El impacto del arrendajo en la repoblación forestal tras los incendios en Portugal

  • El arrendajo es un dispersor clave en la reforestación natural de áreas quemadas.
  • Pueden enterrar entre 3.000 y 5.000 bellotas al año, muchas de las cuales germinan.
  • La repoblación con especies autóctonas ofrece mayor biodiversidad y resiliencia.

arrendajo

En el pasado incendio ocurrido en Portugal se llegaron a quemar 440.000 hectáreas de terreno. La erosión del viento y la falta de vegetación hace que el suelo se empobrezca y sea necesaria una repoblación inmediata. Un pájaro que es común entre los bosques de nuestra península se ha convertido en un gran aliado para la reforestación de estas hectáreas quemadas. Se trata del arrendajo.

¿Cómo puede un pájaro ayudar a repoblar un bosque? Si quieres saber más, sigue leyendo a continuación.

El arrendajo

arrendajo azul

El arrendajo, conocido también como urraca azul, tiene como nombre científico Garralus glandarius. Es una especie perteneciente a los córvidos, una familia caracterizada por su notable inteligencia y adaptabilidad. Dentro de su dieta, destaca el consumo de frutos secos, como bellotas, nueces y castañas, aunque también consume insectos y huevos de otras aves en diferentes épocas del año.

Una de sus características más llamativas es su capacidad para almacenar estos frutos durante el otoño. El arrendajo entierra miles de bellotas y otros frutos en diversas localizaciones para asegurarse alimento durante el invierno. Esta conducta no solo les permite sobrevivir durante los meses más fríos, sino que también juega un papel clave en la reforestación natural de los bosques, ya que muchas de estas semillas terminan germinando.

En el contexto de los incendios en Portugal, las organizaciones ambientalistas, como la asociación ambiental Montis, ven en los arrendajos aliados fundamentales. Dado que pueden dispersar las semillas de robles y encinas, impulsan la restauración natural de áreas quemadas.

Características de la dispersión de semillas por arrendajos

El comportamiento del arrendajo como dispersor de semillas ha sido estudiado en múltiples entornos. Se estima que cada uno de estos pájaros pueda enterrar entre 3.000 y 5.000 bellotas a lo largo de un año, repartidas en un radio de hasta cinco kilómetros desde su nido o zona de alimentación. La particularidad de esta acción es que solo recuperan una parte de estas semillas, dejando que muchas de ellas germinen y se conviertan en nuevos árboles.

A lo largo del tiempo, algunas semillas se olvidan en lugares propicios para germinar, lo que da lugar a la formación natural de nuevas plantas leñosas. Ese comportamiento involuntario de los arrendajos es el que los convierte precisamente en aliados claves en la reforestación natural de ecosistemas vulnerables o dañados por incendios.

Los expertos consideran que esta capacidad dispersora puede, en muchas ocasiones, ser más rápida y efectiva que las intervenciones humanas de plantaciones. En condiciones óptimas, los arrendajos pueden ayudar a recuperar biodiversidad a un ritmo altamente eficiente, como se ha observado en bosques europeos.

El rol del arrendajo en los incendios de Portugal

incendio de portugal

El área afectada por los incendios en Portugal en 2017 fue devastadora, con 440.000 hectáreas de terreno quemado. Ante la magnitud del desastre y la pérdida de biodiversidad, la restauración del área se convirtió en una prioridad inmediata.

Para ello, Montis, una organización ambientalista portuguesa, lanzó una campaña de crowdfunding con el objetivo de adquirir la mayor cantidad posible de bellotas. Estas serán dispersadas por los arrendajos, que se convertirán en los encargados de la repoblación indirecta de especies autóctonas como robles, alcornoques y encinas en las áreas afectadas por el fuego.

La acción de los arrendajos resulta crucial, ya que abarcan grandes áreas de terreno en busca de alimento. Cada ave puede almacenar y enterrar bellotas en un radio de hasta 5 kilómetros alrededor de su zona de alimentación, lo que permite cubrir amplios espacios de forma rápida y, sobre todo, de manera natural. Esto supone un proceso de reforestación mucho más barato y eficiente que otros métodos.

Montis ya había instalado tableros con bellotas en varias zonas en el otoño de 2017, pero debido a los incendios, muchas de estas instalaciones fueron destruidas. La asociación espera continuar con la siguiente fase de repoblación cuando logren obtener las bellotas de mejor calidad.

El impacto ecológico de los arrendajos

Los arrendajos no solo son aliados para la reforestación por la dispersión de semillas, sino que también juegan un papel crucial en el control de ciertos insectos plaga y en la mejora de la estructura del suelo. Durante la primavera y el verano, los arrendajos complementan su dieta con larvas, orugas y otros invertebrados que pueden dañar la vegetación y afectar la regeneración de ecosistemas naturales.

Asimismo, al enterrar constantemente semillas, mejoran la aireación del suelo y promueven la aparición de nuevos brotes, lo que genera un ambiente más fértil para el crecimiento de plantas. Esta interacción entre los arrendajos y la flora local es clave para la sustentabilidad ecológica en áreas donde la intervención humana es limitada.

Arrendajo reforestando bosques en Portugal

Además de su función como «jardineros del bosque», los arrendajos también son conocidos como vigilantes del bosque, que alertan a otras especies cuando detectan posibles depredadores o intrusos en su entorno. Son aves sociales que suelen verse en pequeños grupos y emiten sonidos característicos que sirven de advertencia a diferentes animales.

Biodiversidad y repoblación natural: más allá de los incendios

La repoblación de las áreas quemadas no debe limitarse solo a la implantación de especies arbóreas de rápido crecimiento, como los pinos y eucaliptos. Aunque estas especies son más rentables comercialmente, no siempre son las más convenientes para promover la biodiversidad. Los expertos coinciden en que es preferible optar por especies autóctonas, como los robles y los alcornoques, que aportan mejores beneficios al ecosistema y no aumentan el riesgo de incendios futuros.

En este sentido, el trabajo de los arrendajos es beneficioso al seguir un patrón de dispersión que favorece el crecimiento de especies nativas y más resistentes frente a futuros incendios.

Arrendajo dispersando semillas

El futuro de la reforestación en Portugal

El proyecto impulsado por Montis y la colaboración de los arrendajos es solo el primer paso en un largo proceso de recuperación forestal en Portugal. Aunque los arrendajos están haciendo un trabajo impresionante en la dispersión de semillas, aún es necesario complementar estas acciones con otras medidas de conservación y reforestación activa.

Además, distintos investigadores han sugerido que el uso de estas especies dispersoras no solo debería aplicarse en áreas afectadas por incendios, sino también en aquellas que han sufrido deforestación o pérdida de biodiversidad por causas humanas. Al promover la expansión de robles y otras especies autóctonas a través de procesos naturales, se estarán creando ecosistemas más resistentes y adaptados al cambio climático.

Al final, las dificultades que ha enfrentado Portugal con los incendios forestales y la implicación de especies como el arrendajo nos ofrecen una lección valiosa: la colaboración con la naturaleza —y no contra ella— puede ser la mejor estrategia para combatir la degradación ambiental a largo plazo.