Argentina ha dado un paso más en su estrategia de impulsar la movilidad de bajas emisiones al confirmar el nuevo cupo de importación de vehículos híbridos y eléctricos sin arancel extrazona. Tras varias semanas de espera desde el cierre de la convocatoria, el Gobierno ha oficializado la distribución de estas unidades entre fabricantes con planta local e importadores, en un contexto de fuerte interés del mercado y de clara transición hacia tecnologías más eficientes.
El esquema, articulado por el Ministerio de Economía a través de la Secretaría de Industria y Comercio, mantiene el volumen anual de 50.000 unidades y reitera las reglas que priorizan modelos con precios más contenidos y llegada temprana al país. Este marco regulatorio funciona como un incentivo fiscal relevante, ya que permite sortear el arancel común de importación del 35% aplicable a vehículos procedentes de extrazona en el marco del Acuerdo de Complementación Económica 14 (ACE14) con Brasil.
Cupo 2026: 50.000 unidades sin arancel y remanentes de 2025
Mediante la Resolución 513/2025 publicada en el Boletín Oficial, la Secretaría de Industria y Comercio formalizó la asignación del cupo de 50.000 vehículos automotores correspondientes al período 2026 y, al mismo tiempo, la redistribución de las unidades de 2025 que no habían completado su trámite administrativo. El programa abarca vehículos híbridos, híbridos enchufables, microhíbridos y 100% eléctricos, todos bajo condiciones técnicas y económicas muy concretas.
El régimen establece que las 50.000 unidades anuales se reparten de forma equilibrada entre las terminales radicadas en el país, nucleadas en la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), y los importadores oficiales representados por la Cámara de Importadores y Distribuidores Oficiales de Automotores (CIDOA). Sin embargo, como ya había ocurrido en la primera convocatoria, la realidad de la demanda obligó a ajustar internamente esa proporción.
En 2026, las terminales locales no cubrieron el máximo que tenían disponible, de modo que el cupo efectivo para fabricantes se quedó en 19.280 unidades frente a las 25.000 posibles. Esa diferencia se trasladó a los importadores, que terminaron absorbiendo 30.720 vehículos. La medida se complementa con la reasignación de 9.856 unidades del cupo 2025, que deberán ingresar al país y nacionalizarse en un plazo muy acotado para conservar la ventaja tributaria.
El interés del sector fue masivo: mientras el régimen contempla 50.000 unidades para 2026, se recibieron más de 160.000 solicitudes entre fabricantes e importadores. Solo desde CIDOA se registró un excedente de pedidos que llegó a 116.390 unidades, lo que llevó a la Secretaría a fijar un orden de prelación para 85.670 vehículos. Esa lista funcionará como reserva para cubrir vacantes que puedan aparecer a lo largo del año, tanto en el remanente de 2025 como en la cuota principal de 2026.
La resolución también aprueba formalmente varios anexos con órdenes de prelación para quienes, habiendo cumplido todos los requisitos, no obtuvieron cupo o recibieron un volumen menor al solicitado. Estas nóminas serán la referencia para cualquier redistribución futura y los interesados disponen de los plazos legales habituales para presentar recursos administrativos si quieren impugnar la asignación recibida.
Requisitos técnicos y económicos para acceder al beneficio
Para acogerse al esquema sin arancel, cada modelo debe cumplir una serie de condiciones técnicas mínimas orientadas a garantizar que se trata de vehículos con prestaciones adecuadas y alineadas con los estándares de la nueva movilidad. Entre ellas destacan un peso superior a 400 kilos sin contar la batería de litio, una potencia mayor de 15 kW (en torno a 20 CV) y una autonomía de al menos 80 kilómetros.
En cuanto al sistema de propulsión, se aceptan vehículos híbridos convencionales, híbridos enchufables, microhíbridos y eléctricos puros. Esta amplitud permite incluir desde turismos urbanos hasta SUV y otros segmentos, siempre que se cumplan los mínimos de eficiencia y rendimiento que exige el programa. La idea es combinar una reducción de emisiones con una oferta lo bastante variada como para competir de tú a tú con los modelos térmicos clásicos.
Además de los requisitos técnicos, los importadores están obligados a presentar un precio FOB por debajo de los 16.000 dólares para cada vehículo, según declara la propia normativa. También deben informar el precio estimado de venta al público en Argentina y la fecha prevista de llegada de las unidades. En un contexto de alta demanda, estos datos fueron clave para priorizar solicitudes y ordenar la distribución del cupo.
La regla general para el cupo 2026 marca que todas las unidades deberán estar nacionalizadas antes del 31 de enero de 2027. En el caso de las 9.856 unidades correspondientes al remanente de 2025, el plazo es aún más estricto: esos vehículos deberán entrar en el país y completar los trámites aduaneros antes del 31 de enero próximo, para no perder el beneficio de quedar exentos del arancel extrazona del 35%.
La evaluación de las solicitudes se apoyó en los criterios definidos por la Resolución 29/2025 y su modificatoria. En la práctica, eso se tradujo en dos variables determinantes: el menor precio FOB y la mayor cercanía en la fecha de nacionalización. Cuando dos o más propuestas empataban en el valor declarado, la prioridad se resolvía a favor del expediente que preveía una llegada más temprana de las unidades al país.
