Argentina se encuentra en un punto de inflexión para su industria de biocombustibles. El Senado debate una nueva ley que podrĆa transformar el mercado del biodiĆ©sel, pero las diferencias entre los actores del sector mantienen el proyecto en vilo. Mientras tanto, en Brasil, un caso concreto demuestra que el biodiĆ©sel puro puede ser una alternativa real para el transporte pesado.
La propuesta oficial, impulsada por la senadora Patricia Bullrich, plantea elevar el corte obligatorio de biodiĆ©sel del actual 7,5% al 10%, con un esquema que permitirĆa alcanzar hasta el 15% mediante coprocesamiento. Sin embargo, la discusión sobre quiĆ©n abastecerĆ” ese mercado adicional ha generado un fuerte enfrentamiento entre las grandes empresas exportadoras y las pymes regionales.
El pulso entre las grandes exportadoras y las pymes
Las cĆ”maras CIARA-CEC y CARBIO, que representan a la industria aceitera y a los productores de biodiĆ©sel de soja, respaldan el proyecto y reclaman una mayor apertura del mercado. Sostienen que Argentina es el primer exportador mundial de aceite de soja y cuenta con una capacidad industrial instalada que hoy permanece subutilizada. En su comunicado, llegaron a comparar la situación con un equipo que deja a su mejor jugador en el banco: āSaquemos a Messi del banco para que juegue todos los partidosā.
Del otro lado, la CĆ”mara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB) denuncia que el proyecto beneficia a las grandes compaƱĆas concentradas en Santa Fe y perjudica a las plantas del interior. SegĆŗn su director ejecutivo, Federico Martelli, la propuesta implica una āprofunda injusticiaā y podrĆa llevar a la quiebra a empresas que invirtieron durante aƱos en provincias como La Pampa, San Luis, Entre RĆos y Buenos Aires.
En el Senado, las comisiones de MinerĆa, EnergĆa y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda han pasado a cuarto intermedio en varias ocasiones. Mientras que el bioetanol parece encaminado a un acuerdo para elevar su corte del 12% al 15%, el biodiĆ©sel sigue siendo el principal escollo. La propuesta oficial contempla un perĆodo de transición para las pymes hasta 2030, pero estas consideran que la encrucijada del biodiĆ©sel y el nuevo marco legal no protege adecuadamente sus intereses.
Brasil demuestra que el B100 es viable
Mientras Argentina debate, Brasil ofrece un ejemplo contundente. Un camión de la flota de JBS, la mayor empresa cĆ”rnica del mundo, ha recorrido 500.000 kilómetros utilizando exclusivamente biodiĆ©sel puro (B100), sin registrar fallas en el motor ni desgaste anormal de componentes. El vehĆculo realizó durante tres aƱos el trayecto entre Lins, en el interior de SĆ£o Paulo, y el Puerto de Santos, transportando alimentos congelados para exportación.
El proyecto, que comenzó en 2023, ya acumula mĆ”s de 1,1 millones de kilómetros recorridos por toda la flota de la transportadora TRS, que opera con B100 tanto en el transporte de contenedores como en el traslado de bovinos vivos. SegĆŗn la metodologĆa del GHG Protocol Brasil, el uso de biodiĆ©sel puro permite reducir hasta un 99% las emisiones de COā en comparación con el gasoil convencional. En total, se han evitado cerca de 1.000 toneladas de COā equivalente, una cifra comparable a sacar de circulación 232 automóviles particulares durante un aƱo.

El combustible que nace de la propia actividad
Uno de los aspectos mĆ”s destacados del caso brasileƱo es su modelo de economĆa circular. El B100 utilizado por los camiones de JBS se produce a partir de residuos del procesamiento de bovinos y aceite de cocina usado. Es decir, el sebo y las grasas que quedan como subproducto de la actividad cĆ”rnica se transforman en el combustible que mueve los camiones que transportan esa misma carne. La cadena se cierra sobre sĆ misma.
Este enfoque ha ganado terreno en Brasil, donde el sebo bovino se ha convertido en una materia prima cada vez mĆ”s relevante para la producción de biodiĆ©sel. La empresa Biopower, una de las mayores productoras de biodiĆ©sel del paĆs, provee el combustible y opera el primer punto de abastecimiento de B100 homologado por la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP). Ese punto, conocido como bioponto, estĆ” instalado en el complejo de JBS en Lins y cuenta con dos surtidores y capacidad para almacenar hasta 46.000 litros.
Implicaciones para Argentina y la región
La experiencia brasileƱa llega en un momento clave para Argentina, donde la discusión legislativa podrĆa definir el futuro del sector. Las cĆ”maras empresarias sostienen que elevar el corte obligatorio permitirĆa aprovechar la capacidad industrial existente, generar empleo y reducir la dependencia de combustibles fósiles importados. AdemĆ”s, un mayor uso de biodiĆ©sel contribuirĆa a la descarbonización del transporte pesado, un sector difĆcil de electrificar.
Sin embargo, la falta de acuerdo en el Senado genera incertidumbre. La senadora Carolina MoisĆ©s advirtió que el conflicto en el biodiĆ©sel no deberĆa bloquear el tratamiento integral de la ley, y propuso avanzar con un dictamen que deje abierta la discusión para ese segmento. Por su parte, Bullrich defendió mantener ambos combustibles en una misma iniciativa y pidió a los legisladores ādarle un finā al debate.
El próximo miércoles, las comisiones volverÔn a reunirse con la expectativa de alcanzar un dictamen. Mientras tanto, el caso de Brasil demuestra que el biodiésel puro no solo es técnicamente viable, sino que puede ser una herramienta poderosa para reducir emisiones y agregar valor a la producción agroindustrial. La pregunta es si Argentina lograrÔ superar sus diferencias internas para aprovechar esa oportunidad.
La discusión en el Senado argentino refleja un desafĆo mĆ”s amplio: cómo equilibrar los intereses de las grandes empresas y las pymes en un sector estratĆ©gico para la transición energĆ©tica. El ejemplo brasileƱo muestra que el biodiĆ©sel puede ser mucho mĆ”s que un complemento del gasoil, y que su uso en forma pura es una alternativa real para el transporte pesado. Si Argentina logra un acuerdo, podrĆa dar un paso significativo hacia una matriz energĆ©tica mĆ”s sostenible, aprovechando su enorme capacidad productiva y su liderazgo en el complejo sojero. La pelota estĆ”, ahora sĆ, en el tejado de los legisladores.