APPA Marina reclama una subasta eólica marina con enfoque industrial y ejecutable

  • APPA Marina apoya la primera subasta eólica marina siempre que se vincule a una estrategia industrial sólida y realista.
  • La asociación pide diversificar territorialmente la subasta y no limitarla a una Ćŗnica región ni solo a Canarias.
  • Reclama priorizar zonas con base industrial, puertos preparados y capacidad real de evacuación y tramitación.
  • Exige evitar duplicidades ambientales y nuevas cargas regulatorias ajenas a los POEM y a las evaluaciones de impacto ya previstas.

Eólica marina y planificación industrial

La primera subasta de energía eólica marina en España se perfila como el punto de partida del modelo nacional para esta tecnología durante la próxima década. La Sección Marina de la Asociación de Empresas de Energías Renovables, APPA Marina, ha tomado posición oficial en la consulta pública sobre el procedimiento competitivo recogido en el Real Decreto 962/2024, respaldando la intención del Gobierno de lanzar la convocatoria este año, pero reclamando que se diseñe con una visión mucho mÔs amplia que la simple adjudicación de megavatios.

Según la patronal, esta primera puja debe configurar un marco industrial, realista y equilibrado que permita sacar adelante proyectos técnicamente viables, activar un flujo continuado de inversiones y consolidar una cadena de suministro competitiva en eólica marina con base en España. De lo contrario, advierten, el país corre el riesgo de desaprovechar una oportunidad estratégica tanto en el Ômbito energético como en el industrial y laboral.

En su respuesta a la consulta, la asociación remarca que el diseño del concurso y el enfoque territorial condicionarÔn la planificación industrial, la localización de fÔbricas y centros logísticos, así como la capacidad de España para captar proyectos de alto valor añadido. Para APPA Marina, la subasta debe funcionar como palanca de desarrollo de industria, tecnología y empleo cualificado, y no como un trÔmite aislado para incorporar potencia renovable al sistema eléctrico.

Para APPA Marina, la subasta debe funcionar como palanca de desarrollo de industria, tecnologƭa y empleo cualificado, y no como un trƔmite aislado para incorporar potencia renovable al sistema elƩctrico.

La organización insiste en que el país dispone de un potencial relevante en eólica marina, especialmente flotante, pero recuerda que el verdadero salto se producirÔ solo si la convocatoria establece señales claras y estables para toda la cadena de valor: promotores, fabricantes de componentes, astilleros, puertos, ingenierías, proveedores de servicios y empresas auxiliares.

El planteamiento de APPA Marina se articula alrededor de tres grandes ejes: diversificación territorial y tamaño de los proyectos, prioridad a las zonas con capacidad industrial y logística real, y simplificación regulatoria que evite duplicidades ambientales o nuevas cargas que frenen el despliegue.

Una subasta diversificada que vaya mÔs allÔ de una sola región

Uno de los mensajes mÔs reiterados por la asociación es que la primera convocatoria no debe concentrarse en una única zona marítima. Aunque reconoce que las Islas Canarias presentan características específicas que aconsejan una planificación propia, APPA Marina considera un error acotar la subasta exclusivamente a este archipiélago o dejar fuera otras Ôreas con alto potencial recogidas en los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM).

En su propuesta, la patronal aboga por seleccionar al menos tres zonas de alto recurso eólico identificadas como Zonas de Alto Potencial (ZAPER) en diferentes Ôreas del litoral español. El objetivo de esta distribución sería activar de forma simultÔnea varios polos industriales en el país, evitando que el aprendizaje técnico, la creación de empleo y la inversión se concentren solo en una región concreta.

Para cada una de estas zonas, APPA Marina sugiere proyectos de tamaƱo medio, en el entorno de 200 a 300 MW. Esa escala intermedia permitirƭa maximizar el aprendizaje, generar suficiente competencia entre promotores y, al mismo tiempo, desplegar los parques de forma ordenada, sin desbordar la capacidad industrial ni las infraestructuras locales en esta primera etapa.

La asociación recalca que activar varias cadenas de valor en paralelo ayuda a repartir los beneficios económicos y tecnológicos entre distintos territorios, fomenta la innovación y reduce los riesgos derivados de depender de un único polo industrial o de una sola zona marítima. Esta visión, según la entidad, encaja mejor con los objetivos de cohesión territorial y reindustrialización que persigue la política energética europea.

