La captura y almacenamiento de CO2 pisa el acelerador en Asturias: administraciones, centros de investigación y empresas coinciden en que la región cuenta con condiciones privilegiadas para desplegar estas soluciones y reducir emisiones en sectores de difícil abatimiento.
Al mismo tiempo, voces del ecosistema industrial recalcan que, para dar el salto, hacen falta normas claras y ayudas comparables a las de otros países, mientras se multiplican proyectos de referencia y pilotos que ponen el foco en la viabilidad técnica, económica y social.
Asturias acelera en captura y almacenamiento de CO2

El Principado observa de cerca los avances en captura, almacenamiento y uso del CO2 por su peso industrial y la actividad investigadora del INCAR-CSIC, en colaboración con compañías como ArcelorMittal o Hunosa, según destacó el viceconsejero de Industria, Juan Carlos Campo.
Pese a las dificultades, desde el Gobierno regional se subraya que Asturias, con un tejido productivo electrointensivo y difícil de descarbonizar, puede desempeñar un papel clave: cerca del 40% de sus emisiones provienen de procesos de difícil reducción, donde el CCUS es complementario a la electrificación y a las renovables.
En los Cursos de La Granda, expertos y empresas coincidieron en que la región dispone de tecnología, conocimiento y fabricantes, pero se necesita avanzar en el desarrollo normativo y en incentivos que permitan convertir los pilotos en proyectos a escala.
Fernando Rubiera (INCAR-CSIC) desmontó la idea de que estas soluciones no están maduras: hay tecnologías disponibles, aunque con costes todavía elevados, una situación comparable a la fase inicial de la eólica y la solar; además, los derechos de emisión gratuitos tienden a desaparecer, lo que aprieta los plazos.
Paula Fernández-Canteli (IGME-CSIC) recordó que el almacenamiento geológico permanente en campos de gas y petróleo agotados o en acuíferos salinos requiere estudios largos (hasta una década), caros y con riesgo de descarte; en Asturias hay zonas de interés, pero faltan campañas de caracterización en profundidad.
La especialista insistió en la importancia de explicar bien a la sociedad estas tecnologías, reforzando la transparencia y la información técnica para favorecer su aceptación y despliegue responsable.
Desde Hunosa, María Lorenzo repasó la evolución de la planta piloto de La Pereda desde 2009 y los pasos para adaptar la central al uso de biomasa, una línea que abre nuevas oportunidades de negocio apoyadas en años de I+D.
Marcos Cano (ArcelorMittal) explicó que se analizan múltiples rutas tecnológicas según el proceso industrial, aunque persisten incertidumbres para capturas masivas; propuso estrategias de clúster para compartir infraestructuras y abaratar costes, junto a una política de comunicación clara.
CO2 como materia prima: oportunidades para la cadena de valor asturiana
Para Carlos García (FAEN), Asturias tiene un papel significativo en convertir el CO2 en recurso para la industria, con empresas capacitadas a lo largo de la cadena de valor: diseño, ingeniería, obra civil, logística, montaje y mantenimiento.
Los usos abarcan sectores químico y energético, como combustibles de origen renovable combinando CO2 con hidrógeno verde, y también aplicaciones en agricultura, por ejemplo con microalgas para producir biomasa.
El directivo recordó que algunos procesos seguirán generando CO2 incluso con energía limpia, por lo que es crucial capturar y valorizar esas emisiones dentro de una transición más amplia con electrificación, renovables y eficiencia energética.
Idesa avanzó que entregará uno de los depósitos más grandes fabricados para almacenamiento previo del CO2 antes de su inyección subterránea: 1.800 m³ de capacidad, 31 metros de longitud, 9,5 metros de diámetro y 408 toneladas, totalmente equipado para su puesta en servicio.
La empresa ya participó en Northern Lights (Noruega) y trabaja en el proyecto Celsio, cerca de Oslo, diseñado para capturar unas 350.000 toneladas anuales de CO2; el suministro incluye equipos preinstalados para una integración rápida, con socios como Equinor, Shell y TotalEnergies.
En paralelo, en Gijón se construyen módulos para un proyecto de SLB Capturi en Dinamarca, con un diseño modular que busca abaratar costes y facilitar la escalabilidad para distintas necesidades industriales.
Captura directa del aire en climas extremos: el caso saudí
Arabia Saudí ha puesto en marcha una unidad piloto de captura directa de aire (DAC) en KAPSARC (Riad), desarrollada con Climeworks, para validar el rendimiento de esta tecnología en condiciones de calor y aridez, distintas a los entornos fríos donde ya opera.
La instalación, inaugurada el 27 de julio de 2025, persigue medir desempeño técnico y operación fuera de climas templados, y forma parte de un memorando de entendimiento suscrito en 2024 que alinea el piloto con los objetivos de neutralidad climática del país.
El Reino explora centros CCUS para capturar y reutilizar hasta 44 millones de toneladas de CO2 anuales en 2035, con integración de energía renovable para alimentar unidades DAC y reforzar su estrategia de economía circular del carbono.
Con una base científica sólida, capacidad industrial local y proyectos que ya miran más allá de sus fronteras, Asturias se coloca en buena posición para avanzar en captura, uso y almacenamiento de CO2, a la espera de que el marco regulatorio y el apoyo público aceleren su despliegue y atraigan inversión.