La revoluciĂłn energĂ©tica que vive la inteligencia artificial ha provocado que algunas de las compañĂas más influyentes, como Bill Gates y Nvidia, unan fuerzas para apostar por la tecnologĂa nuclear como alternativa clave para el suministro elĂ©ctrico de la prĂłxima generaciĂłn de centros de datos. Ante la escalada de consumo energĂ©tico que exige la IA, la energĂa nuclear vuelve al primer plano, esta vez desde una perspectiva más avanzada y sostenible.
El respaldo de Bill Gates a travĂ©s de TerraPower y la suma de Nvidia (mediante su fondo NVentures) ha colocado la tecnologĂa nuclear en el centro de los planes de futuro del sector tecnolĂłgico. La reciente ronda de financiaciĂłn de 650 millones de dĂłlares demuestra la confianza renovada en los reactores nucleares modulares pequeños (SMR), considerados una soluciĂłn vital para garantizar el funcionamiento estable de infraestructuras energĂ©ticamente exigentes.
TerraPower y la innovaciĂłn en reactores modulares SMR
TerraPower, fundada en 2006 por Bill Gates, centra su actividad en el desarrollo de reactores nucleares avanzados capaces de suministrar energĂa limpia y asequible. Su proyecto estrella, el reactor Natrium, combina el empleo de sodio lĂquido como refrigerante con un sistema de almacenamiento de energĂa en sal fundida, permitiendo una capacidad base de 345 megavatios y picos de hasta 1 gigavatio cuando la demanda lo requiere.
La planta Natrium, actualmente en construcciĂłn en Wyoming, se plantea como la primera central comercial de estas caracterĂsticas en Estados Unidos. La previsiĂłn es que obtenga la aprobaciĂłn regulatoria en 2026 y, si todo va bien, estĂ© produciendo energĂa para uso comercial hacia 2030. En estos momentos, se están llevando a cabo las obras iniciales que no requieren aĂşn la manipulaciĂłn nuclear directa.
La tecnologĂa SMR de TerraPower busca responder de forma eficaz a los retos energĂ©ticos de la IA y los centros de datos, que solo el año pasado consumieron más de 62 millones de metros cĂşbicos de agua y se prevĂ© que superen los 90 millones para 2030.
El impulso financiero de Nvidia y otras empresas como HD Hyundai está acelerando la materialización de estos proyectos. Mohamed «Sid» Siddeek, directivo de NVentures, subraya que los reactores nucleares ofrecen una solución innovadora sin emisiones de carbono, ideal para el crecimiento sostenible del sector tecnológico.
Las principales tecnolĂłgicas apuestan por la energĂa nuclear

No solo Nvidia y Bill Gates han visto el potencial de la energĂa nuclear aplicada a la informática y la nube. Otras grandes tecnolĂłgicas han tomado posiciones similares. Amazon colabora activamente con X-Energy y Dominion Energy, ambas centradas en reactores nucleares. Microsoft impulsa la recuperaciĂłn del histĂłrico reactor Three Mile Island, mientras que Google ha cerrado acuerdos para abastecerse de energĂa proveniente de SMRs de la empresa Kairos Power. Incluso gigantes como Oracle y Meta ya trabajan en el despliegue de reactores modulares o en acuerdos para reducir su dependencia de fuentes convencionales.
Esta tendencia responde al incremento acelerado del consumo eléctrico en la nube y la inteligencia artificial, que amenaza con disparar la demanda energética en Estados Unidos hasta un 25% extra para 2050 si no se introducen soluciones innovadoras. Los reactores SMR no solo aseguran el suministro, sino que lo hacen con una huella ambiental mucho menor y una construcción más ágil y segura en comparación con las grandes centrales nucleares tradicionales.
El propio CEO de Nvidia, Jensen Huang, ha destacado que «el futuro de la IA depende tanto de la energĂa como de los algoritmos«. Los expertos vaticinan que la demanda de electricidad de los centros de datos podrĂa duplicarse en pocos años, lo que ha precipitado la inversiĂłn privada y la colaboraciĂłn entre empresas tecnolĂłgicas y energĂ©ticas.
En este contexto, la apuesta de Bill Gates, Nvidia y otros actores representa una oportunidad para posicionar la energĂa nuclear como pilar esencial de la prĂłxima fase tecnolĂłgica, minimizando el riesgo de apagones, garantizando la independencia energĂ©tica y avanzando hacia un horizonte donde la sostenibilidad y el rendimiento vayan de la mano.