En este sentido, APPA Marina liga la estructura territorial de la subasta a la llegada de nuevas inversiones, no solo por parte de las empresas desarrolladoras de parques, sino tambiƩn de fabricantes de aerogeneradores, plataformas flotantes, cables, estructuras, servicios marƭtimos y centros de ingenierƭa que podrƭan decidir instalarse en EspaƱa si perciben un horizonte de proyectos claros y repetidos en el tiempo.

Prioridad para zonas con mĆŗsculo industrial y logĆ­stica preparada

MÔs allÔ de la diversidad geogrÔfica, la asociación reclama que las primeras Ôreas en entrar en juego sean las que ya cuentan con cierta base industrial o con opciones reales de desarrollarla a corto plazo. Para APPA Marina, la elección de ubicaciones debe tener en cuenta no solo el recurso eólico, sino también la existencia de puertos adaptables a la construcción y ensamblaje de estructuras, infraestructuras logísticas adecuadas y redes de transporte eléctrico capaces de evacuar la energía producida.

El documento enviado a la Administración pone el foco en la compatibilidad de estas zonas con la Planificación de la Red de Transporte 2025-2030. La asociación pide que solo se subasten Ôreas donde la capacidad de conexión a la red esté debidamente contemplada o pueda habilitarse sin grandes retrasos, de modo que los proyectos adjudicados puedan avanzar sin encontrarse con cuellos de botella en la evacuación de su producción.

Al mismo tiempo, APPA Marina subraya la importancia de que las regiones seleccionadas cuenten con un compromiso político claro y con marcos administrativos que permitan una tramitación razonablemente Ôgil. En su opinión, adjudicar proyectos en zonas donde la gestión administrativa sea excesivamente lenta o incierta supondría inmovilizar inversiones y podría generar frustración entre las empresas interesadas. El avance de países vecinos muestra la relevancia de ese apoyo institucional.

La patronal también advierte sobre el riesgo que suponen consorcios empresariales poco sólidos o sin suficiente solvencia industrial y financiera. Dado que la eólica marina es una tecnología intensiva en capital, con proyectos complejos que requieren coordinación de una amplia cadena de suministro, la entidad considera esencial que los adjudicatarios demuestren capacidad real para llevar los parques a término, evitando adjudicaciones que se queden en papel mojado. En ese sentido, el procedimiento debería reflejar experiencias previas sobre modelos de subasta que valoren la capacidad de ejecución.

En esta línea, la asociación defiende que el modelo de concurrencia incorpore criterios que premien la capacidad de ejecución y el impacto industrial sobre la mera oferta económica, de forma que la puja favorezca a quienes acrediten experiencia, solvencia y un plan claro para desarrollar actividad en el territorio y consolidar empleo a largo plazo.

Parques innovadores para acelerar el aprendizaje tecnológico

Otro de los elementos clave en la postura de APPA Marina es la conveniencia de reservar espacio en la primera subasta para proyectos de carÔcter innovador o demostrativo. La asociación entiende que, en un contexto de despliegue incipiente de la eólica marina flotante en España, contar con parques de escala piloto pero suficientemente representativa puede marcar la diferencia a la hora de consolidar conocimiento propio y soluciones tecnológicas competitivas.

El presidente de la sección, Pedro Mayorga, sostiene que este tipo de proyectos permitiría probar nuevos diseños de plataformas, métodos de instalación y soluciones de operación y mantenimiento en condiciones reales de mar, de forma previa a un despliegue comercial ya masivo. Esta fase intermedia ayudaría a las empresas españolas a posicionarse mejor en la cadena de valor internacional.

En la declaración difundida por la asociación, Mayorga recalca que la eólica marina no debe entenderse solo como una fuente adicional de energía limpia, sino también como un vector de reindustrialización para el país. Desde esta óptica, la subasta debería ser coherente con una estrategia de largo recorrido que refuerce el liderazgo tecnológico nacional y garantice una cartera continuada de proyectos.

La organización indica que la combinación de parques comerciales y proyectos demostrativos dentro de la misma convocatoria aportaría un equilibrio adecuado entre generación efectiva de energía e impulso a la innovación. Así se facilitaría la creación de un ecosistema industrial mÔs robusto, capaz de competir en otros mercados europeos una vez adquirida la experiencia necesaria.

