
Las obras en el Complejo Ambiental de Almería avanzan a un ritmo frenético para dejar atrás el amargo recuerdo del incendio de hace un par de años. La ciudad está cada vez más cerca de contar con unas instalaciones punteras que permitan gestionar los desechos de forma mucho más eficiente y sostenible, algo que los vecinos de la capital llevan tiempo esperando para mejorar la sostenibilidad local.
Según los últimos datos facilitados tras la visita institucional a los terrenos de Cuevas de los Medina, los trabajos ya han superado la barrera del 85% de su ejecución total. Esto significa que, si nada se tuerce, este mismo verano podríamos ver la planta funcionando a pleno rendimiento tras completar las pertinentes pruebas técnicas que arrancarán en cuestión de semanas, lo cual es una noticia excelente para el entorno.
Tecnología de vanguardia para la clasificación de residuos
Uno de los hitos más esperados se ha producido recientemente con la colocación de un trómel de dimensiones espectaculares, que ha llegado para ser el corazón del sistema. Se trata de un cilindro rotativo perforado, considerado uno de los más grandes de toda España, cuya función principal es cribar la basura según su tamaño para que luego sea más sencillo reaprovechar cada material por separado.

El ensamblaje de esta pieza ha sido todo un reto de ingeniería, pero ya está en su sitio junto al resto de la maquinaria que ya descansa en el recinto. Los operarios están ahora centrados en rematar las conexiones eléctricas y el montaje final de los equipos para que todo funcione como un reloj suizo cuando llegue el momento de encender los interruptores y empezar las pruebas en vacío.
Como novedad, se ha pensado en la transparencia y la educación ambiental al incluir una pasarela elevada. Esta plataforma permitirá que los ciudadanos visiten las instalaciones y vean con sus propios ojos cómo el esfuerzo de separar el plástico o el papel en casa tiene su recompensa al convertirse de nuevo en materia prima útil para la industria.
Impacto económico y capacidad de tratamiento
La inversión para levantar este nuevo centro roza los 20,5 millones de euros, un montante que asume la empresa concesionaria PreZero como parte de su compromiso de gestión. Con este despliegue de recursos, la planta no solo recupera lo perdido en el siniestro de 2022, sino que amplía su capacidad operativa hasta alcanzar las 113.000 toneladas de basura general y otras 4.000 toneladas adicionales destinadas específicamente a envases.

Desde el punto de vista financiero, la jugada sale redonda para las arcas públicas, ya que se estima un ahorro de tres millones de euros en la próxima década gracias a la reducción de los impuestos por vertido. Al recuperar más material y enterrar menos residuos, Almería se ahorra un dinero importante mientras cumple con las directrices europeas de economía circular más exigentes.
La infraestructura se ha diseñado pensando en el futuro, ocupando inicialmente 7.000 metros cuadrados pero con espacio de sobra para crecer hasta los 40.000 metros si fuera necesario. Además, se han integrado paneles solares para el autoconsumo energético y sistemas de última generación que mantendrán a raya los malos olores y las emisiones, garantizando una convivencia tranquila con el entorno natural de la zona.
Este ambicioso proyecto coloca a la capital almeriense en el mapa de las ciudades que mejor cuidan su huella ambiental, logrando que el ciclo de vida de los productos sea mucho más largo. La combinación de una monitorización constante, medidas de seguridad reforzadas y una tecnología de separación líder en el país asegura que Almería disponga de una herramienta clave para afrontar los retos ecológicos de los próximos años sin depender tanto de los vertederos convencionales.