Cómo se repartió el cupo entre fabricantes y importadores
El bloque de las terminales locales, agrupadas en ADEFA, recibió 19.280 unidades. Dentro de este segmento, la compañía con mayor volumen asignado fue Ford Argentina, que obtuvo 10.000 vehículos para su Ford Territory Híbrida. Se trata de uno de los modelos que el Gobierno considera clave para masificar la presencia de SUV con motorización electrificada en el mercado argentino.
Otro actor relevante en este grupo es Fiat Chrysler (FCA), que contará con 1.900 unidades repartidas entre el Fiat 600 Hybrid y los Leapmotor C10 y B10 Reev. Por su parte, Peugeot Citroën (PSA) dispondrá de 1.700 vehículos de los Citroën C3 y C4 eléctricos, reforzando la oferta de compactos y modelos del segmento C con propulsión alternativa.
En el caso de General Motors, el cupo aprobado asciende a 4.080 unidades, divididas entre el Chevrolet Spark EUV y la Captiva PHEV, dos apuestas que combinan carrocerías conocidas con sistemas electrificados. Finalmente, Renault Argentina recibió 1.600 vehículos para el Renault Arkana Mild-Hybrid, un SUV de corte coupé que se posiciona en un nicho intermedio entre las opciones generalistas y las propuestas más aspiracionales.
Al no agotarse el máximo disponible de 25.000 unidades para terminales, la diferencia fue absorbida por el bloque de los importadores de CIDOA, que terminó con 30.720 unidades asignadas. Aquí el desborde de solicitudes fue especialmente marcado: frente a ese cupo disponible, se presentaron peticiones por 116.390 vehículos, por lo que la Dirección de Política Automotriz y Regímenes Especiales tuvo que elaborar un informe técnico para ordenar el reparto y establecer una prelación clara entre marcas y modelos.
Entre los importadores, el mayor volumen recayó en BYD, que obtuvo 3.700 unidades para una familia de modelos que incluye los Dolphin G y Dolphin Mini, el Seal 5 y los SUV Song Pro y Yuan Pro. Estas gamas, muy conocidas en otros mercados por su relación entre precio, eficiencia y equipamiento, se consolidan como una de las puntas de lanza de la oferta eléctrica y enchufable llegada desde Asia.
Otros nombres con presencia destacada en este listado de CIDOA son Chery, con 3.230 vehículos entre el sedán Arrizo 8 y los SUV Tiggo 2, 4, 7 y 8; Great Wall y Haval, que junto a la submarca ORA dispondrán de 2.656 unidades para modelos como H6, H7, Jolion, V7 y otros; y el conjunto formado por Changan, Deepal y JMEV, que suman 2.469 vehículos en diferentes tipologías.
El cupo de importadores se completa con una larga lista de fabricantes y modelos: el Zhidou Rainbow (100 unidades); los Dongfeng Box, Huge y Mage (1.236); los Lynk&Co 01, 02 y 03 (1.597); los Forthing M4, S50EVK y SX5G (626); los Suzuki Across y Swift (1.093); los Jetour S06 y T1 (1.029); el Kaiyi X7 (548); los XPENG S06, S07 y D03 (1.539); los JAC E30X y JS6 (785); los DFSK E5 y Glory 500 (1.140); los MG 3 y ZS (1.258); los AION UT y V (501); los GAC EMKOO, ES y GS4 (1.000); los Arcfox S5, T1, T5 y Kaola S (2.064); los BAIC BV30, EU5, X55 Hybrid y X7 Hybrid (2.093); los Bestun T77 y T99 (1.154); y los Skywell ET5 y HT-I (896). El Volkswagen ID.3, uno de los eléctricos más emblemáticos del grupo alemán, tiene un cupo muy acotado de solo 6 unidades dentro de este régimen específico.
Listado completo de marcas y modelos contemplados
Más allá de las cifras globales, la Resolución 513/2025 desglosa con detalle qué modelos concretos podrán entrar al país sin pagar el arancel extrazona, tanto en la categoría de importadores como en la de terminales. En el caso de CIDOA, el abanico es especialmente amplio y abarca desde urbanos compactos hasta SUV de distintos tamaños.
Entre los importadores, el documento menciona a AION con los modelos UT y V; a Arcfox con las variantes S5, T1, T5 y Kaola S; y a BAIC con los BJ30, EU5, X55 Hybrid y X7 Hybrid. La marca Bestun figura con los SUV T77 y T99, mientras que BYD suma a los ya citados Dolphin, Dolphin G, Dolphin Mini, Seal 5, Song Pro y Yuan Pro, configurando una de las gamas electrificadas más extensas del listado.
En el bloque de Changan aparecen el CS55 y el Eado, mientras que Chery incorpora el Arrizo 8 y toda la familia Tiggo 2, 4, 5, 7 y 8. El apartado de nuevas marcas chinas ligadas a la electrificación se refuerza con Deepal S05, los DFSK E5 y Glory 500, y los Dongfeng Box, Huge y Mage, además de los Forthing M4, S50EVK y SX5G y los GAC EMKOO, ES y GS4, todos ellos enmarcados en la misma lógica de acceso preferente sin arancel extrazona.