Esta visión se alinea con las prioridades energéticas de la Unión Europea, que promueve la expansión de la eólica marina como pilar de la transición energética y, al mismo tiempo, impulsa la creación de cadenas de valor propias para reducir dependencias externas y mantener el empleo ligado a la transición verde dentro del territorio europeo.

Evitar cargas ambientales duplicadas y reforzar la seguridad jurĆ­dica

En el Ômbito regulatorio, APPA Marina pone el acento en la necesidad de no introducir nuevas exigencias ambientales en la fase de subasta que ya estén contempladas en el marco normativo vigente. La asociación recuerda que los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo han delimitado las zonas aptas para la eólica marina tras un proceso de evaluación estratégica, y que cada proyecto concreto deberÔ someterse después a una evaluación de impacto ambiental propia.

A juicio de la patronal, pretender evaluar a fondo todos los aspectos ambientales especƭficos en el momento de la subasta carece de sentido prƔctico, ya que esos anƔlisis detallados corresponden a una fase posterior y suelen prolongarse durante varios aƱos. AƱadir nuevas capas de requisitos en la etapa competitiva generarƭa, advierten, mƔs inseguridad jurƭdica, retrasos y dudas entre los inversores.

La asociación recuerda también que la compatibilidad de usos del mar fue abordada en el Real Decreto 150/2023 sobre ordenación del espacio marítimo. Por ello, cualquier criterio adicional que se introduzca en el procedimiento competitivo debería ser medible, transparente y coherente con lo previsto en los POEM, evitando reinterpretaciones que choquen con lo ya aprobado.

Para APPA Marina, el equilibrio pasa por garantizar altos estÔndares ambientales a través de los instrumentos ya existentes, sin multiplicar trÔmites ni solapar procedimientos. De este modo, sería posible mantener la protección del medio marino al tiempo que se ofrece a las empresas un horizonte regulatorio mÔs estable y predecible.

La entidad recalca que una subasta cargada de incertidumbres regulatorias puede derivar en ofertas mÔs conservadoras, en una menor concurrencia de participantes o, directamente, en el desinterés de algunos actores clave, lo que iría en contra del objetivo de impulsar la eólica marina como sector estratégico en España.

Señal clara al sector y colaboración con la Administración

En sus comunicaciones públicas, APPA Marina insiste en que el diseño de esta primera convocatoria enviarÔ una señal determinante a la cadena de valor. De cómo se estructure la subasta dependerÔ en buena medida que empresas nacionales e internacionales decidan instalar fÔbricas, centros de ingeniería o bases logísticas en el país, o que opten por otros mercados europeos donde ya se han desplegado esquemas de apoyo mÔs definidos.

La asociación respalda la voluntad expresada por la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto DemogrÔfico, Sara Aagesen, de que este año se celebre la primera subasta de eólica marina en territorio español y de que esta tecnología forme parte estable del mix energético nacional. No obstante, subraya que la urgencia por convocar el proceso no debería ir en detrimento de su calidad de diseño.

La propia ministra ha reiterado en diferentes foros que España quiere que la eólica marina llegue allí donde sea bien recibida, destacando el potencial del país y la conveniencia de aprovecharlo. Esta visión de impulso coincide, en buena medida, con la demanda de la industria de disponer de un calendario cierto y de reglas claras que permitan planificar inversiones a medio y largo plazo.

APPA Marina se muestra dispuesta a colaborar de forma estrecha con la Administración en la definición de los criterios de concurrencia, de forma que el modelo resultante combine ambición energética, solidez industrial y reparto territorial equilibrado de las oportunidades. La patronal defiende que un diseño acertado en esta primera cita puede sentar las bases de un despliegue ordenado y competitivo en los años siguientes.

En conjunto, las propuestas de la asociación apuntan a que la subasta de 2026 se configure como una herramienta estratégica, capaz de alinear la planificación energética con la política industrial y la protección ambiental, generando un entorno atractivo para la inversión y facilitando que España se sitúe en la primera línea europea de la eólica marina.

Con este enfoque, el sector renovable agrupado en APPA Marina busca que la primera subasta eólica marina española no se quede en un mero trÔmite administrativo, sino que marque un antes y un después en la forma de integrar energía, industria y territorio: una convocatoria que apueste por proyectos ejecutables, cadenas de suministro sólidas, varias regiones implicadas y un marco regulatorio claro que refuerce la posición de España en el mapa europeo de la eólica marina.

consulta pública para la primera subasta de eólica marina en España
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