporate Venture Capital verde
El papel de Cemex Ventures como catalizador de esta transformación va más allá del caso concreto de WtEnergy. La unidad de capital riesgo corporativo gestiona un portafolio de más de una veintena de startups centradas en economía circular, tecnologías de construcción sostenible, energía limpia y eficiencia en obra y logística, con presencia destacada en Europa y Latinoamérica.
Su funcionamiento responde al modelo de Corporate Venture Capital (CVC), en el que una gran empresa invierte en startups alineadas con sus retos estratégicos. En este esquema, las jóvenes empresas obtienen capital paciente, validación industrial y acceso a mercado, mientras que la corporación incorpora innovación de forma más ágil de lo que podría desarrollarla internamente.
En el caso de WtEnergy, Cemex actúa tanto como inversor como cliente y socio tecnológico, ya que las soluciones de gasificación se integran en sus propias plantas cementeras. Esta doble condición acelera la curva de aprendizaje de ambas partes: la startup gana experiencia operando en entornos complejos y altamente regulados, y la cementera puede ir ajustando la tecnología a sus necesidades reales.
Además de su actividad inversora, Cemex Ventures organiza una de las competencias internacionales de startups más relevantes en el ámbito de la construcción, con centenares de proyectos participantes cada año. Este tipo de iniciativas le permite mantener un radar activo sobre nuevas tecnologías emergentes y reforzar su posicionamiento como actor de referencia en innovación dentro del sector.

Europa impulsa la economía circular y el waste-to-energy
El respaldo de la Unión Europea a proyectos como los de WtEnergy y Cemex en España refleja una apuesta clara por la valorización energética de residuos como herramienta de transición hacia una economía más circular. Programas como el Fondo de Innovación y Horizonte Europa están canalizando recursos significativos hacia tecnologías que permitan reducir emisiones, recortar el uso de vertederos y reforzar la seguridad energética del continente.
En este contexto, empresas emergentes como WtEnergy encuentran un entorno relativamente favorable para crecer: hay marcos regulatorios que penalizan el vertido de residuos, objetivos de descarbonización ambiciosos y distintos instrumentos de financiación pública que permiten compartir el riesgo con inversores privados. La combinación de subvenciones europeas —como los 4,4 millones de euros concedidos a WtEnergy— y rondas de inversión como la de 10 millones liderada por Suma Capital está acelerando el salto de la tecnología desde el piloto al despliegue comercial.
España, en particular, se está consolidando como uno de los hubs de cleantech más dinámicos de Europa, con presencia creciente de fondos especializados y un ecosistema de startups activo en áreas como el hidrógeno renovable, la gestión avanzada de residuos o la eficiencia energética. La trayectoria de WtEnergy, con proyectos ancla en plantas de Cemex y respaldo de grandes corporaciones, es un ejemplo de cómo se pueden combinar talento local, capital internacional y apoyo institucional.
Para la industria cementera y otras actividades intensivas en energía, el mensaje es claro: las herramientas para avanzar hacia un modelo más bajo en carbono ya existen y empiezan a demostrarse viables a gran escala. La cuestión pasa ahora por la velocidad de adopción y por la capacidad de cada empresa para integrar estas soluciones en su operativa diaria.
Aunque todavía quedan retos tecnológicos, regulatorios y financieros por resolver, la colaboración entre Cemex y WtEnergy ilustra cómo la convergencia entre grandes corporaciones, startups tecnológicas y apoyo europeo puede traducirse en proyectos concretos, inversiones relevantes y cambios tangibles en la forma de producir cemento y gestionar residuos en España y en el resto de Europa.