El grupo Great Wall – Haval aporta SUV como H6, H7 y Jolion, mientras que la submarca ORA se hace un hueco con el V7. JAC incorpora el E30X y el JS6; Jetour el T1 y el S06; y JMEV el modelo Eveasy. Por su parte, Kaiyi suma el X7, Lynk&Co presenta el trío 01, 02 y 06, MG incluye el MG3 y el ZS y Skywell amplía su oferta con los ET5, HT-i, S06 y S07, todos dentro del mismo esquema de incentivo.
En la lista de importadores también figuran Suzuki Across y Swift como opciones híbridas; el Volkswagen ID.3 como referencia eléctrica del grupo alemán; los modelos XPENG D03, S06 y S07 en el segmento de vehículos inteligentes conectados; y el pequeño Zhidou Rainbow, que se posiciona como alternativa urbana de dimensiones reducidas.
En el capítulo de terminales radicadas en Argentina, el catálogo es más acotado, pero no menos relevante. Fiat añade el 600 Hybrid a su oferta, mientras que la china Leapmotor se integra al esquema de la mano de las versiones B10 Reev Design y C10 Reev Design. Ford concentra su apuesta en la Territory Trend 1.5L Híbrida AT, Chevrolet participa con la Captiva PHEV y el Spark EUV, Citroën refuerza la gama compacta con el C3 Hybrid Max y el C4 Hybrid Plus, y Renault cierra la lista con el Arkana E-Tech Hybrid Esprit Alpine.
En total, la administración nacional calcula que 71 modelos de 32 marcas distintas formarán parte del cupo 2026, lo que debería traducirse en una oferta muy diversificada en concesionarios, con alternativas en casi todos los segmentos habituales del mercado.
Remanentes del cupo 2025 y su redistribución
Además del nuevo cupo de 2026, la Resolución 513/2025 incluye un apartado clave: la reasignación de 9.856 unidades correspondientes al programa 2025 que no habían completado el circuito administrativo. Estos vehículos, ya previamente aprobados en su momento, vuelven a ponerse en circulación dentro del régimen, con la condición de que sean importados y nacionalizados antes del 31 de enero del año siguiente.
Este remanente se distribuye entre varias marcas que habían quedado con trámites pendientes. Forthing incorpora 26 unidades; Haval suma 800 vehículos; Changan dispone de 400; y Chery añade 1.187 autos más. A ello se suman 461 unidades de DFSK, 3 vehículos de Volkswagen, y un bloque relevante de 1.596 unidades para BYD, que consolida así su rol protagonista en el segmento electrificado.
El listado de remanentes se completa con 3.622 vehículos repartidos entre Arcfox y BAIC y 1.788 unidades vinculadas a Bestune y Skywell. Todos ellos forman parte de la estrategia oficial de no dejar sin efecto autorizaciones previamente concedidas por meros retrasos o cuestiones de gestión, siempre y cuando se respeten los nuevos plazos de ingreso al país.
Para ordenar esta redistribución del cupo 2025, la Secretaría aprobó un orden de prelación específico que figura en los anexos de la propia resolución. Allí se detalla qué solicitudes, aun cumpliendo las condiciones, no llegaron a obtener la totalidad de las unidades solicitadas por falta de disponibilidad y, por tanto, tendrán prioridad a la hora de cubrir eventualidades o bajas dentro del programa.
En paralelo, se establece un segundo listado de prelación orientado exclusivamente al cupo 2026. Este anexo recoge las solicitudes admitidas que no recibieron cupo o lo obtuvieron de forma parcial y servirá para asignar cualquier remanente que pueda generarse por las causales previstas en el régimen, como renuncias, cambios de modelo o incumplimiento de los plazos de nacionalización.
La resolución también dispone que todos los solicitantes incluidos en los distintos anexos sean formalmente notificados, informándoles de que pueden presentar recursos de reconsideración o recursos jerárquicos dentro de los plazos establecidos por la legislación administrativa argentina. Con ello, se busca dotar al procedimiento de mayor transparencia y ofrecer una vía de revisión a las empresas que consideren que la asignación no se ajusta a sus expectativas o a la documentación presentada.
El conjunto de medidas articuladas en torno al cupo 2026, sumado al aprovechamiento de las unidades remanentes de 2025, configura un marco estable para la importación de vehículos híbridos y eléctricos en Argentina durante los próximos meses. Aunque la demanda supera ampliamente a la oferta autorizada, el esquema permite la entrada de decenas de miles de unidades con tecnología alternativa, con precios de origen limitados y condiciones técnicas exigentes. Esto no solo amplía las opciones para los compradores locales, sino que también refuerza la integración del país en la cadena de valor global ligada a la electromovilidad y a las energías renovables, y sienta un precedente que otras regiones, como España o el resto de Europa, observan con atención ante el reto compartido de descarbonizar el transporte.