Avance histórico en la gestión de residuos y sostenibilidad en la Feria del Caballo

  • Se han recolectado más de 655.000 kilos de desechos durante la celebración.
  • El reciclaje de papel y cartón ha experimentado un crecimiento espectacular del 77%.
  • La implementación de la recogida selectiva puerta a puerta ha sido clave en el éxito.
  • El dispositivo humano se reforzó con un aumento del 14% en la contratación de personal.

Contenedores de reciclaje en el recinto ferial

La edición de este año de la Feria del Caballo ha dejado un sabor de boca inmejorable, no solo por el ambiente y la afluencia de público, sino también por el compromiso demostrado con el entorno. Las calles del real han sido testigo de una gestión de residuos sin precedentes, donde la conciencia ecológica de los asistentes y caseteros ha jugado un papel fundamental para mantener el recinto en condiciones óptimas durante toda la semana de fiesta.

Tras el cierre de las celebraciones el pasado 18 de mayo, los datos oficiales revelan una realidad que ya se intuía durante los días de alegría en el González Hontoria. El volumen de desechos ha crecido, pero lo ha hecho de la mano de un sistema de clasificación mucho más eficiente que en épocas pasadas, permitiendo que la gran mayoría de lo generado no acabe simplemente en un vertedero, sino que tenga una segunda vida útil.

Un desglose detallado de la basura recogida en el recinto

Operarios de limpieza trabajando en la feria

Entrando en el terreno de las cifras, que no es moco de pavo, se han contabilizado un total de 655.381 kilogramos de residuos. Si comparamos esta cantidad con lo registrado el año anterior, nos encontramos con un aumento de casi 77.000 kilos, lo que evidencia que la participación y el consumo en el real han estado por las nubes. Lo verdaderamente relevante es que cada gramo ha sido tratado mediante una recogida selectiva, separando desde el minuto uno la materia orgánica del papel, los envases y el vidrio.

Si ponemos la lupa en los materiales específicos, los residuos orgánicos siguen siendo los protagonistas con 625.100 kilos. No obstante, las noticias más frescas llegan desde el sector del reciclaje puro: el papel y cartón han subido casi un 78%, mientras que los envases ligeros han superado la barrera de los 10.000 kilos. El vidrio también ha dado una alegría con un incremento del 26,6%, demostrando que en las casetas se ha tomado muy en serio aquello de separar las botellas vacías para no mezclarlas con el resto de la basura.

Estrategias clave para una feria más limpia y comprometida

Residuos separados para reciclaje

Este éxito en la gestión no ha caído del cielo, sino que es fruto de haber puesto toda la carne en el asador con medidas innovadoras. Una de las más aplaudidas ha sido la recogida puerta a puerta en las casetas, facilitando enormemente el trabajo a los hosteleros. Además, la instalación de contenedores específicos y la ampliación de los horarios de recogida han permitido que el recinto no se viera colapsado de bolsas en los momentos de mayor ajetreo.

Desde el consistorio se ha hecho hincapié en la excelente coordinación que ha existido entre los operarios municipales y las distintas entidades como Ecovidrio o Ecoembes. Ha sido un trabajo en equipo de manual, donde también han tenido mucho que ver los propios caseteros, quienes han arrimado el hombro para que la sostenibilidad fuera un pilar más de la fiesta jerezana, ofreciendo así un servicio de mucha mayor calidad a todos los que se acercaron a disfrutar.

El capital humano detrás del servicio de limpieza

Para que todo este engranaje funcionara a las mil maravillas, ha sido necesario realizar un esfuerzo económico y logístico considerable. El dispositivo de limpieza no solo ha trabajado sin descanso desde la víspera del encendido, sino que se ha visto reforzado con un 14% más de personal en comparación con la última edición. Esto se traduce en unas 1.300 jornadas de trabajo eventual que han garantizado que, tanto el recinto ferial como sus alrededores, lucieran impecables cada mañana.

El aumento de la basura generada, lejos de verse como un problema, se interpreta como una señal de la excelente salud de la que goza este evento, siempre y cuando se gestione con la eficacia demostrada este año. La apuesta por un modelo más verde parece haber llegado para quedarse, consolidando una tendencia donde la eficiencia en el reciclaje y la limpieza son tan importantes como el propio baile o el vino de la tierra, asegurando que el impacto ambiental de estas grandes aglomeraciones sea cada vez más reducido.


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